viernes, 3 de febrero de 2012

PRESENCIA MILITAR EN MADRID

Dibujo del Centro Cultural de los Ejércitos en Gran Via 13, donde se están celebrando las jornadas “Presencia Militar en Madrid”.

PRESENCIA MILITAR EN MADRID

Hace tiempo que desde las páginas de esta publicación que me honro dirigir hemos criticado alguno de los festejos que relacionados con la guerracivilmaquia se programan con cierta frecuencia en Madrid. Así a toro pasado recuerdo la de “los Indignados”, y otra de título “¡¡y que no escarmiento…!!”. He de reconocer que con el tiempo he llegado a la conclusión de que es una guerra perdida, tal vez debido a que seamos demasiados exigentes, o a que tal vez nuestro modo de entender como debería tratarse el tema pocas veces coincide con como se nos presenta. Hay mucho intruso, demasiado espontáneo y algún que otro pícaro, que por lo general solo cuentan "su historia" o como mucho una "historia a medias", y otros que cuentan directamente lo que les da la gana, o bien lo que pillan de aquí y de allí, muchas veces sin citar ni siquiera el origen.

En las dos últimas semanas he asistido a sendas conferencias que se han celebrado en el histórico edificio del Centro Cultural de los Ejércitos, en la madrileña Gran Vía, organizadas por le propio centro y por el Instituto de Estudios Madrileños, dependiente si no me equivoco del CSIC. estas conferencias forman parte de un amplio ciclo (12 en total) que tratarán diversos aspectos relacionados con la “Presencia Militar en Madrid”, entre ellos los arquitectónicos. Así la primera conferencia a la que asistí trataría sobre el Cuartel General del Aire en la Plaza de la Moncloa, y la segunda sobre el Cuartel de la Montaña, dos edificios emblemáticos del barrio de Argüelles al que tanto nos une.

La conferencia sobre el Cuartel general del Aire, fue impartida, o mejor dicho perpetrada, por Luís Prados de la Plaza, que creo ostenta el título de Cronista de la Villa, entiendo que por su meritoria labor como periodista e historiador, de la cual, al no conocerla no puedo poner en duda, faltaría más. Sin embargo la conferencia dejo mucho que desear. En la intervención, de una hora más o menos de duración, se trataron muchos temas pero el tema del edificio en si, del arquitecto Luís Gutiérrez Soto, o del anterior edificio que ocupo el solar, la Cárcel Modelo, se habló bastante poco. En esa ocasión estuve escoltado por el gran maestro Juan Manuel Riesgo “Cuatro Vientos”, e imagínense como fue aquello, que hasta una persona de habitual generosa en el halago tanto a ponentes como organizadores como es “Cuatro Vientos”, se confesaba bastante indignado nada más finalizar la conferencia.

La conferencia del 24 de enero estuvo dedicada al edificio del cuartel General del Aire, obra del arquitecto Luís Gutiérrez Soto.

lunes, 30 de enero de 2012

MEMORIAL AMUNDSEN 2012: EL ARENALÓN


Cartel anunciador del festejo del pasado domingo creado por Guillermo Poza Madero “Espoleta”, un auténtico artista del Renacimiento capaz de dominar con maestría diversas artes. (Haga clic en cualquiera de las imágenes para verlas ampliadas).

MEMORIAL AMUNDSEN 2012:
EL ARENALON.


Los afortunados socios de Gefrema al corriente de pago que tienen la valentía, o incluso la temeridad, de acercarse a la monumental ruta que cada año organiza Gefrema para abrir la temporada, liderada por ese maestro inconmensurable de la guerracivilmaquia que responde al nombre de José Ignacio Fernández Bazán “Finito de Hortaleza”, saben que no van a salir defraudados, máxime si el cartel lo completan dos primeras figuras de contrastada trayectoria como son Javier M. Calvo Martínez “Camorra” y Guillermo Poza madero “Espoleta”.

Es este un festejo cuya merecida fama y renombre ha trascendido nuestras fronteras. Acontecimiento que es en la actualidad conocido mundialmente como “Memorial Amundsen”, por la exigencia de los terrenos, del ganado a lidiar, y sobre todo por las extremas condiciones meteorológicas, que hace que en los tendidos solo encontremos aficionados de verdad, de los de toda vida, los más puristas entre los puros, los del Siete. Es muy difícil encontrarse en este coso con esos “amanerados históricos” que abarrotan las gradas de los eventos del canapé y aperitivo, esos infatigables aplaudidores de la caterva de pagapases historicistas descafeinados que están desvirtuando la fiesta para delicia y júbilo de los antitaurinos. No amigos, en el “Memorial Admudsen” solo encontrarán aficionados de verdad, nada de sucedáneos.

