lunes, 4 de marzo de 2013

RUTA DESCHAMPS




En la imagen podemos ver al reportero francés Albert Louis Deschamps (D) fotografiado en la Facultad de Arquitectura junto al Tte. Coronel Ríos Capapé (C) y al popular barman Perico Chicote (I). La imagen fue tomada escasas horas después de que las tropas del general Franco entraran en Madrid. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

RUTA DESCHAMPS:
UN ITINERARIO FOTOGRÁFICO POR MONCLOA

Desde hace unos días una noticia tiene revolucionados a los buenos aficionados a la guerracivilmaquia: Moncloveño vuelve a los ruedos. Desde la última aparición del indiscutible número uno del escalafón, en noviembre de 2010 cuando lidió la memorable ruta de las Brigadas Internacionales obteniendo un rotundo y apoteósico éxito (clic aquí para ir a la crónica), el diestro de la Cuesta de Areneros se retiró a su cortijo de la Moncloa donde ha permanecido dedicado al estudio de este noble arte.
Una panorámica de los abarrotados tendidos en la última y apoteósica faena de Moncloveño. Entre los asistentes podemos ver en la primera fila de los socios con gorra de plato, en el tercer lugar de izquierda a derecha, al Chato de Ventas. Dos posiciones más atrás podemos distinguir a un emocionado Sandoval dedicando un sonoro ¡OLÉ! al diestro. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

En esta ocasión vuelve por todo lo alto, con un festejo que discurrirá por unos terrenos que el diestro conoce a la perfección, como son los de la Moncloa y la Ciudad Universitaria, y lidiando un tema apasionante: la fotografía en la Guerra Civil, bregando sobre el mismo terreno donde fueron tomadas esas fotografías hace ahora más de 70 años. A partir de las fotografías del reportero francés Albert Louis Deschamps, se realizará un recorrido por los mismos escenarios que este fotógrafo visitó en los últimos días de marzo de 1939 por el barrio de Argüelles, la Plaza de la Moncloa y la Ciudad Universitaria, pocas horas después de que las tropas del general Franco entraran en la ciudad de Madrid tras casi dos años y medio de asedio.

La Casa de las Flores, junto a la calle Princesa. Una de las fotografías que tomó Deschamps en su recorrido por Moncloa y la Ciudad Universitaria en marzo de 1939. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Sin duda el plato fuerte de esta ruta sea la visita a la Casa Velázquez, que en esta ocasión y de manera excepcional abre sus puertas para que los asistente a la ruta puedan visitar el recinto, uno de los lugares clave de la Batalla de Madrid donde se vivieron momentos épicos, y que posteriormente se convertiría en un bastión destacado en el sistema defensivo de las fuerzas franquistas, que lo ocuparían en noviembre de 1936 y hasta el final de la guerra tendrían que sufrir el acoso del ejercito republicano. De todos aquellos combates todavía quedan huellas visibles en las parte del edificio original que todavía se conservan-. Esta ruta es una oportunidad única de poner conocer este emblemático lugar.

Dos de las fotografías que Albert Louis Deschamps sacó en la Casa Velázquez. Un lugar que podrá ser visitado de manera excepcional por los participantes en la ruta. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La Casa Velázquez es uno de los lugares que se visitaran en esta ruta, que comenzará en la calle Princesa, junto a la emblemática Casa de las Flores, y en la que se visitarán otros escenarios de la ciudad que fueron primera línea de frente durante casi dos años y medio, como la Plaza de la Moncloa, el Parque del Oeste, Cantarranas, Agrónomos, Arquitectura, el antiguo y ya desaparecido Instituto de Higiene y un largo etcétera, todo ello acompañado por una cuidada selección de imágenes, que permitirán a los asistentes poder comparar las diferencias entre como se encontraban los lugares visitados en 1939 y en la actualidad.

Tres autobuses urbanos de dos plantas que permanecieron estacionados bajo el viaducto de Cantarranas en la Ciudad Universitaria desde noviembre de 1936 hasta marzo de 1939, cuando serían fotografiados por Deschamps. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Albert Louis Deschamps, un fotógrafo injustamente desconocido, trabajaba para el semanario francés L’Illustratión, y desde 1938, siempre acompañando a las vanguardias del ejército franquista, fotografiaría algunos de los escenarios y momentos más emblemáticos de toda la Guerra Civil Española, y por destacar alguno ellos podemos citar dos extensos reportajes donde fotografía la entrada de esas fuerzas en la dos principales ciudades de España: Barcelona y Madrid. Es a partir de un conjunto de estas fotografías tomadas en Madrid, de donde nace esta interesante ruta.

La Pasarela de la Muerte era el nombre por el que se conoció popularmente a las diversas estructuras utilizadas por las tropas franquistas para comunicar las posiciones avanzadas de la Ciudad Universitaria y del Clínico, con la retaguardia en la Casa de Campo. Uno de los lugares visitados por Deschamps en su itinerario por la Moncloa. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Desde la redacción de Sol y Moscas nos permitimos recomendar a los asistentes alguna de nuestras crónicas, donde podrán encontrar información detallada tanto de alguno de los lugares que se visitarán, así como de otros episodios ocurridos en ellos. Recomendamos a los asistentes que vuelvan a leer estas crónicas ya que sin duda les ayudaran y enriquecerán para completar la ruta de este próximo domingo. Recordamos que esta ruta es exclusivamente para socios de Gefrema, por lo que si usted no lo es, todavía está a tiempo de hacerse socio. Encontrará todos pasos necesarios para asociarse visitando la página web de esta asociación (clic aquí para ir a la web de Gefrema).

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

LECTURAS RECOMENDADAS

LOS VIADUCTOS DE LA UNIVERSITARIA

Cuando comienza la guerra civil el proyecto de la Ciudad Universitaria de Madrid comenzaba a ver la luz con la apertura de los primeros edificios y la inauguración de diversas infraestructuras, entre ellas un conjunto de viaductos diseñados todos ellos por una de las mayores promesa de la ingeniería española: Eduardo Torroja.

La Ciudad Universitaria se convertiría en campo de batalla en noviembre de 1936, continuando los combates y una dura guerra de trincheras hasta la finalización de la guerra en marzo de 1939. Los viaductos diseñados por Torroja sería mudos testigos de aquellos enfrentamientos, como queda constancia en el buen número de fotografías que acompañan a este reportaje.

LA CARCEL MODELO Y LA PZA. DE MONCLOA

La Plaza de la Moncloa se convertiría en uno de los puntos neurálgicos de la Batalla de Madrid en noviembre de 1936. Muy cerca de aquí se establecería la línea que separaba a ambos bandos, encontrándose prácticamente a tiro de piedra las trincheras de unos y otros. En la Plaza de la Moncloa se ubicaba un edificio que adquirió un enorme protagonismo durante aquellas fechas: la Cárcel Modelo.

