domingo, 13 de agosto de 2017

LA PLAYA DE MADRID

Una pareja de sonrientes jóvenes posa puño en alto para el fotógrafo en la Playa de Madrid. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

”AQUÍ SI HAY PLAYA”
EL CÁLIDO VERANO DEL 36

Por Florentino Areneros.

Como todos los años, este verano muchos madrileños emprenderemos viaje hacia la playa, algo impensable para nuestros abuelos y bisabuelos que debían permanecer en la capital sufriendo estoicamente la canícula estival, a poder ser lo más cerca posible de un botijo y esperando a la caída de la tarde para sacar sus sillas a la calle para departir con los vecinos aprovechando la fresca. Pero no siempre fue así, hubo un tiempo que en Madrid también tuvimos nuestra playa, y a unos pocos minutos de la Puerta del Sol, eran los tiempos del “vaya, vaya, aquí si hay playa”, una playa modesta, eso si, pero muy coqueta y “apañá”, sin que la faltara detalle.

Fotografía aérea del complejo lúdico deportivo de la Playa de Madrid. Fotografía: Ejército del Aire. Colección Anmogon. . (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

A principios de los años 30 del pasado siglo, las corrientes como las higienistas o naturistas, que reclamaban un mayor contacto de la población con la naturaleza, y el disfrute de más tiempo al aire libre, y que contaban con el apoyo de entidades como la Institución Libre de Enseñanza, habían encontrado un gran eco entre las clases populares, e incluso formaban parte de las reivindicaciones y en las recomendaciones a sus seguidores, de sindicatos y asociaciones políticas o sociales. Los fines de semana, especialmente del verano, era habitual ver grupos de jóvenes y de familias enteras dirigirse a pasar el día a las afueras de la ciudad, especialmente a las orillas de la ribera del modesto Manzanares, principalmente entre la zona comprendida entre el Puente de los Franceses y El Pardo, donde el río todavía no había recibido los “aportes” que la ciudad vertía en el mismo, y las aguas tenían una calidad aceptable.

Fotografía tomada durante la construcción de la Playa de Madrid a comienzos de los años 30. Como se puede apreciar algunos no pudieron esperar a que se terminara la obra y decidieron bañarse antes. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

También se pondría de moda la costumbre del baño al aire libre, bien en las propias aguas del río, donde sería más correcto hablar de chapuzón, o en las diferentes piscinas que se habían construido en la ciudad en los últimos años, como la cercana piscina de El Lago junto al referido Puente de los Franceses, o la cercana también piscina de La Isla, en el mismo cauce del río junto al Puente del Rey, así como otras más alejadas como la piscina Estela en la Ciudad Lineal, o la del estadio de Chamartín.

Una animada escena tomada en la Playa de Madrid al poco de su inauguración. Revista Arquitectura 1934. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Para aprovechar esta creciente demanda de ocio y naturaleza, a principio de la década de los 30 se crea la sociedad Playa de Madrid S.A., cuyo objetivo es la creación y explotación de una playa artificial en Madrid, similar a las de otras ciudades europeas como las de Berlín, París, Budapest o Viena, entre otras. El lugar elegido será a las orillas del Manzanares, en un lugar conocido como Fuentelareina, justo en la desembocadura del Arroyo del Fresno (en aquel momento los terrenos pertenecían al término municipal de El Pardo), donde se represará el río creando una laguna artificial. El proyecto se le encarga al arquitecto Manuel Muñoz Monasterio (quien también será el encargado de proyectar otros “templos” del ocio madrileño, como la plaza de toros Monumental de Las Ventas, o el estadio Santiago Bernabeu, y también el popular Parque Sindical, conocido popularmente como “el charco del obrero”, vecino a la Playa de Madrid). Además de la “playa” propiamente dicha, el conjunto incluía una serie de edificios para albergar las instalaciones necesarias en este tipo de complejos lúdicos y deportivos.

Alzado del arquitecto Manuel Muñoz Monasterio en el que podemos ver el conjunto tal y como fue diseñado. Revista Arquitectura 1934. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Nadie mejor que el propio arquitecto para presentarnos su proyecto. Reproducimos a continuación el texto del artículo de Manuel Muñoz Monasterio publicado en la revista “Arquitectura” en uno de sus número de 1934, donde podemos comprobar que se cuidó hasta el último detalle: «En el término municipal de El Pardo, a seis kilómetros de la Puerta del Sol, en una extensión de 500.000 pies cuadrados al lado del Manzanares, se ha construido la primera playa artificial de España.

Planta del proyecto. Revista Arquitectura 1934. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Madrid, por su extremado clima y el escaso caudal de agua de su río, necesitaba imperiosamente una obra de esta importancia. La dificultad mayor en ella ha sido el extraordinario movimiento de tierras llevado a cabo y la cimentación de las construcciones sobre el lecho arenoso del río, donde ha habido necesidad de agotar de un modo permanente.

Vista de la pista de patinaje y otras instalaciones. Revista Arquitectura 1934. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Aprovechando la privilegiada naturaleza del lugar, lindante con el Monte de El Pardo y a la vista de la Sierra del Guadarrama, la idea predominante en el planteamiento de la obra, ha sido el aprovechamiento de todo lo natural, no solo con la idea de la economía, sino con la de no dar sensación de una construcción sumamente artificiosa. Por este motivo han sido muy pocos los árboles talados y en medio del agua surgen de ella a modo de islotes.

Fotografía de época con una imagen exterior de los vestuarios y la planta del diseño de los mismos. Revista Arquitectura 1934. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Una presa de hormigón armado con compuertas metálicas, prolongada en uno de sus lados por un muro de contención de 190 metros de longitud, detiene las aguas del río que invaden la zona de tierra proyectada en una extensión superficial de 21.000 metros cuadrados. La línea de agua tiene un desarrollo de 350 metros, y dese ella, el nivel asciende desde la cota 0 hasta la máxima de 2,80 metros, con un promedio de pendiente de un 5 por 100. Bajo el muro de contención y a lo largo de él, se han construido seis rebosaderos con la idea de que el desagüe se reparte en toda su extensión y quede el agua totalmente removida. Estos rebosaderos vierten en un tubo de 1,20 metros de diámetro que devuelve las aguas nuevamente al curso natural del río. La línea de agua forma un ángulo recto, en cuya bisectriz se ha situado el pabellón restaurante con pistas de baile, y simétricamente a un lado y a otro, los pabellones de vestuarios de mujeres y de hombres, a base de casetas que se ocupan solo en el momento de vestirse; la ropa se entrega en los guardarropas. De esta manera se tiene el mayor aprovechamiento e independencia a su vez. Completan el proyecto el pabellón de servicios (W.C. y botiquín), una pista para patinar, de cemento, paseos, jardines y los pabellones de administración, con una torre de 15 metros de altura, donde van situados los reguladores de la presión del agua. Posteriormente se han realizado obras complementarias de campos de tennis(sic), frontón, club náutico. Una potente iluminación a base de proyectores permite la apertura por la noche.

