viernes, 24 de abril de 2015

DE PATRIOTISMOS Y PATRIOTAS

El Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, declaraba hace unos días que la política de recortes “no es austeridad, sino patriotismo”. En la imagen Luis María Linde junto al ministro Montoro el día de su toma de posesión. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

DE PATRIOTISMOS Y PATRIOTAS

Hace unos pocos días el Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, realizaba unas polémicas declaraciones refiriéndose a la situación económica de España en las que afirmaba respecto a las medidas que viene tomando el Gobierno desde que comenzó la legislatura "no es austeridad, sino patriotismo", una polémica frase que ha encendido las redes sociales y desatado la controversia en los medios de comunicación. Otra frase atribuida al jerarca nazi Hermann Goering, y que también creo recordar se ponía en labios de algún gerifalte del franquismo, decía algo como "cuando me hablan de cultura, echo mano de la pistola", en la misma línea muchos defendemos otra frase que dice algo así: "cuando me hablan de patriotismo, echo mano de la Historia".

El recurso a la patria y al patriotismo es algo casi tan antiguo como la humanidad, un recurso fácil y de efectos inmediatos, que ha sido utilizado generalmente cuando las cosas iban mal o muy mal. La efectividad de invocar al sentimiento común de la patria, ha sido utilizado a lo largo de la historia como medio para aunar voluntades ante una amenaza común. El ejemplo más claro en la Historia de España seguramente sea el de la Guerra de Independencia, donde españoles de todas las clases sociales mataban y se dejaban matar para defender su patria, independientemente de que con ello contribuyeran a dejar la nación en manos de uno de los más nefastos monarcas, por no decir el más nefasto, que ha tenido que padecer España, un galardón muy disputado debido a la muy larga lista de monarcas penosos que han pasado por el trono de España.

El Dos de Mayo de 1808 se produciría una exaltación de patriotismo que dejaría un reguero de muertos por las calles de Madrid. En una crónica anterior de título “el Dos de Mayo” ya tratamos aquellos sucesos y algunos paralelismos con la Guerra Civil. (clic aquí para ir a la crónica) .(Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La efectividad del recurso al patriotismo y a la patria, ha hecho que muchos personajes a lo largo de la historia lo hayan utilizado de capote para cubrir sus propios errores, o bien para conseguir sus intereses. La contundencia del argumento “los que no están conmigo no son patriotas”, se repite a lo largo del tiempo y en la práctica totalidad de las naciones. Estos personajes que utilizan la patria para sus propios fines e intereses, y que casi siempre desembocan en catástrofe para el resto de compatriotas, son los denominados “salvapatrias”, de los que desgraciadamente también hemos tenido un buen número de ellos en la Historia de España. También lo abstracto de los conceptos de patria y patriotismo, más allá de las definiciones del diccionario, ha llevado a que en muchas ocasiones en una misma nación dos grupos se enfrenten con las armas, dándose la paradoja de que ambos dicen defender la misma patria del otro, al que consideran antipatriota. Son las terribles guerras civiles, algo en lo que los españoles también somos campeones del mundo.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Pero si hay una cosa que la historia nos ha enseñado sin dejar ningún lugar a la duda, es el hecho de que cuando se invoca al patriotismo para resolver un problema, las clases más humildes se pueden ir preparando para pagar un alto precio por ello, mientras que las clases más poderosas seguramente salgan favorecidas tras el ataque de patriotismo, o en el peor de los casos se mantengan más o menos como antes. Podríamos poner diversos ejemplos a lo largo de la historia de España, pero para no aburrir vamos a citar solamente un ejemplo bastante gráfico. En el último tercio del Siglo XIX y en el primero del Siglo XX España se jugaba los último vestigios de lo que fue su imperio. Las guerras de Cuba, Filipinas y Marruecos minaban económica y socialmente a la metrópoli. Políticos, aristócratas, hombres de negocios, incluso la Iglesia, apelaban al patriotismo para que España no perdiera esos territorios. Miles de hombres se veían obligados a partir a luchar a unos lugares de los que muchos no habían oído hablar en su vida, un buen número de ellos jamás regresarían. Los combates y las enfermedades diezmaban a los quintos, la trituradora de carne en que se habían convertido las colonias necesitaba el envío de nuevas remesas de jóvenes para seguir funcionando. Sin embargo había jóvenes afortunados que no tenían que pasar por este dramático trance, se trataba de los que podían acogerse a lo que se conocía como “redención a metálico y sustitución”, que no era otra cosa que pagar una elevada cantidad en metálico al estado para evitar hacer el servicio militar, o bien buscar a un pobre hombre que estuviera dispuesto a sustituirte en filas por una cierta cantidad económica. Como se pueden imaginar quienes se podía permitir esto eran las clases más acomodadas, curiosamente las clases que siempre han presumido de ser los paladines de la defensa de la patria, pero que cuando se trata de defender a la patria con las armas prefieren que vayan otros, a poder ser los hijos de los pobres, que hay muchos y se reproducen con facilidad.