Además de este edificio singular, en esta crónica les mostramos el resto de edificios que conformaban la plaza en aquel momento, para que ustedes se puedan hacer una idea de cómo era realmente dado todo lo que ha cambiado desde entonces. Aprovechamos para recuperar un emocionante relato del periodista Manuel Chaves Nogales, recientemente rescatado, en donde nos narra los épicos combates que tuvieron lugar en este lugar.

UN CADÁVER EN LA UNIVERSITARIA

En el año 2007 unos restos humanos eran encontrados mientras se realizaban unas obras en los campos de deportes de cantarranas, en la Universidad Complutense de Madrid. En esta universidad se produjeron violentos y continuos combates desde noviembre de 1936 hasta el final de la guerra. La Ciudad Universitaria quedaría dividida en dos zonas controladas por cada uno de los bandos, separadas por una estrecha franja de tierra de nadie, en donde quedarían algunos cadáveres que no pudieron ser recogidos hasta el final de la guerra, como podemos ver en las fotos de Albert Louis Deschamps tomadas al entrar el ejercito franquista en Madrid. En esta crónica, hacemos un pequeño estudio de la zona y planteamos diferentes hipótesis sobre el origen de estos restos.

EL CRIMEN DE LA CALLE GAZTAMBIDE

A mediados de septiembre de 2011 una noticia conmocionaba a los vecinos del madrileño barrio de Argüelles: el cadáver de una anciana era encontrado en su domicilio con evidentes signos de violencia. Posteriormente supimos que se trataba de una nieta de Richard Gans, un industrial austriaco que creo de la nada un pequeño imperio dentro del mundo de las artes gráficas en España. Investigando pudimos comprobar como no era esta la primera ocasión en que la tragedia se cebaba en esta familia, que como otras muchas tuvo que padecer la violencia indiscriminada e irracional de los primeros meses de la guerra. Una crónica que resultará de gran interés para nuestros lectores.

REVISTA FRENTE DE MADRID

Ejemplar monográfico de la revista Frente de Madrid dedicado a la fotografía durante la Guerra Civil, donde se pueden encontrar tres artículos dedicados a la figura y a la obra de Albert Louis Deschamps. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La prestigiosa revista Frente de Madrid editada por Gefrema publicó hace tiempo un monográfico especial dedicado a la fotografía durante la Guerra Civil, donde se podían encontrar diferentes artículos relacionados con la fotografía y el periodismo durante ese periodo, entre los que se podían encontrar tres dedicados al fotógrafo francés Albert Louis Deschamps, incluyendo dos recorridos fotográficos por Madrid a partir de las fotografías que tomara el reportero galo. Pueden conseguir ustedes esta revista visitando la página web de Gefrema (clic aquí para ir a la página de Gefrema) o si residen en Madrid, la pueden adquirir en Ediciones La Librería, calle Mayor 80, o en la librería Tierra de Fuego, travesía del Conde Duque 3.

Florentino Areneros.

INFORMACIÓN SOBRE LA RUTA

RUTA DESCHAMPS:
UN ITINERARIO FOTOGRÁFICO POR MONCLOA.

(Incluye visita a la Casa Velázquez)

FECHA:
Domingo, 10 de marzo de 2013.

HORA DE INICIO DE LA RUTA:
10.00 horas.

LUGAR DE INICIO DE LA RUTA:

Casa de las Flores. En la confluencia de la calle Princesa con las de Altamirano, Rodríguez San Pedro e Hilarión Eslava.

Transporte público:

Se puede llegar en Metro, líneas 3, 4 y 6. La salida más cercana al lugar de inicio de la ruta es la de Altamirano, para llegar a ella hay que pasar por el andén de la línea 3.

Un buen número de líneas de autobuses tienen paradas en puntos cercanos al lugar de inicio de la ruta, incluidas todas las líneas que paran en el Intercambiador de Moncloa. Junto al punto de inicio, en la calle Princesa, tienen parada los autobuses 1, 44, 133 y Circular.

Transporte privado:

Los domingos no hay ORA y se puede estacionar libremente en toda la zona, a primera hora es posible encontrar plazas disponibles con cierta facilidad, aunque se trata de una zona con una gran densidad de tráfico. De cualquier modo se recomienda utilizar transporte público.

CÓMO LLEGAR:

DESCRIPCIÓN :

La ruta seguirá el recorrido que realizó el fotógrafo francés Albert Louis Deschamps por las zonas del frente de Moncloa y la Ciudad Universitaria en los últimos días de marzo de 1939, a las pocas horas de entrar en Madrid las tropas del general Franco. Visitaremos los lugares en que fueron tomadas las fotografías por Deschamps y la situación que presentan esos mismos lugares en la actualidad. Se acompañará el recorrido con las fotografías de Deschamps junto a otras fotografías de la misma época, para completar la información gráfica del recorrido.

Esta ruta incluye una visita a la Casa de Velázquez, que excepcionalmente en esta ocasión abre sus puertas a los socios de Gefrema. La Casa de Velázquez es una institución privada que rara vez abre sus puertas al público, por lo que esta es una oportunidad única para poder acceder a sus instalaciones y poder contemplar el lugar, una de las posiciones más significativas de las fuerzas franquistas que permanecieron en la Ciudad Universitaria desde la Batalla de Madrid en noviembre de 1936 hasta el final de la guerra. En el edificio todavía se pueden contemplar las huellas que los intensos combates dejaron durante todo ese periodo.

La ruta discurre por terreno urbano, llano en su mayoría y sin ninguna dificultad orográfica destacable, siendo la distancia a recorrer de aproximadamente unos cinco kilómetros. La duración está estimada en un máximo de cuatro horas, y por ello, aunque el recorrido se realiza por terrenos adecuados para caminar, se recomienda llevar calzado cómodo. Exceptuando el inicio y el final del recorrido. No encontraremos ningún lugar donde conseguir bebida o comida, incluida agua, por lo que se recomienda a los asistentes que lleven lo que crean pueda necesitar durante la ruta.

Ruta exclusivamente para socios de Gefrema al corriente de pago.


INDICES ANTERIORES

Pueden encontrar los índices de años anteriores haciendo clic en:

INDICE 2012

INDICE 2011

INDICE 2010

viernes, 8 de febrero de 2013

BARCENAS Y EL ESTRAPERLO

El “Caso Bárcenas” ha colocado contra las cuerdas al gobierno del PP. Hace casi 80 años otro escándalo en el que también se manejaron pagos a políticos acabaría con el periodo de gobiernos de derechas conocido como el “Bienio Negro”, sería conocido como el “Caso del Estraperlo”. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).


BÁRCENAS Y EL ESTRAPERLO
El otro caso de los sobres en la II República.

