sábado, 9 de enero de 2016

1937: LA OTRA CABALGATA

En enero de 1937, en plena Guerra Civil, tendría lugar en la capital de la República una singular cabalgata infantil en la que se mezclarían los elementos tradicionales de las cabalgatas navideñas con motivos relativos a la guerra y a la situación del país. En la imagen vemos una carroza que representa a la República. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).
1937: LA OTRA CABALGATA
(No te lo perdonaré jamás Carmena)

Tras el paréntesis navideño retomamos la actividad en Sol y Moscas haciéndonos eco de uno de los asuntos que más polémica ha desatado durante estas fiestas. Nos referimos a la cabalgata de Reyes celebrada en Madrid el pasado 5 de enero, así como las celebradas en algunos barrios, que ha provocado un aluvión de desgarradas y encendidas críticas, para algunos justificadas, mientras que otros opinan que se trata simplemente de una polémica artificial generada con una clara intencionalidad política con el objetivo de socavar la imagen del nuevo Ayuntamiento, y en particular la de la Alcaldesa Manuela Carmena. Las críticas han sido implacables, abrió fuego Esperanza Aguirre con un ingenioso juego de palabras, digno del mismo Gerard Piqué, entre “paridad” y “paridas”, y ha culminado con un tweet de la diputada e historiadora Cayetana Álvarez de Toledo que ha revolucionado las redes sociales: «Mi hija de 6 años: "Mamá, el traje de Gaspar no es de verdad." No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás». Las respuestas no se han hecho esperar, y son muchos los que se sorprenden de que se esté criticando más a Carmena por el tema de la Cabalgata, que a su predecesora Ana Botella por los sucesos del Madrid Arena. El tema ha encendido las redes sociales, llegando incluso a protagonizar la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La primera de las carrozas del desfile tirada por caballos primorosamente enjaezados, portaba un gran escudo de la República. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero esto es un blog de la Guerra Civil y nos debemos a nuestros lectores. Dejaremos de lado la polémica y nos centraremos en otra singular cabalgata que tuvo lugar en plena guerra en la ciudad de Valencia en enero de 1937. En aquellas fechas la ciudad levantina era la capital de la España republicana debido al sitio que sufría Madrid desde noviembre de 1936. Valencia, al igual que otras muchas localidades del levante español, se había convertido en el refugio de muchos niños que habían tenido que ser evacuados de Madrid a causa de los continuos bombardeos que estaban causando estragos entre la población civil. En esta cabalgata de 1937 se encuentra el origen de la celebrada este año también en Valencia, en la que han sido protagonistas tres mujeres denominadas como las Magas de Enero que representaban a la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. La cabalgata valenciana había sido organizada por un colectivo ajeno al Ayuntamiento que dirige Joan Ribó, aunque el alcalde recibió a las tres Magas en el consistorio y salió con ellas al balcón donde leyó un pequeño discurso. La polémica estaba servida, y aunque el ayuntamiento no había organizado el evento, ni puesto un solo euro para el mismo, las críticas no se hicieron esperar, entre ellas la del elegante periodista Alfonso Rojo quien dijo sobre las tres mujeres que «parecen prostitutas sacadas de un 'western’». Ante el aluvión de críticas, y el tono de algunas de estas, en especial contra las tres Magas, el alcalde salió en su defensa afirmando: "Practican una hipocresía vergonzosa aquellos que se lamentan cuando hay un crimen machista y después ensucian las redes sociales con comentarios que atentan contra la dignidad de la mujeres".

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

En honor a la verdad hemos de reconocer que en las escasas referencias que hemos encontrado de aquella cabalgata de 1937 no se menciona en ninguna de ellas la presencia de estas tres Magas de Enero, por lo que no nos atrevemos a confirmar que lo organizado en Valencia tengo algo que ver con la cabalgata de enero de 1937, más allá de su carácter laico, lúdico y festivo.

En la cabalgata no faltarían alusiones a la guerra y al enemigo, como esta representación caricaturesca del general golpista Queipo de Llano donde se le ridiculiza durante una alocución radiofónica en la que aparece con una botella en la mano, en alusión a la desmedida afición que se le supone tenía al alcohol. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero abandonemos las polémicas del presente y regresemos a la cabalgata celebrada en Valencia en 1937. El acontecimiento era el colofón a la Semana de la Infancia organizada por el Ministerio de Instrucción Pública, al frente del cual se encontraba el comunista Jesús Hernández. La idea de la cabalgata partió del Ateneo Popular, contando con la colaboración de la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. Era evidente que el desfile era un sucedáneo de las tradicionales cabalgatas de reyes, la puesta en escena con carrozas, disfraces, bandas de música y el tradicional reparto de juguetes y dulces a los más pequeños, respondía al mismo modelo, aunque con algunos “pequeños” matices. En un acontecimiento de carácter republicano sobraban los reyes, aunque estos fueran magos y de oriente, así como cualquier simbología que pudiera recordar a la religión o a la Iglesia, como corresponde a un gobierno que había hecho de la laicidad una de sus señas de identidad.