El Stand-Bar y Club, en una fotografía anterior a la Guerra Civil y en su estado actual en una foto de 2014. Revista Arquitectura 1934 y FOTO JAZ. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

AGUA.- El agua del Manzanares, procede del embalse de Santillana, es un agua pura, cuyo único punto de infección existe en el pueblo de El Pardo, que a él vierte sus aguas residuales. El análisis del agua a pesar de ello y por haber un recorrido desde dicho punto hasta la playa de cinco kilómetros de batido, ha sido satisfactorio; pero, sin embargo, y previendo un aumento de la población de dicho lugar, se ha instalado en el mismo una estación depuradorade aguas residuales a base de un tanque Imhoff, en el que tiene lugar la separación de las materias sólidas y la digestión de las mismas, y un tratamiento por hipoclorito suficiente para efectuar una completa desodorización y una reducción mínima del 90 por 100 en el contenido de bacterias. El aparato que suministra la solución de hipoclorito cálcico tiene una capacidad suficiente para suministrar 30 miligramos de cloro activo por cada litro de agua residual».


El restaurante de lujo, en una fotografía anterior a la Guerra Civil y en su estado actual, incluyendo su interior, en fotos de 2014. Revista Arquitectura 1934 y FOTO JAZ. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

La Playa de Madrid abriría sus puertas el 15 de mayo de 1932, con gran acogida por parte los madrileños, los que se podían permitir pagar la entrada por supuesto. Un servicio de autobuses exclusivo conectaba la estación de Príncipe Pío, a donde se podía llegar cómodamente en el Metro, con la nueva playa madrileña en menos de 15 minutos. El éxito fue inmediato, la novedosa instalación atraería a muchísimos madrileños, y entre tanta afluencia de público no podían faltar los tradicionales pícaros, y así el 17 de agosto de 1932 se publicaba en el diario Ahora un anuncio con el siguiente texto: «PLAYA DE MADRID, S.A. La afluencia de público a la Playa Artificial viene siendo tan extraordinaria que, acaso debido a esto, y sin duda por equivocación, algunos señores bañistas no han devuelto trajes, sábanas y toallas en las casillas correspondientes.


Playa de Madrid advierte que los trajes de baño han sido fabricados con punto y confección especiales, así como las sábanas y toallas, que ello va debidamente contraseñado. Así, pues, si se encontrase alguno de los efectos no presentados en poder de cualquier otra persona ajena al servicio del establecimiento, se reclamaría la entrega por la vía judicial»
. Como se puede comprobar siempre ha habido “despistados”.

Uno de los autobuses que trasladaba a los bañistas desde la Estación del Norte a la Playa de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

El éxito continuaría en los años sucesivos, a la oferta del baño y actividades deportivas, había que sumar diversas actividades como fiestas exclusivas por la noche y otros eventos sociales, que convertían a la Playa de Madrid en uno de los principales atractivos de las noches madrileñas. Según se recogía en un artículo publicado en el semanario Mundo gráfico del 3 de julio de 1935, en Madrid en un día de diario acudían a nadar entre 5.500 y 7.500 personas, contando además de la Playa el resto de piscinas de la capital, y en los días de los fines de semana más de 23.500. De todas estas personas, a la Playa de Madrid acudían entre 3.000 y 5.000 personas, subiendo a más de 18.000 los días festivos, contando a las personas que pasaban por taquilla, no al número total de bañistas. Unas cifras que nos permiten hacernos una idea del impresionante éxito social, y suponemos que también económico, que tuvo esta iniciativa.

En el verano de 1936 la situación pasaría a ser muy distinta, tras el golpe militar de julio que desencadenaría la Guerra Civil, la vida en la ciudad de Madrid experimentaría un giro radical. Un cambio que se haría sentir también en la Playa de Madrid, que muy posiblemente sería “colectivizada”, “socializada” o bien pasaría el control a los trabajadores, aunque no hemos podido comprobar documentalmente ninguno de estos escenarios. Hemos encontrado unas excepcionales fotos de Santos Yubero, donde podemos comprobar cómo era un día de baño tras el golpe, en ellas se aprecia que ahora la mayoría de los bañistas son jóvenes, con mucho niños entre ellos, y muy pocas mujeres, así como algún miliciano uniformado. Nada que ver con el público de apariencia más elitista y de mayor edad que podíamos contemplar en las fotografías de veranos anteriores.

Un grupo de entusiastas jóvenes, la mayoría niños, saludan brazo en alto al fotógrafo. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
Un grupo de bañistas posan para el fotógrafo saludando con el puño en alto. Observen los esfuerzos de algunos para realizar el saludo y mantenerse a flote. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
Una pareja de jóvenes toman el sol en la fina arena de la Playa de Madrid en el verano de 1936. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid.(Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
Podemos ver nuevamente a un numeroso grupo de jóvenes, en su mayoría niños, haciendo el saludo “oficial” del momento sobre una pasarela que unía ambas orillas del río. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
Otra vista de la pasarela. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
Un intrépido saltador se lanza al agua desde lo alto de las compuertas que retenían el agua del río. Valor no le faltaba al joven. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
Una pareja pasea por la Playa de Madrid. Fotografía: Archivo Santos Yubero Comunidad de Madrid. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

El verano de 1936 sería el último en muchos años, en el que la Playa de Madrid estaría abierta al público. En noviembre de ese mismo año la guerra iba a llegar a las puertas de la capital, desarrollándose las principales acciones militares en las inmediaciones de la Playa que quedaría en zona republicana y prácticamente en primera línea de frente. Como resultado de los combates durante cerca de dos años y medio, las instalaciones quedarían gravemente dañadas.