El denominado Caso Barcenas no es el primero ni será el último de los escándalos relacionados con la clase política española. Entre este caso y otro que tuvo lugar en 1935, hace ahora casi 80 años, podemos encontrar algunas curiosas, y tal vez inquietantes, similitudes. En aquel año España estaba dirigida por un gobierno de derechas presidido por Alejandro Lerroux, líder del Partido Republicano Radical, que tenía como principal apoyo a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) de Gil Robles. Este gobierno, cogido casi con alfileres, tendría que abordar un buen número de problemas durante su mandato. A finales de 1935 se haría público un caso de corrupción que afectaba a varios políticos y que haría tambalearse al gabinete. A consecuencia del escándalo, Lerroux se vería obligado a abandonar el cargo y la coalición en la que se asentaba el gobierno comenzó a hacer aguas. Ante este panorama el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, optaría por disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones que se celebrarían en febrero de 1936. Aquel escándalo político sería conocido como el Caso del Estraperlo.

En los primeros años 30 la situación económica y social de España presentaba ciertas similitudes con la situación actual. La crisis de 1929 había golpeado a las economías de los países de medio mundo, entre ellos España. A esta crisis global había que sumar el secular atraso del país, con una economía basada principalmente en una agricultura escasamente productiva, lo que hacía mucho más crítica la situación. El panorama no era mucho mejor en lo social, la pobreza castigaba a muchas familias, principalmente en el medio rural y en los barrios de las periferias de las grandes ciudades. La llegada de la República en 1931 había despertado grandes expectativas en amplias capas de la sociedad. Las anunciadas reformas y mejoras no acababan de llegar, o si lo hacían no acababan de colmar las aspiraciones de todos. La llegada al poder de una coalición de centro-derecha en diciembre de 1933, supondría un duro revés para las expectativas de muchos colectivos, como por ejemplo los campesinos, que veían como la Reforma Agraria aprobada en 1932, era reemplazada por otra norma que desandaba gran parte del camino recorrido. En otros ámbitos el descontento no era menor, y las huelgas y manifestaciones se sucedían de manera continua. Para amplios sectores, encabezados por los sindicatos, partidos obreros, republicanos de izquierda y nacionalistas, el gobierno de Lerroux apoyado por la CEDA, representaba un serio revés a sus aspiraciones e incluso una amenaza a la propia existencia de la República. En 1935 Joaquín Chapaprieta ocupaba la cartera de Hacienda, el equivalente a los actuales Montoro y de Guindos, un tecnócrata que centra sus prioridades en la contención del gasto para reducir el déficit y en la contención de la inflación, así como en aplicar otras medidas como la reducción de ministerios, la bajada de las pensiones y reducir el número de funcionarios, medidas que seguramente les suenen, sin embargo todas estas medidas no conseguirían resolver uno de los mayores problemas para gran parte de la población: el elevado paro. Este descontento acabaría culminando con los acontecimientos de octubre de 1934.

Tropas africanas desfilan por Gijón tras ser sofocada la revuelta de Asturias de octubre de 1934. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pero centrémonos en el escándalo que acabaría dando la puntilla al gobierno de Lerroux. La historia comienza en Holanda en los primeros años treinta donde un nuevo tipo de ruleta causa furor en diversos casinos. Sus promotores son Daniel Strauss y su socio apellidado Perlowitz (según otras fuentes el nombre del socio era Jules Perel). Daniel Strauss es un personaje de biografía confusa, en algunos lugares aparece como un judío alemán que abandonaría Alemania para establecerse en Holanda ante el imparable auge que estaba alcanzando el nazismo. Otras fuentes afirman que se trataba de un jugador de ventaja de nacionalidad holandesa. También parece confirmado que Strauss pasó una temporada en México, sería allí donde aprendería el castellano antes de tener que abandonar el país al verse involucrado en un turbio asunto relacionado con un robo de joyas.

La nueva ruleta creada por Strauss y sus socios que recibiría el nombre de Straperlo. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

Strauss y Perlowitz comercializaban un nuevo tipo de juego de mesa en los casinos. Se trataba de una variación de la tradicional ruleta, que combinaba el azar con distintos cálculos matemáticos, lo que le permitía presentarlo como un juego de diversión donde se utilizaba la destreza mental, lo que permitía bordear la prohibición que sobre los juegos de azar permanecía en vigor desde la dictadura de Primo de Rivera. Para que se hagan una idea de su funcionamiento, rescatamos parte de una noticia de la época: “Figúrense una ruleta con el disco fijo. En torno al plato, un canal metálico, por donde sale disparada la bola desde un pequeño cañón, con muelle, disparado eléctricamente. El canal imprime a la bola un movimiento de rotación; esta pasa al plato y sigue su carrera. Cuatro puentes interceptan su paso y detienen paulatinamente su impulso. Según el número de puentes salvados antes de caer la bola en el punto, hay que hacer el cálculo de la jugada siguiente”. La ruleta recibiría el nombre de Straperlo, un nombre que nace mezclar los apellidos de los dos socios, Strauss y Perlovitz, aunque otras fuentes incluyen el apellido de la esposa de Strauss, Frieda Lowmann.

El hotel Terramar de Sitges se convertiría en el centro neurálgico de las actividades de Strauss en Cataluña. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

miércoles, 9 de enero de 2013

NOS FUSILARON MAL

El humorista Miguel Gila sería fusilado en diciembre de 1938 tras haber sido hecho prisionero por un destacamento de tropas moras del ejército del general Franco. Milagrosamente conseguiría sobrevivir. (Haga clic sobre cualquiera de las imágenes de esta crónica para verlas ampliadas).

NOS FUSILARON MAL

Por Florentino Areneros.

Durante la Guerra Civil, y una vez finalizada esta, serían decenas de miles las personas que acabarían sus días frente a un pelotón de fusilamiento. La irracionalidad desatada tras el golpe militar de julio de 1936 se cobraría un elevado tributo de sangre en ambos lados, en la gran mayoría de los casos las víctimas serían personas anónimas, cuyo único delito era pensar de manera diferente, o simplemente ser acusados de ello por sus verdugos. Las cifras exactas de aquella tremenda tragedia no se conocerán nunca, y mucho menos los nombres de todos ellos, no olvidemos que pese al tiempo pasado, incomprensiblemente todavía quedan decenas de miles de personas enterradas en cunetas y en fosas comunes, algo muy difícil de justificar y que, pese a que son muchos los que prefieren mirar para otro lado, debería invitar a una reflexión colectiva. Sin embargo, pese a la dimensión de aquella tragedia, hubo casos excepcionales donde de manera casi milagrosa algunos de los condenados lograron salvar sus vidas tras ser fusilados. Hoy les traemos a estas páginas de Sol y Moscas la apasionante historia de dos de aquellas personas que tuvieron la fortuna de poder contarlo, una es el genial humorista Miguel Gila, y la otra responde al nombre de José Lorente Guerrero, un miliciano capturado en la sierra madrileña en los primeros días de la guerra.

