FERIA CAJASOL 2026
PRIMER FESTEJO
Por Florentino Areneros
Primer festejo de la Feria de la Fundación Caja Sol celebrado con una gran expectación en los tendidos, que presentaban un lleno de no hay billetes. Abrió la tarde el actor Emilio Buale, quien recitó un monólogo compuesto por frases escogidas de historiadores, escritores, políticos, filósofos y otras yerbas. El catálogo es interminable: Presidentes desde Manuel Azaña a Jordi Pujol, pasando por Adolfo Suárez o Felipe González; historiadores de Paul Preston a Santos Juliá, pasando por Josep Fontana y Julián Casanova; o escritores de Antonio Machado a Javier Cercas y Almudena Grandes, pasando por Miguel Delibes o Julio Llamazares, la lista es interminable, eso sí, todas coincidentes de alguna u otra manera con el lema de la Feria, es decir, la guerra que todos perdimos. Era sospechosamente evidente que tras esta hamletiana interpretación previa al festejo, se escondía la mano del taimado Reverte, quien de esta erudita y documentada manera, ajustaba cuentas a golpe de citas con los díscolos que habían criticado la celebración de este ciclo y la elección del título. Las citas en la mente de Reverte, cuan gota china, iban golpeando de manera inmisericorde los oídos de los críticos disidentes. Solo había que contemplar la cara de satisfacción y la sonrisa de maldad del cartagenero al finalizar la interpretación de Buale, si tuviera los bigotes más luengos y entornara los ojos, veríamos sin duda al mismísimo Fu-Man-Chú.
A continuación saltaron al albero los dos alguacilillos, Reverte y Vigorra, para realizar el reglamentario recorrido por la plaza, tras el cual se concedió la preceptiva autorización para el inicio del festejo.
Fotografía cortesía de la Fundación Cajasol. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
Antes de continuar con la narración de lo que ocurrió a lo largo de la tarde, he de reconocer ante nuestros lectores que tuve que contemplar el festejo por televisión, incomprensiblemente nadie invitó a la Feria a este cronista decano de la guerracivilmaquia a desplazarse a Sevilla con todos los gastos pagados, ágapes y libaciones incluidas, y así es muy complicado escribir una buena crónica. Que si te llaman por teléfono continuamente (algún pesado reincidente que seguro me estará leyendo sabe de lo que hablo), que si te entretiene uno o te habla otra, llaman a la puerta,ruidos e interrupciones varias..., en fin, que así no hay quien perpetre una crónica como mandan los cánones. Los organizadores de la Fundación Cajasol todavía están a tiempo de cursar la pertinente invitación para que este humilde cronista pueda desarrollar su noble tarea con garantías, no pido mucho, con un cuatro estrellas y pensión completa me vale. Quedan tres festejos, tres, todavía están a tiempo señores de la Fundación, y si lo quieren alargar al fin de semana, tampoco voy a hacerles el feo de decirles que no, estoy dispuesto a modificar mi apretada agenda para permanecer en Sevilla hasta el domingo. Todo por la Fiesta.
Fotografía cortesía de la Fundación Cajasol. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
Abría plaza el muy veterano diestro Juan Pablo Fusi, quien se iba a enfrentar a un peligroso morlaco como es el tema de "¿Por qué naufragó la República?", mucho toro para una faena de aliño. El longevo diestro, muy placeado, era consciente de que en poco más de 30 minutos era difícil realizar una lidia en condiciones, y ya desde el principio advirtió de que si la presidencia tenía que darle los reglamentarios avisos, procediera con ellos. Esta condición provocó que Fusi arrancara su actuación con una serie de pases de recibo un tanto precipitados y deslabazados, como el liarse con facilitar cifras de víctimas y episodios violentos, en vez de llevarse al burel a los medios y arrancar allí una faena más sosegada, sin tanto pase y dato innecesario. Hay que reconocer que tuvo pases de mérito, y algún que otro mantazo, como el que dedicó a la Complutense, no sabemos si con ironía por el trato, mal trato, que Ayuso da a las universidades públicas, o con manifiesta mala leche por alguna vieja cuenta pendiente, ya se sabe que los historiadores tienen pendencias y envidias entre ellos, al igual que las folclóricas de tronío. Finalmente, acabó recibiendo los dos avisos y terminó su faena como buenamente pudo. Una actuación correcta y finalmente aseada, aunque el público se quedó con la sensación de que el toro se fue de la plaza con las orejas puestas.
