lunes, 13 de junio de 2011

CERRO DE LOS ANGELES

Ejemplar fotográfico que debió de ser lidiado por Carlos García Alix “El Rufian”, en su última aparición en Madrid, aunque este morlaco finalmente no salió de los corrales. Partiendo de esta foto y su posible origen en una grabación cinematográfica arranca esta crónica. (Haga clic en cualquiera de las imágenes para abrirlas ampliadas en una nueva pestaña).

CERRO DE LOS ANGELES

El pasado día 1 de Junio estaba anunciada una prometedora corrida en el monumental coso del Cine Doré donde entre otros intervendría el consagrado maestro Carlos García Alix “ El Rufián”. Comentamos este festejo en una anterior crónica de SOL Y MOSCAS (pulse aquí para leerla) en la que detallábamos lo acontecido en aquella faena, marcada por las actuaciones de los ya habituales “pegapases”, a los que tan acostumbrados empezamos a estar los aficionados a la guerracivilmaquia, así como por una nefasta dirección de la lidia ejercida desde el palco presidencial. Aunque de este festejo cabe destacar la muy meritoria actuación de “El Rufian” con su primer astado, al que cuajo una monumental faena que hizo levantar a los aficionados de sus localidades en varias fases de la lidia. También narrábamos el momento en que García Alix se dirigió a la puerta de toriles, y clavándose de rodillas frente a ella, se dispuso a recibir a porta gayola al siguiente morlaco, un ejemplar de impresionante trapío, de la ganadería de “Las Hordas”, famosa en el mundo entero por la dureza de sus toros, muy encastados y de difícil lidia, reservones y con mucho peligro, que necesitan de lidiadores con mucha muñeca y mucho temple para poder sacarles todo lo que llevan dentro. Estos toros le han costado alguna que otra cogida y más de un revolcón a alguno de los lidiadores que se han atrevido con ellos.

Pero volvamos al intenso momento en el que “Rufian”, en un alarde de temerario valor, arrodillado frente a toriles y con el capote desplegado en el suelo, citaba al toro que había de salir de la oscuridad del toril: “iji…, iji,…”. Un tremendo silencio se adueñó de los tendidos, pero incomprensiblemente desde la presidencia se ordenó el cambio de diestro ante la incredulidad e indignación de los aficionados que abarrotaban las localidades de la plaza. Como ya comentamos en nuestra crónica anterior el ejemplar a lidiar era la foto de unos milicianos “fusilando” el monumento al Sagrado Corazón en el madrileño Cerro de los Ángeles, una de las fotografías más conocidas y divulgadas de la guerra civil española. Intercambiando opiniones con otros aficionados tras el festejo, comenté la existencia de una filmación donde se recogía este momento y que posiblemente esta fotografía fuera en realidad un fotograma de la película. La existencia de esta película era desconocida por mis compañeros de tertulia, por lo que pensé que podría ser una buena idea realizar una crónica para darla a conocer junto la historia de este lugar de la geografía madrileña.

UN POCO DE HISTORIA

A pocos kilómetros al sur de Madrid saliendo por la carretera de Andalucía nos encontramos con uno de los cerros testigos tan característicos del paisaje de la meseta: el Cerro de los Ángeles. En la distancia se distingue en lo alto del mismo el Monumento al Sagrado Corazón de Jesús.

Hace mucho, mucho tiempo, una pareja de pastorcillos buscaban refugio de una tormenta que les había sorprendido en o alto del cerro con sus rebaños, y vieron como un rayo cayó cerca y provocó un pequeño incendio. Cuando las llamas se hubieron apagado los pastorcillos observaron que un fuerte resplandor emergía de aquel lugar y al acercarse descubrieron una imagen de la Virgen. La bajaron hasta el vecino pueblo de Pinto y la dejaron en la iglesia, pero a la mañana siguiente la imagen había desaparecido misteriosamente. Tras unos días los pastorcillos volvieron a encontrar nuevamente la imagen en el cerro en el mismo lugar anterior, la recogieron de nuevo y esta vez la llevaron a Getafe, de donde volvería a desaparecer esa misma noche. En vista de los antecedentes, en esta ocasión se fueron a buscar la imagen directamente al cerro, y allí estaba la Virgen. Entendido el mensaje, se decidió construir una ermita en ese lugar, donde se depositaría la imagen. (He de reconocer que esta historia me suena de haberla oído antes referida a otros lugares y otros pastorcillos, pero seguramente me confunda, a ciertas edades la memoria te juega malas pasadas).

Unos pastorcillos encontraron una imagen de La Virgen en el Cerro de los Ángeles, y tras diversas idas y venidas, se decidió dejar la imagen en este lugar y construir una ermita para su custodia, origen del actual santuario.

Por su parte la devoción al Sagrado Corazón de Jesús tiene gran tradición en España desde que en 1733 el día de la Ascensión, el padre Bernardo de Hoyos, tras haber comulgado, recibió en el presbiterio lo que se conoce como “La Revelación de la Gran Promesa” : “Dióseme a entender que no se me daban a gustar las riquezas de este Corazón para mi sólo, sino para que por mi las gustasen otros. Pedí a toda la Santísima Trinidad la consecución de nuestros deseos, y pidiendo esta fiesta en especialidad para España, en que ni aun memoria parece hay de ella, me dijo Jesús: ‘Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes’.” Posteriormente el Padre Hoyos manifestaría: “Si se echa tarde la semilla de esta devoción, no importa. Aunque España comience la última en su carrera, podrá su alentado fervor alcanzar y, por ventura, pasar con el favor divino a los primeros”.