Una imagen de 2014 de las compuertas, de las que solo se conservan los pilares de hormigón. FOTO JAZ. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Existen diversos testimonios y bibliografía sobre la Playa de Madrid durante la Guerra Civil, de todos ello quizá el más descriptivo sea el del brigadista Esmond Romilly que dejaría plasmado en su libro “Boadilla” (Editorial Amaru), un libro imprescindible para los interesados en la historia de la Guerra Civil en Madrid. Romilly era un joven idealista británico de familia acomodada (sobrino de Winston Churchill). Su compromiso antifascista le lleva a unirse a las Brigadas Internacionales y viene a combatir a España con apenas 18 años recién cumplidos. Fallecería en 1941 con 23 años al ser derribado su avión sobre el Mar del Norte después de haber participado en un bombardeo sobre Alemania. Transcribimos parte del Capítulo 12 de su libro “Boadilla” donde describe su paso por la Playa de Madrid en diciembre de 1936: «”La Playa de Madrid”, donde fuimos a descansar unos días, había albergado entiempos un elegante club nocturno con habitaciones que los madrileñosricos utilizaban durante los fines de semana. Tenía cuatro bares, un restaurante, un aparcamiento, una pista de tenis, mini golf, un río con canoas y botes a vapor con paletas. Al llegar allí, el lugar estaba tal y como lo habían dejado los dueños en octubre, cuando se unieron a las interminables colas de gente que se iba a la capital. Había tazas de té, platos y cuchillos sucios, pequeñas mesas cuadradas y sillas al sol, botellas medio vacías de ginebra y anís. Nos alojamos en una habitación que en su día había sido un pequeño comedor. Yo compartía cama con Joe detrás del bar, una cama hecha con dos tablas de una canoa. Al día siguiente nos trajeron unos colchones.

Desayunábamos en mesas con manteles, con asientos exquisitos, servilletas de papel, platos y tazas. Tich lo organizó todo. Después de barrer y limpiar durante seis largas horas, la sala de estar y el comedor quedaron muy acogedores. Quizás, antes de la guerra, los hombres de negocios exhaustos por el trabajo llevaban allí a sus amantes para olvidarse de sus preocupaciones en un ambiente de lujo y bienestar. Aunque ahora ya no quedaba nada de aquello, La Playa también supuso un refugio para nosotros. Podíamos sentarnos en una terraza, mientras nos fumábamos un puro, o sacábamos la barca al río, o nos sentábamos alrededor de la mesa con unas tazas de café caliente para jugar al póquer. La experiencia de aquellos días fue lo más cerca que estuvimos de la comodidad y la civilización».


Una de las fotografías que el legendario fotógrafo Robert Capa tomó en Madrid durante la Guerra Civil, en la que podemos ver a dos milicianos, probablemente brigadistas internacionales al igual que Esmond Romilly, con la torre de la Playa de Madrid como fondo. Fotografía: Magnum Photos. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
La torre en una imagen de 2014. Observen el horrible capirote de pizarra que se le colocó en su reconstrucción tras la guerra. FOTO JAZ. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
En la fotografía podemos ver al investigador norteamericano Ken O’Keefe, quien ha publicado varios trabajos sobre la GCE en Madrid, y a un reportero de esta redacción, tratando de reconstruir la escena de la fotografía de Capa. Hay que dejar constancia de que la fotografía fue tomada por los protagonistas, tras abandonar estos dos personajes el bar de la Playa de Madrid. FOTO JAZ. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Como comentamos anteriormente La Playa de Madrid sufriría graves daños hasta finalizar la guerra. Sería abierta de nuevo en 1947, pero con importantes cambios en su diseño. Los edificios originales diseñados por Muñoz Monasterio en un estilo racionalista tipo barco, un estilo muy común en muchas edificaciones madrileñas del periodo republicano que todavía podemos encontrar en nuestras calles, serían modificados adquiriendo una fisonomía más acorde con el sentimiento imperial del nuevo régimen, para ello se dotaría a los edificios de unos tejados de pizarra, más en la línea de la estética de la arquitectura escurialense del momento, que alcanzaría su cenit con la construcción del Ministerio del Aire en la Plaza de la Moncloa, actual Cuartel General del Aire, obra de Luis Gutiérrez Soto, que sería conocido popularmente como el “Ministerio de El Escorial”.

Desde entonces hasta el día de hoy el complejo lúdico-deportivo pasaría por diversas manos, hasta hacerse con el mismo el Grupo Cantoblanco, del polémico empresario Arturo Fernández, al que hemos visto involucrado en diversos escándalos políticos financieros, como el de las Tarjetas Black, por el cual sería condenado, o los casos de la financiación ilegal del Partido Popular, entre otros. En la actualidad La Playa se encuentra cerrada y en estado prácticamente de abandono, suponemos que mientras se esclarecen todos los escándalos en los que está inmerso este empresario. Confiamos en que algún día La Playa vuelva a abrir sus puertas a los madrileños, y aunque ya sea difícil recuperar los baños, por lo menos que se puedan organizar actividades en las cálidas noches del verano madrileño, o se pueda pasear por sus aguas en barca y podamos decir que “aquí si hay playa”.

La redacción de Sol y Moscas, en una de las numerosas paradas que se ven obligados a realizar por el calentamiento del vehículo, camino de la playa. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Pero mientras vuelven a abrir La Playa, los madrileños nos tendremos que seguir yendo a las de otros puntos de España, y en la redacción de Sol y Moscas emprendemos camino y cerramos el chiringuito hasta el mes de septiembre, en que esperamos retomar la actividad, a ser posible con menos relajación que esta temporada, y prometemos intentar publicar más a menudo. No quisiera terminar sin expresar mi inmenso agradecimiento a esa musa, fuente de sabiduría e inspiración inagotable para los que nos interesamos en la historia de Madrid, que es María Isabel Gea “Mayrit”, sin cuya ayuda no hubiera sido posible la elaboración de este artículo.

Desear unas buenas vacaciones a todos nuestros lectores, y a los que ya han disfrutado de sus vacaciones recordar el dicho de “Madrid, en verano y con dinero Baden-Baden”. Feliz verano.

Florentino Areneros.

domingo, 11 de junio de 2017

REFUGIADOS EMBAJADA ALEMANA II PARTE


Un grupo de refugiados alemanes en la cubierta del barco en que fueron evacuados a Alemania. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

NOTA DE LA REDACCIÓN: Este artículo complementa a los publicados en este mismo blog sobre el fótógrafo alemán (clic aquí para ir a los artículos anteriores). Todas las fotos que aparecen en este artículo, salvo indicación en contra, pertenecen al Fondo Otto Wunderlich del Ministerio de Cultura.

OTTO WUNDERLICH
LOS REFUGIADOS DE LA
EMBAJADA ALEMANA
SEGUNDA PARTE

Por Florentino Areneros.

En nuestra última crónica de título “Los refugiados de la Embajada Alemana” (Clic aquí para ir a la crónica si no la leyó), gracias a las excepcionales fotos de Otto Wunderlich comprobábamos como un buen número de ciudadanos alemanes residentes en Madrid se habían refugiado en la embajada de Alemania de Madrid tras el golpe militar de julio de 1936. También conocíamos en aquella crónica como en noviembre de 1936 la Alemania de Hitler reconocía al gobierno del general Franco y rompía relaciones diplomáticas con la Republica Española, lo que acabaría provocando el asalto y ocupación de la embajada, en la que ya no se encontraban la mayoría de los ciudadanos alemanes que se refugiaron allí en el verano de 1936, lo que indica que tuvieron que ser evacuados en algún momento de ese intervalo de tiempo. En esta crónica, nuevamente de la mano de las fotografías que tomo Otto Wunderlich, refugiado también en la embajada, podremos reconstruir parte de la odisea y vicisitudes que debieron pasar estas personas hasta llegar finalmente a Alemania.