MIGUEL GILA

Miguel Gila nació en el barrio madrileño de Chamberí en 1919, su juventud quizá no fuera muy diferente a la de tantos otros jóvenes de la época. Abandonó los estudios para ponerse a trabajar de aprendiz en un taller mecánico cuando solo contaba 13 años, y con el tiempo se convertiría en un mecánico especializado. Sería en los talleres y en las fábricas donde Miguel Gila adquiriría conciencia de clase y forjaría su compromiso ideológico. Miguel Gila estaba afiliado a las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) y al producirse el golpe militar de julio al igual que muchos jóvenes madrileños se alistaría en el Quinto Regimiento, aunque tuvo que mentir con su edad ya que en aquel momento solamente tenía diecisiete años. Tras un corto periodo de instrucción Gila pasaría a formar parte del “Regimiento Pasionaria” y pasaría por diferentes frentes: Sigüenza, Navalcarnero, Talavera, Buitrago, Aravaca, Cuesta de las Perdices, Guadalajara, El Pardo... Así una larga lista de lugares por toda España y de intensas vivencias hasta llegar al mes de diciembre de 1938 en el frente de Extremadura, donde Miguel Gila sería capturado y “fusilado”. De toda su intensa trayectoria durante la guerra Gila nos dejó testimonio en su libro biográfico “Entonces nací yo”, un libro lleno de matices, irónico y humorístico a veces, y otras, de una intensidad y un dramatismo que ponen en el lector un nudo en la garganta. Nadie mejor que el propio Miguel Gila para narrarnos en primera persona como fue aquel episodio en el que acabaría siendo “fusilado”. A continuación reproducimos algunos párrafos del libro “Entonces nací yo” donde se recogen aquellos trágicos momentos.

Nacido en Madrid y de profesión mecánico, Miguel Gila se alistaría voluntario en las filas del ejército republicano al poco de producirse el golpe militar de julio de 1936. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada).

FRENTE DE EXTREMADURA, DICIEMBRE DE 1938

«Las informaciones no eran muy claras, pero precisamente por ello, nuestra lucha en Extremadura era también confusa y desordenada. La lluvia y el barro obstaculizaban cualquier estrategia que organizara los combates. Acosados por la artillería y sin armamento que nos diera fuerza para resistir, iniciamos una retirada hacia Pozoblanco donde habíamos tenido nuestro cuartel general. No teníamos munición para los cañones antiaéreos. Los camiones pinchaban y no nos quedaban ruedas de recambio, por lo que se hacía necesario llevarlos cargados y con el único recurso de sustituir las ruedas pinchadas con las ruedas gemelas. Los camiones, con tan sólo dos ruedas traseras, eran incapaces de soportar todo el peso.

jueves, 13 de diciembre de 2012

CARNE DE FIERAS

En julio de 1936 la vedette francesa Marlene Grey triunfaba en Madrid con su espectáculo, en el que danzaba desnuda en el interior de una jaula junto a cuatro leones. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

CARNE DE FIERAS

En el caluroso mes de julio de 1936, en vísperas del golpe militar que desencadenaría la Guerra Civil, un espectáculo teatral revolucionaba las carteleras madrileñas. En el teatro Maravillas, tras haber triunfado anteriormente en el Price, una bella mujer danzaba desnuda en una jaula, donde junto a ella estaban encerrados cuatro fieros leones. Del éxito de aquel espectáculo da buena fe el hecho de que se realizaran “hasta catorce” representaciones diarias. Esta “mujer escultural”, según recogían las crónicas de la época, respondía al nombre de Marlene Grey, siendo también conocida como “La Venus Rubia”.

Aunque la francesa Marlene Grey era anunciada como “star del cine” en realidad su currículo era más modesto. Como todo bagaje artístico a sus espaldas, se sabe que Marlene había ganado en el verano de 1935 un concurso de belleza para señoritas en maillot, que tuvo lugar en la localidad de Trouville-sur-Mer, donde se impuso a otras 57 concursantes.

El éxito del espectáculo hizo que surgiera la idea de realizar una película a partir del mismo. En la imagen un fotograma de la película donde vemos a Marlene junto al domador “Monsieur Mark”. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Marlene se casaría con Jack Sydney, un joven descendiente de una saga de artistas, que ejecutaba el número de “el hombre autómata”, donde representaba a un muñeco articulado, un número cómico que realizaba antes de saltar Marlene al escenario. Junto a la pareja, encontramos a Georges Mark, conocido como “Monsieur Mark”, un domador de leones que había heredado la profesión de su padre. En 1936 los tres decidieron probar suerte en España recorriendo ferias y circuitos de variedades, seguramente sin poder imaginar que acabarían protagonizando una película en medio de una guerra.

martes, 27 de noviembre de 2012

PUERTA DEL ÁNGEL


(Clic sobre cualquiera de las imágenes de esta crónica para verlas ampliadas)

PUERTA DEL ÁNGEL:
AQUELLOS DÍAS DE JULIO.

Por Inés Tremis.

Aunque la literatura en torno a los tres días de Julio más famosos en la historia de Madrid es muy abundante, la mayoría se centra en la toma del cuartel de la Montaña. Centro de la rebelión, se convirtió en el icono de la respuesta del pueblo de Madrid al golpe de estado, y su notoriedad eclipsó los sucesos transcurridos en otros puntos de la capital. Como diría un año después el comandante Vitali: … Ahora todos dicen que han tomado el cuartel de la Montaña. Parece como si hubieran sido un millón de hombres los asaltantes... (1). Sin embargo, muchos de los que se movilizaron, permanecieron en sus barrios, y siguiendo las directrices de sus partidos y sindicatos, realizaron servicios de enlace, vigilancia o participaron activamente en el asalto a los cantones. De lo que ocurrió dentro de estos últimos (Cuatro Vientos, Getafe, Campamento y Vicálvaro) también nos han llegado relatos más o menos detallados, pero de la actuación del resto, de la respuesta en las barriadas obreras de Madrid, no hubo casi reflejo en la literatura de la época(2). Por ello, es difícil construir una relación consistente de cómo se desarrollaron los hechos durante esos tres días en los barrios de Cuatro Caminos, Prosperidad, Tetuán de las Victorias, Vallecas, etc. y, en concreto en el del Puente de Segovia, que junto al de Toledo, constituía uno de los accesos naturales para la entrada de las tropas acantonadas en Campamento y Cuatro Vientos. Lo que ocurrió en éstos últimos, debió de ser determinante para el fracaso del golpe en Madrid.

