martes, 27 de noviembre de 2012

PUERTA DEL ÁNGEL


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PUERTA DEL ÁNGEL:
AQUELLOS DÍAS DE JULIO.

Por Inés Tremis.

Aunque la literatura en torno a los tres días de Julio más famosos en la historia de Madrid es muy abundante, la mayoría se centra en la toma del cuartel de la Montaña. Centro de la rebelión, se convirtió en el icono de la respuesta del pueblo de Madrid al golpe de estado, y su notoriedad eclipsó los sucesos transcurridos en otros puntos de la capital. Como diría un año después el comandante Vitali: … Ahora todos dicen que han tomado el cuartel de la Montaña. Parece como si hubieran sido un millón de hombres los asaltantes... (1). Sin embargo, muchos de los que se movilizaron, permanecieron en sus barrios, y siguiendo las directrices de sus partidos y sindicatos, realizaron servicios de enlace, vigilancia o participaron activamente en el asalto a los cantones. De lo que ocurrió dentro de estos últimos (Cuatro Vientos, Getafe, Campamento y Vicálvaro) también nos han llegado relatos más o menos detallados, pero de la actuación del resto, de la respuesta en las barriadas obreras de Madrid, no hubo casi reflejo en la literatura de la época(2). Por ello, es difícil construir una relación consistente de cómo se desarrollaron los hechos durante esos tres días en los barrios de Cuatro Caminos, Prosperidad, Tetuán de las Victorias, Vallecas, etc. y, en concreto en el del Puente de Segovia, que junto al de Toledo, constituía uno de los accesos naturales para la entrada de las tropas acantonadas en Campamento y Cuatro Vientos. Lo que ocurrió en éstos últimos, debió de ser determinante para el fracaso del golpe en Madrid.

La barriada del Puente de Segovia aparece mencionada en algún artículo periodístico de la época, y en memorias y biografías escritas posteriormente, pero como es natural suelen ser breves alusiones. Pocos le dedican más de unas líneas, entre ellos destacan los periodistas Eduardo Guzmán que cubría los sucesos como redactor jefe del periódico “La Tierra”, y Antonio Lezama, el viejo corresponsal de las guerras de Marruecos y subdirector del diario La Libertad(3). También hubo un testigo de excepción, Manuel Tagüeña, en aquél momento militante activo de las Juventudes Socialistas(4). Su testimonio nos permite imaginar los acontecimientos transcurridos esos días en la barriada. También hay que contar con las declaraciones contenidas en la imprescindible “Causa General”, pero por encima de todo están las fotos que, sin palabras, nos trasladan con la fuerza de la imagen al momento preciso.

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La barriada del Puente de Segovia

A lo largo de los “felices veinte” y los primeros años de 1930, el arrabal del Puente de Segovia experimenta un creciente desarrollo urbanístico y social, sin perder en este tiempo el adjetivo “popular” que siempre le acompaña en las escasas noticias de la época. Un arrabal popular pues, el barrio obrero al otro lado del puente de Segovia, como escribiría Arturo Barea(5), que había sido colonizado por sucesivas oleadas inmigrantes procedentes del mundo rural. Los bajos precios de las viviendas y las facilidades de comunicación que proporcionaba la estación del ferrocarril de Goya, fueron un gran atractivo para el asentamiento en este margen izquierdo del Manzanares que en estas fecha alcanzaba los casi 9.000 habitantes. El barrio limitado al norte por la Casa de Campo, y al este por el Manzanares, se extendió hacia el sur y oeste, hacia La Solana y Huerta Castañeda, donde se formaron bolsas de pobreza, sin infraestructuras y servicios(6). De sus carencias en 1930, daba cuenta el diario “El Imparcial":....Existe un sendero de lodo y charcos infectos, sin un solo árbol, conocido con el nombre de paseo de los Jesuitas. El cerro del Cuervo, altura que domina a la barriada, es un montículo de barro y basura. Huelga decir que no hay ni una luz siquiera... (7).Años antes había sido instalada la sucursal de la casa de socorro del distrito de Palacio (1922) en la plaza del Puente de Segovia, y más atrás, las escuelas de “María Cristina” (1916) en la calle Antillón n. º 6. Un edificio destacará por encima de todos: la iglesia Santa Cristina en la plaza de Puerta del Ángel, una elegante construcción neomudéjar erigida en 1906.

Sucursal de la casa de Socorro del distrito de Palacio, situada en la plaza del Puente de Segovia. Foto anterior a 1932. Memoria de Madrid http://www.memoriademadrid.es/

Puerta del Ángel. Al fondo la iglesia de Santa Cristina. Septiembre de 1934.

La misma puerta del Ángel que daba entrada a la Casa de Campo, estaba situada al norte de la plaza a la que daba su nombre.

Puerta del Ángel en los años 1930. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.Publicada en www.lacasadecampo.net.

Con la llegada de la República, la situación del barrio mejora. La población, muy joven y de escasa cualificación laboral, experimenta un gran crecimiento favorecido por la apertura de la Casa de Campo (1931), la prolongación de la línea del tranvía hasta el Término (1926) y la inauguración de un mercado (1932). También por la dotación de otros servicios como los centros de enseñanza de Tirso de Molina, Rosario Acuña y Joaquín Dicenta en 1933.

Vista actual de la portada del Mercado de Tirso de Molina. FOTO EG.

Al principio del Paseo de Extremadura se ubicaba el cine-salón Variedades, donde tendrían lugar muchos de los mítines que convocó en esos años el Círculo Socialista del Puente de Segovia, cuyo local distaba pocos metros, en el n. º 35 del Paseo y que tendría también su protagonismo en los acontecimientos que nos ocupan.

Vista áerea parcial de la zona de la Puerta del Ángel. 18-05-1946. Foto: José María Pérez Córdoba.

A pesar de su condición marginal en ese momento, la barriada estaba asentada en un punto estratégico de la ciudad. Al control sobre el acceso al Puente de Segovia, unía su proximidad al palacio presidencial, al cuartel de la Montaña y a la misma Puerta del Sol. Puerta de entrada a Madrid desde Extremadura, era el paso natural para la para las tropas acantonadas en Cuatro Vientos y Campamento.

Puente de Segovia. 1930. Foto Memoria de Madrid.

Precisamente, uno de los primeros planes de operaciones manejados por los sublevados fue iniciar el golpe con las fuerzas del Campamento de Carabanchel, que marcharían “sobre Madrid, provocarían un combate en posiciones favorables de la Casa de Campo, y, derrotadas las fuerzas gubernamentales, entrarían contra ellas de flanco en su huída, las tropas del Cuartel de la Montaña”(8). Y probablemente, para lograr el éxito de la empresa, estaría previsto dominar el Puente de Segovia así como sus aledaños. Para Guzmán, el barrio constituía un punto de valor decisivo en la contienda que habría de librarse.

Plano nuevo de Madrid. Vicente de Castro Les. 1940. Cartoteca de Catalunya.

Por diversas circunstancias, este plan no llegó a llevarse a cabo: la parálisis y descoordinación de los conjurados en los primeros momentos, y los enfrentamientos entre militares leales y sublevados en el interior de los cantones, permitió que, a pesar de la pasividad y las vacilaciones iniciales del gobierno, la reacción popular y de las fuerzas gubernamentales tomara ventaja(9). Así lo percibió Tagueña “la angustia se cernía sobre la ciudad. Desde luego, la sublevación en África no ofrecía dudas. Pero algo había fallado en la simultaneidad de la acción de los conjurados. En Madrid, los cuarteles permanecían callados, las tropas acuarteladas y los alrededores solitarios...”(10).

Desde el 14 de julio, el ambiente en Madrid se había vuelto irrespirable. En los locales de los partidos y agrupaciones, en la Casa del Pueblo, “eran miles y miles de afiliados los que se aglomeraban..., como si la inminencia del combate, los despertara para luchar."(11). Y eso mismo sucedía en todos los partidos y organizaciones del Frente Popular, tanto en la capital como en el resto del país. Arrarás también destaca la anormalidad de las calles, ocupadas por grupos de transeúntes inusuales, y en algunos casos armados, “ya no cabe duda de que en Madrid ocurre o se prepara algo excepcional. Los carritos ambulantes de helados y bebidas huyen de todas las esquinas. Los taxis públicos y los coches particulares llevan más velocidad que de costumbre. De pronto en una bocacalle, un grupo surge de las tinieblas se atraviesa en mitad de la calzada, cerrándola con un cordón humano, y lanza la voz de alto!. Los que la dan sacan a relucir pistolas automáticas y exigen documentos de identidad…. Y lo más raro es que muchas de esas patrullas van acompañadas por guardias de asalto de uniforme y con tercerola. Son las milicias socialistas”(12).

Glorieta de Atocha. Foto Díaz Casariego. Julio de 1936.

El sábado por la tarde, la noticia de la rebelión militar se había extendido por todo Madrid y la gente acudía a la Puerta del Sol en busca de noticias. Guzmán, testigo de primera mano, relata cómo “de Ventas, del Pacífico, de Chamberí, de los barrios de Extremadura y Toledo, llegan los tranvías abarrotados de trabajadores excitados y vociferantes.... millares y millares de personas acuden desde todas las barriadas a pedir armas en tono cada vez más imperioso y amenazante”(13). Mientras el gobierno duda y se ofusca intentando digerir un pronunciamiento largamente anunciando, en las calles comienzan los saqueos a las armerías y la gente en las barriadas toma la iniciativa. Una obsesión “domina y agita a todos: armas!”(14).

Hay varios testimonios de lo que ocurrió esa noche en la barriada. Al atardecer, Manuel Tagüeña recibe la orden de acudir “al Círculo Socialista del Puente de Segovia a recibir fusiles”. En la Casa de Campo, en la entrada de la Puerta del Ángel, se instruye militarmente a las Juventudes Socialistas bajo la dirección del teniente coronel de infantería Julio Mangada Rosenhorn.

Casa de Campo. Campamento del Cuartel de Milicias de Mangada. Al fondo se ve la tapia de la casa de Campo. Foto Enderiz. AHN, Causa General.

Cuando llega, Tagüeña se sorprende, no localiza a sus milicianos, “todos eran gente extraña. Pronto apareció un camión cargado con fusiles y comenzaron a repartirlos. Estaban engrasados, los limpiamos con periódicos e improvisamos cuerdas para colgarlos del hombro pues venían sin correas. En cuanto a municiones, no nos daban más que un cargador con cinco cartuchos por persona. Se entregaban las armas a todo el que alzaba la mano para agarrar una: parecía una escena tomada de las películas de la revolución rusa” . Y continúa, “pronto el Círculo Socialista estuvo repleto, los fusiles comenzaron a repartirse en la calle, los hombres armados atravesaban la carretera de Segovia y se metían en la Casa de Campo. Entre los paisanos, comenzaron a verse algunos uniformes, la mayor parte de sargentos y suboficiales y algún oficial, entre los cuales estaba el teniente coronel Mangada. Llegó por allí Fernando de Rosa y comenzamos a buscar entre la muchedumbre a nuestros milicianos para agrupar a nuestras compañías”. Entre la muchedumbre “están también -no importa a qué partido o sindicato pertenezcan- todos los jóvenes del puente de Segovia”(15).