Una de las pasajeras del barco almuerza en cubierta. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Pese a que Hitler había mostrado su simpatía y dado generoso apoyo material a los sublevados, prácticamente desde el momento de producirse el golpe militar de julio de 1936 que desencadenaría la guerra civil, las relaciones diplomáticas entre la República y Alemania se mantuvieron con normalidad por ambas partes, hasta el punto de que incluso la República llegaría a adquirir armas y otros pertrechos durante ese periodo a la Alemania nazi. Aunque no hemos encontrado ninguna documentación ni referencia por ahora, no nos cabe ninguna duda de que tuvieron que existir contactos a alto nivel para garantizar la seguridad de los ciudadanos alemanes refugiados en la embajada, como prueban las fotografías que confirman la presencia de guardias de asalto en el interior del recinto de la misma, así como para permitir su evacuación a Alemania, también con las máximas garantías de seguridad posibles. Parece evidente que pese a las manifiestas muestras de apoyo del régimen nazi a los golpistas, el gobierno de la República no quería manifestar hostilidad hacia los alemanes, cerrándose posibles vías diplomáticas en el futuro. La presencia de buques de guerra alemanes en los puertos españoles durante la evacuación de los refugiados, como veremos más adelante, demuestra que los contactos tuvieron que existir para coordinar la operación.

Cartel publicitario de la Hamburg Amerika Line. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Wunderlich tomaría fotografías en el recinto de la embajada, y posteriormente en el puerto del Mediterráneo al que fueron trasladados, pero no hemos localizado fotografías del trayecto entre Madrid y la costa, ni tampoco documentación, aunque queremos suponer que serían trasladados todos juntos en un convoy de autobuses, o posiblemente en ferrocarril, hasta tierras levantinas. Podríamos decir que Otto Wunderlich era un fotógrafo de “dedo fácil”, por la gran cantidad de fotos que disparaba, muchas de ellas prácticamente idénticas y sacadas con escasos segundos de diferencia, pero el hecho de que no tomara ninguna foto hasta que ya se encontraban en puerto, nos inclina a pensar que por motivos de seguridad, para que no fotografiaran tropas, instalaciones militares, carreteras, etc… se le prohibiría utilizar sus cámaras durante el recorrido, y la primera foto que tenemos de Wunderlich es una en la que vemos a algunos de los evacuados mostrando sus equipajes en la aduana, posiblemente Otto Wunderlich aprovechara que había abierto la maleta para recuperar su cámara. Las fotografías que tomo Wunderlich nos permiten obtener una serie de pistas y evidencias con las que podemos reconstruir con bastante exactitud las principales claves de cómo fue la evacuación.

Un grupo de refugiados en la cubierta del barco esperando a que este zarpe. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

La primera pregunta que surge es conocer el lugar al que fueron trasladados para su evacuación, y gracias a algunas de las fotografías de esta serie podemos comprobar que se trata del puerto de Alicante. En varias instantáneas, tomadas cuando el barco de alejaba del puerto, se distingue con total claridad el cerro Benacantil con el castillo de Santa Bárbara y las murallas que lo rodean.

Dos imágenes del puerto de Alicante donde distinguimos el cerro de Benacantil y el castillo de Santa Barbara. La foto superior es de Wunderlich. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

En otra de las fotos podemos observar a parte de la tripulación y del pasaje posando para el fotógrafo alrededor de uno de los salvavidas del barco donde podemos leer BADEN-HAMBURGO, un dato que nos permite conocer el navío en el que fueron evacuados. El Baden fue botado el 25 de febrero de 1922 como barco de pasajeros, desplazaba 8.803 toneladas, de de 148 metros de eslora y 17,7 de manga alcanzaba una velocidad de 13 nudos. Tenía capacidad de 17 pasajeros en primera clase y 744 en tercera. Construido para la HAPAG (HAMBURG-AMERIKANISCHE PACKETFAHRT AKTIEN GESELLSCHAFT), cubría los recorridos entre Alemania y los puertos de América, realizando su primer viaje el 16 de septiembre de 1922 zarpando de Hamburgo con destino a Buenos Aires. Este barco se haría tristemente famoso en 1930 a causa de un trágico incidente ocurrido frente a las costas de Brasil.

Un grupo de refugiados posan junto al capitán del Baden. Para que no quede dudas del lugar donde se ha tomado la foto han colocado un salvavidas con el nombre del barco. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

El cuatro de octubre de 1930 el Baden zarpó de Hamburgo con destino Buenos Aires, efectuaría paradas en Gijón, Leixoes en Portugal y en Río de Janeiro antes de llegar a su destino. En Gijón embarcarían 277 personas, la mayoría asturianos que emigraban a la Argentina en busca de una vida mejor. El 24 de octubre llegaría a Rio de Janeiro, con la mala fortuna de que coincidió con el golpe militar que llevaría al poder a Getulio Vargas, la incertidumbre reinante y el clima de inseguridad que se vivía en la ciudad, impulsaron al capitán del Baden a abandonar el puerto. Soltó amarras a las 17 horas y a los pocos minutos recibiría un cañonazo de advertencia de la batería de la fortaleza de Santa Cruz, y sin apenas tiempo de reaccionar recibió una segunda andanada desde el Fuerte Vigía, que alcanzó de lleno la cubierta donde se encontraban muchos pasajeros contemplando la maniobra para abandonar el puerto. El balance fue trágico, perecieron 31 personas, tres miembros de la tripulación y 28 pasajeros, todos ellos españoles, la mayoría de ellos asturianos. Este no sería el último episodio trágico del navío, en 1940 durante la II Guerra Mundial, sería interceptado en aguas cercanas a Santa Cruz de Tenerife por el crucero británico 'HMS Berwick'. El capitán del Baden decidió hundirlo, antes de que fuera capturado por el enemigo.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Antes de su dramático final, el Baden dejaría en 1935 de ser un barco de pasajeros para convertirse en carguero para el transporte de carbón, pasaría a pertenecer a la HAPAG para integrarse en la DLL (Deutsche Levante Linie) compañía subsidiaria a su vez de la HAPAG. En una de las fotos de Wunderlich se observa la chimenea del buque, donde distinguimos las siglas de la compañía y el símbolo de la misma, lo que confirma este punto, las fotos son en blanco y negro, pero podemos hacernos una idea clara viendo el logotipo de la compañía de los colores que podríamos ver en la foto.