En una cabalgata cuyos principales protagonistas eran los niños no podían faltar las carrozas con motivos infantiles, como esta en la que vemos a Betty Boop, popular personaje de los dibujos animados de la época, así como otros personajes de "Pipo y Pipa" del dibujante Salvador Bartolozzi (el caballo sobre el que monta Betty y las dos perritas de la otra carroza) . Bartolozzi partiría al exilio y fallecería en México en 1950. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La cabalgata estaba previsto que reuniera a una gran cantidad de personas, lo que la convertía en un magnífico escaparate para los fines propagandísticos de las autoridades republicanas. No hay que olvidar la importancia que en cualquier guerra tiene la cohesión y compromiso de la población en la retaguardia, y su colaboración en el esfuerzo de guerra. Ambos contendientes eran conscientes de ello, y los actos de exaltación y propaganda serían una constante en las dos retaguardias durante toda la guerra. Ello motivaría la presencia de simbología republicana a lo largo de todo el desfile, así como mensajes de apoyo a la causa republicana. Sin olvidar las críticas y mofas al bando contrario, ni las alusiones a la Unión Soviética y sus líderes, principales valedores de la causa republicana en el exterior.

En la fotografía vemos a un jinete portando un estandarte donde se anuncia la Semana del Niño, que culminaba con esta multitudinaria cabalgata. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Aunque hemos encontrado un buen número de interesantes imágenes de aquel acontecimiento, son pocas las referencias escritas que hemos localizado. De entre todas ellas la más extensa y descriptiva sea el artículo publicado en el madrileño semanario Crónica el 17 de enero de 1937. El artículo estaba firmado por J. Fernández Caireles, que era el seudónimo del abogado, periodista y crítico taurino valenciano José Fernández Serrano (1889-1963). Por su interés reproducimos el artículo en su totalidad (en verde).

Página del semanario madrileño Crónica informando de la cabalgata, en la que vemos distintas fotografías del proceso de fabricación de las carrozas, seguramente en algún taller fallero, entre las que se encontraba una dedicada a la Unión Soviética en la que aparecía un retrato de Stalin. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

CRÓNICA EN VALENCIA
Una magnífica cabalgata ha cerrado los festejos de la Semana Infantil

La semana infantil – feliz iniciativa del ministro de Instrucción Pública, aceptada con efusión por todo el Gobierno de la República Española – ha tenido en Valencia, como magnífico colofón de arte, la organización de una gran cabalgata dedicada a los niños.

Logró el Gobierno que esa Semana Infantil haya obrado en el ánimo de los pequeñuelos como un sedante que los ha abstraído en instantes de alegría, haciéndoles olvidar el triste ambiente de la guerra.


La cabalgata sería utilizada también como plataforma propagandística del Gobierno y de su gestión. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Durante unos días los niños han sido obsequiados con millares de juguetes y libros de cuentos; se les ha llevado a las salas de espectáculos de cine y teatro, en donde, además, se les han leído poesías, se les han dado charlas explicativas y se ha interpretado, para ellos, música adaptada a la sensibilidad infantil.

El bullicio y la estrepitosa algarabía de los niños han cundido en las ciudades y pueblos del territorio dominado por el Gobierno republicano. Toda la opinión antifascista (condensada en los partidos del Frente Popular y en los grandes Sindicatos obreros de la C.N.T. y la U.G.T.) ha contribuido con férvido entusiasmo a la iniciativa del ministro de Instrucción Pública, Jesús Hernández.


Otra instantánea de la cabalgata con alegorías a España y Valencia. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La cabalgata, que ha recorrido las calles de Valencia en la mañana del domingo, día 10 del corriente, fue ideada por el Ateneo Popular, con la cooperación de la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura y aceptada con todo cariño por el Gobierno. Durante diez días anteriores a la celebración del festejo, todos los artistas de la Alianza Antifascista han laborado activamente en la confección de carrozas y carros destinados a esta cabalgata artística, que ha tenido la siguiente composición en el brillante desfile.

PRIMER GRUPO

Abrió la marcha una sección de motoristas.

Una banda de clarines y trompetas formada por milicianos abría la marcha. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

A continuación, sesenta milicianos con bandas de música y cornetas.

Una miliciana a caballo.

En la cabalgata también participaron habitantes de las localidades cercanas que desfilaron ataviados con sus trajes populares. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Todas las banderas de las organizaciones políticas y sindicales.

Figura simbólica de España, representada por una joven amazona, que hacía ondear la bandera de la República e iba escoltada por otros sesenta milicianos, con otra banda de música.

Una joven amazona portando la bandera de la República simbolizaba a España. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Seguía la primera de las tres grandes carrozas destinadas a esta fiesta. Esta carroza era la expresión plástica de España sostenida por el trabajo. El escudo de la República aparecía sobre un colosal yunque, orlado con banderas de todos los partidos políticos del Frente Popular y los Sindicatos proletarios. A un lado y a otro, dos tapices con las iniciales U.G.T y C.N.T.

Otras dos fotografías de la primera gran carroza del desfile en la que se podía contemplar un gran escudo policromado de la República. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

SEGUNDO GRUPO

La segunda parte del desfile estaba protagonizada por las carrozas con motivos infantiles, como estas que representan a los tres cerditos sobre los que va montada la popular Minnie, la compañera del no menos popular Mickey, dos creaciones de Walt Disney que por aquella época triunfaban en las pantallas de los cines de todo el mundo. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Desfile de diez y ocho carros, que simulaban juguetes de gran tamaño, algunos de estos con jocosas alusiones a los generales sublevados y a las entidades fascistas, representadas con ironías hilarantes.

Varios monigotes representaban a los pilares en los que se apoyaba el enemigo: la Iglesia, los banqueros, generales, falangistas y alemanes. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Otra carroza de inspiración infantil que representa un camión de bomberos, con imágenes de Mickie disfrazado de bombero y de la popular Betty Boop. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

A continuación iban sesenta milicianos. Tras ellos, un cartel, en cuyo texto se expresaba la gratitud de los niños hacia la nación rusa, que los ha protegido con víveres y ropas.