A continuación he de reseñar un hecho que se produjo en el momento de las preguntas del público y por el que he de felicitar sinceramente a los organizadores. He organizado las primeras trece ediciones de las Jornadas de la benemérita asociación Gefrema, ha habido momentos buenos y momentos malos, pero si hay algo que tengo grabado a fuego en la conciencia, y que no se ha podido solucionar en todos estos años, es la presencia de enteraos impertinentes e insoportables en el turno de preguntas del público. Siempre hay algún nota que busca su momento de gloria, que o bien quiere dar una conferencia paralela, o bien contar su vida, sin olvidar al típico pedante que quiere aprovechar que los tendidos están llenos para mostrar su erudición y todo lo que saben del tema, y dar satisfacción a su ego, cuando en la mayoría de los casos su ignorancia solo es comparable a su osadía, una lacra difícil de erradicar. Pero ayer, ante la aparición de uno de estos individuos, los alguacilillos tras dos advertencias previas, finalmente tuvieron que quitarle el micrófono, olé por ellos, a ver si a partir de ahora empieza a cundir su ejemplo.
Fotografía cortesía de la Fundación Cajasol. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
Tras Fusi llegó el turno de una terna de diestras (Susana Fortes, Ana Romero Galán y Azahara Palomeque) que debían bregar con el morlaco de "mujeres en guerra", también de impresionante trapío. Como maestra de lidia estaba anunciada en los carteles la periodista Ana Pastor, ojo no confundir Ana-Pas-Tor con el Ana-Ta-Top de Feijoo, quien finalmente no pudo asistir por culpa del perverso Perro Sanxe que se le ocurrió el mismo día del inicio de la Feria, anunciar un adelanto electoral, la maldad de este hombre no tiene techo. Y ya se sabe que primero la obligación y luego la devoción, y la periodista de La Sexta tenía un informativo especial, supongo que con el pactómetro de Ferreras echando humo. La sustituyó el ínclito Vigorra, que vale igual "pa un roto que pa un descosio", quien en líneas generales tuvo una sobria actuación. Por interferencias varias no pude contemplar la faena de estas tres mujeres con la atención que hubiera merecido, aunque al igual que en la faena anterior lo que si puedo afirmar es que es demasiado toro para tan poco tiempo, y sobre todo con tanto traje de luces en el ruedo, así no se puede, tal vez merezca una reflexión para próximas ediciones, o de aviso para navegantes. Se habló de la relevancia de la mujer en la retaguardia, de la enorme carencia de historiadoras e investigadoras en el noble arte de la guerracivilmaquia, o de la importancia de la mujer en la conservación de la memoria. En fin, como he señalado, demasiado morlaco para tan poco tiempo.
Fotografía cortesía de la Fundación Cajasol. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
Legó el turno del último diestro de la tarde, el expresidente José María Aznar, el más esperado del festejo. Un insistente run-run de expectación se escuchaba de fondo en los tendidos. Antes de pasar a la crónica, hay que señalar una conducta ventajista y poco bizarra de los diestros afamados como es elegir hierro a la hora de firmar un contrato, buscando bureles de noble y dulce embestida, que van a ayudar al lucimiento y garantizar la ausencia de peligro, cogidas o revolcones al encumbrado espada. El periodista elegido para dialogar con Aznar, y que no se malinterprete la metáfora, era el periodista sevillano Juanma Lamet, de la divisa de El Mundo, quien cumplió con lo previsto, con una entrevista de dulce, en la que solo falto decirle al entrevistado si quería que le diera cremita en la espalda, era tan evidente el enjuague, que los díscolos y revoltosos aficionados del tendido del siete comenzaron a entonar el ¡que se besen! ¡que se besen!, hay que ver como son estos chiquillos.
Hay que criticar a los alguacilillos Reverte y Vigorra por permitir al afamado matador dar una sesión de toreo de salón, opinando y pontificando sobre la actualidad política actual, con la jabonosa colaboración del entrevistador, antes de enfrentarse al toro que había venido a lidiar, que no era otro que el marcado con un "¿Guerra Civil: olvidar o recordar?". Señores Reverte y Vigorra, o estamos a setas o estamos a Rolex, y ayer no tocaban Rolex, lo mismo alguien les recordó el famoso "quien pueda hacer, que haga", vaya usted a saber.