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No andaba muy desencaminado el Padre Hoyos en su profecía, y aunque tarde, casi dos siglos después, por fin se entronizaría la sagrada imagen en España. Y que mejor lugar para hacerlo que el considerado desde antiguo como centro geográfico peninsular, es decir el cerro de los Ángeles. La idea de emplazar un Monumento Nacional al Sagrado Corazón de Jesús sería promovida desde principios del SXX, despertando gran entusiasmo desde los primeros momentos, y contando con el apoyo de la Familia Real. El 30 de Junio de 1916 se colocaría la primera piedra. El coste de la construcción se amortizó gracias a las donaciones de los fieles y para premiar esta generosidad, en agosto de ese mismo año, el papa Benedicto XV concedía indulgencias a todos aquellos que ayudasen en la construcción. Miles de personas colaborarían con sus donativos en el proyecto, y los nombres de muchos de ellos serían grabados en el perímetro del monumento.

Los nombres de las personas que contribuyeron económicamente a la creación del monumento (a los que el Papa Benedicto XV concedió indulgencia) fueron grabados en la base de este, como todavía podemos comprobar en los restos que se conservan, así como algún que otro impacto de fusilería.

El monumento era obra del arquitecto Carlos Maura y Nadal y el grupo escultórico fue realizado por Aniceto Marinas. En el centro se erigía la imagen de Jesús, sobre un pedestal, teniendo una altura todo el conjunto de 28 metros, siendo la imagen de 9 metros de alto. A ambos lados se encontraban dos grupos escultóricos, a la derecha “la Humanidad santificada”, con imágenes de Santa Teresa, Santa Margarita, San Francisco o San Agustín entre otros, y a la izquierda el grupo de “la Humanidad que tiende a santificarse”, donde se podía contemplar a diferentes hombres, mujeres y niños que representan valores como la caridad, el amor, la virtud o el arrepentimiento, entre otras. El monumento sería solemnemente inaugurado el 30 de mayo de 1919 por el rey Alfonso XIII y ese mismo día sería consagrado, cumpliéndose la profecía del Padre Hoyos y pasando los españoles con la ayuda del fervor divino a ser los primeros en devoción: “Corazón de Jesús Sacramentado, Rey de Reyes y Señor de los que dominan: ante vuestro augusto trono de gracia y de misericordia se postra España entera, hija muy amada de vuestro Corazón. Somos vuestro pueblo que de nuevo se consagra hoy a Vos. Reinad sobre nosotros. Que vuestro imperio se dilate por los siglos de los siglos. Amén.”

El rey Alfonso XIII leyó el texto de la consagración de España al Sagrado Corazón en la inauguración del monumento en 1919.

Pasarían los años y en 1936 el cerro no solamente tenía un valor religioso, dada la situación de guerra y en vista del avance imparable desde el sur en Octubre de 1936, del Ejercito Africano del general Franco, el cerro, dadas sus características, se convertía en un importantísimo punto estratégico.

El cerro sería ocupado por las tropas del general Varela en los primeros días de Noviembre. Tal era la velocidad del avance de los rebeldes, que a los defensores republicanos nos le dio ni tiempo de finalizar las obras de fortificación que estaban realizando en las laderas del cerro y aun hoy podemos contemplar los fortines que se construyeron aunque a alguno de ellos le falta todavía por construir el techo.

Vista aérea del cerro antes de la guerra. Observen que el monumento se encontraba en el lugar donde en la actualidad se alza el nuevo. Desde este punto los restos del antiguo serían trasladados a su ubicación actual.

Tras lograr frenar el avance franquista a las puertas de Madrid, las fuerzas republicanas pasan a la contraofensiva tratando de rebajar la presión sobre la ciudad, realizando algunos ataques sobre los flancos de las fuerzas enemigas. Uno de estos ataques se realizaría sobre el cerro de los Ángeles, y sería llevado a cabo por la tropas de las Brigadas Internacionales que habían sido traídas urgentemente desde Albacete donde estaban siendo formadas e instruidas militarmente, para ayudar en la defensa de la ciudad. La unidad elegida para el asalto será la XII BI que llegará al día 9 a Chinchón, esta unidad está formada por los siguientes batallones: “Garibaldi”, compuesto mayoritariamente por italianos, “Edgar André” compuesto por franceses y belgas, y el batallón “Thaelmann” integrado por soldados que proceden en su mayoría de Alemania, Polonia, aunque también se podían encontrar integrantes de diferentes países eslavos. Si juntamos la precipitación e incluso improvisación de la formación de la unidad, su carácter heterogéneo (imagínense la de idiomas que se mezclaban), la falta de experiencia en combate de los soldados o la de los mandos de estas unidades, y todo ello lo unimos a la desorganización de las fuerzas republicanas que se estaban estructurando mientras combatían, el resultado ya se lo pueden imaginar. Junto a esta unidad de internacionales, intervendrían tambien la 2ª y 5ª Brigada Mixta del Ejercito Republicano.

Un grupo de soldados contempla un avión derribado con el Cerro de los Ángeles al fondo.

Los efectivos parten la noche del 13 de noviembre en camiones desde Chinchón, El ataque se debería realizar al amanecer tras realizar una maniobra de aproximación nocturna, pero son varios los camiones que se pierden por los caminos en la noche, la desorganización y falta de coordinación son manifiestas, y al final la operación comienza con la perdida del factor sorpresa y a plena luz del día. Los defensores del cerro desde su privilegiada posición ven las evoluciones de los inexpertos atacantes y se defienden a placer. Al caer la noche se suspende la fallida operación que ha costado un importante número de bajas a las unidades republicanas.