La barriada del Puente de Segovia aparece mencionada en algún artículo periodístico de la época, y en memorias y biografías escritas posteriormente, pero como es natural suelen ser breves alusiones. Pocos le dedican más de unas líneas, entre ellos destacan los periodistas Eduardo Guzmán que cubría los sucesos como redactor jefe del periódico “La Tierra”, y Antonio Lezama, el viejo corresponsal de las guerras de Marruecos y subdirector del diario La Libertad(3). También hubo un testigo de excepción, Manuel Tagüeña, en aquél momento militante activo de las Juventudes Socialistas(4). Su testimonio nos permite imaginar los acontecimientos transcurridos esos días en la barriada. También hay que contar con las declaraciones contenidas en la imprescindible “Causa General”, pero por encima de todo están las fotos que, sin palabras, nos trasladan con la fuerza de la imagen al momento preciso.

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La barriada del Puente de Segovia

A lo largo de los “felices veinte” y los primeros años de 1930, el arrabal del Puente de Segovia experimenta un creciente desarrollo urbanístico y social, sin perder en este tiempo el adjetivo “popular” que siempre le acompaña en las escasas noticias de la época. Un arrabal popular pues, el barrio obrero al otro lado del puente de Segovia, como escribiría Arturo Barea(5), que había sido colonizado por sucesivas oleadas inmigrantes procedentes del mundo rural. Los bajos precios de las viviendas y las facilidades de comunicación que proporcionaba la estación del ferrocarril de Goya, fueron un gran atractivo para el asentamiento en este margen izquierdo del Manzanares que en estas fecha alcanzaba los casi 9.000 habitantes. El barrio limitado al norte por la Casa de Campo, y al este por el Manzanares, se extendió hacia el sur y oeste, hacia La Solana y Huerta Castañeda, donde se formaron bolsas de pobreza, sin infraestructuras y servicios(6). De sus carencias en 1930, daba cuenta el diario “El Imparcial":....Existe un sendero de lodo y charcos infectos, sin un solo árbol, conocido con el nombre de paseo de los Jesuitas. El cerro del Cuervo, altura que domina a la barriada, es un montículo de barro y basura. Huelga decir que no hay ni una luz siquiera... (7).Años antes había sido instalada la sucursal de la casa de socorro del distrito de Palacio (1922) en la plaza del Puente de Segovia, y más atrás, las escuelas de “María Cristina” (1916) en la calle Antillón n. º 6. Un edificio destacará por encima de todos: la iglesia Santa Cristina en la plaza de Puerta del Ángel, una elegante construcción neomudéjar erigida en 1906.

Sucursal de la casa de Socorro del distrito de Palacio, situada en la plaza del Puente de Segovia. Foto anterior a 1932. Memoria de Madrid http://www.memoriademadrid.es/

Puerta del Ángel. Al fondo la iglesia de Santa Cristina. Septiembre de 1934.

La misma puerta del Ángel que daba entrada a la Casa de Campo, estaba situada al norte de la plaza a la que daba su nombre.

Puerta del Ángel en los años 1930. Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.Publicada en www.lacasadecampo.net.

Con la llegada de la República, la situación del barrio mejora. La población, muy joven y de escasa cualificación laboral, experimenta un gran crecimiento favorecido por la apertura de la Casa de Campo (1931), la prolongación de la línea del tranvía hasta el Término (1926) y la inauguración de un mercado (1932). También por la dotación de otros servicios como los centros de enseñanza de Tirso de Molina, Rosario Acuña y Joaquín Dicenta en 1933.

Vista actual de la portada del Mercado de Tirso de Molina. FOTO EG.

Al principio del Paseo de Extremadura se ubicaba el cine-salón Variedades, donde tendrían lugar muchos de los mítines que convocó en esos años el Círculo Socialista del Puente de Segovia, cuyo local distaba pocos metros, en el n. º 35 del Paseo y que tendría también su protagonismo en los acontecimientos que nos ocupan.

Vista áerea parcial de la zona de la Puerta del Ángel. 18-05-1946. Foto: José María Pérez Córdoba.

A pesar de su condición marginal en ese momento, la barriada estaba asentada en un punto estratégico de la ciudad. Al control sobre el acceso al Puente de Segovia, unía su proximidad al palacio presidencial, al cuartel de la Montaña y a la misma Puerta del Sol. Puerta de entrada a Madrid desde Extremadura, era el paso natural para la para las tropas acantonadas en Cuatro Vientos y Campamento.

Puente de Segovia. 1930. Foto Memoria de Madrid.

Precisamente, uno de los primeros planes de operaciones manejados por los sublevados fue iniciar el golpe con las fuerzas del Campamento de Carabanchel, que marcharían “sobre Madrid, provocarían un combate en posiciones favorables de la Casa de Campo, y, derrotadas las fuerzas gubernamentales, entrarían contra ellas de flanco en su huída, las tropas del Cuartel de la Montaña”(8). Y probablemente, para lograr el éxito de la empresa, estaría previsto dominar el Puente de Segovia así como sus aledaños. Para Guzmán, el barrio constituía un punto de valor decisivo en la contienda que habría de librarse.

Plano nuevo de Madrid. Vicente de Castro Les. 1940. Cartoteca de Catalunya.

Por diversas circunstancias, este plan no llegó a llevarse a cabo: la parálisis y descoordinación de los conjurados en los primeros momentos, y los enfrentamientos entre militares leales y sublevados en el interior de los cantones, permitió que, a pesar de la pasividad y las vacilaciones iniciales del gobierno, la reacción popular y de las fuerzas gubernamentales tomara ventaja(9). Así lo percibió Tagueña “la angustia se cernía sobre la ciudad. Desde luego, la sublevación en África no ofrecía dudas. Pero algo había fallado en la simultaneidad de la acción de los conjurados. En Madrid, los cuarteles permanecían callados, las tropas acuarteladas y los alrededores solitarios...”(10).

Desde el 14 de julio, el ambiente en Madrid se había vuelto irrespirable. En los locales de los partidos y agrupaciones, en la Casa del Pueblo, “eran miles y miles de afiliados los que se aglomeraban..., como si la inminencia del combate, los despertara para luchar."(11). Y eso mismo sucedía en todos los partidos y organizaciones del Frente Popular, tanto en la capital como en el resto del país. Arrarás también destaca la anormalidad de las calles, ocupadas por grupos de transeúntes inusuales, y en algunos casos armados, “ya no cabe duda de que en Madrid ocurre o se prepara algo excepcional. Los carritos ambulantes de helados y bebidas huyen de todas las esquinas. Los taxis públicos y los coches particulares llevan más velocidad que de costumbre. De pronto en una bocacalle, un grupo surge de las tinieblas se atraviesa en mitad de la calzada, cerrándola con un cordón humano, y lanza la voz de alto!. Los que la dan sacan a relucir pistolas automáticas y exigen documentos de identidad…. Y lo más raro es que muchas de esas patrullas van acompañadas por guardias de asalto de uniforme y con tercerola. Son las milicias socialistas”(12).