Vigorra y Reverte justificaron estos lances de salón debido a la rabiosa, nunca mejor dicho, actualidad política, es decir, al fin y al cabo la culpa, como siempre, es del taimado Perro Sanxe. La verdad es que la entrevista no defraudó y dejó algunas perlas aznarianas, el entrevistador se empeñaba en ponerle la pelota templadita y al pie, pero Aznar, imitando a Almeida, se empeñaba en dar un patadón y mandar el balón a los tendidos o meterle un balonazo a cualquiera que pasara por allí. A destacar la profecía que anuncia el retorno de la República si no ganan los suyos, o como tras un momento de duda, no descartó un fraude electoral, parece que la sombra de Ayuso es alargada. En fin, Aznar en estado puro y con un entrevistador que en ningún momento le busco los tobillos ni la taleguilla, pura ambrosía en las preguntas, así ya se puede triunfar.
Fotografía cortesía de la Fundación Cajasol. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
Pero volvamos a nuestro negociado. Salió por fin el esperado morlaco guerracivilero de los toriles y lo mismo, Aznar pudo lancear a placer con tan suaves y almibaradas acometidas del entrevstador, lucirse mirando al tendido mientras muleteaba, y gustarse. Ni una repregunta, ni una pregunta que pusiera en algún apuro, así el arte de la guerracivilmaquia pierde su esencia y se convierte en un triste sucedáneo, muy aplaudido por los tendidos de sombra, los palcos y los que se pueden pagar una barrera, pero que deja decepcionados a los buenos aficionados de sol, y no me refiero a los acampados, y andanda. Aún así hay algunos momentos que destacar, como cuando habló de su abuelo "condenado a muerte por unos y por otros" aunque calló mucho, que le pregunten a Anasagasti que tiene un libro ciclópeo sobre ello. También opinó sobre el título de las Jornadas, afirmando que los españoles de hoy somos ajenos a aquella guerra, ni perdimos ni ganamos, no somos ni de un bando ni de otro, y aprovechó para criticar a Zapatero y por supuesto a Sanxe, que como sabemos tiene la culpa de todo, por la leyes de memoria histórica. También criticó la ley de nietos, que concede la nacionalidad y el derecho a voto, de los descendientes de los exiliados españoles que tuvieron que abandonar España por la guerra y la llegada del franquismo. Aznar criticó que pudieran votar, olvidándosede que es un derecho inherente a la nacionalidad, afirmando que había hablado con algunos de estos descendientes, en inglés y en portugués porque no hablaban español (es impresionante el dominio de lenguas de este hombre desde aquel "estamos trabahando el ellou"), y le confesaban que no sabían de dónde eran sus abuelos. Sin embargo no se mencionó el tema de conceder la nacionalidad a los descendientes de los sefardíes, que sí promovió y apoyó su partido, a los que se les expulsó hace más de 500 años, incongruencias aznarianas. Concluyendo, otro morlaco que se fue al arrastre con las orejas puestas, todo previsible y ninguna sorpresa.
Se cerró el primer festejo sin ninguna puerta grande, y sin momentos memorables, todo por culpa de Perro Sanxe. Esperemos que la feria remonte en los próximos días, confiemos que así sea. En la lidia existen los quites, en el tercio de varas los diestros se van turnando toreando de capa al mismo toro, demostrando cada torero su valía y su arte frente a los otros, y al albur de ello hay que destacar una última intervención de Reverte, que es bastante zorro y de tonto no tiene un pelo, cuando se disculpó de la primera parte de la entrevista de Aznar en aras de la actualidad informativa, provocada por Sanxe no nos olvidemos, y dejó caer que habrá quites en los próximos días, sin duda refiriéndose a la intervención del ministro Ángel Víctor Torres que será entrevistado por Ignacio Escolar. Seguro que habrá quites de mérito para responder a Aznar, Escolar se la pondrá también templadita y al pie al señor ministro, para que triunfe o se marque un Almeida, .
Y a los responsables de la Fundación Cajasol, que se lo digo en serio de verdad, que no hay ningún problema si me invitan, cancelo todo lo que tengo en agenda y me voy para allá, a poder ser con mi señora que no es plan no llevarla, que luego me dice que me paso el día con los amigotes a saber donde. La información es lo primero, y si hace falta me sacrifico, palabrita de niño Jesús.
Vamos a ver que nos depara el día de hoy
Florentino Areneros






Es usted uno de mis cronistas preferidos...
ResponderEliminarNo necesito haber asistido a la primera jornada para imaginar que el resultado de la misma sería similar al que su crónica refiere con retranca monclovita y la mala leche justa para ni fastidiar el café con porras de esta mañana. Gracias, Don Florentino
Muy buena crónica coincido en casi todo, especialmente en lo de que o estamos a setas o estamos a roles. Conozco al pesado de las interrupciones, a mí también me llamó. Por último, al lector que no conozca otros escritos del cronista y no sepa de su fina ironía y sentido del humor, que no busque cosas raras, sólo se trata de ironía y humor
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