Iglesia de la cercana localidad de Perales del Río desde donde partieron las tropas de Lister que tomarían el Cerro en Enero de 1937.

Pero las fuerzas gubernamentales no darían por perdido este estratégico enclave y lo volverían a intentar en enero de 1937. En esta ocasión sería la Iª Brigada Mixta al mando de Enrique Lister la encargada del asalto. Lister plantea un ataque nocturno que sorprenda a los defensores, y desde la cercana iglesia de Perales del Río parten las unidades en la noche del día 20. El cerro estaba protegido por tropas de reemplazo poco fogueadas, y esta ocasión el éxito de la operación fue total, conquistando la posición rápidamente. Se capturarían a más de cuatrocientos prisioneros, incluido el comandante de las fuerzas. Sin embargo e incompresiblemente el éxito de la operación no fue militarmente aprovechado, nuevamente las dudas y errores en el alto mando republicano impiden culminar la brillante operación, al perder un tiempo precioso en enviar refuerzos para consolidar la posición. Antes de que las fuerzas que han tomado la posición puedan organizar su defensa se produce el contraataque de los franquistas. Unidades de soldados marroquíes y de la legión se lanzan al contraataque, y consiguen recuperar la posición causando grandes pérdidas a unos desbordados defensores. Cuando aparecen por fin los tanques y la aviación republicana ya es demasiado tarde, el cerro se había perdido de nuevo y continuaría en poder de los sublevados hasta el final de la guerra.

Tras la captura de más de 400 prisioneros, la gran mayoría soldados de reemplazo, las autoridades republicanas explotarían la situación con fines propagandísticos. Se celebró un juicio en el que los soldados fueron absueltos finalmente. En la imagen podemos apreciar su alegría tras conocer el veredicto.

Pero antes de que se produjeran todos estos combates, fue tomada la fotografía que abre esta crónica, en la que unos milicianos simulan fusilar al Cristo del monumento. Todo parece apuntar a que se trata de algo preparado, es decir uno de estos posados a los que tan acostumbrados estamos en los reportajes fotográficos de los conflictos armados incluso en la actualidad. Sin embargo el valor iconográfico de la imagen es indudable, y sería ampliamente utilizado con fines propagandísticos por los que se oponían a La República y que mantenían que la guerra era una lucha en defensa de la fe cristiana, que realmente se trataba de una cruzada.

Desde el principio de la guerra se asoció a la Iglesia con los golpistas, acusándola de prestarles apoyo y haciéndola cómplice a la vez de las acciones de estos, como podemos apreciar en este cartel publicado por las Juventudes Libertarias de Madrid que recoge la frase asociada al Sagrado Corazón de “Reinaré en España”.

De todas formas dejaremos aquí la lidia de esta fotografía para una, esperemos que próxima, actuación del maestro García Alix. Pero queremos mencionarles la existencia del un reportaje cinematográfico alemán, aunque al principio del mismo podemos comprobar que esta realizado por la Paramount Sound News. Este video lo pueden encontrar al final de esta crónica en la sección de Los Videos de Sol y Moscas. Y también quisiera comentarles las palabras que escribiera el reportero norteamericano Edward Knoblaugh, el cual trabajaba para Asociated Press como corresponsal en España al comienzo de la guerra: “Uno de los fotografos de la Paramount tomó una fotografía de un grupo de milicianos "ejecutando" la inmensa mole de piedra de la estatua de Jesucristo que domina el Cerro de los Ángeles, centro geográfico de España, a pocos kilómetros al sur del país. Obtuvimos copias de ella que , al ser publicadas en el extranjero, enfurecieron al gobierno“(Edward Knoblaugh, ¡Última hora: guerra en España!, pág 171. Ediciones Altera). Ahora les invitaría a contemplar el video y compararlo con la fotografía, para que ustedes puedan decidir si la imagen es un fotograma de esta cinta. Les agradeceríamos que nos hicieran llegar sus comentarios y opiniones.

La productora alemana UFA, autora del reportaje con el fusilamiento del monumento del Cerro que pueden ver un poco más abajo, sería un importante arma de propaganda para la Alemanía de Hitler, al que vemos realizando una visita a las instalaciones junto a Goebbels.

El monumento sería dinamitado pocos días después de tomar la fotografía del fusilamiento, concretamente el 7 de agosto de 1936. Años más tarde los restos del monumento serían desmontados y trasladados a su emplazamiento actual, y en su lugar se construiría el nuevo monumento que podemos contemplar en la actualidad. En la parte central, y esculpida por Aniceto Marinas nuevamente, encontramos la imagen de Cristo sobre un pedestal, esta parte es prácticamente idéntica a la original. A los pies de la misma encontramos cuatro grupos escultóricos con diferente simbología. El primero de ellos representa a la “España Misionera” y en el mismo encontramos a Isabel la Católica, Cristóbal Colón, Hernán Cortés y Fray Junipero Serra acompañado de tres indios. El segundo conjunto nos muestra a “España defensora de la Fe” y en el encontramos las figuras de Osio (Obispo de Córdoba), Don Pelayo, el Padre Laínez, Don Juan de Austria, el Padre Polanco (obispo y martir del asedio de Teruel) y el joven Antonio Rivera, llamado “el ángel del Alcazar”. El tercer grupo escultórico representa a la “Iglesia Militante” donde vemos a una monja rodeada de niños a los que guía al Corazón de Jesús, la virtud personificada en una joven con un ramo de flores y una niña con el vestido de primera comunión, también una familia cristiana, y al final un hombre arrodillado abrazado a un yugo, medio desnudo y descalzo, que simboliza la penitencia y el arrepentimiento. Por último, el cuarto grupo escultórico representa a la “Iglesia Triunfante”, con San Agustín, San Francisco de Asís, Santa Margarita, Santa Teresa de Jesús, Santa Gertrudis, y por supuesto el Padre Bernardo de Hoyos, que ya citáramos al principio de esta crónica, y que fue la persona que recibió la promesa de reinar en España hecha por Jesús.
El general Franco saluda al Nuncio del Papa, monseñor Cicognani en la inauguración del nuevo monumento.