El italiano Fernando de Rosa, en una entrevista publicada por Mundo Gráfico del 2 de septiembre de 1936, donde comentaba: “Al estallar la rebelión militar, los primeros quinientos fusiles que recibieron paisanos por orden del Ministerio de la Guerra fueron los nuestros. Nos los dieron en el Parque de Artillería, y los llevamos al Círculo Socialista del Sur, en la calle de Valencia”. Foto Videa .

Apoyado por su experiencia militar, se dedica toda la noche a formar en el manejo a centenares de personas que no tenían ninguna instrucción militar(16) en lo que ya es de facto el cuartel general de milicias de Mangada.

Milicias hacen instrucción militar delante de la tapia de la Casa de Campo, junto a la la Puerta del Ángel. 19 de julio de 1936.

Un periodista de Crónica, también relata sus impresiones de aquélla noche: “llegamos al Puente de Segovia y a la puerta de la Casa de Campo, dentro de la cual millares de jóvenes de las Milicias, al mando del teniente coronel Mangada, esperan órdenes... Diversos grupos comentan los acontecimientos y escuchan la radio. El señor Mangada pasa rápido ante nosotros para internarse en la Casa de Campo y aleccionar allí, en previsión de un posible ataque a estos jóvenes de veinte años, la mayor parte de los cuales se ven por primera vez en su vida con un fusil en la mano. Llegan noticias concretas. Las traen varios emisarios destacados hasta más allá del lugar de la concentración. Las personas que estaban en la calle corren a refugiarse en sus casas, mientras Mangada organiza el bloque para cortar la entrada en Madrid. Labor inútil. Por lo menos, esta noche no han venido los sublevados en Carabanchel”(17).

Milicias en Madrid, la noche del sábado al domingo. Foto Videa. Crónica, 26 de Julio de 1936.

Mientras, Eduardo Guzmán, junto a Isabelo Romero y otros confederales, atraviesa Madrid de noche y durante más de una hora recorre los barrios que se extienden entre la Casa de Campo y la carretera de Toledo y hasta Campamento y Carabanchel. En este viaje constata cómo: “... grupos armado que vigilan en puntos estratégicos al amparo de barricadas improvisadas; centenares de obreros en los alrededores de todos los círculos socialistas, los ateneos libertarios o los radios comunistas esperando órdenes y reclamando armas... En el Alto de Extremadura, los dos Carabancheles, Mataderos y los puentes de Segovia y Toledo la preocupación fundamental son los cuarteles de Campamento... se teme que en cualquier momento inicien la marcha sobre el centro de Madrid y el aeródromo militar de Cuatro Vientos. ... algunos llevan uniforme de las milicias socialistas; ¿ y los guardias? ni los civiles ni los de asalto muestran la menor hostilidad contra los obreros armados”(18).

Milicias vigilan la entrada a la Casa de Campo en la Puerta de la República. 19 de julio de 1936. Foto Alfonso. Publicada en La Voz (Madrid), 20 de julio de 1936 y cedida por el Rufián Meláncolico (clic aquí para ir a la primera entrega , de un total de doce, de la ya mítica serie: Desmemoria de García Atadell, Paracuellos y Amor Nuño)..

Las milicias de Mangada en la glorieta de la Puerta del Ángel la noche del sábado al domingo 19. Foto Videa. Crónica, 26 de Julio de 1936.

La mañana del 19 de julio Madrid amaneció totalmente cambiada. Después de un día completo de tensa espera, la ciudad estaba vacía y paralizada. Se había producido esa “rara inversión vital característica de las grandes convulsiones urbanas. Los órganos capitales dejan de funcionar o quedan relegados a un último plano,... el centro de Madrid se desplaza; ya no está en sus barrios mejores y más ellos, sino en los más pobres y amontonados...”(19). Si la presencia de la guardia de asalto y guardia civil era patente en el centro, disminuía progresivamente al alejarse del mismo. En los arrabales y barrios extremos, las labores de vigilancia y control recayeron, casi en exclusiva, en las milicias obreras movilizadas. La Casa del Pueblo de Madrid había dispuesto que ningún obrero abandonara la capital(20) y todos los leales habían obedecido la orden.

En la Puerta del Ángel, las milicias habían ocupado la plaza y los alrededores. Hombres, y también mujeres, habían tomado todas las bocacalles y lugares estratégicos como terrazas y azoteas. En la de la iglesia de Santa Cristina, vigilaban la entrada del Paseo de Extremadura.

Jóvenes de la barriada del Puente de Segovia, en la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel, vigilando la entrada a Madrid. 19 de Julio de 1936. Foto Díaz Casariego. El Heraldo 20 de julio de 1936.

Otra vista de la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel con hombres y mujeres armados. Al fondo el Paseo de Extremadura. 19 de Julio de 1936. Foto Contreras y Vilaseca. Archivo CNT.

Jóvenes del Puente de Segovia, en la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel, perteneciente a la misma secuencia fotográfica. A la izquierda la Casa de Campo, donde Mangada tenía instalado su cuartel general. 19 de Julio de 1936. [Foto Contreras y Vilaseca]. Archivo CNT.

Vista actual de la azotea de la parroquia de Santa Cristina donde se instalaron los jóvenes el 19 de julio. FOTO EG.

Se había instalado una ametralladora en mitad de la plaza, así como barricadas para evitar el paso de vehículos.

Milicias instalan una ametralladora Hotchkiss en medio de la plaza de la Puerta del Ángel. Al fondo el Círculo Socialista del Paseo de Extremadura.

El control sobre éstos y sobre los viandantes era muy riguroso. Hay algunos testimonios recogidos en Causa General de cómo las milicias impidieron el paso de los militares al Aeródromo y Campamento.

El tranvía 35 de la línea Plaza Mayor-Puerta del Angel, detenido por un control. Dos empleados del tranvía hablan con un militar delante de una barricada en la Puerta del Ángel. 19 de julio de 1936. AHN, Causa General.

Milicias en la puerta de la Iglesia de Santa Cristina. Uno de ellos parece examinar unos papeles. Al fondo la tapia de la Casa de Campo y a la izquierda la Iglesia Santa Cristina. AHN. Causa General.

Es el caso del capitán José Guevara Lizaur, que esa mañana “intentaba subir al aeródromo en coche oficial del mismo y al llegar a la Puerta del Ángel dieron orden las Milicias al parecer transmitida por el teniente Coronel Mangada de la imposibilidad de continuar el viaje”(21). En esa tensa espera, hombres armados entraban y salían del cuartel de milicias de Mangada por la Puerta del Ángel.

Milicias armadas acompañadas de un militar (Mangada?) entran a la Plaza de la Puerta del Ángel desde la Casa de Campo por la Puerta del Ángel, procedentes del cuartel de Mangada. 19 de Julio de 1936.

El cuartel estaba situado junto a la tapia de la Casa de Campo, en la explanada inmediata a la Puerta del Ángel, en la actual Avenida de Portugal.

Casa de Campo. Milicianos en el Cuartel de Milicias de Mangada situados al otro lado de la Puerta del Ángel en la actual Avenida de Portugal. Al fondo las casas del Paseo de Extremadura y la tapia de la Casa de Campo. Foto Enderiz. AHN, Causa General.

También algún camión abarrotado de milicianos atraviesa la Puerta, ampliada años antes para permitir el paso de vehículos(22).

Un camión lleno de milicianos atraviesa la Puerta del Ángel procedente del cuartel de milicias de Mangada, situado al otro lado, en la Casa de Campo. AHN, Causa General.

José García Pradas, militante confederal comentaba a Eduardo Guzmán como en el Puente de Segovia “somos más de dos mil, pero entre todos no tenemos ni cincuenta fusiles” . Allí se encuentra también Ángel, hermano del periodista, criado en ese barrio, donde preside un club de atletismo. Ángel, es amigo de Mangada, por ello no era extraño que se encontrara en la Casa de Campo donde el teniente coronel estaba organizando los batallones. Con ellos se encontraba también, según Guzmán, Cipriano Mera recién liberado.

Manuel Tagüeña, que había pasado la noche en el Círculo Socialista del Puente de Segovia, intentaba reunir parte de las tres compañías de jóvenes socialistas, y junto a él se encuentra Fernando Claudín.

Fernando Claudín y Santiago Carrillo delante de la tumba de Pablo Iglesias. Julio de 1936. Publicada en el blog “La biblioteca fantasma”. (clic aquí para ir a la página).

El baile de gobiernos finalizaba con la noticia de un nuevo ejecutivo presidido por Giral. “No había sonado todavía un tiro, los cuarteles seguían cerrados, silenciosos y aislados, con una tierra de nadie a su alrededor, rodeada por patrullas de paisanos armados. Era una incógnita lo que Iba a suceder, pero se sabía con certeza que los aeródromos de Cuatro Vientos y Getafe estaban con el Gobierno, que los guardias de asalto eran leales a la República y que la Guardia Civil seguía neutralizada”(23). Aún se pensaba que la inactividad en los cantones era sinónimo de su lealtad a la República

A estas alturas del día, según Arrarás, “no se reconoce ya más poder que el de los sindicatos obreros. La glorieta de cuatro caminos, al comenzar la tarde está también como cuajada de milicianos y fusiles. En la plaza de Lavapiés a la misma hora, desfilan centenares de mosqueteros rojos con bandera y corneta. Junto a la puerta de Toledo se hacen ejercicios militares: unos sargentos instructores enseñan a marcar el paso a pelotones de novatos, cuyas alpargatas levantan nubes de polvo”(24).

En Campamento se espera la llegada de Alvarez Rementería,y mientras toma el mando de los Zapadores el capitán Álvarez Paz. “Pero hacen falta oficiales, media docena por lo menos, para ocupar los puentes sobre el manzanares. Hay que desistir de esa operación urgente hasta que lleguen los refuerzos de mando solicitados a Madrid por teléfono. ... En un abrir y cerrar de ojos, un vasto y misterioso rumor circula por el ámbito entero de la capital: “las tropas del campamento de Carabanchel están sublevadas contra el gobierno” (25).

Esa tarde se presentaron unos camiones custodiados por guardias de asalto en las puertas del Parque de Artillería de Pacífico, que desde primeras horas del día había sido rodeado por la multitud. Tres tenientes coroneles, Lacalle, Mangada y Marina, y dos comandantes Sánchez Aparicio y Fernández Navarro, venían a hacerse cargo del armamento y municiones(26). La espera había terminado.

Entrega de armas a las milicias en un lugar indeterminado de Madrid. Foto Marina. AHN, Causa General.