Un grupo de niñas portan ramos de flores seguramente para realizar alguna ofrenda. Tras ellas una pancarta o bandera, donde se adivina que se trata del emblema de algún Radio del Partido Comunista. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Después desfiló la segunda carroza monumental, inspirada en agradecimiento a la República Soviética. Destacaba la figura gigantesca de un soldado ruso, ante el que descendía una escalinata repleta de niños. Los adornos que formaban la barandilla de esta escalinata eran grandes letras que decían U.R.S.S.

TERCER GRUPO

Un grupo de policías a caballo, suponemos que municipales, con su uniforme de gala participaron en la cabalgata. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Una valenciana, en representación de la ciudad, elevaba la «senyera», gloriosa bandera del País Valenciano. Iba seguida de los clarines de la ciudad y la Banda Municipal de música.

Otra banda de música de milicianos, al fondo el retrato de Largo Caballero. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Cerraba la cabalgata la tercera carroza. En ella, unos milicianos daban guardia a la figura de la República, y ante esta aparecían muchos niños con atributos de trabajo. En la parte posterior de la carroza se veía un motivo alegórico – magnífico grupo escultórico – en el que un miliciano salvaba unos libros de entre las ruinas de un edificio bombardeado por los aviones del fascio.

En la parte posterior de la carroza que representaba a la República, un grupo escultórico representaba a un miliciano rescatando objetos de un edificio bombardeado por los fascistas, a su espalda una gran estrella de cinco puntas donde se puede leer: “Mientras la barbarie fascista destruye la cultura, el heroico pueblo en armas rescata de la destrucción las obras más valiosas de nuestra historia”. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La cabalgata ha sido un éxito indescriptible. Miles y miles de niños – se ha procurado que asistieran también todos los refugiados de las poblaciones del frente – presenciaron el festejo con alborotada alegría, entre aplausos y aclamaciones, que han puesto un estrépito de optimismo y de gozo en el ánimo de esas criaturas.

Muchos niños serían desplazados desde las zonas de frente de guerra a las colonias establecidas en la costa levantina para protegerlos de los combates y bombardeos. En la imagen un grupo de niños madrileños y de El Escorial de la colonia de Liria asisten a la cabalgata con una pancarta. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

¡Bien hayan el Gobierno de la República y todos cuantos han sido sus colaboradores en esta hermosa fiesta, que tanto bien, material y moral, ha llevado a los niños.


Hasta aquí el artículo de José Fernández Serrano “Caireles”, cuya narración hemos acompañado con diferentes fotografías de aquel momento que nos permiten validar sus palabras. Quien les iba a decir a los organizadores de aquella cabalgata, que casi ochenta años después aquel festivo desfile sería el origen de una encendida polémica social y política.

Muchos habitantes de las comarcas de los alrededores participarían en la cabalgata ataviados con sus trajes típicos. En la imagen vemos a unos jinetes que portan unos estandartes con los nombres de las localidades de donde proceden. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Seguramente todavía vivan muchos de aquellos niños que asistieron a aquella singular cabalgata. Sería muy interesante recoger su testimonio y, por qué no, también su opinión sobre la polémica desatada en la actualidad. Hay mucho que aprender de los mayores que en su día también fueron niños.

Florentino Areneros.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

Todas las fotos de este artículo, excepto la página del semanario Crónica, son del fotógrafo Atienza, y forman parte de los fondos del Archivo General de la Administración, Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la Guerra Civil, del Ministerio de Cultura Educación y Deporte. Haga clic sobre cualquiera de las fotografías para verlas ampliadas.

CARROZAS DE JUGUETES

Un buen número de carrozas del desfile representaban diversos juguetes, así como personajes de los dibujos animados del cine como Betty Boop o los ratones Mickey y Minnie creados por Walt Disney. En todas las carrozas del desfile quedaba `patente la maestría e imaginación de sus constructores, seguramente profesionales del mundo fallero.


MOTIVOS POPULARES

La cabalgata contó con la presencia de numerosas personas vestidas con trajes típicos, gran parte de ellos montando caballos enjaezados primorosamente para la ocasión. Por los estandartes que portan alguno de ellos, podemos comprobar que se trata de habitantes de localidades cercanas (Manises, Fuente Encarroz,...), lo que nos hace pensar que se tratara de los trajes regionales, así como la ornamentación de las monturas, que se utilizaban en las fiestas locales y que fueron utilizados también en esta esta singular ocasión.



LA CARROZA DE QUEIPO DE LLANO

Una de las carrozas estaba dedicada a ridiculizar al general golpista Gonzalo Queipo de Llano. Se le representa deforme, grandes bigotes y enorme gorra de plato. Va vestido con una piel de borrego, grandes manos, con una de ellas sujeta una botella haciendo alusión a sus supuestos problemas con el alcohol, en la otra tiene un micrófono de radio Sevilla de la que sale un puño para golpearle donde se puede leer "pueblo español". Sin duda Queipo de Llano era uno de los generales sublevados que más odio despertaba en la zona republicana, debido a sus alocuciones radiofónicas que realizaba desde Sevilla.


MISCELANEA

Nos han sobrado tres fotos y aquí las tienen. Lamentamos no poder ubicar las fotos en los lugares donde fueron sacadas para poder ubicarlas correctamente y poder hacernos una idea del recorrido, pero lamentablemente nuestro conocimiento de la bella ciudad de Valencia es muy limitado. Si alguno de nuestros lectores puede ayudarnos para ubicar las fotografías le estaríamos muy agradecidos. Aún así, esperamos que esta crónica haya sido de su agrado.








miércoles, 30 de diciembre de 2015

FELIZ 2016



Estimados amigos,

Nuevamente otro año que termina y otro que comienza, y queremos aprovechar para transmitir desde la Redacción de Sol y Moscas nuestros mejores deseos para este año que empieza a todos nuestros lectores.