Soldados españoles en el puerto de Alicante preparados para embarcar hacia Cuba. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Otra característica del patriotismo es su intrínseca relación con las dictaduras y los totalitarismos. Cualquier dictador que se precie siempre unirá su figura y su régimen a la patria, las evocaciones a la nación, al pueblo y a la patria son comunes a todas las dictaduras, la exaltación nacionalista es una constante a cualquier dictadura, y de ello también sabemos mucho en España. Durante la Guerra Civil ambos contendientes apelaron a la defensa de la patria. Para los republicanos España estaba siendo atacada por las potencias fascistas europeas, padecíamos una invasión de alemanes, italianos y de moros mercenarios, ante lo que cualquier español debería oponerse y luchar, como ya hiciera el pueblo español tras el Dos de Mayo. Por su parte el bando franquista, acusaba a sus enemigos de entregar la patria al comunismo, a Rusia, tanto es así que se auto denominaron como los “nacionales”, los de la nación, dando a entender que los del otro bando eran los no nacionales, es decir ajenos a España, a la patria.

En la Guerra Civil ambos contendientes acusaron al adversario de servir a intereses extranjeros y de falta de patriotismo. En la imagen un cartel republicano de propaganda en el que se evoca al espíritu de 1808 para expulsar al invasor. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Dicen que la historia la escriben los vencedores, y tras la Guerra Civil el bando franquista se encargo de crear un relato que justificara su actuación tras el golpe militar de julio de 1936 que provocaría la Guerra Civil y el posterior desastre en que se vio sumida España. Para ello había que trasladar la responsabilidad de aquella tremenda tragedia que ellos mismos habían provocado a otros, y nadie mejor para ello que la taimada Rusia. La campaña tuvo como base un mensaje contundente, una frase que se convertiría en un referente en la propaganda política del Siglo XX: “RUSIA ES CULPABLE”. El autor era Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco y uno de los principales ideólogos del nuevo régimen. Este mensaje también sería utilizado como reclamo para conseguir voluntarios para la División Azul, un ejército que lucharía a las órdenes de Hitler.

El eslogan “Rusia es culpable” fue utilizado por el bando vencedor para cargar la responsabilidad y consecuencias de la guerra en el país de los soviets. En la imagen un cartel para que los voluntarios se alistaran a la División Azul. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La dictadura franquista, como toda dictadura que se precie, buscó desde sus orígenes ligar el nombre del dictador al de España, Franco era la patria, Franco era España, cualquiera que dudase de Franco dudaba de España, cualquiera que cuestionara a Franco no era patriota. La propaganda del régimen se encargaba de inculcar este mensaje en todos los ámbitos, la palabra “nacional” lo impregnaba todo, incluso las nuevas empresas y organismos que se creaban: RENFE (Red Nacional de Ferrocaliles Españoles), ENDESA (Empresa Nacional de Electricidad), Radio Nacional y un largo etcétera. El concepto “Nacional” quedaría tan unido a la figura de Franco y su régimen en el subconsciente social de España, que todavía hoy términos como patria o nación referidos a España se consideran equivocadamente como restos del franquismo. Llama poderosamente la atención que el término “nacional” sea todavía utilizado para referirse al bando sublevado durante la Guerra Civil, cuando lo que caracteriza a cualquier guerra civil, como su propio nombre indica, es el hecho de que ambos contendientes son de la misma nación, es decir ambos son “nacionales”. Sin duda la incorrecta utilización de este término, incluso por muchos historiadores y estudiosos del tema, en la actualidad, es un efecto de la machacona propaganda franquista ejercida en España durante 40 años a la que nos referimos. Una prueba de ello la tenemos en que este término no es utilizado por autores de fuera de España, es decir, que no han estado influidos por esa propaganda. Por ejemplo, la amplia nómina de hispanistas en lengua inglesa que han escrito sobre la Guerra Civil utilizan generalmente el término “nationalist” (nacionalista) que a mi entender tiene mucho más rigor que el patrio “nacional”, curiosamente tienen que ser gentes de fuera los que a veces nos hagan conocer nuestra Historia. Personalmente prefiero utilizar términos como “franquistas”, “sublevados” o “golpistas”.