El diario “la Libertad” nos transporta con su vibrante crónica al desenlace: “El teniente coronel de Infantería D. Julio Mangada, contando con un efectivo de unos seis mil hombres, al conocer la equivoca actitud que frente al Poder constituido mantenían los regimientos establecidos en el campamento de Carabanchel, organizó, en combinación con el Gobierno, una acción militar”. Militares y milicias leales movían ficha.

Un vehículo blindado sube el Paseo de Extremadura, a la altura de la plaza de la Puerta del Ángel, en dirección a Campamento. 19 de julio de 1936.

Un carro de guardias de asalto sube el Paseo de Extremadura en dirección a Campamento, a la altura de la plaza de la Puerta del Ángel, entre las aclamaciones de los allí congregados. 19 de julio de 1936. Foto Díaz Casariego. Publicado en El Heraldo de Madrid, 20 de julio de 1936, p. 6

“...con una táctica militar admirable se organizó la marcha sobre el Campamento. La mitad del efectivo de las milicias iba por el interior de la Casa de Campo camino de Retamares para, en un movimiento envolvente, rodear completamente a los sediciosos, en colaboración con la otra mitad, que avanzaba en guerrillas por la carretera de Extremadura, y en cuya ayuda habían acudido fuerzas de la Guardia civil y de Asalto. En las primeras horas de la mañana se produjo el primer choque... que hizo comprender al teniente coronel Mangada y a los otros jefes y oficiales que con él mandaban las fuerzas republicanas que, era precisa la colaboración de la artillería y de la aviación para que el asalto a los cuarteles pudiera efectuarse con todas las garantías de éxito y con el menor número posible de bajas. Cuando se estudiaban estas posibilidades, llegó la noticia de la rendición del cuartel de Getafe, y con la noticia varios de los milicianos que habían contribuido a ella... Con este refuerzo, y en comunicación con el Gobierno, se determinó que la aviación y varios de los cañones cogidos a los sediciosos de Getafe se lanzaran como un alud sobre los que se resistían a rendirse. La batalla duró alrededor de cinco horas... Cuando de los pabellones, comprendiendo quienes les defendían que toda resistencia era inútil, sacaron banderas blancas, cosa que no ocurrió desgraciadamente en todos, los milicianos, llevando a su lado fuerzas de guardias civiles y de asalto, y todos ellos dirigidos por Mangada, Lezama, Pradas y otros paisanos y jefes y oficiales, se lanzaron valientemente.. a la toma de los edificios. Vimos a nuestro subdirector, D. Antonio de Lezama, y a varios destacados militantes de la C. N. T., amén de las ya sabidas milicias socialistas y comunistas. Sobre las dos y pico de la tarde quedó totalmente dominada la situación”(27).

Casi al mismo tiempo, caía el Cuartel de la Montaña. Los carros de la guardia de asalto recorrieron el camino inverso, y atravesaban el Paseo de Extremadura ante el entusiasmo de la multitud.

Como escribió Guzmán, en esos momentos ¿quién podía suponer cuál sería el final de todo? ¡La Guerra había comenzado!.

Inés.

Un carro de Guardias de Asalto procedente de los cantones, desciende el Paseo de Extremadura. 20 de julio de 1936. Archivo CNT.



AGRADECIMIENTOS

Quería aprovechar para agradecer a Florentino Areneros la oportunidad que me brinda para participar en su prestigioso blog, y a Moncloveño sus valiosos consejos y ayuda . También a los compañeros del foro Gefrema (www.gefrema.org/foro/) y del foro Viejo Madrid (http://viejomadrid.foro-activo.es/), y en especial a José María Pérez Córdoba.

Inés.

NOTA DE LA REDACCIÓN

Desde la Redeacción de Sol y Moscas queremos agradecerá Inés Tremis la deferencia que ha tenido al publicar esta sublime crónica en Sol y Moscas. Es todo un honor para esta modesta publicación el contar con la colaboración de una maestra consagrada de la guerracivilmaquia (que tantas puertas grandes ha abierto) como es ella. Esperamos que este acontecimiento se vuelva a repetir en el futuro y podamos ver nuevamente a Inés saltar al albero de esta su plaza donde tanto se la quiere y admira.

Florentino Areneros.

NOTAS


1-Romero Cuesta, J. El comandante Carlos de aquel 5.º regimiento... Mundo Gráfico. n. 1334, 26-05-1937, p.3
2-La bibliografía sobre el golpe de estado en Madrid es extensísima, pero este tipo de estudios “locales” han sido mucho menos frecuentes. Un ejemplo: Ciudadanos por el cambio (2011). [en línea]. El 18 de julio de 1936 en Leganés. Disponible en:

http://www.ciudadanosporelcambio.com/mantenimiento/ficheros/18julio1936%28II%29.pdf

3-Lezama recorrió esta barriada junto a las milicias para cubrir los acontecimientos en los cantones de Getafe y Campamento, mientras la mayor parte de los reporteros se mantenían en los alrededores del Cuartel de la Montaña.
4-Tagueña, M. (1973). Testimonio de dos guerras. Ediciones Oasis, México.
5-Barea, A. (1944). La forja de un rebelde (II): La llama. Editorial Losada, p. 170
6-Pozo Rivera, E. (1983). El crecimiento urbano en el inicio de la carretera de Extremadura: El barrio de la Puerta del Ángel, Anales de Geografía de la Universidad Complutense. Nº 3, p. 203
7-El abandono de una barriada. El Imparcial. 16-01-1930, p. 2
8- Arrarás, J. (1941). Historia de la Cruzada Española. Ediciones Españolas S. A. Vol. IV, tomo 17, p. 402
9-Ciudadanos por el cambio (2011). op. cit.
10-Tagüeña, M. op. cit. p. 104
11-Ibidem. p. 102
12-Arrarás, J. op. cit. p. 394
13-Guzmán, E. (2006). La muerte de la esperanza. Ediciones VOSA, p. 79
14-Ibidem, p. 84
15-Guzmán, E. (1939). Rojo y negro. Milicias confederales. Ediciones del C. de A. y D. pro C.N.T.-F.A.I., p. 50
16-Tagüeña,M op. cit. p. 104
17-Jornadas históricas. La noche del sábado 18 al domingo 19 de Julio en Madrid. Crónica. 26-07-1936
18-Guzmán. op. cit. p. 103
19-Arrarás, J. (1941). op. cit. p. 439
20-El socialista. 19-07-1936
21-Archivo Histórico Nacional, Causa General, 1517, Exp. 4
22-Madrid turístico y monumental, n. 9, 1936, p. 58
23-Tagüeña,M. op. cit.p. 107
24-Arrarás,J. op. cit. p. 439
25-Ibidem p. 419
26-Ibidem p. 422
27-Cómo se rindió el Campamento sublevado. La Libertad, 21-07-1936



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martes, 20 de noviembre de 2012

10 ANIVERSARIO GEFREMA




(HAGA CLIC SOBRE LA IMAGEN PARA VERLA AMPLIADA)


Este año se cumple el 10 aniversario de la asociación GEFREMA (Grupo de Estudios del Frente de Madrid) y con motivo de esta efeméride la decana asociación ha programado una serie de actividades que tendrán lugar los días 22 ,23 ,24 y 25 de noviembre. Un aniversario que los buenos aficionados al noble arte de la guerracivilmaquia no se deben perder bajo ningún concepto.

Las actividades se dividen en dos jornadas dedicadas a una más que interesante selección de conferencias que tendrán lugar los días 22 y 23 en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo, ubicada en el Paseo Puerta de Ángel nº5 (ver plano al final de la crónica). Los días 24 y 25 se realizarán dos rutas guiadas por algunos de los lugares de mayor relevancia en la Batalla de Madrid, donde se registraron intensos combates y donde aún podemos contemplar las huellas que pese al paso del tiempo todavía se conservan y que nos permiten hacernos una idea de cómo se desarrollaron aquellos acontecimientos históricos. Dos rutas absolutamente imprescindibles para todos los que quieran conocer en profundidad tanto la historia de la Batalla de Madrid, como la del periodo transcurrido desde aquella histórica batalla hasta el final de la guerra en marzo de 1939. Destacar que esta ocasión y de manera excepcional coincidiendo con este aniversario, ambas rutas son de libre asistencia para todas las personas interesadas en asistir.

viernes, 16 de noviembre de 2012

LAS BRIGADAS INTERNACIONALES

El 8 de noviembre de 1936 los soldados de la XI Brigada Internacional desfilaban por la Gran Vía momentos antes de ocupar sus posiciones en el frente. Todavía hoy, 76 años después, podemos visitar y caminar por muchos de los lugares que aquellos voluntarios conocieron. (Montaje FOTO JAZ). Haga clic sobre cualquiera de las fotografías de esta crónica para verlas ampliadas.


LAS BRIGADAS INTERNACIONALES VUELVEN A DESFILAR POR LA GRAN VÍA
(76 ANIVERSARIO 1936-2012)
El ocho de noviembre de 1936 cerca de dos mil hombres llegados de diversos puntos del planeta desfilaban por la Gran Vía madrileña. La ciudad estaba siendo atacada por las fuerzas del ejército africano del general Franco, el gobierno republicano se había trasladado a Valencia encomendando la defensa de la ciudad al general Miaja, quien contaba para esta misión con un ejército de milicianos con escasa o nula preparación militar y mal armados, para hacer frente a un ejército profesional bien pertrechado. Pese a todo, los milicianos, que no estaban dispuestos a entregar su ciudad, habían conseguido fijar a las fuerzas atacantes en la periferia y los parques del oeste de la capital, donde se combatía encarnizadamente. La aparición en las calles madrileñas de estos hombres que hablaban en diferentes lenguas desbordó el entusiasmo de los madrileños que salieron a las calles para aclamarlos. Los madrileños ya no estaban solos, había personas de otros países que estaban dispuestos a morir con ellos. El ejemplo y sacrificio de aquellos hombres ayudaría a hacer realidad el grito de ¡NO PASARÁN! Y Madrid no sería tomada. Uno de aquellos hombres volvería a pasear por la Gran Vía el pasado día 9, su nombre: David Lomon.

El brigadista británico David Lomon ha regresado a Madrid y ha vuelto a recorrer las calles por donde sus compañeros desfilaron hace ahora 76 años.

David Lomon (o David Salomon que es su verdadero nombre) contaba con apenas 18 años cuando en octubre de 1936 Oswald Mosley, líder de la Unión Británica de Fascistas, convocó una marcha que habría de conducir a sus camisas negras por las calles del barrio londinense del East End que contaba con una importante población judía. Al igual que otros miles de londinenses antifascistas, David Lomon se opondría a aquella iniciativa. Por las principales calles del barrio se levantaron barricadas para impedir el paso de los camisas negras al grito de “THEY SHALL NOT PASS” (no pasarán). El enfrentamiento era inminente, sin embargo el gobierno se negó a prohibir la marcha.

Oswald Mosley, líder de la Unión Británica de Fascistas, convocó una marcha que habría de atravesar el East End londinense, una zona con una importante población judía.