El 2016 comienza con un montón de incertidumbres económicas políticas y sociales, pero para los amantes de la “guerracivilmaquia” puede ser un año muy interesante. Este año se cumplirá el 80 aniversario del golpe militar que desencadenaría la Guerra Civil y como siempre ocurre cuando nos encontramos con una cifra redonda la actividad está asegurada. Tendremos actos conmemorativos, homenajes, conferencias, coloquios, artículos en prensa, mesas redondas, programas especiales en radio y televisión, encendidas tertulias donde los “todólogos” indocumentados más voceras nos iluminaran sobre las causas y consecuencias de aquella guerra con teorías peregrinas. Y por supuesto no podrán faltar las nuevas publicaciones que los primeros espadas de este noble arte de la “guerracivilmaquia” sacarán al mercado aprovechando esta singular efeméride. Desde esta redacción trataremos de dar cobertura a todos estos festejos y participar también del jolgorio con la publicación de algunos monográficos especiales a lo largo del año, aunque conociendo a nuestros redactores de cabecera y su legendaria laxitud no nos atrevemos a comprometernos con nada.

Hay que reconocer que el año empieza calentito, el encendido debate sobre los nombres de algunas calles de Madrid promete dar mucho juego, me temo que estemos asistiendo a una nueva “guerra de esquelas” como la que vivimos hace algunos años. Esperemos que este debate sirva para zanjar definitivamente algunos temas como este de las calles, o el vergonzante tema de las fosas después de 80 años, o saber por fin que ocurrirá con algunos monumentos como el Valle de los Caídos o el Arco de la Victoria. La nueva composición del Parlamento, así como la de muchos consistorios va a dar mucho juego, 2016 se presenta como un año muy movido.

Terminamos el año con un vídeo realizado a partir de una muy curiosa y original versión de La Internacional a ritmo de swing que no pueden dejar de escuchar, que esperemos sirva para compensar las encendidas quejas y críticas que hemos recibido por la publicación de la crónica sobre el “80 aniversario del Cara al Sol” que ha causado malestar e inquietud en algunos de nuestros lectores. Como dijo “el Guerra” (el torero, no el político): “hay gente pa tó”. Les recomendamos poner el vídeo a pantalla completa.



Reciban un cordial saludo y nuestros mejores deseos para el 2016.
Feliz Año Nuevo.

sábado, 19 de diciembre de 2015

EL PALACIO GANS

Fachada del Palacio Gans en la madrileña calle de princesa. Este singular edificio llevaba cerrado desde hace muchos años, y durante unos breves días de manera excepcional se podrá visitar su interior. Sus muros fueron testigos de unos dramáticos acontecimientos en el verano de 1936. FOTO JAZ. (Clic en la imagen para verla ampliada).
PALACIO GANS:
LA CASA DEL CRIMEN
ABRE SUS PUERTAS

Por Florentino Areneros.

En el otoño de 2011 publicábamos una crónica de título “El crimen de la calle Gaztambide” (clic aquí para ir a la crónica) , que se iniciaba con el hallazgo del cadáver de una anciana en un piso de la calle Gaztambide de Madrid, se trataba de un asesinato que a día de hoy todavía no ha sido esclarecido. Aquel crimen no era el primero que se cebaba con aquella familia. Setenta y cinco años antes, en el mes de agosto de 1936, los hermanos Ricardo y Manuel Gans, tíos de la anciana encontrada muerta, eran detenidos en el palacete donde vivían en la calle de la Princesa. Sus cuerpos aparecerían varios días después en la Ciudad Universitaria.

El apellido Gans está íntimamente ligado al barrio de Argüelles, en 1874 llegaría a España Richard Gans quien con el tiempo llegaría a convertirse en uno de los principales empresarios del sector de las artes gráficas de todo el país.

En 1886 se inauguraría la nueva sede de la empresa en la calle de la Princesa en un edificio que se todavía se conserva. Durante la Guerra Civil, dada su proximidad al frente, sufriría importantes daños al igual que la mayoría de edificios del barrio. En la imagen vemos el edificio de la Fundición en una foto tomada desde la esquina de Hilarión Eslava con Rodríguez San Pedro. (Clic en la imagen para verla ampliada).

Se conservan todavía dos edificios de su propiedad en el barrio que destacan por su singularidad. Uno de ellos es la Fundición Tipográfica Richard Gans, un edificio industrial, probablemente el último de estas características que se conservan en la zona, que tiene su entrada principal por la calle Princesa, mientras que el acceso a lo que eran los talleres y almacén lo tiene por la calle de Altamirano, donde podemos contemplar su singular fachada. El otro edifico es el palacete que el industrial mandó construir también en la calle de la Princesa, justo enfrente de la fundición. Se trata de uno de los muchos palacetes construidos en el barrio de Argüelles por familias acomodadas a finales del Siglo XIX y principios del XX, desgraciadamente la mayoría de ellos ya han desaparecido y solo se conservan unos pocos, entre ellos el de la familia Gans en la calle Princesa 66. Esperemos que los que todavía se mantienen no acaben siendo pasto de la especulación.