Imagen de la chimenea del vapor alemán, en donde distinguimos el logotipo de la Deutsche Levante Line (DLL). En la imagen inferior podemos ver los colores originales de esta compañía. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Pero las fotos de Wunderlich nos siguen “hablando”, continúan facilitándonos pistas para poder construir el relato de lo que pasó con los refugiados de la embajada alemana. En una de las fotos vemos una lancha con la bandera de la marina de guerra de la Alemania nazi, la Kriegsmarine, que se acerca al muelle del puerto donde esperan los refugiados. En otras fotografías podemos comprobar como grupos de refugiados suben a la embarcación para ser trasladados al Baden. En una de esas fotos distinguimos un salvavidas, donde con letras góticas aparece escrito el nombre de Admiral Scheer, es decir la lancha en la que estaban siendo trasbordados los refugiados pertenecía al Admiral Scheer, un crucero pesado de la clase Deustchland terminado de construir en 1934.

En la foto superior distinguimos una lancha con la bandera de la marina de guerra alemana. En la imagen del centro vemos en detalle esta bandera. En la fotografía inferior vemos que un grupo de refugiados han subido a la lancha para ser trasladados a otro barco, podemos distinguir un salvavidas en el que leemos Admiral Scheer, un crucero de la marina alemana. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

En otras fotografías vemos al Admiral Scheer en aguas del puerto de Alicante, lo que confirma como ya comentamos anteriormente, que tuvo que haber algún tipo de negociación a alto nivel para la evacuación de los refugiados alemanes. El Admiral Scheer formaría parte posteriormente de las fuerzas navales encargadas de hacer cumplir el “Pacto de No Intervención” por el que la mayoría de países europeos, incluyendo las grandes potencias, se comprometían a no intervenir en el conflicto español, una neutralidad que nunca llegó a producirse como bien sabemos, concretamente en el caso de Alemanía. Este barco participaría directamente en uno de los incidentes más escandalosos desde el punto de vista de la intervención internacional durante la Guerra de España como fue el bombardeo de Almería por la escuadra alemana el 31 de mayo de 1937. En aquel episodio cinco buques de la marina de guerra alemana bombardearían con total impunidad la ciudad de Almería, lanzando más de doscientos proyectiles de gran calibre sobre la ciudad, que carecía de baterías de costa para repeler una agresión de ese tipo. Hace unos años publicamos en este blog una crónica sobre aquel dramático episodio (click aquí para leer el artículo sobre el bombardeo de Almería).

Un grupo de refugiados aguarda en cubierta a que zarpe el buque. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Las imágenes que tomó Otto Wunderlich en Alicante siguen deparando sorpresas, en una de ellas podemos ver como otro barco de guerra matriculado como H37 enfila su proa hacia el Admiral Scheer. Esa matrícula se corresponde con un buque de la marina británica, concretamente el HMS Garland, Un destructor clase G construido para la Marina Real a mediados de la década de 1930, al igual que el Admiral Scheer el HMS Garland participaría durante la Guerra Civil en el control de las costas y puertos españoles. Durante la II Guerra Mundial sería cedido a la Marina Polaca. La presencia del Garland nos hace plantearnos nuevas preguntas, en la fecha en que se tomaron estas fotografías (que veremos más adelante) todavía no había entrado en vigor el Tratado de No Intervención, por lo que suponemos que la presencia de este buque británico, así como la del alemán, formaría parte del acuerdo al que se llegó para la evacuación, es decir se trataría de un acuerdo a tres partes en el que el reino Unido actuaría de garante o mediador entre Alemania y España. Aunque todo ello es solamente una hipótesis que no hemos podido contrastar.

El destructor británico HMS Garland enfila su proa hacia el lugar donde se encuentra el Admiral Scheer. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Una vez que sabemos que se trata del puerto de Alicante, que los refugiados fueron embarcados en el carguero Baden, bajo la supervisión de un buque de guerra alemán y otro británico, nos quedaría por conocer la fecha en la que se produjeron estos hechos. Hemos encontrado en el periódico de Alicante “El Día”, en cuya cabecera aparece como “Diario portavoz de los pueblos de Alicante”, en su edición del lunes 17 de agosto de 1936 información sobre los barcos que se encontraban en el puerto el día anterior, y en el listado aparecen el “vapor alemán «Baden»”, el “acorazado alemán «Admiral Scheer»”, pero no así el H37 Garland, en su lugar figura el “destroyer inglés H-30 «Beagle»”. También se indica en la noticia que se hayan en el puerto el destroyer francés Cassard, el Destroyer portugués Douro, el crucero italiano Fiune y el acorazado norteamericano Quincy, lo que nos lleva a pensar que había más países implicados en la operación. Es posible, como veremos más adelante, que además de los alemanes abandonaran el país ciudadanos de otras nacionalidades ese mismo día, y que las negociaciones para la evacuación implicaran a otras naciones, de ahí la presencia de esos buques de guerra en Alicante. Pero pese a estas incógnitas y la diferencia de matrículas del buque británico, probablemente producida por un cambio de última hora o un error en la información facilitada al puerto, nos atrevemos a adelantar que las fotografías del puerto de Alicante se tomaron el domingo 16 de agosto de 1936. Posteriores evidencias confirmarían este dato.

Recorte del diario El Dia de Alicante del 17 de agosto de 1936, donde se informa de la presencia en el puerto del Baden y el Admiral Scheer. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

En posteriores fotografías vemos como el Baden sale del puerto con la mayoría de refugiados en la cubierta, en algunas de estas imágenes vemos como los pasajeros saludan brazo en alto a la tripulación del Admiral Scheer que responde de igual modo. La calidad de las imágenes no es muy buena, pero parece que en el buque de guerra alemán también hay civiles, por lo que es posible que algunas de las personas evacuadas de la embajada fueran trasladadas a ese barco, de ser cierto la razón se nos escapa, tal vez se trate de personal de la embajada o bien agregados militares.

Los refugiados se despiden de la tripulación del Admiral Scheer con el brazo en alto, estos contestan de igual manera desde su buque. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Las fotos de Wunderlich nos muestran a continuación distintos momentos de los pasajeros en el barco durante la travesía, de sus tareas diarias y sus momentos de ocio. Pero de nuevo nos encontramos con fotografías de un puerto que ya no es Alicante, donde si nos fijamos detenidamente podemos distinguir la silueta de la fortaleza de Montjuic en lo alto, y las características torres metálicas del puerto de Barcelona. Los refugiados habrían llegado a la Ciudad Condal, donde efectuarían otra escala.