Miles de londinenses se opondrían a aquella provocación, produciéndose violentos enfrentamientos. Aquel episodio sería conocido como la “Batalla de Cable Street”.

Se realizó un espectacular despliegue policial con más de 10.000 agentes, muchos de ellos a caballo, para evitar que los antifascistas boicotearan la marcha. Se producirían importantes enfrentamientos entre la policía y los que trataban de impedir la marcha. La multitud armada con palos, piedras y otros objetos hacía frente a la policía, las mujeres desde las ventanas arrojaban objetos, basura e incluso el contenido de los orinales a los agentes. Finalmente la marcha no se llevó a cabo, y los fascistas se dispersaron huyendo por Hyde Park. Aquel episodio sería conocido como la “Batalla de Cable Stret”, y supuso el fin del movimiento fascista en Gran Bretaña. Pero aquello no supuso el fin de la lucha contra el fascismo, para muchos como el propio David Lomon, la Batalla de Cable Street fue solo el principio.

Tras una jornada de violentos choques con las fuerzas del orden, los antifascistas conseguirían impedir la marcha de los camisas negras de Mosley que terminarían huyendo en desbandanda por Hyde Park. Aquel episodio supondría el fin del movimiento fascista británico.

Al igual que otros muchos británicos, David decidió unirse a las recién creadas Brigadas Internacionales, para, según sus palabras, “ayudar al pueblo español en su lucha contra las fuerzas del fascismo que amenazaban a su país y al mundo entero“. Se puso en contacto con la Liga de Jóvenes Comunistas, donde le proporcionaron un billete de tren para ir a París. Como relata Lomon “Me aconsejaron que cambiara mi apellido de David Solomón por otro menos aparentemente judío; al ir a luchar contra los fascistas, si tenía la mala suerte de ser apresado, podría ayudarme a sobrevivir (no imaginaba yo entonces cuánta razón tenían). Así que eliminé las dos primeras letras de mi nombre y me convertí en David Lomon, nombre por el que todavía hoy soy conocido”.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Por su indudable interés reproducimos a continuación el relato que el propio David Lomon nos hizo de su paso por España:

«Dejé una carta a mi madre y mis hermanas, en la que no les confesé mis intenciones, y me puse en camino hacia París. Pasé dos noches en un local del Partido Comunista en París donde fui inscrito y me hicieron un examen médico. Me uní a grupos de hombres con parecidas ideas procedentes de muy diferentes países y a la mañana del tercer día nos llevaron en autobús a las estribaciones de la Pirineos. Llegamos por la noche y nos estaban esperando dos guías españoles con los que iniciamos la marcha. Había unos guardias fronterizos franceses que, increíblemente, nos dieron la espalda y miraron a otro lado. La subida nocturna por la montaña fue ardua y peligrosa, pero la expectativa de ver el final de nuestros esfuerzos hizo que nadie se quejara.

Al amanecer nos dijeron que habíamos llegado a España. Agotados, pero llenos de esperanza, nos acogieron soldados españoles que sin perder tiempo nos llevaron en camiones a Figueras donde nos alojaron en lo que nos pareció una antigua fortaleza árabe. En los días siguientes se nos unieron otros pequeños grupos de hombres y finalmente nos llevaron en un largo viaje por carretera hasta la base de entrenamiento de las Brigadas Internacionales.


El cuartel de la Guardia Republicana de Albacete, sería utilizado por las recién formadas Brigadas Internacionales en octubre de 1936.

Fue allí donde encontré a hombres y mujeres de toda Gran Bretaña. Venían de todas las clases sociales y creencias políticas: mineros, abogados, doctores, obreros, trabajadores portuarios… todos estaban allí, incluso combatientes de la Primera Guerra Mundial; pero estábamos allí con una misma finalidad: luchar contra el fascismo y por la libertad del pueblo español. El entrenamiento fue largo y duro y tuvimos que conformarnos con armas antiguas, en su mayoría de antes de la guerra de 1914-18, y con las viejas ametralladoras rusas. La comida no era mucho mejor: carne de burro, sardinas y alubias era nuestra dieta básica. Sin embargo, estábamos tan determinados a superar todas las dificultades que acabamos por aceptar lo que nos daban y la instrucción que hacíamos. Después de todo no habíamos ido a España a comer sino a pelear. Me enseñaron a disparar la ametralladora rusa Maxim, un arma vieja y pesada que se refrigeraba con agua y requería mucho mantenimiento. Recuerdo que en una ocasión en que estábamos luchando en una zona alta de montaña, se congeló el agua y entonces descubrimos otro uso para el brandy español: sustituimos el agua por brandy y la ametralladora siguió disparando.

Los españoles eran fantásticos, con una actitud increíble hacia la vida. Su gobierno estaba haciendo lo mejor posible para mejorar su nivel de vida, teniendo en cuenta que la mayor parte de su vida tuvieron que aguantar la represión, la pobreza, la mala alimentación y los malos tratos. Tenían muy poco, pero compartían con nosotros lo poco que tenían.

Brigadistas internacionales en el frente de Madrid a finales de 1936.

La guerra, sin embargo, no iba bien. El bombardeo constante de los pueblos y aldeas estaba pasando factura. El ejército fascista español, bien equipado y reforzado con las tropas moras e italianas, seguía ganando terreno en todas partes. Málaga y Teruel habían caído y ahora se dirigían de nuevo a Madrid. Las Brigadas Internacionales habían hecho lo posible para salvar Madrid, pero la presión era intensa. Estuvimos luchando a lo largo del río Ebro en la que iba a ser mi última batalla. Fui capturado por tropas italianas, aunque no sé exactamente cómo sucedió aquello, ya que me encontraron boca abajo e inconsciente. Lo último que recuerdo fue la defensa de un puente en algún lugar a lo largo del Ebro y mi despertar en la parte trasera de un camión custodiado por las tropas italianas.

Me llevaron, junto con otros presos, al antiguo monasterio de San Pedro de Cardeña. Estuvimos hacinados en el sótano, donde muchos murieron por falta de atención médica y de alimentos. Pronto nos organizaron por grupos. El mío, compuesto principalmente por combatientes británicos, fue trasladado a un campo de prisioneros de guerra en Palencia. Allí pasé unos meses horrible. La Gestapo venía cada pocas semanas a llevarse ciudadanos alemanes y, en particular, a judíos. Fue entonces cuando agradecí el consejo que me dieron en Londres de cambiar mi nombre; eso me salvó la vida.

Prisioneros de las Brigadas Internacionales en el monasterio, reconvertido en campo de prisioneros, de San Pedro de Cardeña en Burgos.

Un día en que estábamos agrupados nos dijeron que uno de cada cuatro de la lista iba a ser canjeado por cuatro de sus propias tropas capturadas. Para mi alivio, yo estaba en la lista de intercambio. Nos llevaron a un lugar de la frontera francesa, donde se procedió al intercambio. Luego nos llevaron en tren hasta la costa y nos embarcaron en un buque que nos devolvió a casa.

Durante la Guerra Civil española, los gobiernos de Francia y Gran Bretaña dieron la espalda a lo que estaba ocurriendo en España y al papel activo que Alemania e Italia estaban jugando allí. Un año después del final de la guerra española, cuando Hitler y Mussolini desencadenaron la guerra tras ganar una gran experiencia operativa a costa de los españoles, ambos pagaron el precio de su indiferencia.

Me han dicho que soy uno de los tres únicos brigadistas que sobreviven en Gran Bretaña y el último judío combatiente en España. Me resulta difícil creerlo. Si todavía hay algún otro como yo que no se haya dado a conocer por la razón que sea, por favor, hacédmelo saber por si pudiera ayudar algo con mi vieja memoria. Tengo 94 años y me gustaría llenar algunas lagunas.»


David Lomon conserva todavía el entusiasmo y la vitalidad que le hicieron venir a España con 18 años. En la imagen le vemos en el acto de homenaje que tuvo lugar en el Ateneo Madrileño el pasado 7 de noviembre. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

David Lomon tiene 94 años en la actualidad y aún conserva una estupenda forma física, además de una extraordinaria lucidez así como una excelente memoria. Tampoco ha perdido su sentido del humor; al finalizar el recorrido por la Gran Vía, contaba entre risas como estando prisionero en San Pedro de Cardeña, cuando los formaban y les hacían gritar ¡VIVA FRANCO!, los prisioneros de habla inglesa contestaban con un ¡VIVA FUCK YOU! (pronunciado viene a sonar como algo parecido a "viva fakiu").

Pese al tiempo pasado David Lomon conserva intactos los principios que le empujaron a dejarlo todo en su país para venir a España a luchar contra lo que él consideraba una amenaza para todo el mundo. En estos tiempos de crisis económica y de valores, ejemplos como los de este viejo luchador nos hacen recapacitar y darnos cuenta de que con voluntad y esfuerzo, se puede conseguir lo que nos propongamos.

Los brigadistas desfilan por la Gran Vía en la red de San Luis aclamados por un numeroso público que veía en ellos la esperanza para salvar su ciudad.

Hace 76 años un grupo de hombres desfiló por la Gran Vía entre una multitud que ,agradecida y admirada, les aclamaba, porque ellos con su esfuerzo y sacrificio solidario eran la esperanza. Hoy, 76 años después, uno de aquellos hombres ha vuelto a caminar por la Gran Vía recogiendo nuevamente la admiración y agradecimiento, porque David Lomon representa a aquellos brigadistas, y mantiene vivo el legado de todos aquellos miles de voluntarios que vinieron de todas las partes del mundo dispuestos a dar la vida por la defensa de sus ideales.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "LUGARES DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES"

Seguramente muchos de nuestros lectores todavía recuerden la apoteósica faena que cuajó hace ahora un año el inigualable diestro norteamericano afincado en Japón Ken O’Keefe “Ibarakeño”. En aquella ocasión el diestro de la ribera del río Tome deslumbró a los aficionados que abarrotaban el coso con un recorrido por algunos de los diferentes lugares de la geografía urbana madrileña relacionada con las Brigadas Internacionales, en una lidia en la que derrochó arte y poderío, cuajando una sublime obra de arte que le abriría de par en par la Puerta Grande, por donde saldría a hombros entre los gritos de una multitud entregada.

David Lomon y Victor Grossman en un momento de la ruta del pasado día 9 de noviembre. (FOTO JAZ).

Aquella memorable faena, estuvo dando vueltas durante un tiempo en la cabeza de este maestro, quien gracias a su profundo conocimiento de las suertes y los terrenos sabía que este morlaco ofrecía muchas posibilidades y podía dar mucho más juego. Desde su cortijo de Ibaraki, este profundo conocedor de todos los secretos de la guerracivilmaquia, comenzó a nadar entre sus Cossios y otros tratados, trabajando duramente para preparar su próxima reaparición en Madrid.