Fachada de la Fundición a la calle de Altamirano en la actualidad. Fotografía publicada por cortesía de Carlos Viñas-Valle perteneciente a su fotoblog MadridlaCiudad. (Clic en la imagen para verla ampliada).

Pero además de su singularidad, estos dos edificios tienen la peculiaridad de que llevan muchos años, cerrados, como si el tiempo se hubiera detenido en su interior, lo que sin duda le proporciona un cierto halo de misterio, sobre todo si se conoce la dramática historia que ocurrió en este lugar. Muchas veces cuando he pasado por allí he intentado ver lo que había tras el cristal de la puerta del palacio, o ver que esconde la gigantesca nave de Altamirano cuando de vez en cuando se abre su puerta.

Vestíbulo de entrada al palacio. Foto New Town Market Madrid. (Clic en la imagen para verla ampliada).

Hoy caminaba por la calle Princesa cuando me he encontrado con la grata sorpresa de que las puertas del palacete estaban abiertas y por fin he podido entrar. Durante estos días navideños se está celebrando un mercadillo, el New Town Market Madrid, lo que nos permite conocer el interior de este singular y representativo edificio, aunque el jardín posterior no está accesible y solo se puede contemplar, con su fuente central y la bella decoración de azulejos que todavía se conserva, desde las ventanas del interior. Aprovechen estos pocos días que a partir del día 5 de enero el palacete volverá a cerrar sus puertas, tal vez no haya otra oportunidad en mucho tiempo, y de paso pueden aprovechar para hacer sus compras de navidad, o colaborar con la Fundación Isabel Gemio, que también participa en este singular mercado para recaudar fondos para sus fines benéficos. Si finalmente se deciden a visitar este singular lugar no dejen de leer nuestra crónica “El crimen de la calle Gaztambide” (clic aquí para ir a la crónica), donde podrán conocer la historia de Richard Gans, de su empresa, los edificios y el terrible drama que se cebaría con su familia. Estamos seguros que será de su agrado y contemplaran el edificio con otra mirada.

HAGA CLIC AQUÍ PARA IR A LA CRÓNICA

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL MERCADO Y HORARIOS:


Facebook: New-Town-Market-Madrid
Twitter: @NewTownMarket
Email: newtownmarketmadrid@gmail.com



martes, 15 de diciembre de 2015

MONUMENTOS PROTEGIDOS

Durante la guerra se crearía el Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid que entre sus muchas tareas incluía la de proteger los principales monumentos de la ciudad de los bombardeos indiscriminados de la aviación y la artillería franquista. En la imagen vemos la estructura de protección de la Cibeles, rebautizada por los madrileños como la “Linda Tapada”. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

MONUMENTOS
PROTEGIDOS

Por Florentino Areneros.

Hace unos días en sensacional grupo de Facebook Historias Matritenses (haga clic aquí para visitar el grupo) comencé a colgar alguna fotos de monumentos de Madrid durante la Guerra Civil que habían sido protegidos para evitar los daños que podrían producirles los continuos bombardeos, tanto artilleros como de aviación, que sufría la ciudad. Las fotos tenían un gran valor documental y testimonial por si mismas, pero detrás de esas fotografías y de la construcción de aquellas protecciones se escondía una interesante historia que merecía ser contada y conocida. Esta crónica viene a intentar complementar a aquellas fotos.

Uno de los muchos edificios alcanzados por las bombas sería la Biblioteca Nacional. En estas imágenes podemos apreciar los daños causados a la estatua de Lope de Vega que flanquea la entrada principal al edificio. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Madrid tendría el dudoso honor de ser la primera gran ciudad del mundo que habría de sufrir bombardeos indiscriminados sobre la población civil por parte de la aviación, una nueva táctica militar que se ensayaría en España por parte de la Legión Cóndor y de la Aviación Legionaria italiana. Las nuevas estrategias de guerra como la Guerra Celere de los fascistas italianos, o la Blitzkrieg de los nazis alemanes, contemplaban entre sus objetivos además de los meramente militares los que vayan contra “los pilares de la voluntad de resistencia enemiga”. Madrid sería la primera ciudad en la que se ensayarían estas nuevas tácticas, y su población civil la primera en padecerlas, algo que posteriormente tendrían que sufrir otras poblaciones, como Valencia, Barcelona o Guernica entre otras muchas durante la Guerra Civil, o bien otras como Londres, ya en la Segunda Guerra Mundial. En un documento de las fuerzas aéreas franquistas de título “PROYECTO DE ATAQUE AÉREO MADRID (Proyecto de un gran bombardeo que posiblemente se realizará el día 30 de octubre)” podemos leer: “este bombardeo tiene por objeto deprimir la moral del adversario al poner sobre la capital un gran número de aviones a las horas de funcionamiento de las oficinas y de mayor circulación en las calles”. Casualmente, o quizá no, el día anterior a este ataque, el director de operaciones de la Oficina del Mando Aéreo de la Luftwawaffe, mayor Deichmannn, expuso en una conferencia pronunciada el 29 de octubre de 1936 y titulada “Principios de guerra aérea operacional” numerosos criterios en la selección de objetivos, entre ellos un criterio en el que “basar los ataques contra la moral de esa nación”. El 30 de octubre de 1936 se autoriza en Berlin por parte de Adolf Hitler la creación de la Legión Cóndor, aunque ya llevaban tiempo operando en España aparatos y pilotos alemanes. Ese mismo día Madrid sufre un terrible bombardeo aéreo que deja decenas de víctimas civiles en sus calles, entre ellos numerosos niños. Las fotos de los cadáveres de aquellos niños, rescatadas por el escritor Arturo Barea antes de que fueran destruidas, darían la vuelta al mundo.