En la fotografía superior vemos al crucero alemán Deustchland con el puerto de Barcelona al fondo. En la inferior, vemos al fondo el monte y fortaleza de Montjuic. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

En las fotos se aprecia nuevamente otro barco de guerra alemán, muy similar al Admiral Scheer que ya identificamos en Alicante. En esta ocasión se trataría del crucero alemán Deustchland. Este navío participaría también durante la Guerra Civil en las labores encomendadas por el Comité de No Intervención. Estando atracado en el puerto de Palma de Mallorca sería alcanzado por un bombardeo de la aviación republicana en mayo de 1937, pereciendo 31 miembros de la tripulación. Como represalia al ataque al Deustchland, Hitler ordenaría atacar la ciudad de Almería como ya hemos comentado anteriormente . Durante la Segunda Guerra Mundial participaría en numerosas acciones, y en 1940 cambiaría de nombre pasando a denominarse Lützow, entre otras razones para evitar que un barco con el nombre de la nación pudiera ser hundido con sus consecuencias propagandísticas. En abril de 1945 sería alvanzado por la aviación británica, terminando así sus días.

Nuevamente la prensa nos confirma los movimientos de los refugiados alemanes. Según el diario barcelonés La Vanguardia del miércoles 19 de agosto de 1936, en la sección “Marítimas” en los movimientos del puerto del día 18, indica que ha entrado “de Génova y Alicante el vapor alemán «Baden», así como el “transporte de guerra inglés «Cherryleaf»”. También encontramos referencias a estos movimientos en el diario La Prensa, de Santa Cruz de Tenerife, un diario que dedicaba parte de sus páginas a recoger la información que facilitaban las emisoras internacionales, seguramente la situación geográfica de la isla y la falta de una comunicación fluida con la península, y más en aquellos días, sería sustituida con un receptor de onda corta que captara las emisiones de las principales emisoras europeas. Así en este diario, el día 21 de agosto de 1936, en un apartado titulado “Noticias de Radio Lisboa” podemos leer: «EMBARQUE DE EXTRANJEROS. Lisboa. Diez noche.- Los vapores “Monte Sarmiento” y “Baden” han salido de los puertos españoles del Mediterramneo con dirección a Génova. Conducen gran número de extranjeros que han evacuado España». Ese mismo día, y en ese mismo apartado de Radio Lisboa podemos leer: «EL “DEUTSCHLAND”: Lisboa. Diez noche.- El gobierno alemán ha dispuesto que el acorazado “Deustchland” se dirija al puerto de Palma de Mallorca». Todos estos datos corroboran de alguna manera la información gráfica que nos proporcionan las fotografías de Otto Wunderlich.

Recorte del diario tinerfeño La Prensa donde se informa de los movimientos de buques en el puerto de Barcelona. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Pero hemos encontrado también el testimonio de primera mano de un testigo que fue protagonista de aquellos acontecimientos del puerto de Barcelona. Se trata de Manuel Maristany, quien narra en su novela “La enfermera de Brunete” aquel episodio. Aunque la novela en palabras de su autor es “pura fantasía. Imaginación”, su narración de los sucesos del Baden es auténtica, una experiencia biográfica que él recuerda nítidamente pese a contar solamente con seis años en aquel momento. En palabras del propio Manuel Maristany « Por aquel entonces yo tenía seis años. Y, a tan tierna edad, uno no puede lanzarse al asalto de parapetos enemigos ni dejarse seducir por duquesas de bandera. El único pasaje verídico de mi novela es la fuga de Barcelona de Margarita Cabestany (mi madre, en realidad) a bordo del carbonero "Baden", con tres niños pequeños, uno de ellos un bebé de quince días. También es cierto que el mismo capitán le cedió caballerosamente su propio camarote para evitarle tener que dormir en un jergón de paja tendido en el suelo de las bodegas infestadas de ratas. Desde aquí le envío un mensaje de agradecimiento a su particular Walhalla germánico. El incidente del juego de las banderas intercambiado entre el "Baden" y el "Deutschland" también es rigurosamente histórico. Si no llega a ser por la intervención de ese providencial acorazado alemán, no lo contamos, y "La enfermera de Brunete" nunca se habría escrito».

Un grupo de refugiados en la cubierta del Baden, donde también distinguimos al capitán del navio.(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Vamos a recuperar algunos fragmentos de esta novela de Manuel Maristany, para hacernos una idea de la situación. El relato de este episodio comienza con la llegada al puerto de un grupo de aristócratas, personas de clase alta o de orientación política sospechosa cuya seguridad estaba en peligro, que por diferentes mediaciones habrían conseguido salvoconductos para abandonar el país. Según Maristany «Un sol de justicia caía sobre el aterrorizado rebaño de fugitivos que aguardaban pacientemente en el polvoriento muelle del Carbón, al pie de los escarpados contrafuertes de Montjuich. A menos de diez metros se alzaban los negros y herrumbrosos costados del Baden, un anticuado carguero de la Hamburg-Amerika Line, superviviente de la Gran Guerra. Más allá destacaba la elegante silueta del transatlántico Uruguay, la prisión flotante donde estaban encerrados los militares sublevados el pasado 18 de julio y otros presos derechistas».Continúa el relato con las peripecias que los fugitivos, todos ellos vestidos con estética “proletaria”, han de pasar en los controles de los milicianos antes de embarcar. Más adelante: «Los fugitivos fueron alojados en sendas bodegas impregnadas de polvillo de carbón, una para los hombres y otra para las mujeres, en donde la marinería había dispuesto unos toscos jergones de paja para pasar las dos noches que iba a durar la travesía. Una travesía que un buen “liner” cubría en menos de veinticuatro horas. Pero el viejo Baden no era precisamente un galgo de los mares.

Portada de la novela “la enfermera de Brunete” de Manuel Maristany. El autor fue una de las personas que se embarcaría en el Baden en su escala en Barcelona, y así lo narra en su novela. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

No obstante, a Margarita Cabestany (nombre en la novela de la madre del autor) el capitán le cedió su propio camarote para que pudiera sentirse más cómoda con su bebé y recuperarse de las emociones y fatigas sufridas. Los dos niños mayores los confió a la marquesa de Vallvidrera, que les arregló un petate junto al suyo en un rincón de la bodega de mujeres. En un momento la imaginación desbordante de los niños lo convirtieron en un campamento de colonos sitiados por los pieles rojas

A eso de las dos de la tarde, la hora de la siesta, el Baden largó amarras sin hacer sonar la sirena ni solicitar los servicios del remolcador, aprovechando una providencial brisa de tierra que lo separó lentamente del muelle. El piloto maniobró con mucha habilidad. A marcha lenta, se deslizó furtivamente al lado del Uruguay».