Tras la guerra la propaganda franquista trataría de unir la figura del general Franco a los valores y virtudes patrios, de los que sería depositario. De tal forma que cuestionar al “Caudillo” equivalía a cuestionar a España. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Seguramente este hecho de negar la patria al enemigo esté detrás de que todavía hoy, casi ochenta años después de producirse el golpe militar que desencadenaría la Guerra Civil, decenas de miles de personas continúen enterradas en fosas comunes o cunetas a lo largo de toda la geografía nacional, algo en lo que si no somos campeones del mundo, si que somos subcampeones solamente superados por Camboya. La semana pasada se presentó en Madrid el último libro del siempre sorprendente y brillante Raúl Cancio, de título 'España y la Guerra Civil Americana o la globalización del contrarrevolucionismo', un excepcional trabajo en el que nos descubre la presencia de españoles en la Guerra de Secesión (pueden encontrar referencias a esta presentación haciendo clic aquí
y sobre el libro haciendo clic aquí). En la presentación se habló de cómo fue el final de la Guerra Civil norteamericana en contraposición a la de España. Allí no hubo represalias tras la finalización de la misma, los vencidos gozaron de reconocimiento y se contó con ellos para reconstruir la nación, destrozada tras una guerra devastadora.


Cuesta entender que a punto de cumplirse 40 años de la muerte del general Franco, este problema de las fosas todavía no esté resuelto pese a los requerimientos de organismos como la ONU o de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Estos compatriotas, no lo olvidemos, continúan enterrados de manera indigna, y muchos el mayor delito que cometieron para ser asesinados fue el pertenecer a un sindicato, simpatizar o haber votado al Frente Popular o incluso por enseñar a leer y escribir a los niños, o ser poeta, entre otras graves acusaciones. Sería un gesto de patriotismo el reconocer y honrar a todas estas personas, como se hizo en Estados Unidos, sin embargo nuestros políticos prefieren mirar para otro lado, incluyendo los de los partidos con militantes enterrados en esas fosas, sin olvidar a otros como el portavoz del Partido Popular en el parlamento, Rafael Hernando, o del diputado del mismo partido Pablo Casado, que directamente se mofan y ridiculizan públicamente a aquellas víctimas y a sus familiares.

Una imagen de la apertura de la fosa donde fue enterrado el Padre Revilla tras ser fusilado por falangistas al comienzo de la guerra. A la figura de este sacerdote y a su muerte ya dedicamos una crónica en este blog. (Clic aquí para ir a la crónica).(Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero volvamos a la crisis actual y al patriota de Linde. Como decíamos anteriormente se recurre a las invocaciones a la patria y al patriotismo cuando la situación es preocupante, igualmente comentábamos que en estas situaciones son las clases populares las que han de pagar un mayor precio. Cuando se habla de crisis y de patria, se puede pensar que la crisis afectará por igual a todos los compatriotas, pero al igual que en aras del patriotismo eran enviados a luchar a Cuba o a Marruecos solamente los hijos de los más humildes, en la actualidad, como si existiera todavía la “redención a metálico y sustitución” pero en términos económicos, vemos que los que tienen que ir a enfrentarse a la crisis son nuevamente los pertenecientes a las clases menos favorecidas.

Tampoco debemos olvidar que tras la guerra España se vio sumida en una tremenda crisis económica, y nuevamente, como en la actualidad, fue el momento en el que muchas personas lograron amasar grandes fortunas bajo el paraguas protector del franquismo, y aun hoy continúan formando parte de la oligarquía financiera nacional. Como ven no hay nada nuevo bajo el sol.