Fotografía de Robert Capa tomada en la calle de Alcalá a la altura de la iglesia de las Calatravas en la que apreciamos una escuadrilla de bombarderos de la aviación franquista sobrevolando Madrid. Fotos: Magnum Photos- The American Suitecase. Me informa en un comentario nuestro lector Pablo López Ruiz, que no se trataría de aviación franquista, sino de tres Polikarpov "Moscas" en su típica formación en "V". (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pero no solamente sería la aviación la que bombardearía Madrid, también la artillería ubicada en la cercana Casa de Campo se encargaba casi a diario de recordar a los madrileños que vivían en una ciudad sitiada que cualquier día podía ser ocupada. Los bombardeos fueron prácticamente diarios, y uno de los principales objetivos baterías franquistas sería la Gran Vía, que empezó a ser conocida popularmente como la “Avenida del Quince y Medio”, por el calibre de los obuses que caían en ella. Estos ataques causarían graves daños en la ciudad, muchos edificios serían gravemente dañados y otros completamente destruidos, las bombas caerían también en lugares públicos. Entre los lugares que resultaron afectados podemos destacar por su importancia el Museo del Prado, la Biblioteca Nacional o el Palacio de Liria, entre otros muchos. Tampoco se librarían las iglesias, como la de San Luis, que se encontraba entre Montera y la Plaza del Carmen, o la de San Sebastián en la calle Atocha, o la de San Salvador y San Nicolás en Antón Martín. Las autoridades republicanas tomarían diversas iniciativas para tratar de minimizar estos daños, entre ellas la creación el 2 de abril de 1937 del Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid, dependiente del Ministerio de Comunicaciones, Transportes y Obras Públicas.

No hay que confundir este Comité con la «Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico» o «Junta de Defensa y Protección del Tesoro Artístico Nacional» creada en julio de 1936 a iniciativa de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, que sería dirigida por el pintor Josep Renau. Esta Junta realizaría también una importantísima labor, no solo para evitar los daños y perjuicios que pudieran ocasionar los bombardeos y la propia actividad bélica, sino también para evitar los saqueos y desmanes que se produjeron en la retaguardia republicana. Entre sus muchas labores durante la contienda, quizá la que haya obtenido mayor repercusión y eco haya sido el traslado de los cuadros del Museo del Prado, de los que el Presidente de la República Manuel Azaña llegó a decir en una conversación con Juan Negrín: «El Museo del Prado es más importante para España que la Monarquía y la República juntas».

Además del Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid se crearía la Junta Delegada del Tesoro Artístico de Madrid, encargada de velar por la salvaguarda de las obras de arte de la capital. Entre sus cometidos estuvo la evacuación de los cuadros del Museo del Prado como vemos en la fotografía. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pero volvamos a los monumentos madrileños, en la Memoria sobre los años 1937 y 1938 publicada por el Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid se indicaba que este nuevo organismo venía «a encauzar y organizar los problemas creados en la Capital por la guerra, y a preparar, con una labor previsora, aquellos otros que en un futuro, queremos suponer no lejano, se plantearán al desenvolvimiento de la capital de España, ya que a juzgar por lo ocurrido en otros países durante la Gran Guerra, después de la que actualmente nos aflige experimentarán nuestras ciudades, y especialmente Madrid, un considerable desarrollo». Según ese mismo documento, los agobios y preocupaciones del momento, así como la falta de medios se limitaron a «tratar de absorber la mano de obra ociosa que se encontraba en la Capital, dedicándose exclusivamente a los trabajos de desescombro, organizando estos con la limitación de medios, principalmente herramientas, de que se disponía».

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

El 30 de junio de 1937 el Comité recibiría un nuevo impulso ampliando de manera notable sus funciones y actividades. El Comité pasaría a encargarse de garantizar el suministro de agua y electricidad, protección de monumentos, desescombro y socorro de bombardeos, encargándose también de intentar evitar la propagación de epidemias, garantizando el mantenimiento de la red de saneamiento y alcantarillado, abriendo nuevas casas de baños y creando un Cuerpo de Visitadoras Sociales «que realizan la delicada labor de la inspección domiciliaria, descubriendo así los focos de hacinamiento e insalubridad».

Miles de fincas, como esta de la imagen del barrio de Argüelles, resultarían afectadas por los bombardeos. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

El Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid tendría una intensa actividad desde su creación. Según la Memoria de este organismo citada anteriormente, en Madrid entre 1937 y 38 se verían afectadas por los bombardeos un total de 3543 fincas que resultarían dañadas por los bombardeos, quedando 146 totalmente destruidas, 229 semidestruidas y 3178 afectadas, lo que nos permite hacernos una idea del duro castigo que sufrió la ciudad durante aquellos años. En distritos como el de Palacio, uno de los que contaba con mayor número de fincas junto con el de Centro y Hospicio, de 1243 fincas resultarían dañadas 905, es decir cerca del 75 por ciento de las casas de este popular distrito madrileño serían afectadas por los bombardeos.