Al final de esta crónica pueden encontrar una amplia galería fotográfica donde se muestran diferentes detalles tanto del nuevo como del antiguo monumento en la actualidad, así como imágenes de prensa recogiendo diferentes momentos de su solemne inauguración.

Hasta aquí esta larga crónica que espero haya sido de su agrado. Recomendarles vivamente la visita a este singular lugar de la geografía madrileña, cargado de historia, donde además de los monumentos, podrán contemplar los restos de las fortificaciones realizadas durante la contienda y disfrutar de unas espectaculares vistas. Además si tienen la suerte de contar como en mi caso con un guía de lujo como es ese reportero de fama internacional, maestro de la guerracivilmaquia y otras artes, el cual responde al nombre de Capa, que además invita generosamente a desayunar con productos de la tierra, pues ya ni les cuento.

Florentino Areneros.

LOS VÍDEOS DE SOL Y MOSCAS

Les ofrecemos a continuación el prometido noticiario de la alemana UFA (Universum Film AG), el cual viene también viene firmado por Paramount Sound News. Este documento gráfico, narrado en alemán, nos muestra imágenes filmadas en diferentes zonas controladas por ambos bandos, durante las primeras semanas de la guerra civil española. En una de las tomas (comienza a partir del minuto 2 y 22 segundos) podemos ver la escena del fusilamiento de monumento del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles, uno de cuyos fotogramas, según nuestra opinión, ha servido de base a la fotografía que abre esta crónica y que sin lugar a dudas es una de las imágenes más conocida y difundida de todas las que se tomaron en este periodo.




GALERÍA FOTOGRÁFICA

A continuación les mostramos una serie de imágenes relacionadas con la historia del Cerro de los Ángeles, desde la inauguración del monumento original y como se encuentra en la actualidad. Les recordamos que haciendo clic en cualquiera de las imágenes las podrán verlas ampliadas en otra pestaña.


INAUGURACIÓN

Diferentes fotografías de la inauguración del monumento al Sagrado Corazón en el madrileño Cerro de los Ángeles. Se celebró el 30 de Mayo de 1919 y en la misma ceremonia se consagró España al sagrado Corazón de Jesús. Al acto asistieron las principales autoridades civiles, militares y eclesiasticas, encabezados por le monarca Alfonso XIII y su esposa.


















EN LA ACTUALIDAD

Los restos del antiguo monumento dinamitado en 1936 siguen siendo objeto de devoción en la actualidad.



Placas conmemorativas colocadas tras la reconstrucción del santuario.


Dos imágenes del antiguo monumento.


Fachada lateral del aiglesia por la parte que da hacia Madrid donde podemos apreciar multitud de impactos.

El nuevo monumento al Sagrado Corazón con la explanada destinada a celebraciones multitudinarias.

Detalle del monumento. Se pueden hacer una idea del tamaño comparandolo con las personas que aparecen en la imagen.

Detalle de uno de los grupos escultóricos, concretamente la estatua que representa a Isabel la Católica.

Detalle de otra de las imágenes. Al fondo se distinguen las elevaciones de La Marañosa, lugar donde se produjeron intensos combates durante la Batalla del Jarama.

El grupo escultórico que representa “la Iglesia militante”.

Otro de los cuatro grupos escultóricos, en concreto “la Iglesia triunfante”.

Fotografía del grupo que representa a “la España misionera”.

Por último el grupo escultórico “España defensora de la Fe”. (En el texto de esta crónica pueden encontrar la identidad de cada uno de los personajes representados en estos cuatro conjuntos escultóricos).

viernes, 3 de junio de 2011

LOS INDIGNADOS

Puerta Grande del monumental coso del Cine Doré de Madrid. (Haga clic en cualquiera de las imágenes para abrirlas en una nueva pestaña).

LOS INDIGNADOS

En la tarde del pasado miércoles primero de junio, soleada aunque algo ventosa y fresca, un gran número de aficionados se congregaron en el monumental coso del histórico cine Doré de Madrid para contemplar el festejo anunciado por la empresa propietaria. Entre los numerosos aficionados, que abarrotarían dos tercios de la plaza, podíamos distinguir a algunas de las primeras figuras del mundo de la guerracivilmaquia, entre ellos al maestro Fernando Cardenal “Colmenarejo”, que ocupó su localidad de barrera acompañado de una bella y distinguida dama, así como a la no menos bella y elegante Ines “Tremis” a la que vimos en el tendido de sombra, también asistió al festejo ese Cossio andante de la guerracivilmaquia que es Juan Manuel Riesgo “Cuatro Vientos”, y por su puesto el indiscutible número uno del escalafón, el inigualable Moncloveño, que atrajo hacia si todos los focos y miradas, lo cual no nos extraña, ya que cada día que pasa este hombre parece más joven, que porte amigos lectores, que estilizada figura, que abdomen que causaría la envidia del mismísimo José Mari Aznar, en fin amigos, que estampa de torero.

El cartel estaba compuesto por Rafael Tranche y Vicente Sánchez Biosca autores del libro “El pasado es el destino”, acompañados por el historiador Xose Manuel Núñez Seixas y por ese fenómeno de la guerracivilmaquia, ese grandioso diestro, ese inigualable rufián, que no es otro que Carlos García Alix, figura indiscutible y maestro de maestros. No les podemos facilitar el nombre de la presidenta moderadora ya que no venía impreso en el programa, aunque les adelantamos que tendría un destacado y negativo protagonismo durante el transcurso del festejo.