Vicente González “Cubanito” (i) y Ken O’Keefe “Ibarakeño” (d), durante la presentación del libro de este último que tuvo lugar el pasado día 8 en el salón de actos del Club de Amigos de la Unesco. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

Y ese día llegó. Fue el pasado jueves 8 de noviembre, donde se celebró un grandioso festejo en el inigualable coso del Club de Amigos de la Unesco, una plaza con una larga historia a sus espaldas. El recuerdo de su apoteósico triunfo del año pasado hizo que en las gradas se completara un lleno de “no hay billetes”. Junto al maestro de Ibaraki, lidiarían el consagrado diestro Vicente González “Cubanito” acompañado por el historiador y activista norteamericano afincado en Berlin, Victor Grossman, y por el propio David Lomon. Los tres arrancarían encendidas ovaciones en las gradas, especialmente David Lomon, que con un par de emotivos quites puso en pie a un público entregado que abarrotaba los tendidos. Destacar también la meritoria actuación de Almudena Cros, que asistió a alguno de los diestros en los meritorios lances de la traducción.

Almudena Cros y Vistor Grossman durante la intervención de este último, donde hablo de su libro “Madrid, du Wunderbare” que próximamente será traducido al castellano. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

La faena de “Ibarakeño” respondió con creces a la expectación creada. Nuevamente el diestro de la ribera del río Tome dio sobradas muestras de su arte sublime y su depurada técnica en una lidia memorable, en la que nos sorprendió con una nueva suerte desconocida hasta ese día: el “spanglish”. Al igual que en la plaza los diestros alternan los pases con la derecha, o derechazos, y los pases con la izquierda, conocidos estos estos últimos como pases “al natural” (es decir como la vida misma, cómo tiene que ser), el otro día Ken O´Keefe alternó partes de su faena en español y partes en inglés, una innovación nunca vista hasta el momento y que causo honda sensación en los tendidos. Cerró su monumental faena de tremendo volapié que hizo saltar de sus localidades a los aficionados, como empujados por un resorte, para pedir los máximo trofeos para el diestro de Ibaraki, que sería sacado a hombros por la Puerta Grande entre las aclamaciones del público y curiosos que se habían congregado en la plaza de Tirso de Molina para aclamar al maestro.

Una imagen del aspecto que presentaba el salón de actos del Club de Amigos de la Unesco. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

Pero centrémonos ahora en el nuevo trabajo de Ken O´Keefe en el que ha estado volcado durante este último año. Se trata de un libro de bolsillo en el que están recogidos los principales lugares que relacionados con la historia de las Brigadas Internacionales en el centro de Madrid al que acompaña un plano desplegable con tres rutas que el lector puede recorrer y acompañándose de los textos del libro ir conociendo la historia de cada uno de ellos. Un excepcional trabajo en el que se condensan varios años de investigaciones.

Desde la redacción de Sol y Moscas recomendamos a nuestros lectores la lectura de este libro, donde se juntan la Historia y el ocio, de tal forma que dando un agradable paseo por alguno de los rincones con más encanto de Madrid, a la vez vamos conociendo alguno de los secretos e historias de esos rincones. Por citar un ejemplo, pocos madrileños pueden imaginar, mientras se compran una camisa en una tienda de la Gran Vía, que en ese mismo local durante la guerra se juntaban por la noche los brigadistas de permiso a tomar una copa y olvidarse de las trincheras. El libro ha sido editado por la AABI (Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales) y pueden ustedes adquirirlo por el simbólico precio de 5 euros, bien en algún acto organizado por esta asociación o bien en su página de Internet (haga clic aquí para ir a la página de la AABI).

El libro “Lugares de las Brigadas Internacionales en Madrid centro” viene acompañado de un plano con tres itinerarios por las calles de Madrid. Pueden informarse de cómo adquirir este libro en la página de la AABI.

La presentación del libro de Ken O´Keefe forma parte de una serie de actividades organizada por la AABI para conmemorar el aniversario de la llegada de la Brigadas Internacionales, al igual que ya hicieran el año pasado con motivo del 75 aniversario (Clic aquí para ver las actividades de la AABI), una iniciativa que piensan repetir en años sucesivos. Así el miércoles 7, día emblemático en la Batalla de Madrid, se celebró en el Ateneo de Madrid un multitudinario acto de homenaje a los Defensores de Madrid, que contó, entre otros, con la destacada presencia de Carmen Tagüeña, hija del coronel republicano Manuel Tagüeña, y de David Lomon.

El miércoles 7 se celebró en el Ateneo de Madrid un homenaje a los Defensores de Madrid. En la fotografía de izquierda a derecha: Carmen Tagüeña, hija del coronel republicano Manuel Tagüeña, Carlos Paris, presidente del Ateneo de Madrid, David Lomon, Almudena Cros y Ludivina García, de la Coordinadora por la Memoria Democrática de Madrid. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

El viernes 9 se organizó una ruta siguiendo uno de los recorridos que se proponen en el libro de Ken O’Keefe, concretamente el que siguieron los hombres de la XI BRIGADA INTERNACIONAL tras su llegada a Madrid para dirigirse a los frentes. La ruta fue guiada por el propio O’Keefe al alimón con el maestro Vicente González “Cubanito”, y fue un rotundo éxito de crítica y público que tuvo su reflejo en los medios de comunicación (Esta ruta ya fue realizada el pasado año guidada en aquella ocasión por el mítico “Moncloveño”, siguiendo rigurosamente el recorrido propuesto por Ken O’Keefe).

Fotografía de la ruta a su paso por la Red de San Luis. En primer plano David Lomon, tras él Vicente González, megáfono en mano, comenta a los asistentes algunos detalles del edificio de la Telefónica. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

El recorrido comenzó en la Glorieta de Atocha, finalizando en la Plaza de España, y contó con la participación de un buen número de personas que disfrutaron en todo momento con los comentarios que en distintas paradas realizaron con su habitual sabiduría ambos diestros. Entre los asistentes se encontraba David Lomon,quien intervendría con sus explicaciones en diversos momentos del recorrido y que completó a pie la mayor parte del itinerario, incluyendo la Gran Vía, como hicieron otros muchos compañeros 76 años atrás.

Ken O´Keefe se dirige a los asitentes a la ruta en la Plaza del Callao, donde en la guerra se encontraban los hoteles Capitol, que sigue en funcionamiento en la actualidad, y Florida, ya desaparecido. Este último hotel era donde se hospedaba Ernst Hemingway. (FOTO JAZ).

Se cerraba el programa de actividades el sábado 10 con un solemne y emotivo acto en el monumento a las Brigadas Internacionales en la Ciudad Universitaria, uno de los frentes de la Batalla de Madrid donde combatieron los brigadistas. El monumento nuevamente había sido vandalizado, lo que demuestra sin lugar a dudas que el recuerdo y el ejemplo de estas personas sigue más vivo que nunca, un recuerdo que incomoda y hace daño a los herederos ideológicos de aquellos a los que los brigadistas vinieron a combatir.

David Lomon coloca un ramo de flores a los pies del monumento a las Brigadas Internacionales de la Ciudad Universitaria durante el homenaje que organizado por la AABI tuvo lugar el pasado 10 de noviembre. (Fotografía publicada por cortesía de la AABI).

Setenta y seis años después la figura de David Lomon nos trae el eco de aquellas voces y aquellos pasos que se pudieron escuchar en la Gran Vía. Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero pese a ello David Lomon sigue siendo el mismo joven idealista que decidió venir a España para “ayudar al pueblo español en su lucha contra las fuerzas del fascismo que amenazaban a su país y al mundo entero“. El ejemplo y la generosidad de aquellos miles de hombres que como David Lomon vinieron a España será muy difícil de olvidar por más que pasen los años: "Lo que hagas por ti morirá contigo, lo que hagas por los demás perdurará por siempre."

Florentino Areneros.



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lunes, 5 de noviembre de 2012

S.O.S CAMPAMENTO


Imagen en la que contemplamos el estado en que se encontraba el pabellón Muñoz Grandes del Batallón de Zapadores Nº1 de Campamento el pasado día 29 de Octubre. Fotografía publicada por cortesía de Gefrema (clic en la imagen para ampliar).

S.O.S CAMPAMENTO

El pasado viernes recibíamos en la redacción de Sol y Moscas unas impactantes fotografías en las que contemplábamos con profunda indignación como el Pabellón Muñoz Grandes, perteneciente al acuartelamiento del Batallón de Zapadores Nº1 estaba siendo demolido.

Se trata de un edificio singular, sin duda uno de los más característicos y representativos de todo el extenso complejo de acuartelamientos e instalaciones militares que podemos encontrar en este barrio, conocido precisamente como Campamento. Según el catálogo de edificaciones singulares publicado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) nos encontramos ante una “Auténtica ciudadela militar, levantada sobre preexistencias que se remontan a 1856, data sus primeros elementos identificados en 1911, fecha de la creación del aeródromo-escuela de Cuatro Vientos, si bien el conjunto se atiene a un plan de edificación de Cantones Militares elaborado a finales de los años 20 en aras del blindaje de Madrid para la seguridad nacional, denominándose en la zona "Campamento Militar" o "Campamento de Carabanchel Alto". Sigue estilos similares a los empleados en Vicálvaro y Getafe, estando compuesto inicialmente por ocho cuarteles que integraban la Escuela Central de Tiro, una Estación Militar y la Base Aérea de Cuatro Vientos. Escenario del frente de Madrid durante la guerra civil, en cuyo transcurso se construyen dos fortines circulares ya desaparecidos, a su final subsisten el Batallón de Zapadores y el Pabellón Muñoz Grandes, la torre o puesto de tiro y la Iglesia.”.

lunes, 29 de octubre de 2012

NORTE DE BURGOS

Panorámica de la bella ciudad de Frías en Burgos, con su castillo, sus casas colgantes y la iglesia de San Vicente. (Haga clic sobre cualquiera de la imágenes de esta crónica para verlas ampliadas).

NORTE DE BURGOS

Terminábamos la crónica dedicada al monumento al general Mola emplazándoles a una nueva crónica en la que hablaríamos de otros lugares por la zona que tuvieron alguna relación con la Guerra Civil, así como otros de interés histórico, cultural o turístico. Ya que nos acercamos a esta privilegiada comarca, aprovechemos el viaje y visitemos otros lugares cercanos al Monumento al general Mola. En la provincia de Burgos no se registraron combates de la magnitud de otros lugares de la geografía nacional, pero su condición fronteriza con la zona republicana del Cantábrico, si que nos permite encontrar algún lugar de interés.

El norte de Burgos no fue una zona de intensos combates, pero si que fue lugar de paso y de retaguardia de las fuerzas franquistas, incluido un numeroso contingente de italianos del Corpo di Truppe Volontarie (CTV). En la imagen una estela de una unidad italiana que se conserva en una localidad de la comarca. (Fotografía publicada por cortesía de FOTO JAG).