Tras la guerra la pobreza llegaría a muchos hogares españoles. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Hay datos muy contundentes que deberían ser tenidos en cuenta por una persona que ocupa un cargo de responsabilidad pública como es el caso del señor Linde, antes de recurrir al patriotismo si no quiere protagonizar un clamoroso ridículo. Tomemos por ejemplo el número de millonarios (personas que tienen más de 740.000 euros, el equivalente a un millón de dólares) en España, que milagrosamente ha aumentado en plena crisis y con porcentajes asombrosos, por ejemplo en 2013 el número de millonarios se incrementó en un 13%, pasando de 355.000 a 402.000. Pero en 2014 se disparó ni más ni menos que en un 24%, creciendo en 89.000 personas, según los datos del Informe de Riqueza Mundial de 2014 del prestigioso Credit Suisse. Este mismo informe señala que el nivel de desigualdad (el porcentaje de riqueza que acumula el 10% más rico respecto al resto) ha aumentado en España de 2007 a 2014, es decir durante los años de la crisis. En el último año el número de millonarios crece en España el doble de rápido que en el resto del mundo. ¿Cómo es esto posible Sr. Linde?, ¿es que los millonarios no son patriotas?.

Otro indicador claro es el de las ventas de automóviles. Mientras desde el comienzo de la crisis las ventas de coches se hunden en España, las ventas de autos de lujo y de alta gama no deja de incrementarse en ese mismo periodo. Según un informe de la Agencia Tributaria publicado este año, en 2014 las ventas de vehículos de un precio superior a 60.000 euros se incrementaron ni más ni menos que en un 50%. Las ventas de este segmento de autos se han incrementado año tras año desde el comienzo de la crisis. Para que ustedes los distingan, normalmente estos coches llevan un tirita de tela con los colores de la bandera de España anudada del retrovisor (no sabemos si es un extra que ya viene de serie en este tipo de vehículos) con lo que queda constatado el patriotismo de sus dueños, aunque no les afecte la crisis.

Las ventas de coches de lujo, como el Ferrari de la imagen, han aumentado año tras año desde el comienzo de la crisis. En la fotografía vemos a Francisco Camps conduciendo y a Rita Barbera de copiloto durante la promoción del Gran Premio de Fórmula Uno de Valencia de 2009. La crisis acababa de comenzar. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Ustedes podrían consolarse pensando que por lo menos todos estos ricos incrementarán lo que se recauda vía impuestos, pues están equivocados. Otra de las cosas que han aumentado en España durante la crisis es el número de SICAV (sociedad de inversión de capital variable). Tanto el número de sociedades, como el de participantes y el total de dinero acumulado en estos subterfugios financieros, han aumentado notablemente a lo largo de la crisis. Las SICAVS son un mecanismo, perfectamente legal eso si, no de “evasión fiscal” sino de “elusión fiscal”, una forma suponemos que patriótica de denominar dos cosas prácticamente iguales. El principal atractivo de las SICAV es que sus plusvalías tributan solamente al 1%, y la innegable constatación de que se debe considerar como algo patriótico es el hecho de que un gran numero de europarlamentarios tiene parte de su dinero en una SICAV promovida por el propio parlamento europeo.

También tenemos que hablar, tan de moda ahora con el asunto de Rodrigo Rato, de la amnistía fiscal. En lo más duro de la crisis, cuando se piden enormes sacrificios al pueblo español, resulta que el Gobierno decide favorecer a determinadas personas y les permite regularizar una cantidad importante de dinero (sobre 40.000 millones de euros, el equivalente al 4% del PIB), del que no tendrán que justificar su origen, y todo ello en el más absoluto anonimato que preserve el buen nombre y reputación de muchos de ellos. Esta operación ha reportado al estado unos 1.400 millones de euros en impuestos, es decir los que se han acogido a esta amnistía solo han tenido que cotizar el 3% (por una barra de pan usted paga el 4%), mucho menos que cualquier españolito medio. Se han acogido a esta medida de gracia cerca de 30.000 personas, lo que da una media de más de un millón de euros por barba. Ahora se están conociendo algunos nombres de estos prohombres, gracias a que se los relaciona con algún tipo de delito, como en el caso de Rato. A muchos nos gustaría conocer el nombre y la cantidad regularizada de todos ellos, ya que se benefician de este chollo impositivo, por lo menos que se les pueda señalar y que se les caiga la cara de vergüenza, pero parece que no va a haber suerte y muchos de ellos podrán seguir manteniendo su categoría de “auténticos patriotas”, sin explicar de donde han sacado el dinero, ni por qué lo tenían oculto, y donde.