Glorieta de Atocha. Foto Díaz Casariego. Julio de 1936.

El sábado por la tarde, la noticia de la rebelión militar se había extendido por todo Madrid y la gente acudía a la Puerta del Sol en busca de noticias. Guzmán, testigo de primera mano, relata cómo “de Ventas, del Pacífico, de Chamberí, de los barrios de Extremadura y Toledo, llegan los tranvías abarrotados de trabajadores excitados y vociferantes.... millares y millares de personas acuden desde todas las barriadas a pedir armas en tono cada vez más imperioso y amenazante”(13). Mientras el gobierno duda y se ofusca intentando digerir un pronunciamiento largamente anunciando, en las calles comienzan los saqueos a las armerías y la gente en las barriadas toma la iniciativa. Una obsesión “domina y agita a todos: armas!”(14).

Hay varios testimonios de lo que ocurrió esa noche en la barriada. Al atardecer, Manuel Tagüeña recibe la orden de acudir “al Círculo Socialista del Puente de Segovia a recibir fusiles”. En la Casa de Campo, en la entrada de la Puerta del Ángel, se instruye militarmente a las Juventudes Socialistas bajo la dirección del teniente coronel de infantería Julio Mangada Rosenhorn.

Casa de Campo. Campamento del Cuartel de Milicias de Mangada. Al fondo se ve la tapia de la casa de Campo. Foto Enderiz. AHN, Causa General.

Cuando llega, Tagüeña se sorprende, no localiza a sus milicianos, “todos eran gente extraña. Pronto apareció un camión cargado con fusiles y comenzaron a repartirlos. Estaban engrasados, los limpiamos con periódicos e improvisamos cuerdas para colgarlos del hombro pues venían sin correas. En cuanto a municiones, no nos daban más que un cargador con cinco cartuchos por persona. Se entregaban las armas a todo el que alzaba la mano para agarrar una: parecía una escena tomada de las películas de la revolución rusa” . Y continúa, “pronto el Círculo Socialista estuvo repleto, los fusiles comenzaron a repartirse en la calle, los hombres armados atravesaban la carretera de Segovia y se metían en la Casa de Campo. Entre los paisanos, comenzaron a verse algunos uniformes, la mayor parte de sargentos y suboficiales y algún oficial, entre los cuales estaba el teniente coronel Mangada. Llegó por allí Fernando de Rosa y comenzamos a buscar entre la muchedumbre a nuestros milicianos para agrupar a nuestras compañías”. Entre la muchedumbre “están también -no importa a qué partido o sindicato pertenezcan- todos los jóvenes del puente de Segovia”(15).

El italiano Fernando de Rosa, en una entrevista publicada por Mundo Gráfico del 2 de septiembre de 1936, donde comentaba: “Al estallar la rebelión militar, los primeros quinientos fusiles que recibieron paisanos por orden del Ministerio de la Guerra fueron los nuestros. Nos los dieron en el Parque de Artillería, y los llevamos al Círculo Socialista del Sur, en la calle de Valencia”. Foto Videa .

Apoyado por su experiencia militar, se dedica toda la noche a formar en el manejo a centenares de personas que no tenían ninguna instrucción militar(16) en lo que ya es de facto el cuartel general de milicias de Mangada.

Milicias hacen instrucción militar delante de la tapia de la Casa de Campo, junto a la la Puerta del Ángel. 19 de julio de 1936.

Un periodista de Crónica, también relata sus impresiones de aquélla noche: “llegamos al Puente de Segovia y a la puerta de la Casa de Campo, dentro de la cual millares de jóvenes de las Milicias, al mando del teniente coronel Mangada, esperan órdenes... Diversos grupos comentan los acontecimientos y escuchan la radio. El señor Mangada pasa rápido ante nosotros para internarse en la Casa de Campo y aleccionar allí, en previsión de un posible ataque a estos jóvenes de veinte años, la mayor parte de los cuales se ven por primera vez en su vida con un fusil en la mano. Llegan noticias concretas. Las traen varios emisarios destacados hasta más allá del lugar de la concentración. Las personas que estaban en la calle corren a refugiarse en sus casas, mientras Mangada organiza el bloque para cortar la entrada en Madrid. Labor inútil. Por lo menos, esta noche no han venido los sublevados en Carabanchel”(17).

Milicias en Madrid, la noche del sábado al domingo. Foto Videa. Crónica, 26 de Julio de 1936.

Mientras, Eduardo Guzmán, junto a Isabelo Romero y otros confederales, atraviesa Madrid de noche y durante más de una hora recorre los barrios que se extienden entre la Casa de Campo y la carretera de Toledo y hasta Campamento y Carabanchel. En este viaje constata cómo: “... grupos armado que vigilan en puntos estratégicos al amparo de barricadas improvisadas; centenares de obreros en los alrededores de todos los círculos socialistas, los ateneos libertarios o los radios comunistas esperando órdenes y reclamando armas... En el Alto de Extremadura, los dos Carabancheles, Mataderos y los puentes de Segovia y Toledo la preocupación fundamental son los cuarteles de Campamento... se teme que en cualquier momento inicien la marcha sobre el centro de Madrid y el aeródromo militar de Cuatro Vientos. ... algunos llevan uniforme de las milicias socialistas; ¿ y los guardias? ni los civiles ni los de asalto muestran la menor hostilidad contra los obreros armados”(18).

Milicias vigilan la entrada a la Casa de Campo en la Puerta de la República. 19 de julio de 1936. Foto Alfonso. Publicada en La Voz (Madrid), 20 de julio de 1936 y cedida por el Rufián Meláncolico (clic aquí para ir a la primera entrega , de un total de doce, de la ya mítica serie: Desmemoria de García Atadell, Paracuellos y Amor Nuño)..

Las milicias de Mangada en la glorieta de la Puerta del Ángel la noche del sábado al domingo 19. Foto Videa. Crónica, 26 de Julio de 1936.

La mañana del 19 de julio Madrid amaneció totalmente cambiada. Después de un día completo de tensa espera, la ciudad estaba vacía y paralizada. Se había producido esa “rara inversión vital característica de las grandes convulsiones urbanas. Los órganos capitales dejan de funcionar o quedan relegados a un último plano,... el centro de Madrid se desplaza; ya no está en sus barrios mejores y más ellos, sino en los más pobres y amontonados...”(19). Si la presencia de la guardia de asalto y guardia civil era patente en el centro, disminuía progresivamente al alejarse del mismo. En los arrabales y barrios extremos, las labores de vigilancia y control recayeron, casi en exclusiva, en las milicias obreras movilizadas. La Casa del Pueblo de Madrid había dispuesto que ningún obrero abandonara la capital(20) y todos los leales habían obedecido la orden.