Comenzaremos nuestro recorrido por el monumento al general Sagardía. Al comenzar la guerra Antonio Sagardía Ramos, era un militar retirado por la Ley Azaña que residía en Francia. Tras el golpe de julio del 36 marcha a Pamplona donde se pone a disposición de los sublevados y toma parte en la ofensiva de Guipúzcoa y en la toma de San Sebastián. Tras ello a Sagardía se le encomendaría formar una columna de voluntarios vascos, navarros y riojanos, para dirigirse al norte de Burgos y proteger aquella zona de los posibles intentos de atacar Burgos que se realizaran desde el norte republicano. Con cerca de 1000 hombres tuvo que defender una amplia zona desde Revilla de Pomar hasta Bricia, manteniendo la línea pese a sufrir un gran número de bajas. Esta columna sería la base de la 62 División que tras la caída de la zona cantábrica, pasaría a actuar en la zona pirenaica, donde se le acusaría de realizar una represión despiadada, y en el frente catalán, aunque esto ya es otra historia.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Finalizada la guerra se levantaría un monumento en el Alfoz de Bricia junto a la carretera N-623 (Burgos-Santander), dedicado a la memoria de la 62 División. El monumento, en la línea estilística de el de Mola, pero mucho más modesto, tiene como motivo central una escultura que representa figurativamente a un águila. Este monumento está accesible desde la carretera nacional y sufre un proceso de deterioro similar al de Mola.

viernes, 26 de octubre de 2012

LUPE SINO

Una imagen de Lupe Sino junto al torero Manolete.

LUPE SINO:

DE ESPOSA DE UN ANARQUISTA
A NOVIA DE MANOLETE.

Nuevamente la rabiosa y candente actualidad nos obliga a modificar nuestros planes editoriales para hacer llegar a nuestros lectores una sensacional noticia, un clamoroso aldabonazo, una grandiosa exclusiva, que sin ninguna duda hará vibrar a todos los buenos aficionados al noble arte de la guerracivilmaquia: Rafael González Zubieta, “El Zubi”, ha regresado a los ruedos abriendo de par en par (para ventilar que hay mucho rancio suelto) la Puerta del Principe.

Todavía se recuerda en Madrid la clamorosa actuación que cuajó el diestro cordobés en el monumental coso de la librería Blanquerna de Madrid en el mes de mayo de 2010, a la que desde esta humilde publicación dedicamos una inolvidable crónica, una de las más queridas en esta redacción, que llevaba el merecido título de “Ópera Egipcia”, porque realmente aquello que contemplaron los privilegiados que pudieron asistir a aquel irrepetible acontecimiento fue una auténtica opera egipcia (clic aquí para ir a la crónica).

En esta ocasión “El Zubi” ha elegido para su regreso un tema no menos apasionante, la vida de Antonia Bronchalo Lopesino, más conocida como Lupe Sino, la mujer que saltaría a la fama durante la posguerra por ser la novia del mítico Manolete. Mucho se ha escrito sobre esta bella mujer, incluso hace poco se estrenó una millonaria producción cinematográfica en la que Penélope Cruz interpretaba a este singular personaje. Sin embargo poco se sabía de la vida de Lupe Sino anterior a su noviazgo con el malogrado diestro cordobés, hasta la memorable faena de “El Zubi”. Rafael González Zubieta durante mucho tiempo ha estado siguiendo las pocas pistas que de Lupe Sino podíamos encontrar, un ciclópeo trabajo de investigación y documentación realizado a lo largo de muchos meses (del que podemos dar fe), y retazo a retazo ha ido hilvanando la apasionante y hasta ahora desconocida biografía de esta singular mujer, una biografía que finalmente ha resultado apasionante y llena de grandes sorpresas.

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Se remonta “El Zubi” a los orígenes de Antonia en un pequeño pueblecito de Guadalajara en el seno de una humilde familia. Muy joven tuvo que emigrar a Madrid, donde realizaría diferentes trabajos hasta introducirse en el mundo del cabaret. El inicio de la Guerra Civil daría al traste con los planes de futuro de esta bella mujer, al igual los de otros muchos españoles, y sería en este dramático escenario donde conocería al que habría de ser su marido: Antonio Verardini Diaz-Ferreti.

Si la biografía de Lupe Sino es apasionante, la de Verardini no le queda a la zaga. Un hombre controvertido, de buena familia, culto, que destacó en sus estudios de ingeniería, una persona con un prometedor futuro, al que sin embargo en julio de 1936 le encontramos encarcelado en La Modelo de Madrid acusado de estafa. Sería en la cárcel donde establecería amistad con Cipriano Mera, y donde también coincidiría con el todopoderoso Juan March, al que timaría en el más ortodoxo estilo de los pícaros del Siglo de Oro, como recoge “El Zubi” en su artículo. Saldría de la cárcel el 21 de julio de 1936 junto a Cipriano Mera, del que ya no se separaría en toda la guerra, llegando a ser Jefe de Estado Mayor del IV Cuerpo de Ejército que mandaba el legendario albañil del madrileño barrio de Tetuan de las Victorias.

Fotografía tomada en el Frente de Guadalajara donde podemos ver a Antonio Verardini, con las piernas abiertas y las manos en los bolsillos. En el grupo distinguimos también a Cipriano Mera y al coronel Casado. (Fotografía obtenida del artículo de El Rufian Meancólico de título “Orlov y la CNT” publicado en La Biblioteca Fantasma ).

Durante la contienda Verardini se vería involucrado en diferentes asuntos turbios, destacando el de la falsa embajada de Siam, una trampa que condujo a la muerte a varias personas engañadas en la creencia de recibir protección diplomática. Sería detenido acusado de espionaje por una patrulla comunista, teniendo que enviar Mera un contingente fuertemente armado para liberarlo. En octubre de 1937 Antonia Bronchalo y Antonio Verardini se casarían en una ceremonia oficiada por el propio general Miaja, a la que asistirían gran parte de las principales autoridades militares de la época. Finalizada la guerra Antonia se quedará en Madrid, tratando de iniciar una nueva vida escondiendo un pasado que podría ser una pesada carga para ella. Verardini consiguió huir a Orán, donde continuaría con su apasionante vida.

Todo esto es solo un pequeño aperitivo para abrir boca de todo lo que pueden encontrar en la magistral faena que Rafael González Zubieta “El Zubi” ha cuajado en su blog “Larga Cordobesa”, una faena realizada con el legendario temple y el incomparable arte que atesora este inigualable diestro de la ribera del Guadalquivir, una faena que sin ninguna duda pasará por derecho propio a los anales de la guerracivilmaquia.

Si es usted aficionado a la historia y quiere conocer con más lujo de detalles lo que hasta aquí hemos narrado, así como otras muchas sorpresas, no deje de leer la crónica de este maestro soberano, que nuevamente ha abierto el tarro de las esencias para deleite y disfrute de los amantes del noble arte de la guerracivilmaquia.

CLIC AQUÍ PARA ACCEDER AL ARTÍCULO DE «EL ZUBI».


Florentino Areneros.

viernes, 19 de octubre de 2012

EL REPUBLICANO QUE INVENTÓ EL TRAJE ESPACIAL

En 1935 el prestigioso semanario Berliner Ilustrarte Zeitung dedicaría su artículo central a la escafandra que Emilio Herrera Linares había diseñado para viajes a la estratosfera. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

EL REPUBLICANO QUE INVENTÓ EL TRAJE ESPACIAL.

La pasada semana una noticia dio la vuelta al mundo: un hombre saltaba al vació desde casi 40.000 metros de altura y tras superar la velocidad del sonido tomaba tierra sano y salvo un cuarto de hora después. Para completar tamaña hazaña el austriaco Felix Baumgartner, así se llama este deportista, solo contaba con la protección de un traje similar al que utilizan los astronautas en sus paseos espaciales. Seguramente Baumgartner, al igual que muchos españoles, no sepa que en el origen de ese traje se encuentra un militar español que tuvo que exiliarse en 1939 como tantas decenas de miles de españoles leales a la legalidad republicana. Su nombre era Emilio Herrera Linares, otro de esos ilustres “desconocidos” por obra y gracia de la Guerra de España y la losa de silencio que sobre la memoria de muchos españoles colocó el régimen franquista posterior a la guerra.

Emilio Herrera fue un hombre polifacético, a su condición de militar, hay que unir la de científico, matemático, ingeniero e inventor, siendo también uno de los pioneros de la aeronáutica española. Durante su exilio continuó con su actividad investigadora, y nunca renunciaría de su lealtad a la República, llegando a ocupar el cargo de Presidente del Gobierno de la República en el exilio entre 1960 y 1962. Podríamos encontrar paralelismos entre Herrea y Virgilio Leret, otro aviador e ingeniero que diseñó un prototipo de motor a reacción pionero en su época , y que acabaría sus días fusilado en Melilla por los golpistas el 18 de julio de 1936. Herrera y Leret son solamente dos ejemplos de una inigualable generación perdida durante la guerra, donde podíamos encontrar ilustres científicos, médicos, ingenieros, arquitectos, artistas, escritores, músicos, poetas y un largísimo etcétera. Un conjunto de talento único en la Historia de España hasta aquel momento, en el que sin duda tuvo mucho que ver la labor de la Junta de Ampliación de Estudios (JAE) heredera en gran medida de la Institución Libre de Enseñanza. Todo un patrimonio humano que se perdería tras la guerra con la llegada del franquismo.


Don Emilio Herrera Linares fue un hombre polifacético. A su condición de militar unía la de científico, ingeniero, matemático o inventor, entre otras. Años después de finalizada la guerra ocuparía la Presidencia del Gobierno de la República en el exilio. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Emilio Herrera Linares nació en Granada el 13 de febrero de 1879 en el seno de una familia de brillante trayectoria militar, muy ligada al Cuerpo de Ingenieros. Su abuelo paterno, había sido un destacado militar condecorado con la Laureada de San Fernando, a la vez que un experto en sistemas de fortificación de prestigio internacional, cuyos tratados y estudios se publicaron en diversos países, por lo que sería distinguido con numerosas distinciones y condecoraciones, entre ellas la Gran Medalla de las Ciencias que le concedió el Rey Guillermo IV de Prusia. Su padre fue también militar de una larga y meritoria trayectoria, obteniendo la Cruz de San Fernando en la Segunda Guerra Carlista. Además de militar, su padre tendría una gran inquietud científica, lo que le llevaría a montar un laboratorio de experiencias físicas en Granada, donde experimentaría con los descubrimientos del momento, como la linterna mágica o el fonógrafo. También asombraría a sus vecinos iluminando la Alambra con arcos fotovoltaicos o mostrando elevaciones de globos aerostáticos. Pero además el padre de nuestro protagonista era un gran aficionado a la fotografía y a la música, publicando varios tratados, alguno de los cuales se publicaría en el extranjero. Destacar también que su madre además de una destacada intérprete de piano, era una gran pintora.