Una instantánea de los abarrotados tendidos del monumental coso de El Arenalón.

miércoles, 25 de enero de 2012

LOS VIADUCTOS DE LA UNIVERSITARIA

Fotografía de Albert Louis Deschamps tomada a las pocas horas de la entrada de las tropes de Franco en Madrid a finales de Marzo de 1939. En la imagen vemos el viaducto de cantarranas o de los Quince Ojos, una de las estructuras que Eduardo Torroja construyó en la Ciudad Universitaria antes de la guerra. En primer plano observamos dos cadáveres que debieron quedar en tierra de nadie durante los combates y que serían recogidos al finalizar la guerra. (Clic en cualquiera de las imágenes de esta crónica para verla ampliada).

LOS VIADUCTOS DE LA UNIVERSITARIA Y EDUARDO TORROJA

Tras el clamoroso éxito de crítica y público de nuestra anterior crónica centrada en la Plaza de la Moncloa y la Cárcel Modelo allí ubicada, vamos a continuar por la misma linea y en esta ocasión realizaremos una crónica sobre los viaductos que podíamos encontrar en la Ciudad Universitaria de Madrid cuando toda la zona se convirtió en un terrible campo de batalla.

La idea surgió a partir de un hilo de ese inigualable Sanedrín sobre la historia de Madrid que es el Foro del Viejo Madrid, que dirigen con inigualable maestría e inconmensurable temple dirigen esas dos auténticas primeras damas de la historiografía matritense que son María Isabel Gea “Mayrit” y Anne Barcat “Maya”, a las que desde aquí, al igual que al resto de participantes en ese incomparable foro (Mary Fely, Rafa, Arancetano, Pepcor, y otros muchos más), queremos hacerles llegar nuestro sincero agradecimiento por compartir generosamente sus conocimientos con el resto de personas que nos asomamos a esa singular corrala.

En un hilo de aquel Foro se mencionaba el viaducto del tranvía sobre la Avenida de los Reyes Católicos, construido posteriormente a la guerra, y por extensión se habló también de los otros viaductos que se pueden encontrar en la Ciudad Universitaria. Todos ellos aparecen en diferentes fotografías que de aquel conflicto se conservan, por lo que nos hemos decidido a mostrárselas en formato de una crónica que esperamos sea de su agrado.

jueves, 19 de enero de 2012

LA CÁRCEL MODELO Y LA PLAZA DE LA MONCLOA


Fotografía aérea de la Cárcel Modelo y la plaza de la Moncloa, donde podemos apreciar como estaba urbanizada la zona antes de comenzar la Guerra Civil. (Clic en cualquiera de las imágenes para ampliarla).

LA CÁRCEL MODELO Y LA PLAZA DE LA MONCLOA

Uno de los edificios más persistentes en toda la literatura tanto de la II República como de la Guerra Civil es la Cárcel Modelo de Madrid, ubicada en la Plaza de la Moncloa, en el mismo solar donde en la actualidad se ubica el Cuartel general del Aire, anteriormente Ministerio del Aire. Por sus muros pasaron gran parte de los principales protagonistas de la historia de ese periodo.

Otra imagen de la misma época de la anterior tomada desde otra perspectiva, al fondo distinguimos el cuartel del Infante Don Juan.

Esta cárcel se construiría a finales del siglo XIX, pasando a sustituir a la antigua Cárcel del Saladero, un antiguo edificio construido como matadero y salazón de cerdos ubicado en la Plaza de Santa Bárbara. La nueva cárcel de la Moncloa era todo un ejemplo de modernidad y reflejo de las nuevas teorías penales, encaminadas a la regeneración de los presos. La cárcel tiene por si misma una historia apasionante desde el momento de su construcción hasta su demolición en 1939, que tal vez abordemos en una futura crónica, aunque hoy nos centraremos en una fotografía.

La entrada principal a la cárcel desde la plaza de la Moncloa.(AGA).


Torreón central de la cárcel. A la entrada de la misma, los reclusos podían leer en un letrero: “Odia el delito y perdona al delincuente”.(Fotografía Colección Deschamps).