En la Puerta del Ángel, las milicias habían ocupado la plaza y los alrededores. Hombres, y también mujeres, habían tomado todas las bocacalles y lugares estratégicos como terrazas y azoteas. En la de la iglesia de Santa Cristina, vigilaban la entrada del Paseo de Extremadura.

Jóvenes de la barriada del Puente de Segovia, en la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel, vigilando la entrada a Madrid. 19 de Julio de 1936. Foto Díaz Casariego. El Heraldo 20 de julio de 1936.

Otra vista de la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel con hombres y mujeres armados. Al fondo el Paseo de Extremadura. 19 de Julio de 1936. Foto Contreras y Vilaseca. Archivo CNT.

Jóvenes del Puente de Segovia, en la azotea de la Iglesia de Santa Cristina de la Puerta del Ángel, perteneciente a la misma secuencia fotográfica. A la izquierda la Casa de Campo, donde Mangada tenía instalado su cuartel general. 19 de Julio de 1936. [Foto Contreras y Vilaseca]. Archivo CNT.

Vista actual de la azotea de la parroquia de Santa Cristina donde se instalaron los jóvenes el 19 de julio. FOTO EG.

Se había instalado una ametralladora en mitad de la plaza, así como barricadas para evitar el paso de vehículos.

Milicias instalan una ametralladora Hotchkiss en medio de la plaza de la Puerta del Ángel. Al fondo el Círculo Socialista del Paseo de Extremadura.

El control sobre éstos y sobre los viandantes era muy riguroso. Hay algunos testimonios recogidos en Causa General de cómo las milicias impidieron el paso de los militares al Aeródromo y Campamento.

El tranvía 35 de la línea Plaza Mayor-Puerta del Angel, detenido por un control. Dos empleados del tranvía hablan con un militar delante de una barricada en la Puerta del Ángel. 19 de julio de 1936. AHN, Causa General.

Milicias en la puerta de la Iglesia de Santa Cristina. Uno de ellos parece examinar unos papeles. Al fondo la tapia de la Casa de Campo y a la izquierda la Iglesia Santa Cristina. AHN. Causa General.

Es el caso del capitán José Guevara Lizaur, que esa mañana “intentaba subir al aeródromo en coche oficial del mismo y al llegar a la Puerta del Ángel dieron orden las Milicias al parecer transmitida por el teniente Coronel Mangada de la imposibilidad de continuar el viaje”(21). En esa tensa espera, hombres armados entraban y salían del cuartel de milicias de Mangada por la Puerta del Ángel.

Milicias armadas acompañadas de un militar (Mangada?) entran a la Plaza de la Puerta del Ángel desde la Casa de Campo por la Puerta del Ángel, procedentes del cuartel de Mangada. 19 de Julio de 1936.

El cuartel estaba situado junto a la tapia de la Casa de Campo, en la explanada inmediata a la Puerta del Ángel, en la actual Avenida de Portugal.

Casa de Campo. Milicianos en el Cuartel de Milicias de Mangada situados al otro lado de la Puerta del Ángel en la actual Avenida de Portugal. Al fondo las casas del Paseo de Extremadura y la tapia de la Casa de Campo. Foto Enderiz. AHN, Causa General.

También algún camión abarrotado de milicianos atraviesa la Puerta, ampliada años antes para permitir el paso de vehículos(22).

Un camión lleno de milicianos atraviesa la Puerta del Ángel procedente del cuartel de milicias de Mangada, situado al otro lado, en la Casa de Campo. AHN, Causa General.

José García Pradas, militante confederal comentaba a Eduardo Guzmán como en el Puente de Segovia “somos más de dos mil, pero entre todos no tenemos ni cincuenta fusiles” . Allí se encuentra también Ángel, hermano del periodista, criado en ese barrio, donde preside un club de atletismo. Ángel, es amigo de Mangada, por ello no era extraño que se encontrara en la Casa de Campo donde el teniente coronel estaba organizando los batallones. Con ellos se encontraba también, según Guzmán, Cipriano Mera recién liberado.

Manuel Tagüeña, que había pasado la noche en el Círculo Socialista del Puente de Segovia, intentaba reunir parte de las tres compañías de jóvenes socialistas, y junto a él se encuentra Fernando Claudín.

Fernando Claudín y Santiago Carrillo delante de la tumba de Pablo Iglesias. Julio de 1936. Publicada en el blog “La biblioteca fantasma”. (clic aquí para ir a la página).

El baile de gobiernos finalizaba con la noticia de un nuevo ejecutivo presidido por Giral. “No había sonado todavía un tiro, los cuarteles seguían cerrados, silenciosos y aislados, con una tierra de nadie a su alrededor, rodeada por patrullas de paisanos armados. Era una incógnita lo que Iba a suceder, pero se sabía con certeza que los aeródromos de Cuatro Vientos y Getafe estaban con el Gobierno, que los guardias de asalto eran leales a la República y que la Guardia Civil seguía neutralizada”(23). Aún se pensaba que la inactividad en los cantones era sinónimo de su lealtad a la República

A estas alturas del día, según Arrarás, “no se reconoce ya más poder que el de los sindicatos obreros. La glorieta de cuatro caminos, al comenzar la tarde está también como cuajada de milicianos y fusiles. En la plaza de Lavapiés a la misma hora, desfilan centenares de mosqueteros rojos con bandera y corneta. Junto a la puerta de Toledo se hacen ejercicios militares: unos sargentos instructores enseñan a marcar el paso a pelotones de novatos, cuyas alpargatas levantan nubes de polvo”(24).

En Campamento se espera la llegada de Alvarez Rementería,y mientras toma el mando de los Zapadores el capitán Álvarez Paz. “Pero hacen falta oficiales, media docena por lo menos, para ocupar los puentes sobre el manzanares. Hay que desistir de esa operación urgente hasta que lleguen los refuerzos de mando solicitados a Madrid por teléfono. ... En un abrir y cerrar de ojos, un vasto y misterioso rumor circula por el ámbito entero de la capital: “las tropas del campamento de Carabanchel están sublevadas contra el gobierno” (25).

Esa tarde se presentaron unos camiones custodiados por guardias de asalto en las puertas del Parque de Artillería de Pacífico, que desde primeras horas del día había sido rodeado por la multitud. Tres tenientes coroneles, Lacalle, Mangada y Marina, y dos comandantes Sánchez Aparicio y Fernández Navarro, venían a hacerse cargo del armamento y municiones(26). La espera había terminado.

Entrega de armas a las milicias en un lugar indeterminado de Madrid. Foto Marina. AHN, Causa General.