En este privilegiado ambiente Emilio Herrera Linares pronto comenzaría a dar muestras de su gran talento, obteniendo excelentes calificaciones durante su etapa escolar. A los 15 años ingresaría en la Universidad de Granada, con la intención de estudiar arquitectura (los Herrera sostienen descender del creador de El Escorial) pero acabaría abandonando la universidad para intentar ingresar la carrera militar, y en 1896 entraría en la Academia de Ingenieros de Guadalajara. Terminaría sus estudios militares en 1901 como primer teniente de Ingenieros y, como sus compañeros juró por su honor no aceptar ascensos por méritos de guerra, como era tradición en los cuerpos de Ingenieros y Artilleros. Tras pasar por los destinos de Sevilla y Melilla, Herrera regresaría a Guadalajara para asistir a un curso de la Escuela Práctica de Aeroestación.

Una imagen de la Escuela Práctica de Aerostación de Guadalajara donde Herrera iniciaría su relación con el mundo de la aeronáutica. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).
Nos comunica el lector José David Vigil-Escalera Balbona que la imagen en realidad corresponde a: "la inflación del globo Cierzo del aeronauta civil Jesús Fernández Duro (él es uno de los tres que está en esquina inferior izquierda y su automovil el que se ve también en el centro).El globo se está llenando de gas en la usine de Pau (Francia)para ascender y atravesar, por primera vez el hombre, los Pirineos, 22 de enero de 1906, descendiento en la madrugada del 23 en Guadix y conquistando por ello la Copa de los Pirineos"

En 1905 coincidiendo con un eclipse solar, se preparan diversas observaciones a realizar desde globos aerostáticos a una altitud de 5000 metros, y se requirió la presencia de Herrera para esta misión que resulto todo un éxito, recibiendo el informe presentado por Herrera los elogios de la Comisión Científica Internacional de Aerostación. Ese mismo año participaría en un concurso en Francia, consiguiendo recorrer 1180 Km. a una media de 87Km. por hora. Tras estas dos hazañas, el teniente coronel Pedro Vives Vich, comandante jefe de la base de Guadalajara, pidió que Herrara fuera trasladado a la unidad. De esta forma Emilio Herrera pasaría a ser uno de los pioneros de la aeronáutica española. En este periodo Herrera realizaría numerosas ascensiones, tanto en España, donde batiría el record de altura llegando hasta 6.000 metros, como en otros países de Europa, obteniendo un gran reconocimiento internacional, así como diversas condecoraciones, entre ellas la Cruz de la Legión de Honor francesa.

Globos aerostáticos en Burgos preparados para contemplar y estudiar el eclipse total que tuvo lugar el 30 de agosto de 1905. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

En 1908, junto con Alfredo Kindelán (otro de los pioneros de la aeronáutica española) asiste a una demostración de vuelo del avión de los hermanos Wright. Un año después, tras el desastre del Barranco del Lobo, su unidad es enviada a Marruecos, siendo la primera vez que una unidad de este tipo entra en combate. El éxito de las misiones de reconocimiento de los globos, así como su utilidad para dirigir y corregir el fuego de la artillería, supondría el espaldarazo definitivo para el nacimiento de la aviación española. Al poco tiempo el ejercito adquiere varios aviones Farman, y poco tiempo después otros aparatos Nieuport. Herrera es uno de los primeros pilotos de España.

Con una escuadrilla de Nieuport IVG como el de la fotografía, Emilio Herrera intervendría en diversas acciones en Marruecos en 1913. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

En 1913 la situación en Marruecos es complicada, y se envía una escuadrilla de aviones al mando de Herrera. Estando en Marruecos protagonizaría, acompañado por Ortiz Echagüe, otra hazaña a los mandos de su avión al ser el primero en cruzar el Estrecho y unir Europa y Africa. Participaría en diversas misiones de combate, por lo que sería ascendido a comandante por meritos de guerra, al cual renunció. Tras el éxito de estas acciones, el papel de la aviación cobra una importancia transcendental en las operaciones militares, como se confirmará posteriormente durante la Gran Guerra, durante la cual Herrera es invitado como agregado militar al Royal Air Corp por el gobierno Británico.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

No quedaría fuera del interés de Herrera todo lo relacionado con los dirigibles, de los que pensaba serían la solución para el transporte aéreo trasatlántico. Participaría en varios proyectos como el de unir Coruña y New Cork, para lo que el mismo diseño un dirigible que nunca se llegó a construir. También participó en el proyecto de unir Sevilla con Buenos aires, en el que colaboraba también la compañía alemana Zepellin. Herrera viajaría de Sevilla a Buenos Aires en la primera travesía del Atlantico del legendario Graf Zepellin, así como en un viaje de ida y vuelta a Río de Janeiro. Finalmente el proyecto sería descartado.

Un Zepellin sobrevuela Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

A su regreso a España tras la Primera Guerra Mundial Herrera será encargado de crear el Laboratorio Aerodinámico de Cuatro Vientos, un avanzado centro que será básico en el espectacular desarrollo de la aeronáutica española, una de las más punteras de la época, en gran parte debido al trabajo de Herrera al frente de este laboratorio, donde destacaba un túnel aerodinámico en circuito cerrado, el mayor de Europa, diseñado por el propio Herrera. La existencia de este laboratorio será clave en el diseño y creación del autogiro de Juan de la Cierva, uno de mayores logros de la tecnología aérea española de todos los tiempos. En la génesis del autogiro jugó un papel de vital importancia todo lo relacionado con el cálculo matemático y las pruebas realizadas en el túnel aerodinámico, donde el inventor contaría con la inestimable colaboración de Herrera. Cuando se construyó el primer prototipo de autogiro, el aparato tenía tendencia a inclinarse hacia la derecha, por ello Herrera aconsejó a Juan de la Cierva “que buscara la colaboración de Pablo Iglesias para compensar esa tendencia”.

En la imagen vemos el autogiro de Juan de la Cierva en el aeródromo de Cuatro Vientos. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Aunque el desarrollo y los avances en la tecnología aérea habían sido notables, en 1928 se crea la Escuela Superior de Aerotécnia que tratará de rellenar el hueco que existía en lo relaciona con estudios de ingeniería específicos relacionados con la aeronáutica. Nuevamente sería Herrera el elegido para conducir este proyecto, en el que se involucraría completamente, llegando incluso a diseñar los planos del edificio.

Llegamos a los años 30 y hemos visto (aunque se podría escribir muchísimo más) el importante papel que Emilio Herrera ha desempeñado en todo lo relacionado con el espectacular desarrollo de la aeronáutica, tanto a nivel nacional como internacional, y a sus importante implicaciones en el ámbito tanto civil como militar. Desde principios de siglo hasta el comienzo de la guerra, la aviación española había conseguido importantísimos logros en todos los ámbitos, que nos llevaría mucho tiempo recordar, situándose en uno de los primeros lugares a nivel mundial, y gran parte de ese mérito se debe al trabajo de Emilio Herrera Linares.

El túnel de viento de la Escuela Superior de Aerotécnia diseñado por el propio Herrera. FOTO REVISTA AEROPLANO. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Otro de los aspectos en los que Herrera destacó es el de la astronáutica, un tema en el que ya trabajó y propuso adelantos ya desde antes de los años 20, cuando todavía la aviación acababa prácticamente de nacer. En este ámbito se enmarca el proyecto que en 1931 comenzó a desarrollar Herrera: la ascensión en globo libre a la estratosfera (algo de rabiosa actualidad en estos momentos). Se trataba de estudiar, entre otras cosas, las radiaciones cósmicas a más de 23.000 metros de alturas. Para la ascensión se construiría un globo de 24.500 metros cúbicos y 36 metros de diámetro. También para este proyecto Herrera diseñó una “escafandra estratosférica” capaz de permitir a una personar soportar las condiciones que se iba a encontrar en la ascensión, este primer traje espacial que contaba con micrófono, sistema de respiración antivapor, termómetros, barómetros o varias herramientas para medir y recoger muestras, un diseño que serviría de base a los trajes espaciales del futuro. Todo estaba preparado para la ascensión, que realizaría el propio Herrera pese a contar ya con 57 años, pero el inicio de la Guerra Civil truncaría el proyecto.

Fotografía de la escafandra estratosférica de Herrera, que serviría de base para los actuales trajes espaciales. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

El golpe militar de julio de 1936 sorprenderá a Emilio Herrera en Santander, donde se encontraba impartiendo un curso de aerodinámica en la Universidad de Verano, y aunque era una persona de un talante liberal moderado y católico, no dudó en regresar a Madrid vía Francia, para prestar sus servicios en la defensa de la República, como había jurado hacer. En Madrid se presentó al teniente coronel Ángel Pastor Velasco, Subsecretario de Aviación. Emilio Herrera sería nombrado Jefe de Instrucción y de Servicio Técnico, con destino en Los Alcázares, Murcia, de su jefatura dependían las escuelas de pilotos, observadores, bombarderos, mecánicos y radiotelegrafistas. Contar como curiosidad que realizaba numerosos viajes entre los diferentes centros de entrenamientos de pilotos, casi siempre de noche para no ser detectados, y para aprovechar el tiempo y mantener su mente ocupada aprendió a leer en braille.

Durante la guerra tendría que pasar uno de los momentos más amargos de su vida, su hijo Emilio piloto de caza de la República, moriría en combate en septiembre de 1937 a pilotando un Polikarpov I-15 “Chato” en el Frente de Teruel con apenas 19 años cumplidos. Emilio Herrera tenía otro hijo, José Herrera “Petere”, quien se alistó al Quinto Regimiento en los primeros días de la guerra. Jose Herrera “Petere” alcanzaría reconocimiento como poeta y escritor finalizada la guerra.

En septiembre de 1937 uno de los hijos de Herrera piloto de aviación republicano moriría pilotando un Polikarpov I-15. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

En 1938, dos días después del aniversario de la muerte de su hijo, sería ascendido a general, la prensa del momento se hacía eco de ello: «…una vida consagrada por entero al estudio y al trabajo, una intensa y abnegada actuación al servicio de la ciencia aeronáutica, una probada dignidad profesional y cívica, que ha sido recompensada por el Gobierno de la República, ascendiendo a general a D. Emilio Herrera Linares, ilustre sabio español. Con ello nuestra patria demuestra, una vez más, su gratitud a quien tan noblemente ha contribuido con sus profundos conocimientos técnicos y sus excelsas cualidades morales al progreso y engrandecimiento de su país». Finalizando el año de 1938, acompañaría a Indalecio Prieto a Chile en embajada oficial para la toma de posesión del nuevo presidente Pedro Aguirre. Estando en Buenos Aires, sabedor de que la guerra se aproxima a su fin, trata de acelerar su regreso a España para estar en su puesto cuando llegara el desenlace. A mediados de enero sale de la capital argentina, y tras un viaje repleto de peripecias llega a Paris el 4 de febrero. Cataluña ya había caído, y era imposible regresar a lo que quedaba de zona republicana. No volvería a pisar España en su vida.