En el magnífico hilo del foro de Urbanity de título “ de Madrid al Cielo ”, todo un muestrario inigualable e impagable de fotos antiguas de Madrid, hace unos días encontré dos excepcionales fotografías aéreas de la Cárcel Modelo y los edificios colindantes que había traído al hilo el forero “Anmogon”, al que desde aquí le hacemos llegar nuestro enorme agradecimiento. En una de ellas se observa la Plaza de la Moncloa y todos los edificios que en ella se encontraban. La desaparición de esta plaza en la actualidad, así como la gran mayoría de los edificios de aquella época, hacen todavía más difícil el ubicarlos correctamente por lo que esta fotografía constituye un buen punto de partida para ello. Hemos “retocado” la fotografía original de Urbanity de para indicar las principales calles y lugares, así como los edificios, numerando ambos, y a partir de esta numeración mostrar una selección de fotografías del periodo de la guerra que confiamos sean del agrado de nuestros lectores.

Fotografía con los nombres de las calles que se distinguen en la fotografía.(Clic para ampliar).

CALLES:
1- Plaza de la Moncloa
2- Paseo Moret
3- Isaac Peral
4- Fernández de los Ríos
5- Fernando el Católico
6- Hilarión Eslava
7- Princesa (Blasco Ibáñez)
8- Romero Robledo
9- Martín de los Heros
10- Francisco Lozano



La Cárcel Modelo y sus alrededores son de los lugares más fotografiados del Madrid en guerra, al quedar situados en primera línea de frente desde los primeros días de noviembre de 1936 hasta finalizar la guerra. Junto a los muros de la cárcel se vivieron algunos de los momentos más intensos de la Batalla de Madrid, llegándose a combatir a escasos metros de ella. Uno de estos momentos fue recogido por el periodista Manuel Chaves Nogales en una vibrante crónica, en la que narra la visita del general Miaja a la cárcel Modelo para desde allí contemplar las operaciones que estaban teniendo lugar en el cercano frente. Del relato, en el que las calles que allí confluían toman protagonismo, podemos deducir la importancia de este lugar en el desenlace de la batalla.

Alguno de los edificios más representativos que se distinguen en la fotografía.(Clic para ampliar).

EDIFICIOS:
1- Cárcel Modelo
2- Colegio Pérez Galdos
3- Cuartel de Bomberos
4- Oficinas de Perfumerías Gal
5- Fábrica perfumerías Gal
6- Edificio 6
7- Edificio 7
8- Laurel de Baco
9- Edificio 9


El texto está extraído de libro recientemente publicado “LA DEFENSA DE MADRID” cuya edición corre a cargo de María Isabel Cintas. El libro recoge una serie de crónicas centradas en el Madrid de los últimos meses de 1936 y primeros de 1937 y que fueron publicados en Méjico en 1938. En los comentarios de nuestros lectores en nuestra anterior crónica publicada, el periodista Gil Toll (”Germans Busquets”) señalaba como el protagonista de nuestra crónica, Juan González Olmedilla, había abandonado España en 1937 junto a otros periodistas entre ellos Chaves Nogales. La creencia más extendida sitúa a Chaves fuera de Madrid desde el 6 de noviembre de 1936, fecha en la que abandonaría la ciudad a la par que el gobierno de Largo Caballero, tal y como apuntaba Bremaneur en los comentarios a la anterior crónica. Si Chaves no estaba en Madrid (aunque María Isabel Cintas opina que pudo regresar junto a Jesús Izcaray) alguien le tuvo que narrar con todo detalle los acontecimientos en la capital. Todos estos interrogantes seguramente den para otra crónica sobre los periodistas en Madrid, pero tenemos al servicio de documentación de la redacción un poco rebelde y no les puedo garantizar fechas. Hasta entonces disfruten con el emotivo y vibrante relato del inigualable maestro Manuel Chaves Nogales:

Portada del libro “La Defensa de Madrid” de Manuel Chaves Nogales recientemente editado.

CAPÍTULO VIII: El general Miaja en la línea de fuego (fragmento)
17 DE NOVIEMBRE DE 1936


El general Miaja y su escolta llegan a la Cárcel Modelo mientras evolucionan sobre sus cabezas los aviones franquistas, a cuyos observadores no ha podido pasar inadvertido el breve cortejo.