El diario “la Libertad” nos transporta con su vibrante crónica al desenlace: “El teniente coronel de Infantería D. Julio Mangada, contando con un efectivo de unos seis mil hombres, al conocer la equivoca actitud que frente al Poder constituido mantenían los regimientos establecidos en el campamento de Carabanchel, organizó, en combinación con el Gobierno, una acción militar”. Militares y milicias leales movían ficha.

Un vehículo blindado sube el Paseo de Extremadura, a la altura de la plaza de la Puerta del Ángel, en dirección a Campamento. 19 de julio de 1936.

Un carro de guardias de asalto sube el Paseo de Extremadura en dirección a Campamento, a la altura de la plaza de la Puerta del Ángel, entre las aclamaciones de los allí congregados. 19 de julio de 1936. Foto Díaz Casariego. Publicado en El Heraldo de Madrid, 20 de julio de 1936, p. 6

“...con una táctica militar admirable se organizó la marcha sobre el Campamento. La mitad del efectivo de las milicias iba por el interior de la Casa de Campo camino de Retamares para, en un movimiento envolvente, rodear completamente a los sediciosos, en colaboración con la otra mitad, que avanzaba en guerrillas por la carretera de Extremadura, y en cuya ayuda habían acudido fuerzas de la Guardia civil y de Asalto. En las primeras horas de la mañana se produjo el primer choque... que hizo comprender al teniente coronel Mangada y a los otros jefes y oficiales que con él mandaban las fuerzas republicanas que, era precisa la colaboración de la artillería y de la aviación para que el asalto a los cuarteles pudiera efectuarse con todas las garantías de éxito y con el menor número posible de bajas. Cuando se estudiaban estas posibilidades, llegó la noticia de la rendición del cuartel de Getafe, y con la noticia varios de los milicianos que habían contribuido a ella... Con este refuerzo, y en comunicación con el Gobierno, se determinó que la aviación y varios de los cañones cogidos a los sediciosos de Getafe se lanzaran como un alud sobre los que se resistían a rendirse. La batalla duró alrededor de cinco horas... Cuando de los pabellones, comprendiendo quienes les defendían que toda resistencia era inútil, sacaron banderas blancas, cosa que no ocurrió desgraciadamente en todos, los milicianos, llevando a su lado fuerzas de guardias civiles y de asalto, y todos ellos dirigidos por Mangada, Lezama, Pradas y otros paisanos y jefes y oficiales, se lanzaron valientemente.. a la toma de los edificios. Vimos a nuestro subdirector, D. Antonio de Lezama, y a varios destacados militantes de la C. N. T., amén de las ya sabidas milicias socialistas y comunistas. Sobre las dos y pico de la tarde quedó totalmente dominada la situación”(27).

Casi al mismo tiempo, caía el Cuartel de la Montaña. Los carros de la guardia de asalto recorrieron el camino inverso, y atravesaban el Paseo de Extremadura ante el entusiasmo de la multitud.

Como escribió Guzmán, en esos momentos ¿quién podía suponer cuál sería el final de todo? ¡La Guerra había comenzado!.

Inés.

Un carro de Guardias de Asalto procedente de los cantones, desciende el Paseo de Extremadura. 20 de julio de 1936. Archivo CNT.



AGRADECIMIENTOS

Quería aprovechar para agradecer a Florentino Areneros la oportunidad que me brinda para participar en su prestigioso blog, y a Moncloveño sus valiosos consejos y ayuda . También a los compañeros del foro Gefrema (www.gefrema.org/foro/) y del foro Viejo Madrid (http://viejomadrid.foro-activo.es/), y en especial a José María Pérez Córdoba.

Inés.

NOTA DE LA REDACCIÓN

Desde la Redeacción de Sol y Moscas queremos agradecerá Inés Tremis la deferencia que ha tenido al publicar esta sublime crónica en Sol y Moscas. Es todo un honor para esta modesta publicación el contar con la colaboración de una maestra consagrada de la guerracivilmaquia (que tantas puertas grandes ha abierto) como es ella. Esperamos que este acontecimiento se vuelva a repetir en el futuro y podamos ver nuevamente a Inés saltar al albero de esta su plaza donde tanto se la quiere y admira.

Florentino Areneros.

NOTAS


1-Romero Cuesta, J. El comandante Carlos de aquel 5.º regimiento... Mundo Gráfico. n. 1334, 26-05-1937, p.3
2-La bibliografía sobre el golpe de estado en Madrid es extensísima, pero este tipo de estudios “locales” han sido mucho menos frecuentes. Un ejemplo: Ciudadanos por el cambio (2011). [en línea]. El 18 de julio de 1936 en Leganés. Disponible en:

http://www.ciudadanosporelcambio.com/mantenimiento/ficheros/18julio1936%28II%29.pdf

3-Lezama recorrió esta barriada junto a las milicias para cubrir los acontecimientos en los cantones de Getafe y Campamento, mientras la mayor parte de los reporteros se mantenían en los alrededores del Cuartel de la Montaña.
4-Tagueña, M. (1973). Testimonio de dos guerras. Ediciones Oasis, México.
5-Barea, A. (1944). La forja de un rebelde (II): La llama. Editorial Losada, p. 170
6-Pozo Rivera, E. (1983). El crecimiento urbano en el inicio de la carretera de Extremadura: El barrio de la Puerta del Ángel, Anales de Geografía de la Universidad Complutense. Nº 3, p. 203
7-El abandono de una barriada. El Imparcial. 16-01-1930, p. 2
8- Arrarás, J. (1941). Historia de la Cruzada Española. Ediciones Españolas S. A. Vol. IV, tomo 17, p. 402
9-Ciudadanos por el cambio (2011). op. cit.
10-Tagüeña, M. op. cit. p. 104
11-Ibidem. p. 102
12-Arrarás, J. op. cit. p. 394
13-Guzmán, E. (2006). La muerte de la esperanza. Ediciones VOSA, p. 79
14-Ibidem, p. 84
15-Guzmán, E. (1939). Rojo y negro. Milicias confederales. Ediciones del C. de A. y D. pro C.N.T.-F.A.I., p. 50
16-Tagüeña,M op. cit. p. 104
17-Jornadas históricas. La noche del sábado 18 al domingo 19 de Julio en Madrid. Crónica. 26-07-1936
18-Guzmán. op. cit. p. 103
19-Arrarás, J. (1941). op. cit. p. 439
20-El socialista. 19-07-1936
21-Archivo Histórico Nacional, Causa General, 1517, Exp. 4
22-Madrid turístico y monumental, n. 9, 1936, p. 58
23-Tagüeña,M. op. cit.p. 107
24-Arrarás,J. op. cit. p. 439
25-Ibidem p. 419
26-Ibidem p. 422
27-Cómo se rindió el Campamento sublevado. La Libertad, 21-07-1936



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