De izquierda a derecha podemos contemplar a “Colmenarejo” y su acompañante, “Moncloveño”, Ines “Tremis” y “Cuatro Vientos” momentos antes de ocupar sus localidades.

Llegó la hora de iniciarse el festejo, pero las puertas no se abrían. La inquietud comenzó a transmitirse entre los aficionados que ya formaban una larga cola, al parecer nuevamente problemas técnicos impedían el inicio del festejo, como ya ocurriera en la memorable faena que el gran "Universitario" culminó hace unos meses en el coso del Colegio mayor África. Y yo me pregunto que diferencia hay entre conectar una manguera a la boca de riego del centro del albero y conectar un portátil a un proyector. Ya está bien amigos lectores, los aficionados no se merecen este trato, las empresas deberían esmerarse un poco más en estos detalles que van minando a la afición y la hacen quedarse en su casa. ¿De quién depende la Filmoteca?...pues eso, que dimita la ministra por este incidente intolerable, a su lado lo de la Ley Sinde es una minucia. Hasta ahí podríamos llegar.

lunes, 16 de mayo de 2011

EL TIMO DE MADRID RIO

Vista del Puente de Toledo tal y como se encontraba a principios del Siglo XX, antes de que comenzaran las intervenciones en el cauce y orillas del río. Observen que los nueve arcos que tiene el puente presentan la misma altura. (Haga clic en cualquiera de las imágenes de esta crónica para verlas ampliadas en otra pestaña)



EL TIMO DE MADRID RIO

Quisiera empezar esta crónica hablándoles de uno de los grandes genios españoles del pasado siglo, filósofo, pensador, escritor, dibujante, fusilado ileso, soldado del Quinto regimiento, grandioso humorista y ante todo persona, una buena persona. Les estoy hablando de Miguel Gila.

Miguel Gila nació en el madrileño bario de Chamberí allá por 1919, según contaba él mismo “Yo tenía que nacer en invierno, pero como hacía mucho frío y en mi casa no tenían estufa, me estuve esperando para nacer en verano, con el calorcito. Así que nací por sorpresa. En mi casa, ya ni me esperaban. Mi madre había salido a pedir perejil a una vecina, así que nací solo, y bajé a decírselo a la portera. Dije: "¡Señora Julia. Soy niño!" Y dijo la portera: "Bueno, ¿y qué?" Dije: "¿Cómo que y qué? Que he nacido y no está mi madre en casa, y a ver quién me da de mamar".… Después de que la portera me dio de mamar, me fui a mi casa y me senté en una silla que teníamos para cuando nacíamos y cuando vino mi mamá con el perejil, salí a abrir la puerta y dije: "¡Mamá, he nacido!" Y dijo mi mamá: "¡Que sea la última vez que naces solo!" Entonces le escribimos una carta a mi papá, que trabajaba de tambor en la Orquesta Sinfónica de Londres, y vino y se puso muy contento porque hacía más de dos años que no venía por casa.”.

Un joven Miguel Gila en sus comienzos en el mundo del espectáculo.

Miguel Gila quedaría huérfano de padre muy joven, tan joven que ni siquiera había nacido, el decía que era hijo póstumo como Alfonso XIII. Tras una infancia con su madre en casa de sus abuelos dejaría joven los estudios, pasando a trabajar en diferentes puestos relacionados con la mecánica. Al estallar la guerra civil Gila era militante de las Juventudes Socialistas Unificadas, y con solo 17 años se alistaría en el Quinto Regimiento. Tras pasar por varios frentes fue capturado a pocos meses de finalizar la guerra, y milagrosamente consiguió salir ileso tras ser fusilado junto con otros compañeros que no tendrían la misma suerte que él. Finalizada la guerra pasaría por diferentes campos de prisioneros. Dos experiencias tremendas y muy dramáticas, la guerra y el presido, que conociéndolas por la autobiografía de Miguel Gila, tal vez nos ayuden todavía más a comprender y disfrutar de su humor, entendido como una forma de huir de esa tragedia caricaturizando aquella sinrazón. Pero Gila también ejerció de torero, llegando a vestirse de luces en una plaza de toros y haciendo el paseíllo. Para no dejarles con la miel en los labios, dedicaremos una próxima crónica a este maestro de maestros, centrándonos en la guerracivilmaquia y la tauromaquia. Pero bueno, si me he permitido traer al genial Gila a estas páginas, es porque he recordado uno de sus inigualables y magistrales monólogos en los que contaba el encuentro de dos antiguos amigos, los cuales hacía tiempo que no se veían, y tras intercambiar los saludos de rigor uno le preguntaba al otro: “¿y cómo está tu señora?” a lo que el otro respondía: “¿comparándola con quién?”. Pues con el proyecto de Madrid Río podíamos hacernos la misma pregunta: “¿cómo está el proyecto Madrid Río?”, y obtener la misma respuesta: “comparándolo con qué?”.

Una panorámica del entorno del río pintada por Goya.