El emplazamiento elevado de la Cárcel Modelo, cuyas terrazas dominan el Parque del Oeste, la Ciudad Universitaria y la Casa de Campo, permite apreciar en conjunto el escenario de la lucha y conocer exactamente qué posiciones se conservan y cuales se han perdido. Desde una de las galerías de la Cárcel el general Miaja y su jefe de Estado Mayor van comprobando la magnitud del desastre. Las avanzadas rebeldes están efectivamente a doscientos o trescientos metros de la plaza de la Moncloa. Pero en cambio, a retaguardia del enemigo, se mantienen firmes muchas de las posiciones republicanas. La brecha que los rebeldes han abierto y por la que audazmente se han filtrado puede ser fatal para ellos si su avance impresionante no provoca el derrumbamiento de la moral de los milicianos.


1-CARCEL MODELO
Interior de una de la galerías de la cárcel afectada por los bombardeos.(AGA).

Para dominar mejor el panorama de la lucha decide Miaja subir a la terraza más elevada del edificio. Los aviones de bombardeo enemigos vuelven a hacer una pasada sobre la Cárcel Modelo. El ruido de sus motores apaga por un momento el estrépito de la fusilería. Miaja y sus acompañantes están junto a la terraza esperando la llave de la puerta que un ordenanza ha ido a buscar cuando súbitamente el pesado edificio se bambolea conmovido en sus cimientos; se alzan al cielo, disparados como cohetes, unos jirones negros y rojos, saltan hechos añicos los cristales y lentamente una nube enorme de polvo y humo va levantándose y envolviéndolo todo. Una de las galerías de la cárcel he sido derrumbada por la explosión de una bomba.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

El grupo formado por el defensor de Madrid y sus colaboradores ha permanecido inmóvil junto a la terraza. Cuando se despeja la atmósfera y se recobra la visibilidad, Miaja asomado a su atalaya, va escrutando con sus prismáticos el panorama, y precisando de cuando en cuando con el jefe de Estado Mayor la verdadera situación de las fuerzas republicanas y sus posibilidades de resistencia.


2-COLEGIO PEREZ GALDOS
Fotografía de la colección de Albert Louis Deschamps en la que vemos el colegio Pérez Galdós, obra del arquitecto Antonio Florez. Tras la guerra sería derruido.
Imagen de la plaza de la Moncloa tomada desde la esquina con Fernández de los Ríos, a la derecha se distingue el colegio Pérez Galdós. La pared de la izquierda pertenece a la fábrica Gal.(AGA).

Pero los trimotores enemigos después de describir un amplio semicírculo enfilan otra vez el edificio de la cárcel. Los aviones rebeldes han debido adivinar que aquélla es la atalaya del Mando republicano y están resueltos a destruirla. A espaldas del general que escruta impasible el horizonte crece el zumbido de los motores que se aproximan hasta hacerse ensordecedor, se oye notablemente el silbido agudo de la bomba que cae y otra vez el formidable estruendo de la explosión. Esta vez los aviadores fascistas han acertado a dejado caer toda su carga en el recinto de la cárcel y las explosiones se suceden cada vez más próximas y horrísonas. Una de ellas se produce en la misma galería donde se halla el general Miaja y los derrumbamientos sucesivos lo envuelven todo en una gigantesca humareda que hace inutilizable el observatorio. Miaja, contuso, desciende de la terraza casi a tientas.

3-PARQUE DE BOMBEROS
Fotografía en la que se aprecia la parte posterior del colegio Pérez Galdós y a su lado el Parque de Bomberos. Este parque fue uno de los cuatros construidos en Madrid junto con el de Santa Engracia y Puerta de Toledo que todavía se conservan, así como el que existía en el solar que hoy ocupa la Torre de Valencia en O'Donnell. Observen las similitudes arquitectónicas del torreón con el de la Puerta de Toledo.

Al llegar al patio el espectáculo que se ofrece a su vista es horripilante. Las bombas que a él, que estaba en el sitio más visible, le han respetado, han producido allí una carnicería. Caídos en el suelo varios hombres alcanzados por la metralla lanzan quejidos desgarradores. Otros yacen ya inmóviles; la sangre a golpes cada vez más tenues sigue manando por las brechas abiertas en sus cuerpos que acaban de exhalar el ánima. Un hombre con las piernas segadas por la explosión se incorpora sobre los muñones sanguinolentos de sus muslos e intenta avanzar casi arrastrándose. Da unos saltos escalofriantes y cae revolcándose en la sangre que brota de todo su cuerpo acribillado. Miaja, con los ojos inyectados en sangre, avanza hacia aquella piltrafa palpitante empuñando resueltamente su pistola. No es necesario. Una sacudida más y aquel tronco mutilado se queda inmóvil para siempre.