Rodrigo Rato fue el ministro de economía al que se atribuye el “milagro español”, posteriormente presidiría el FMI, y a su regreso a España se haría cargo de Bankia. Rato fue uno de los beneficiarios de la amnistía fiscal y actualmente se encuentra imputado por varios delitos. En la imagen le vemos acompañado por José maría Aznar y Mariano Rajoy. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero las palabras del Gobernador del Banco de España no estaban dirigidas a estos españoles privilegiados de contrastado patriotismo, sino al resto de la población que son los que tienen que padecer los efectos de la crisis y no se dan cuenta de que los recortes se hacen por el bien de España.

Al igual que hace años los jóvenes de las clases más desfavorecidas tenían que marchar a la guerra si no tenían dinero para la “redención en metálico o sustitución”, hoy muchos se ven obligados a emigrar y desde el inicio de la crisis han salido de España cerca de 250.000 españoles (250.000 parados menos), la mayoría jóvenes. Curiosamente los jóvenes españoles mejor formados de la historia, una formación que hemos pagado aquí, pero de la que ahora obtienen beneficios otros países que disfrutan a coste cero de la inversión en educación y talento que hemos hecho en España durante años. Esto es lo que la brillante ministra Fátima Báñez denomina “movilidad exterior”, un importante logro seguramente conseguido gracias a la intercesión de la Virgen del Rocío a la que la ministra invocó para que disminuyera el paro.

Las largas colas son una constante en las oficinas de empleo desde el comienzo de la crisis. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero mientras a algunos españoles la crisis les sienta muy bien, otros no consiguen ver la salida del túnel. Se anuncia el final de la crisis, pero los españoles no sienten los datos macroeconómicos, el paro sigue siendo un cáncer social en el que los números se empeñan en desmentir a los políticos. Se nos trata de vender que se está creando empleo, pero según los datos del propio Instituto Nacional de Estadística esto no es así ( clic aquí para ver los datos de la EPA), en el último trimestre de 2011, cuando el PP llegó al poder, trabajaban en España 18.153.000 personas y había 5.287.300 parados, un 22,56%. Esta semana se han publicado los datos del primer trimestre de 2015 y sabemos que en España trabajan 17.454.800 personas (cerca de 700.000 menos) y que hay todavía más parados que entonces 5.444.600, con un porcentaje del 23,78%. Y lo más grave de todo es que la mayoría de los nuevos empleos que se están creando son de baja calidad, temporales o por horas y con salarios ridículos, a día de hoy tener un contrato indefinido y ser mileurista comienza a ser cosa de privilegiados. También en esto somos campeones de Europa, como en el fútbol, y cinco de nuestras regiones ocupan los cinco primeros puestos continentales en porcentaje de parados.

Pero no es solamente el número total de parados, el número de estos que no recibe ningún tipo de prestación supera los dos millones de personas, con el porcentaje más alto desde que comenzó la crisis. El número de parados de larga duración sigue aumentando año tras año. El paro se ceba en los jóvenes y en los mayores de 45 años, muchos de los cuales han perdido toda esperanza de volver a encontrar un empleo digno, lo que obliga a muchos a prejubilarse con una pensión ridícula al no tener otra alternativa para poder llegar a los 67 años. Según los datos de la EPA del primer trimestre de 2015 el número de hogares con todos sus miembros en paro ha aumentado en 27.300, que hacen un total de 1.793.600 hogares con todos sus miembros en paro. Podríamos seguir dando preocupantes datos, como el número de desahucios o el dato que ha mencionado hoy en su discurso Juan Goytisolo ( clic aquí para leer el discurso íntegro ) al recoger el Premio Cervantes de Literatura de que el 20% de los niños de nuestra “Marca España”(sic) vive hoy bajo el umbral de la pobreza.