Los vecinos de la Avda. del Manzanares han sustituido la visión de la autopista M-30 al salir de sus portales por la de este muro, debido al aumento de altura que han experimentado ambas orillas. (FOTO JAZ)

Hace tiempo publicamos una crónica de título “El Mantazo” en donde rememorábamos algunos de los monumentales mantazos perpetrados contra el patrimonio madrileño y hoy les vamos a hablar de otro que consideramos no ya monumental si no faraónico, nos referimos al Madrid Río. Si comparamos el estado actual de las orillas del río con su estado anterior seguramente todos coincidamos en que ahora está mucho mejor que cuando era una autopista ruidosa y humeante, casi siempre colapsada, esto es evidente. Pero ello no es razón para justificar los atropellos y desmanes que se han cometido, seguramente existieran otras alternativas y opciones que tuvieran menos impacto, y que nos hubieran permitido el comparar la desastrosa M30 anterior con otro escenario, pero desgraciadamente esto ya no tiene arreglo, y ahora hay que preguntarse si realmente ha valido la pena o bien se podía haber hecho algo mejor. De nuevo pienso que estamos ante otra actuación donde el transfondo electoral ha tenido gran importancia, quizá hubiera sido un proyecto a realizar con más tiempo y con un estudio más en profundidad, evaluando distintas soluciones a los problemas que se planteaban. Pero las prisas, y la consiguiente improvisación, han marcado la ejecución de este grandioso proyecto orgullo de nuestras administraciones municipal y autonómica. No vamos a entrar en los diferentes debates abiertos sobre la construcción e imperiosa necesidad de este proyecto (realizado como otros muchos en este trozo de España, para favorecer al automóvil ), pero si que vamos a detallar y desglosar algunos aspectos de los que seguramente muchos ciudadanos no se hayan percatado todavía, cegados por la comparación con el estado anterior.

Composición gráfica en la que podemos ver lo que habría de ser la añorada Playa del Manzanares (no tiene nada que con como ha quedado: peor todavía). El Ayuntamiento ya ha sacado a subasta la concesión de las tumbonas.

domingo, 8 de mayo de 2011

LA QUEMA DE CONVENTOS

El convento de los jesuitas de la calle de la Flor ardiendo el 11 de mayo de 1931. En la fotografía vemos la fachada de la iglesia que daba a la Gran Vía. (Haga clic en cualquiera de las imágenes para ampliarlas, al final de esta crónica pueden ver una amplia galería fotográfica sobre aquellos sucesos).


LA EFEMÉRIDE (III):
LA QUEMA DE CONVENTOS


Hace menos de un mes publicamos una crónica sobre la proclamación de la República el 14 de abril de 1931, hace ahora 80 años, con la que dimos inicio a una serie de crónicas agrupadas bajo el título de “La Efeméride”. Hace unos días publicamos la segunda entrega de esta serie bajo el título de “el Dos de Mayo” y hoy les presentamos la tercera entrega.

El fuego destruye el colegio y convento de Maravillas en la calle Bravo Murillo.

Como comentábamos en nuestra anterior crónica sobre la proclamación de la Republica, el 14 de Abril provocó una euforia generalizada en gran parte de la población, de manera destacada en las grandes ciudades españolas, para muchos se abría un nuevo periodo de esperanzas e ilusiones. Sin embargo tras esa imagen de felicidad y euforia, la situación real era mucho más compleja, y esa sensación de unidad entre todas las corrientes políticas republicanas, y la inexistencia de una oposición al brusco cambio político producido, no se correspondía ni mucho menos con la autentica realidad del momento. Seguramente el momento álgido de la euforia republicana se produjera el primero de mayo de 1931, concretamente en Madrid, ese día una multitudinaria manifestación unitaria recorría las calles de la ciudad encabezada por los principales líderes políticos. Además ese mismo día el gobierno hacía entrega de la Casa de Campo, una gran zona verde perteneciente anteriormente a la monarquía, al pueblo de Madrid para su uso y disfrute. Un gran regalo, para una gran celebración. El nuevo parque se llenaría con miles de personas, que vivían intensamente aquel momento histórico, con todo el simbolismo que aquella entrega conllevaba. Sin embargo poco habría de durar la alegría y los hechos que se producirían pocos días después vendrían a confirmar que la andadura de la Republica no iba ser nada fácil, por una parte debería enfrentarse a los que se oponían al nuevo sistema político instaurado, y por otra debería bregar con las enormes diferencias entre las diferentes opciones políticas (una auténtica amalgama de ideologías y siglas) que apoyaban el modelo republicano, así como los objetivos de cada una de ellas y los plazos y forma de conseguirlos, sin olvidar otras organizaciones, como la CNT, que sin mostrar una hostilidad manifiesta, tampoco demostraban ningún entusiasmo ante lo que consideraban una republica burguesa.

Solemne momento de la entrega de la Casa de Campo al pueblo de Madrid el 1 de mayo de 1931. Podemos distinguir al alcalde Pedro Rico y a Indalecio Prieto.

Los partidarios del antiguo sistema monárquico, recibirían un duro golpe inicial tras los acontecimientos de abril, pero pronto comenzarían a reorganizarse y a prepararse para hacer frente y adaptarse a la nueva situación. Una de las instituciones a las que el brusco cambio más había afectado era sin lugar a dudas la Iglesia, que tras siglos de preponderancia tanto social como política, comenzaba a ver tambalearse su poder, teniendo en cuenta entre otras cosas que alguno de los primeros objetivos, y de los que más consenso suscitan entre las diferentes fuerzas republicanas, son por ejemplo la creación de un estado laico, y la universalidad y gratuidad de la enseñanza, así como la laicidad de la misma, en contraposición al cuasi monopolio que la Iglesia mantenía en este área. Sin olvidar el asunto del divorcio, entre otros. A nivel popular la iglesia no gozaba de muchas simpatías sobre todo entre las clases más populares y desfavorecidas, que veían en la institución una prolongación del sistema establecido, un sistema que les ha condenado a la pobreza generación tras generación.