Las tareas de protección de los monumentos se realizarían tras un detallado estudio, adecuando a cada monumento la solución más óptima. En la imagen vemos el detallado croquis realizado para la construcción de la protección de la portada del palacio del Marqués de Torrecilla. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Como mencionábamos anteriormente una de las misiones del Comité desde su creación sería la protección de monumentos urbanos, tarea que encargaría a un selecto grupo de profesionales, incluidos arquitectos, que realizarían un excepcional y cuidado trabajo, como prueban las fotografías que se han conservado de su labor. La existencia de planos detallados de cómo habría que construir estas protecciones nos demuestran que no se dejó ningún detalle al azar, y que estos trabajos son el resultado de un pormenorizado estudio y diseño. En las fotografías también podemos apreciar el primoroso trabajo realizado por los profesionales del gremio de la construcción y la albañilería que levantaron estas protecciones, algunas de ellas, por lo minucioso y detallado del trabajo podrían considerarse por si mismas también obras de arte, sobre todo si las comparamos con algunas “cosas” que denominan arte en la actualidad. Me ha llamado poderosamente la atención la finura y calidad del trabajo con ladrillos, la maestría de estos profesionales la podemos contemplar todavía en muchos edificios madrileños, que algunos catalogan como neomudejar mientras otros defienden la existencia de un estilo madrileño propio, cuyas fachadas realizadas íntegramente con ladrillos son verdaderas obras de arte.

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, pasamos directamente a las imágenes para que ustedes puedan corroborar todo lo que les estamos comentando.

CIBELES

La fuente de la Cibeles es el monumento más emblemático y representativo de todos los de la ciudad de Madrid, y ya lo era durante la contienda. Los bombardeos afectarían a edificios cercanos como el Banco de España o el edificio de Correos y Telégrafos, cayendo algunos proyectiles en la misma plaza, como atestiguan diferente fotografías. La propia fuente, en concreto uno de los leones que tiran del carro de la diosa, resultaría dañada durante estos ataques.

La fuente sería protegida con la construcción de una estructura de ladrillos que la rodeaba, rellenándose posteriormente con tierra, rematando todo el conjunto con sacos terreros. Esta nueva visión de la fuente impulsó a los madrileños a pasar a denominarla como “la Linda Tapada”.


En la imagen podemos apreciar los daños en el hocico de uno de los leones (no sabemos si Atalanta o Hipómenes) que tiran del carro de la diosa Cibeles. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Fotografía de Virgilio Muro en la que vemos el inicio de la construcción de la protección de la fuente de la Cibeles. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Dos fotografías de Gerda Taro en las que apreciamos a los albañiles trabajando en el muro de ladrillo que rodeaba a la fuente. Observen en la fotografía inferior que los tres trabajadores llevan el preceptivo chaleco, elegancia hasta en el tajo. Fotos: Magnum Photos- The American Suitecase. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

A las pocos horas de que las fuerzas franquistas entraran en la ciudad, un grupo de niños desenterraba a la “Linda Tapada”, en la imagen les vemos posando mientras hacen el saludo de los vencedores. Fotografía Santos Yubero. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).


APOLO

La fuente de Apolo o de las Cuatro Estaciones, se sitúa entre las de Cibeles y la de Neptuno en el Paseo del Prado, y sería también protegida durante la guerra con una estructura similar a la de la Cibeles. En un artículo publicado en el ABC republicano el 4 de agosto de 1937 (clic aquí para ir al artículo)se recogen las nuevas denominaciones, que, con gran ingenio y no sin cierta sorna, los madrileños habían dado a algunos monumentos y lugares de Madrid, y así como a la Gran Vía se la conocía como la “Avenida del Quince y Medio” o a la Cibeles como la “Linda Tapada” como ya hemos comentado, a la Plaza de Bilbao se la conocía como la “Plaza del Gua” por ser el lugar donde caían los proyectiles lanzados contra la Telefónica que quedaban largos y se pasaban del objetivo. El tramo comprendido entre la Plaza de Castelar y la Glorieta de Atocha sería conocido como la Avenida del “Ocaso de los Dioses” debido a que todos ellos, Cibeles, Apolo y Neptuno, habían sido cubiertos y ocultados.

Dos imágenes de los trabajos de construcción de la protección de la Fuente de Apolo en el Paseo del Prado, y de esta una vez terminada esta. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

NEPTUNO

La última fuente de lo que entonces era conocido como la Avenida del “Ocaso de los Dioses” sería la de Neptuno, que al igual que la de Cibeles y Apolo sería rodeada de un muro de ladrillo que se rellenaría con tierra, completándose el conjunto con sacos terreros, que en el caso de esta fuente formaban una especie de garita con tejadillo, reforzada con listones de madera, en cuyo interior se encontraba la figura del dios de los mares. Al igual que las otras, la de Neptuno también sería rebautizada como “El Emboscao” y la plaza donde encontraba pasó a conocerse como “Plaza del Emboscao”.

Dos instantáneas en las que vemos diferentes fases de la construcción de la protección de la Fuente de Neptuno. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

La fuente y monumento de Neptuno una vez finalizada la estructura de protección. Una vez concluido el trabajo, Neptuno pasaría a ser conocido como el “Emboscado”. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Al igual que ocurriría con Cibeles, la fuente de Neptuno sería desenterrada en los momentos posteriores a la entrega de la ciudad. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

PLAZA MAYOR

En la Plaza Mayor no encontramos con la estatua ecuestre de Felipe III, el rey bajo cuyo reinado se finalizaría la construcción de la plaza tal como hoy la conocemos. La altura y volumen del monumento, obligó a construir una sólida estructura de tablones de madera sobre la que poder superponer los sacos terreros que protegían la escultura. Todo el conjunto sería posteriormente forrado con paredes de ladrillo quedando toda la estructura coronada con un tejadillo de chapa.