4-OFICINAS DE LA GAL
Antonio Ortega junto a otros miembros de las Milicias Vascas Antifascistas que permanecieron en este mismo lugar durante gran parte de la guerra, posan con el edificio de las oficinas de Gal a la espalda. Prometemos una crónica de esta singular unidad muy ligada a Moncloa durante la guerra, por donde pasaron personajes como el propio Ortega, Alzugaray, Sansinenea e incluso el maestro Sorozábal autor del himno de la unidad, entre otros.
Otra imagen de miembros de las Milicias Vascas Antifascistas de Madrid con el edificio de las oficinas de la fábrica Gal al tras ellos.(Foto Crónicas de Retaguardia).
El edificio en la actualidad, en la confluencia de las calles de Isaac Peral y Fernández de los Ríos. Es el único edifico que se conserva de la época en lo que fue la plaza, aunque en todo este tiempo le ha “crecido” otro piso en donde antes había un tejado.

Ciego de furor, el defensor de Madrid sale de las ruinas humeantes de la cárcel. Las garitas de piedra que había a la entrada han sido arrancadas de cuajo. Miaja avanza atravesando una densa nube de humo y polvo, vacila y cae en un hoyo profundo producido por otra bomba. La explosión ha reventado las cañerías y el hoyo está lleno de agua en la que Miaja se hunde hasta la cintura. Cuando sale de allí sus ropas están empapadas. No importa. ¡Adelante! Hay que acudir a las avanzadas ahora mismo. Es el momento crítico del ataque enemigo según ha podido observar desde la terraza de la cárcel. Los milicianos flaquean. No hay un instante que perder si se quiere conjurar el desastre.

5-FABRICA GAL
Dos fotografías de la fábrica de perfumes y jabones Gal durante la guerra. Aunque el conjunto sufrió cuantiosos daños, la fabrica retomaría su actividad tras la guerra, permaneciendo en activo hasta los años 60’s del pasado siglo, cuando en el solar que ocupaba se construyo el actual complejo “Galaxia”. (Fotografía superior perteneciente a la colección “Crónicas de Retaguardia”, inferior AGA )

Se ha iniciado la desbandada. Los milicianos desmoralizados retroceden y van llegando en grupos a las calles Hilarión Eslava, Fernández de los Ríos y Princesa. La Plaza de la Moncloa donde se alza la cárcel está batida por la artillería enemiga, cuyos proyectiles alcanzan ya las casa de vecindad próximas, que aún seguían habitadas. En los linderos del Parque del Oeste la cortina de fuego de fusilería, de ametralladoras y morteros que han establecido los rebeldes ocasionó centenares de bajas. Muchos milicianos huyen hacia el interior de Madrid. Unos con el pretexto de ayudar a la evacuación de heridos, que son muchos, abandonan la línea de fuego para no volver; otros, sin ningún pretexto, se vuelven a sus casas descorazonados, convencidos de que toda resistencia es inútil. Al doblar una esquina cualquiera abandonan disimuladamente el fusil y las cartucheras para perderse después entre la población no combatiente.

6-PLAZA MONCLOA
Dos fotografías de un grupo de viviendas en la misma plaza. En la fotografía inferior distinguimos el edificio de “el Laurel de Baco”.(AGA).

Miaja contempla impotente la desbandada. Si los rebeldes se instalan en la plaza de la Moncloa y ocupan el edificio de la Cárcel Modelo, la perdida de Madrid es inminente porque desde estas posiciones tendrán dominada la calle de la Princesa que desciende hasta la Plaza de España y la Gran Vía. La pérdida de la plaza de la Moncloa es además la rendición inevitable del barrio de Pozas con sus arterias principales la calle Marqués de Urquijo y el Paseo de Rosales, todo el Oeste de Madrid.

El pánico crece por instantes. Los vecinos de las calles próximas abandonan sus hogares sembrando la alarma por todo Madrid. Los grupos de milicianos que vienen del frente arrancándose la insignias y los distintivos militares, desembarazándose de las cartucheras y abandonando los fusiles, son cada vez más nutridos.


7-EDIFICIO
El edificio que hacía esquina entre Fernando el Católico t la Plaza, actualmente sustituido por el que hace esquina entre esa calle y Arcipreste de Hita. (Fotografía superior Col. Deschamps, inferior AGA).