El general Queipo de Llano, el Cardenal Segura y el Rector de la Universidad de Sevilla en una foto de 1937.

Tras unos días de desconcierto, se producen las primeras opiniones publicas de algunos destacados miembros de la Iglesia. El día 7 de mayo el cardenal de Toledo y primado de España Pedro Segura, redactaba una pastoral dirigida al resto de los obispos en la que consideraba la proclamación de la Republica como una desgracia que exponía a España a la anarquía y el desorden, y aprovechaba para expresar su agradecimiento a la monarquía y al Rey. En la misma pastoral requería a las mujeres españolas a organizar una cruzada de oraciones y sacrificios para defender a la Iglesia.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

De igual modo las fuerzas monárquicas y conservadoras, comienzan a reorganizarse tras recuperarse del inesperado desenlace de los acontecimientos tras las elecciones municipales, y a adaptarse a la nueva situación, superados en algunos casos, los temores a alguna represalia de los primeros momentos, recuperando nuevamente su actividad política. Y será en uno de estos actos donde se produzca el primer incidente serio de la corta vida de la República hasta ese momento.

El Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI) en la calle de Alberto Aguilera, también acabaría siendo pasto de las llamas.

El domingo 10 de Mayo de 1931 se inaugura el Centro Monárquico de Madrid, ubicado en el número 67 de la calle de Alcalá, al que acuden algunos destacados políticos y personalidades monárquicas. El ambiente se encuentra muy enrarecido, incluso algunas voces han pedido al ministro de la Gobernación Miguel Maura, que prohíba el acto. No era necesario mucho para encender la llama, una multitud se concentra en el exterior del local, y según algunas versiones desde una de las ventanas del mismo se hace sonar en un gramófono la Marcha Real, hecho que es tomado como una provocación, lo que unido al falso rumor de que un taxista de ideología republicana ha sido asesinado por un grupo de monárquicos, hace que comiencen los tumultos y enfrentamientos, produciéndose la quema de varios vehículos de los conservadores, así como diversas agresiones a estos últimos al intentar abandonar el local.

El público se agolpa a la puerta del Centro Monárquico inaugurado ese mismo día.

Posteriormente una multitud enfervorecida se dirige hacia las cercanas oficina y talleres del diario de orientación monárquica ABC, en la cercana calle de Serrano, la actuación de las fuerzas del orden impide el asalto, pero en los disturbios resultan muertas dos personas por herida de bala, un niño de 13 años llamado Edito Alonso y el portero de una finca de la misma calle Serrano, frente al periódico, de nombre Martín Ulloa. Por la tarde se reunió el Gabinete, mientras que en el exterior se aglomeraban un gran numero de personas que exigían la dimisión del Ministro de Gobernación Miguel Maura. Este solicitó permiso para ordenar a la Guardia Civil que disolviera la concentración, sin embargo el resto de ministros, temerosos de que aquello pudiera degenerar en un enfrentamiento con dramáticas consecuencias se opuso. Un Maura contrariado amenazó con dimitir. A la mañana siguiente el Gobierno volvió a reunirse, se estaban debatiendo y analizando los acontecimientos cuando se recibió una noticia que inquietó todavía más a los miembros del gabinete: el convento de los jesuitas de la calle de La Flor estaba ardiendo.

La Guardia Civil protege la entrada al edificio del diario ABC en la calle de Serrano.

Durante la mañana del lunes 11 grupos de incontrolados habían prendido fuego a la Casa Profesa de los jesuitas de la calle de la Flor, así como la iglesia cuya fachada da a la actual Gran Vía, aunque no se produjeron daños personales, se perderían para siempre entre las llamas una de las bibliotecas más importantes de España. Pero este no sería el único incendio que se produciría ese día en edificios religiosos, también serían incendiados el Instituto Católico de Artes e Industrias, ICAI, también de los Jesuitas y ubicado en la calle de Alberto Aguilera, el convento de los Carmelitas en la Plaza de España, el colegio del Sagrado Corazón en Chamartín o el colegio Maravillas de la calle Bravo Murillo, entre otros. La noticia de los sucesos que estaban ocurriendo en Madrid rápidamente llego a todos los lugares de España, donde se produjeron hechos similares, quemándose edificios religiosos en varias localidades como Cádiz, Valencia, Málaga, Sevilla o Granada entre otras. Ante el cariz que iba tomando la situación, el Gobierno decidió finalmente declarar el estado de guerra y sacar el ejército a las calles, tras lo cual la situación pudo por fin ser controlada.

Una vez declarado el Estado de Guerra fuerzas militares se apostarían por toda la ciudad.

Las informaciones que tenemos de cómo se desarrollaron los hechos basándonos en la prensa de la época no aportarían mucho a lo que hemos expuesto hasta ahora, sin embargo si que nos gustaría mostrarles en testimonio de un testigo directo de aquellos acontecimientos con una visión muy particular. Nos estamos refiriendo a Josep Pla, que por aquella época se encontraba en Madrid como corresponsal parlamentario de “La Veu” dirigido por Francesc Cambó. Josep Pla se encontraba ese día hospedado en plena Gran Vía, muy cerca de donde se desarrollaron los hechos y este es su relato: “Sale la primera bocanada de humo por el rosetón de la iglesia del convento de los jesuitas de la Flor. Ese establecimiento no está muy lejos de la pensión en la que vivo. La señora de la casa me grita descompuesta y alterada y me invita a subir a ver el fuego desde la azotea. Arriba en la azotea hay bastante gente. Un orador trata de informar a los que nos encontramos en el lugar. Debe ser -sospecho- un inquilino de la casa. Según ese ciudadano, una docena de críos, tres o cuatro descamisados, dos o tres furias, lo han hecho todo. Con unos tablones que había en la Gran Vía han derribado una ventana baja. Ya dentro de la iglesia, han hecho un montón con sillas y bancos, que han rociado de petróleo, y todo ha prendido como la paja. Detrás del rosetón de la iglesia se ve una larga llama, altísima, que se estremece y llega hasta el techo. Afuera, en la Gran Vía, la guardia civil a caballo, mano sobre mano, pasa el rato fumando cigarros a escondidas. Ante el incendio, la reacción de la gente es realmente curiosa.