Un marinero del Baden haciendo señales con banderolas. Al soltar amarras el Baden en Barcelona a punto estuvo de producirse un intercambio de disparos entre las baterías de Montjuic y el Deustchland. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Prosigue la narración de Manolo Maristany, describiendo como el barco se aleja del puerto y se dirije al encuentro de un barco de guerra, que no es otro que el Deustchland. Pero de repente el barco cambia su rumbo y enfila la proa nuevamente hacia el puerto, parece que han recibido una comunicación de las autoridades portuarias para que regresen, sospechan que llevan embarcados un grupo de fascistas muy peligroso. Desde el Baden un marinero comienza a hacer señales con banderolas al Deustchland, uno de los pasajeros se encarga de traducir los mensajes que se intercambian ambos navios: «El Deustchland acaba de informar de que ha radiado un mensaje a las autoridades del puerto diciendo que el Baden es un mercante alemán que está bajo su protección y que proseguirá su ruta». Las informaciones que transmiten las banderolas son cada vez más inquietantes, desde el puerto amenazan que si el carguero no regresa a puerto, las baterías de Montjuich abrirán fuego sobre el barco. El pánico se apodera de los pasajeros, sin embargo el acorazado alemán no cede: «-¡Atención! – exclamó muy excitado- Ahora el Deustchland informa de que abrirá fuego de inmediato contra las baterías de Montjuich si se atreven a efectuar un solo disparo contra el Baden. Aunque solo sea de aviso. ¡Miren ustedes! ¡Miren!

Los fugitivos pudieron ver, a simple vista, como las torres de proa y popa del acorazado giraban silenciosamente y sus cañones apuntaban amenazadoramente al castillo de Montjuich». Finalmente, no sabemos si por las amenazas del Deustchland, o por no provocar un incidente diplomático de dimensiones imprevisibles, las baterías de Montjuich no abrieron fuego y el Baden pudo continuar su singladura. En “la enfermera de Brunete” Manuel Maristany dedica algunas páginas más al resto de la travesía, hasta su llegada a Génova, si alguno de nuestros lectores están interesados en conocerlo, no tienen más que leer la novela.

El crucero Deustchland en aguas del puerto de Barcelona. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Regresemos nuevamente a las fotos de Wunderlich. Tras las imágenes que tomó en el puerto de Barcelona, aparecen algunas de los pasajeros en distintas dependencias del Baden durante la travesía por el Mediterráneo. A continuación en otras imágenes distinguimos la inconfundible silueta de la ciudad de Génova y su puerto, la travesía había terminado.

Vista del puerto y la ciudad de Génova. En la fotografía inferior vemos a los refugiados junto a las maletas a punto de desembarcar. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Nuevamente encontramos la validación documental de estas fotografías en los medios gráficos. De nuevo en el diario tinerfeño La Prensa, en su edición del domingo 23 de agosto, y en la sección de NOTICIAS VARIAS, encontramos esta noticia fechada en Génova: «LLEGAN A GÉNOVA 1700 REFUGIADOS EXTRANJEROS. Génova.- A bordo de los barcos alemanes “Baden” y “Monte Sarmiento” han llegado 1.700 refugiados de diversas naciones, procedentes de Barcelona, entre los cuales se encuentran varios americanos. Los ciento setenta refugiados argentinos saldrán seguidamente para Buenos Aires a bordo del “Augustus”». En el mismo diario, y en la misma sección encontramos otra noticia relacionada: «BARCOS DE GUERRA ALEMANES. Berlin.- Con rumbo a España zarparon de Kiel y Wilhoshaven, el acorazado “Graf Spee” y los cruceros “Nuerbeng” y “Leizpig”, así como los torpederos “Greif”, “Falke”, “Jaguar” y “Wolf”. Dichas unidades, que hallabanse al mando del contralmirante Boehm, relevarán a las fuerzas navales alemanas actualmente encargadas de la protección de los súbditos alemanes residentes en España».

Recorte del diario La Prensa en el que se informa de la llegada al puerto de Génova de los refugiados. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

En las fotos de Wunderlich podemos ver como las maletas han sido llevadas a la cubierta, y a una persona repartiendo los pasaportes en el barco. Posteriormente los refugiados paparecen en el vestíbulo de una estación, pensamos que la de Piazza Principe por su proximidad al puerto aunque no nos atrevemos a asegurarlo. Tras varias fotos tomadas en los andenes, no sabemos si de una única o de diferentes estaciones, los refugiados aparecen almorzando en un gran salón, donde podemos distinguir un letrero en italiano, lo que indicaría que todavía permanecían en Italia.

Los refugiados esperan en un vestíbulo, posiblemente de una estación de ferrocarril de Génova. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Siguiendo el orden de las fotografías, aparece otra estación de ferrocarril, que por su tamaño y estructura pensamos que se trata de la la estación de Milano Centrale, en Milán. También aparece una locomotora que hemos podido identificar, al igual que las estaciones, gracias a la ayuda del experto en ferrocarriles Antonio Bravo como una “685 de Ferrovie dello stato”. Lo que apoyaría más todavía la teoría de que los refugiados continuaban en Italia.

Dos fotografías de lo que posiblemente sea la estación Central de Milán. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

A continuación el grupo de refugiados alemanes tuvo que proseguir su viaje hacia el norte. Wunderlich sacó varias fotografías durante este periodo, que sin embargo no hemos podido ubicar. En las últimas tomas si que podemos encontrar alguna pista más, en dos de ellas podemos ver a un grupo de personas con banderas nazis, quienes sin duda habían ido a recibir a los refugiados, por los carteles que se encuentran en las paredes nos inclinamos a pensar que se trataría de algún lugar en Austria, que en aquel momento todavía no formaba parte de Alemania, posiblemente de la frontera. Finalmente tenemos varias fotografías en las que podemos contemplar la estación de Frasdorf, ya en Alemania pero junto a la frontera austriaca, donde los refugiados son recibidos por un comité de bienvenida, con banda de música incluida. Y es en este lugar donde terminan las fotos de Otto Wunderlich que reflejan la odisea de los refugiados de la embajada alemana de Madrid, quienes tras un ajetreado itinerario llegarían finalmente a su destino.

Un comité de bienvenida espera a los refugiados alemanes en la estación alemana de Frasdorf. Tras una serie de increíbles vicisitudes los refugiados por fin llegaban a su destino. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)

Y hasta aquí los dos artículos en los que hemos tratado recuperar a partir de las fotos de Otto Wunderlich las vicisitudes de un grupo de ciudadanos alemanes, desde que se refugiaron en la embajada alemana de Madrid tras producirse el golpe militar de julio de 1936, hasta su llegada a Alemania a finales de agosto de ese mismo año. Aunque hemos tratado de resolver el mayor número de incógnitas posibles, no queda duda de que todavía queda mucho por conocer y por descubrir de este interesante y singular episodio histórico, esperamos que algún día se puedan llenar todas esas lagunas. Mi más sincero agradecimiento a Inés Tremis y Antonio Bravo, sin cuya ayuda no hubiera podido completar gran parte de este puzzle.