La precaria situación en la que se encuentran muchos hogares españoles hace que la imagen de personas buscando en los cubos de basura sea algo habitual en las ciudades españolas. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Ya no vamos a dar más datos, no sea que nos acusen de antipatriotas, pero no puedo terminar sin citar una paradoja de la economía que a los legos en esta materia no deja de asombrarnos. Pese a los brutales recortes que se están produciendo en sanidad, educación, sueldos de funcionarios, pensiones (aunque nos vendan el eufemismo de que las suben un 0,25%), cobertura a desempleados, dependencia, etc... resulta que nuestra deuda sigue aumentando de manera desbocada. Si al llegar Rajoy al gobierno debíamos 743.531 millones de euros que suponía el 69,20% del PIB, al finalizar 2014 debíamos 1.033.857 millones de euros, el equivalente al 97,70% del PIB, cerca de 300.000 millones de euros más y esto sigue subiendo. ( clic aquí para ver los datos de la evolución de la deuda ) Es decir si a finales de 2011 a cada español le correspondía pagar 15.919 euros, ahora esa cifra ascendido a 22.256 euros, y cuando decimos a cada español nos referimos a todos, o lo que es lo mismo, si antes se decía que un niño venía al mundo con un pan debajo del brazo, ahora podemos decir que vienen con una deuda de 22.000 euros, por lo que a una familia de cuatro miembros le corresponde una deuda de cerca de 90.000 euros. Y la pregunta es, si no hacemos más que recortar y cada vez debemos más, ¿en qué nos lo estamos gastando?, ¿nos hemos comprado un apartamento en la playa, o un coche de alta gama?,¿llevamos a nuestros niños a colegios privados, o nos hemos apuntado a Sanitas?. Seguramente esto del aumento incontrolado de la deuda a la par que se producen brutales recortes en el gasto público, tenga su explicación, pero por favor que alguien me lo explique que mi patriotismo comienza a hacer aguas.

Como han podido comprobar amigos lectores, en esta crisis en la que se invoca al patriotismo, nuevamente aumenta el número de ricos y también el de pobres, se produce un reparto de la riqueza y también de la pobreza, para que nadie diga que no le toca nada en el reparto. Por lo tanto cuando les hablen de recortes y de apretarse el cinturón no se quejen, que la austeridad que se ven forzados a imponernos nuestros políticos a su pesar es por nuestro propio bien y por el de la Patria, por el bien de España. Y tampoco se equivoquen en su voto, sean patriotas y vuelvan a votar a los de siempre, el Gobernador del Banco de España, y muchos de sus amigos, les estarán muy agradecidos.

Florentino Areneros.


6 comentarios:

  1. Don Floro me has hecho verter lágrimas, aunque soy taurinófilo sin toros. Grande, eres Grande, sin más glorias que el haber nacido en un mundo equvocado.
    Antonio Bravo

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    1. Muchas gracias Don Antonio, me siento abrumado por sus generosas palabras que no merezco.

      Supongo que con lo del "mundo equivocado" se refiere a que pertenezco a otra galaxia, ya que uno es militante del Real Madrid. ;-)

      Saludos.
      Florentino Areneros

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    2. Como de costumbre, MAESTRO, das en el clavo pero me temo que con la poca memoria histórica que tenemos, volveremos a poner al frente del poder a los de siempre, como eres eterno en el año 2085 nos volverás a ilustrar con una nueva pero vieja crónica, nuestros errores.

      Gracias por recordarnos que no tenemos que bajar la guardia, me lo apuntare en la agenda, por si se me ocurre votar.

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    3. Muchas gracias por sus palabras Comandante. Ya quisiera yo llegar al 85, y usted que lo vea. dicen que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla, espero que la gente empiece a leer mis crónicas, ja,ja...

      Pues que no se le olvide votar, los de siempre tienen ya sus votos asegurados, hagan lo que hagan.

      Saludos.

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  2. D. Florentino, quiero felicitarle por el acertado análisis sobre el socorrido "patriotismo" al que se acude y al que se ha acudido en el pasado.
    Estoy de acuerdo con Vd. en que cuando un político habla de "patriotismo", por algún sitio nos la quiere dar. Habrá que estar pendiente de los cuatro puntos cardinales.
    Un saludo
    R. CAPA


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    1. Muchas gracias por su comentario.

      La verdad es que yo creo que ya nos han dado, y bien. Lo que pasa es que ahora se acercan las elecciones y quieren hacernos creer que era algo inevitable por el bien de España, por eso lo han hecho y por eso no debemos quejarnos, no debemos ser desagradecidos.

      Saludos.

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