Como curiosidad recordar que una vez proclamada la II República en 1931 la estatua sufriría un atentado. Aprovechando que existía una abertura en la boca del caballo, alguien introdujo un cartucho de dinamita con la idea de volar la imagen, aunque solo conseguiría reventar la metálica panza del equino. La detonación hizo que se produjera una lluvia de huesecillos y plumas de los cadáveres de muchos pajarillos que a lo largo de los años se habrían introducido por la boca del caballo quedando atrapados en su interior. Durante la restauración la boca del caballo sería sellada como podemos comprobar en la actualidad.

Diferentes fases de la construcción de la estructura de protección de la estatua ecuestre de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Dos tomas de la protección una vez terminada. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).


DESCALZAS

El Monasterio de las Descalzas, pese a su sobriedad exterior, alberga en su interior uno de los mayores patrimonios artísticos de toda la ciudad. El edificio recibiría el impacto directo de varios proyectiles durante la contienda, que dañarían la edificación. Las autoridades realizarían las reparaciones necesarias para minimizar los daños, protegerían las partes más sensibles y trasladarían las piezas que se podían mover a lugares más protegidos.

En esta serie de fotografías podemos contemplar diversas obras y trabajos realizados en el interior del Monasterio de las Descalzas para proteger este importante conjunto artístico madrileño. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Además de la protección del edifico y sus instalaciones, el resto de piezas de incalculable valor que atesora este histórico edificio serían catalogadas y trasladadas e lugares más protegidos, como atestiguan estas instantáneas de David Seymour “Chim”. Fotos: Magnum Photos- The American Suitecase. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).


TORRECILLA

El Palacio del Marqués de Torrecilla es obra del arquitecto Pedro de Ribera, se encuentra al comienzo de la calle de Alcalá, casi en la misma Puerta del Sol. Durante la guerra resultaría alcanzado por las bombas de la aviación franquista, que destruirían todo su interior, quedando únicamente en pie la fachada del edificio con su bella portada labrada en granito. El Comité de Reforma se encargaría de las obras de protección de la monumental portada, así como de la consolidación de la fachada para evitar su caída. Los trabajos se realizaron tras un minucioso estudio, como prueban los detallados planos que se conservan del proyecto.

En esta serie de fotografías podemos apreciar las diferentes fases de la construcción de la estructura que protegía la monumental portada del Palacio del Marqués de Torrecilla ubicado en el inicio de la calle de Alcalá. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).


PLAZA de ORIENTE

Otro de los monumentos más destacados de la ciudad es la estatua ecuestre de Felipe IV que encontramos en la Plaza de Oriente. Obra del italiano Pietro Tacca sobre un diseño de Diego Velázquez, también contaría con la colaboración de Galileo Galilei, quien realizaría los cálculos necesarios para asegurar la estabilidad de toda la escultura, que se sustenta únicamente sobre las dos pata traseras del caballo, siendo la única estatua ecuestre en todo el mundo de estas características. Estatuas con caballo y con rey (u otro personaje) hay muchas por el mundo, pero que descanse solamente sobre dos patas no encontramos más que la de Felipe IV en la Plaza de Oriente.

Al igual que la de su padre Felipe III en la Plaza Mayor, para proteger el conjunto se construiría una singular estructura forrada completamente de ladrillo, rematada también con tejadillo de chapa, y rellenada de tierra y sacos terreros. En este caso los albañiles echarían el resto y como podemos apreciar en las fotografías colocarían filas horizontales de ladrillos de otro color para darle más prestancia al conjunto.

La espectacular estatua de Felipe IV en la Plaza de Oriente también sería protegida con una sólida estructura de ladrillo rellena de arena. En estas dos imágenes podemos contemplar la construcción una vez finalizada. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Por su proximidad a la primera línea de frente el Palacio de Oriente sería alcanzado por numerosos proyectiles lanzados desde la zona franquista como ya comentamos en nuestra crónica “la farola republicana del Palacio Real” (clic aquí para ir a la crónica). En la imagen podemos contemplar la fachada oeste que mira a la Casa de Campo, la más dañada, con la protección de la escalera que baja al Campo del Moro. Fotografía Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

FUENTECILLA

La Fuentecilla de la calle de Toledo, es otro de los monumentos que serían protegidos durante la guerra. Aunque artísticamente tal vez no alcance el valor de los ejemplos anteriores, su ubicación en uno de los barrios más populares de Madrid, la convierten en otro de los monumentos singulares de la capital.

La Fuentecilla de la calle de Toledo, pese a ser monumentalmente más modesta de lo visto hasta ahora, también sería protegida de los bombardeos. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).


SAN ISIDRO

Y terminamos en los Reales Estudios de San Isidro, el actual Instituto de educación Secundaria San Isidro, en la madrileña calle Toledo, junto a la antigua catedral de la que ya hablamos detenidamente en una crónica anterior. Un edificio y una institución con una larga trayectoria y tradición que cuenta entre sus alumnos con madrileños ilustres como Lope de Vega, Francisco de Quevedo o Pedro Calderón de la Barca entre otros muchos. Durante la guerra se protegería la portada de la entrada principal, más pequeña que la de Torrecilla, pero no por ello de menor valor.

Al igual que la portada del Palacio de Torrecilla, la de los Reales Estudios de San Isidro en la calle Toledo también sería protegida. Fotografías Ministerio de Cultura. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Y hasta aquí nuestro recorrido por los monumentos protegidos por el Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid de los bombardeos durante la guerra. Un organismo desconocido y olvidado por la mayoría de historiadores y estudiosos, pero que realizó una intensa y efectiva actividad durante la guerra, que nos permite seguir contemplando en la actualidad algunos de los rincones y de las obras de arte más significativos y singulares de Madrid.

Florentino Areneros.