Florentino Areneros.



GALERÍA FOTOGRÁFICA


A continuación reproducimos, siguiendo el orden de las signaturas, todas y cada una de las fotografías de Otto Wunderlich a las que hacemos referencia en este artículo. Se agradecerá cualquier información, indicación, aclaración o corrección sobre las mismas, o cualquier dato sobre las personas y lugares que aparecen en ellas.

FOTO 1: Un grupo de refugiados en el control de aduanas del puerto de Alicante. Enternecedora la imagen del niño con el botijo. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 2: Una imagen de la esposa y el hijo de Otto Wunderlich mientras esperan ser embarcados en el puerto de Alicante. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 3: La esposa e hijo de Otto Wunderlich en el puerto de Alicante. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 4: Una lancha con la bandera de la marina de guerra alemana se aproxima al puerto.(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 5: Rudoph, el hijo de Otto Wunderlich embarcado en la lancha. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 6: Fotografía sacada por Wunderlich desde la cubierta de la lancha, lo que indicaría que los pasajeros fueron transbordados al Baden en esta lancha del Admiral Speer. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 7: Un grupo de refugiados en la cubierta del Baden. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 8:Equipajes en las bodegas del Baden. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 9: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 10: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 11: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 12: Un grupo de jóvenes juegan y se refrescan en la cubierta del Baden. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO13: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 14: El puerto de Alicante visto desde el mar. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 15: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 16 Para los más pequeños la evacuación fue toda una diversión.: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 17: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 18: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 19:Un marino hace señales con las banderolas. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 20: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 21: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 22: Un marinero contempla al fotógrafo. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 23: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 24: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 25: Pasajeros en la cubierta del baden siguendo la maniobra de la salida del puerto do. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 26: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 27: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 28: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 29: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 30: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 31: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 32: El Baden fondeado en el puerto de Alicante (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 33: Alicante visto desde el Baden. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 34: La lancha del Admiral Scheer. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 35: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 36: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 37: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 38: Una de las pasajeras del baden, con lo que podríamos considerar un prototipo de bikini. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 39: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 40:En navío británico HMS Garland junto al crucero alemán Admiral Scheer.(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 41: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 42: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 43: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 44: El Admiral Scheer con la bandera de la Kriegsmarine. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 45: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 46: Los pasajeros del Baden saludan brazo en alto a la tripulación del Admiral Scheer (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 47: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 48: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 49: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 50: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 51: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 52: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 53: Los refugiados hacen cola a la hora de la comida. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 54: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 55: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 56: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 57: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 58: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 59: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 60: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 61: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 62: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 63: La bodegas del carbonero Baden se acondicionaron conesterillas de paja para ser utilizadas como dormitorios por los pasajeros. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 64: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 65: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 66: El Deustchland con el puerto de Barcelona al fondo. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 67: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 68: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 69: La tripulación del Deustchland en cubierta recibe al Baden en aguas del puerto de Barcelona. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 70: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 71: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 72: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 73: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 74: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 75: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 76: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 77: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 78: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 79: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 80: La bandera nazi ondea en la popa del Deutchland, al fondo la montaña y castillo de Montjuic. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 81: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 82: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 83: El hijo de Otto Wunderlich junto a otros jóvenes pasajeros. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 84: El capitán del Baden posa en cubierta con los pasajeros, puede que alguno de los niños sea el propio Manuel Maristany. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 85: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 86: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 87: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 88: Otra foto de la serie que tomo Wunderlich del capitan con los pasajeros, en la que ahora aparecen algunos miembros de la tripulación que han colocado un salvavidas del Baden.(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 89: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 90: Rudolph Wunderlich descansando tras una agotadora jornada. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 91: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 92: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 93: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 94: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 95: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 96:Los pasajero se protegían como podían de un sol que esas fechas debía de ser de justicia. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 97: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 98: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 99: Tras la comida toca lavar los platos. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 100: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 101: Una de las pasajeras fotografiada en bañador por Wunderlich. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 102: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 103: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 104:Los pasajeros improvisan un salon de baile en la cubierta del Beden. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 105: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 106: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 107: Como podemos observar la exuberante señorita del bañador no duda en mostrar sus encantos al fotógrafo. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 108: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 109:Rudolph Wunderlich sentado en los eslabones de la cadena del ancla. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 110: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 111: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 112: (y siguientes) el puerto y la ciudad de Génova vistos desde el Baden antes de atracar. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 113: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 114: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 115: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 116: Las maletas son trasladadas a cubierta para ser desembarcadas. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 117: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 118: Una foto seguramente de recuerdo de los compañeros de viaje. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 119:Reparto de pasaportes entre los pasajeros antes de pisar puerto. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 120: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 121: Los pasajeros aguardan en el vestíbulo de una estación, posiblementetodavía en Génova. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 122: Unos operarios cargan la maletas en el tern. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 123: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 124: Los refugiados se disponen a subir al tren. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 125: Tal vez se trate del capitan del Baden que ha acudido a la estación de Génova a despedirse de los componentes de su singular "cargamento". (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 126: Los refugiados almuerzan en un comedor, por el letro sobre la puerta comprobamos que continúan en tierras italianas. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 127: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 128:Una nueva estación de ferrocarril, pensamos que se trata de la estación Central de Milán. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 129: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 130: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 131: Imagen de una locomotora que hemos podido identificar como una "685 de Ferrovie dello Stato" gracias al experto en ferrocarriles Antonio Bravo(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 132: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 133: Un grupo de personas con banderas nazis muestran su alegría.No sabemos si se trata de los propios refugiados o de personas que han ido a recibirlos.(Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 134: Aunque no sabemos alemán, y tampoco se nos da muy bien leer letras góticas, parece que en el letrero del fondo pone algo que comenzaría con "OSTERREICH..." lo que podría inidcar que se encontarían en Austria. Se agradecería cualquier aclaración sobre este letrero. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 135: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 136: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 137: (y siguientes) Los refugiados aguardan junto a sus equipajes en unas dependencias y edificio que no hemos podido identificar. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 138: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 139: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 140: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 141: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 142: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 143: El público en la estación de Frasdorf durante la llegada del tren de los refugiados. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 144: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 145: Una banda de música y las autoridades del partido nazi de la localidad reciben a los refugiados en la estación de Frasdorf. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 146: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 147: (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)
FOTO 148: Los refugiados, por fin, habían llegado a su destino. (Haga clic sobre la foto para verla ampliada)


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