Finalizada la guerra desde su exilio de Paris, Herrera continuaría con su actividad científica y divulgativa. Durante la II Guerra Mundial. Estando Paris ocupado por las fuerzas alemanas, se rumoreaba que los nazis estaban preparando un arma demoledora que inclinaría definitivamente la balanza hacia el lado alemán. Herrera sospechó que se podría tratar del arma atómica y escribió un artículo de título “¿La bomba de uranio terminará la guerra?”, donde explicaba los fundamentos científicos de tal arma, y los demoledores efectos de su utilización, que harían que quien la poseyera antes ganara la guerra. La publicación del artículo sería prohibida por las autoridades nazis, lo que confirmo a Herrera sus sospechas de que los alemanes estaban trabajando en ello. Liberado Paris, el artículo sería publicado el 15 de julio de 1945 y 22 días después caía la primera bomba atómica sobre Japón, cumpliéndose lo previsto por el general español sobre el desenlace de la guerra si se utilizaba esa terrible arma.

Pero volvamos al Paris ocupado, poco después de intentar publicar el artículo recibiría la visita del general Wilhem von Faupel, antiguo conocido de su experiencia con los Zeppelín, que le propuso trabajar en el laboratorio de Wernher von Braun y el coronel Dornberger donde se estaban desarrollando nuevas armas. La propuesta fue rechazada y Herrera continuaría en la capital francesa durante toda la guerra. Cuando la ciudad de París fue liberada por las tropas aliadas, Herrera tuvo la satisfacción de ver como los españoles de la División Leclerc eran los primeros en entrar en la ciudad.

En 1944 las tropas aliadas entraban en París. Las primeras en hacerlo sería la División del general Leclerc, formada mayoritariamente por antiguos soldados españoles del Ejército de la República que desfilarían por los campos Eliseos con sus vehículos bautizados con los nombres de batallas de la Guerra Civil: Madrid, Brunete, Guadalajara, Guernica… y otros tan sugestivos como “España Cañi”. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Finalizada la Guerra Mundial, seguiría inmerso en sus estudios e investigaciones, continuando siendo un referente internacional en temas de aeronáutica y en los nuevos avances en la investigación espacial que tomaron un gran impulso una vez finalizada la guerra en Europa. La todopoderosa NASA trató de conseguir los servicios de Emilio Herrera, según el testimonio de su ayudante , el piloto Antonio García Borrajo: "Cuando los norteamericanos le ofrecieron a Herrera trabajar para su programa espacial con un cheque sin limitaciones en ceros, él pidió que una bandera española ondeara en la Luna, pero le dijeron que sólo ondearía la de Estados Unidos". Al igual que ya hiciera con los alemanes durante la II Guerra Mundial, Herrera rechazaría la oferta. Sin embargo, y como agradecimiento a Emilio Herrera por sus estudios e investigaciones, principalmente en lo referido al diseño de la escafandra espacial, la NASA por medio del astronauta Neil Amstrong (el primer hombre en pisar la luna) entregaría una roca lunar a Manuel Casajust Rodríguez, empleado en la NASA en aquel momento y colaborador de Herrera. Esta roca lunar, valorada en un millón de dólares, sería depositada en el Museo del Aire de Cuatro Vientos, desapareciendo sin dejar rastro en 2004, definitivamente en algunas cosas España es diferente.

Fotografía de la tripulación del Apolo XI, la primera en pisar la luna. En 1971 Neil Amstrong regalaría a España una roca lunar como agradecimiento por la labor de Emilio Herrera. La roca valorada en un millón de dólares, desaparecería del Museo del Aire en 2004. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Durante su largo exilio nunca olvidaría su compromiso con la República. Durante muchos años desempeño el cargo de Ministro de Asuntos Militares en el Gobierno de la República en el exilio, y entre 1960 y 1962 fue presidente del gobierno de la República, siendo sustituido por Claudio Sánchez Albornoz.

Emilio Herrera Linares, además de un científico e intelectual que alcanzó la genialidad, fue una persona de una calidad humana excepcional, un hombre integro, de una conducta intachable, que siempre antepuso el bien común al suyo propio. Como militar siempre respetó al poder legalmente constituido, al igual que a la voluntad popular. A lo largo de su vida dio numerosos ejemplos de su sentido de la lealtad y del honor, anteponiendo el cumplimiento del deber a cualquier otra circunstancia.

Herrera junto a su esposa Margarita en su apartamento del número 15 de la Rue Béranger de París. FOTO REVISTA AEROPLANO. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Terminamos con un episodio de su vida que nos ilustra sobre la excepcional personalidad de Emilio Herrera. Este episodio fue relatado por Fernando Valera durante un homenaje al recientemente fallecido Herrera, que tuvo lugar en el Ateneo Ibero Americano de París en noviembre de 1967:

«Emilio Herrera era Gentilhombre de Palacio, una distinción concedida por Alfonso XIII a raíz de las hazañas de Herrera en Marruecos. Proclamada la República en 1931 y con el monarca ya en el exilio, Herrera se desplazó hasta París y se presentó ante Alfonso XIII en el Hotel Saint Maurice:

- “Señor, yo estoy ligado por un juramento de lealtad a Vuestra Majestad. Para seguir en el Ejército he de comprometer mi palabra de honor de ser leal a la República. Yo no puedo hacerlo, si antes vuestra Majestad no me libera de mi anterior juramento, porque un hombre de honor no tiene dos palabras”
- “El soldado no sirve al rey, sino a la patria”,- le contestó caballerosamente el soberano, -“Yo te libero, pues, de tu juramento. Permanece en el Ejército, y sigue sirviendo lealmente a España”.
- “Bien entendido”, -replicó el general Herrera, - “que si yo presto mi palabra de honor de servir a la República, le será tan fiel como lo he sido y como lo habría seguido siendo a Vuestra Majestad”.

“… y he aquí como, en cumplimiento de la más alta virtud del soldado, la caballerosidad, la fidelidad hasta la muerte a la palabra de honor empeñada, Don Emilio Herrera, a partir de 1931 durante la Guerra Civil y a lo largo de casi treinta años de destierro, ha compartido las aspiraciones, el heroísmo, la gloria, la tragedia y la derrota de la República española, como maestro, guía y ejemplo de la gloriosa aviación republicana que desde 1939 se bautizó a si misma con el significativo nombre de Alas Plegadas”».


Todo un ejemplo, que otros muchos no siguieron.

Florentino Areneros.

NOTA DE LA REDACCIÓN:

Esta crónica esta basada en el artículo de José Warleta Carrillo “Emilio Herrera Linares (1879-1967)” publicado en el número 6 de la revista AEROPLANO (clic aquí para ir al artículo) , y en el trabajo de Emilio Atienza Rivero “Emilio Herrera Linares. General de Brigada” publicado en el libro “25 militares de la República” editado por el Ministerio de Defensa.


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martes, 9 de octubre de 2012

VICENTE TALENS INGLÁ


Vicente Talens Inglá nació en Valencia en 1892, tras una vida intensa, finalizaría sus días frente a un pelotón de fusilamiento en junio de 1940. Fotografía publicada por cortesía de Antonio Ramírez Navarro.(Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Vicente Talens nació en Valencia, fue militante anarquista en la Barcelona del pistolerismo y la Ley de Fugas, donde a punto estuvo de morir en la explosión de una fábrica clandestina de explosivos, y donde participaría en un fallido y turbio atentado contra el todopoderoso Martínez Anido. Huido a París, allí se haría comunista y bailarín junto a Isadora Duncan, y trabajaría como modelo para diferentes artistas. Proclamada la República en España regresaría a Valencia, continuando con su compromiso militante. Iniciada la guerra sería nombrado delegado del PCE en la Guardia Popular Antifascista. A comienzos de 1937 se unió sentimentalmente con la esposa del jefe de las Brigadas Internacionales, André Marty, y tuvo con ella a su única hija, la escritora francesa Pauline Talens. Ocuparía el cargo de Gobernador Civil de Almería entre julio del 37 y abril del 38, siendo el principal responsable político de los refugios construidos en la ciudad. Durante toda la guerra Talens ayudaría a decenas de personas librando a muchas de ellas de una muerte segura. Finalizada la guerra sería apresado en el Puerto de Alicante, y en su juicio y condena serían determinantes los testimonios de dos personas a las que Talens había salvado la vida. Sería fusilado en Junio de 1940 en Paterna. Toda la trayectoria vital de Vicente Talens ha sido recuperada en el libro de Antonio Ramirez Navarro “La fuerza de los débiles: vida, prisiones y muerte de Vicente Talens Inglá” un excelente trabajo publicado recientemente, en el que hemos basado esta crónica.

VIDA, PRISIONES Y MUERTE DE VICENTE TALENS INGLÁ

Comenzábamos nuestra anterior crónica dedicada a Almería destacando como algunos lugares y su historia, concretamente la relacionada con la Guerra Civil, son injustamente olvidados o tal vez no se les conceda la importancia que verdaderamente merecen, como era el caso de Almería. Pero este olvido no es nada en comparación con la desmemoria que existe con tantas y tantas personas que fueron los auténticos protagonistas de aquellos momentos, los actores de aquel gigantesco drama, muchos de los cuales acabarían perdiendo la vida. Protagonistas que sin embargo permanecen en un absoluto e injusto anonimato, donde sus nombres han sido borrados de la Historia. No cabe duda de que queda mucho trabajo por hacer en España en este capítulo, sobre todo en un país donde se mira para otro lado cuando se habla de cunetas y fosas.

En Sol y Moscas hemos dedicado varias crónicas a alguno de estos ilustres “desconocidos”, como Virgilio Leret, el padre Revilla, Máximo Moreno, José Bretaño, Juan González Olmedilla o Sergei Tarjov , entre otros. Afortunadamente cada vez más autores se deciden por rescatar del olvido a estos, hasta ahora, anónimos personajes. Recopilando información sobre Almería, encontré la reseña sobre un libro escrito por Antonio Ramírez Navarro, de título "La fuerza de los débiles: vida prisiones y muerte de Vicente Talens Inglá", el resumen de la obra prometía, y en cuanto tuve oportunidad lo compré. El libro de Antonio Ramírez Navarro es un impresionante trabajo de investigación y documentación, donde ha conseguido reconstruir, a partir de numerosas fuentes y bibliografía, la intensa biografía del que fuera Gobernador Civil de Almería durante un periodo de la Guerra Civil. El autor ha conseguido contextualizar la vivencias de Talens en el momento histórico en que estas sucedían, de modo que a lo largo del relato el lector, aun no estando familiarizado con la Historia de España en el primer tercio del SXX y en la Guerra Civil, puede comprender la situación que se vivía en esos momentos y las circunstancias en la que se desarrollaron los hechos, todo ello con un buen ritmo narrativo que hacen de la lectura de este libro, pese a sus sólidas bases documentales y bibliográficas, un agradable ejercicio.

Portada del libro “La fuerza de los débiles: vida, prisiones y muerte de Vicente Talens Inglá” escrito por Antonio Ramirez Navarro. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).