Poco después de haberse iniciado el fuego, se acerca por ambos tramos de la Gran Vía una riada de gente que viene sin duda a contemplarlo. Las azoteas cercanas están llenas de gente. En la nuestra, la gente comenta el hecho como si tal cosa. Una nube de vendedores ambulantes se ha colocado muy cerca de la acera del convento previendo que una gran muchedumbre desfilaría ante la popularísima iglesia mientras se quema. De esta manera, una parte de los madrileños ha podido contemplar el espectáculo comiendo churros, buñuelos y esos helados que aquí se llaman polos. También se ofrecen cordones de zapatos, tres corbatas por una peseta, gomas para llevar bien sujeto el varillaje de los paraguas, matasuegras, romances de cordel, retratos de Galán y García Hernández y no sé cuántas cosas más.Es curioso realmente ver al pueblo de Madrid con un churro en la boca, los ojos llenos de curiosidad, una sonrisa de fiesta en la cara, mirando cómo sale la humareda del convento. De vez en cuando, se oye el estrépito de un techo que se hunde, con gran estruendo, levantando una nube de polvo y de humo. La gente se mira entonces con una especia de sombra de terror extraño. La gente se quita de encima como puede el remordimiento por la quema. A veces parece que la gente se olvida observando que el día es espléndido, que no se mueve ni una brizna de viento. A veces, en Castilla, se dan días así: estáticos, encantados, inmóviles. Realmente, el día es ideal para quemar conventos sin drama, viendo cómo las columnas de humo siguen una admirable verticalidad, que parece a propósito. Pensando en los estragos que habría podido producir de haber hecho viento, la calma de aire parece una concesión humanitaria -casi diría providencial- para estos incendios. Una gran parte de la población de Madrid desfila mientras tanto por la Gran Vía. Los vendedores hacen su agosto. Una fila de ciudadanos, apoyados en la pared, aprovechan el tiempo y se hacen limpiar los zapatos. Durante muchas horas, no ha habido en Madrid mejor distracción que la quema de los conventos. Sería un error, sin embargo, creer que todo el mundo la ha visto igualmente. Muchos ciudadanos la han contemplado con caras largas y tristes. No sé si resignados. Casi me atrevería a decir que el terrible desatino ha agradado muy poco en Madrid, por no decir ni pizca -quiero decir entre las personas conscientes.”
Otra imagen del incendio de la residencia de los padres jesuitas en la Gran Vía.

Aunque las aguas habían vuelto a su cauce, el golpe recibido por la naciente República fue importante y de alguna forma fue reflejo de episodios similares que habrían de producirse en el futuro. Por un lado quedó demostrado que las fuerzas contrarias al nuevo régimen no iban a permanecer de brazos cruzados, y que intentarían desestabilizar por cualquier medio al nuevo sistema de gobierno. De igual modo también se puso de manifiesto el peligro que suponían las acciones de los grupos de incontrolados, que muchas veces actuarían sin una orientación política definida y al margen de las directrices de cualquier organización o partido. La luna de miel que comenzó el 14 de abril entre los partidarios de la República había terminado, y el sólido bloque republicano comenzaba a mostrar sus primeras grietas.

Florentino Areneros.

GALERIA FOTOGRÁFICA:A continuación pueden contemplar una serie de fotografías relacionadas con los acontecimientos de aquellos días de mayo de 1931. Todas ellas fueron publicadas en la prensa madrileña de aquella época.





Diferentes fotografías de los disturbios que tuvieron lugar en el exterior del recién inaugurado Centro Monárquico. (Haga clic en cualquiera de ella para verla ampliada en otra pestaña y poder leer el pie de foto original).

Don Leopoldo Matos, que fue ministro durante el reinado de Alfonso XIII abandona el lugar de reunión de los monárquicos.

Una vez reconocido por las personas concentradas en el exterior del edifico, el ex ministro fue perseguido, agredido y obligado a refugiarse en el vecino palacio de su amigo el Conde de Bernal.

Diferentes imágenes de los destrozos causado en los vehículos de los asistentes al mitin que tuvo lugar en el Centro Monárquico. Momento en que algunos de los miembros de la multitud congregada a las puertas del convento de los jesuitas de la calle de La Flor empiezan a hacer hogueras que acabarían prendiendo todo el edificio.

Otra toma del edificio ardiendo.

Las monjas del convento anexo tuvieron que abandonar el edificio antes de que este fuera pasto de las llamas.

Otra de las monjas que se vio obligada a salir del edificio, abandona el lugar auxiliada por algunas personas.

También sería pasto de las llamas el convento de las Mercedarias en las proximidades de Cuatro Caminos.

En la Plaza de España también el convento de la Carmelitas sería incendiado.





Cuatro imágenes del convento de la Maravillas en Bravo Murillo durante y después del incendio.



En la tarde del día 11 el Gobierno desbordado por los acontecimientos declararía en Estado de Guerra, con lo que retomaría el control de la situación en las calles.



Una imagen del entierro de las dos personas que perderían la vida en los disturbios producidos a la puerta del periodico ABC en la calle Serrano.