Miaja, en el centro de la plaza de la Moncloa, con sus ropas empapadas y el cuerpo dolorido por los magullamientos de la explosión, presencia furioso y desesperado la catástrofe. Un grupo más numeroso de desertores desemboca en la plaza. Miaja tiene en este instante una resolución heroica. Avanza hacia ellos como un energúmeno y desenfundando la pistola les cierra el camino.
-¡Atrás, cobardes!¡Al que dé un paso más lo mato como a un perro! ¡Atrás! ¡Canallas! ¡Hijos de mala madre!

El general, con la pistola en la mano, llega hasta los fugitivos que con los fusiles en ristre le miran un momento torvamente como bestias acorraladas y luego, subyugados por su coraje, bajan la cabeza y se repliegan avergonzados.
-¿Sois vosotros los heroicos defensores de Madrid? ¿Adónde vais huyendo como cobardes? ¿A esconderos debajo de la cama? ¡A las trincheras! ¡Volved a las trincheras! ¡Hay que saber morir como hombres!


8-LAUREL DE BACO
El Laurel de Baco era un conocido lugar de recreo del barrio, de renombre por sus cervezas de fabricación propia. El local de la plaza de Moncloa se destinaba a banquetes y celebraciones, mientras que la fabrica la estaba en la calle de la Princesa, entre Marques de Urquijo y Buen Suceso, frente al barrio de Pozas, donde ahora se alza un anexo de El Corte Inglés, que anteriormente se llamó centro comercial “El Laurel”. (Foto Crónicas de Retaguardia).
Fotografía lateral de el Laurel de Baco, a la derecha se distingue otro edificio que todavía se conserva en la actualidad, entre la esquina de las calles Fernando el Católico e Hilarión Eslava. El Laurel de Baco continuó funcionando tras la guerra.(AGA).

Las balas de las ametralladoras y los fusiles franquistas barren la plaza de la Moncloa silbando en torno del general, que, ayudado por su séquito, consigue volver a sus trincheras a aquel puñado de hombres. Los que venían tras ellos huyendo también al verles regresar, vacilan.
-¿Adónde vais? ¡El general Miaja está ahí!- les advierten los que regresan.
-¡El general Miaja!
-¡El general Miaja!
Por los parapetos y las líneas de trincheras que estaban a punto de ser abandonados corre la noticia de que el general Miaja está allí, en la línea de fuego. Aquellas masas de hombres desmoralizados por la superioridad del enemigo sientes sobre ellas lo que hasta entonces no habían sentido; la sombra, a la vez amenazadora y tutelar, del Mando. El mito del general Miaja que está allí, pistola en mano, llevando a los hombres al combate y a la victoria actúa decisivamente sobre la moral de los milicianos como si fuese posible que detrás de cada uno de ellos estuviese el general en persona sosteniéndole en la trinchera, animándole y exigiéndole imperiosamente el cumplimiento de su deber.


9-FRANCISCO LOZANO
Edifico de la calle Francisco Lozano esquina a Martín de los Heros que todavía se conserva en la actualidad. Junto a las oficinas de la fábrica Gal, son los únicos que han sobrevivido de todos los que aparecen señalados en la fotografía.(AGA).

La lucha renace. Los rebeldes no avanzan ya un paso. Miaja desde la plaza de la Moncloa envía sus ordenes a los jefes de las posiciones republicanas de la Ciudad Universitaria que hacen un fuego mortífero sobre las fuerzas asaltantes. Estas han avanzado dejándose a sus flancos unos islotes de resistencia desde los que están siendo aniquiladas.

La desbandada ha sido contenida. Todavía procura escapar hacia el interior de Madrid algún que otro miliciano despavorido. Pero la reacción general domina estas deserciones.


Florentino Areneros

Un ejemplar del semanario “Sucesos para todos” publicado en Méjico, para el que Chaves Nogales escribió 17 entregas con el título de “Los secretos de la defensa de Madrid” que se publicarían en 1938, las cuales han sido recopiladas en un libro de reciente aparición.


INDICES ANTERIORES

Pueden encontrar los índices de años anteriores haciendo clic en:

INDICE 2012

INDICE 2011

INDICE 2010


miércoles, 11 de enero de 2012

UN PERIODISTA EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA

Fotografía en la que vemos al periodista Juan González Olmedilla (con pajarita) junto a un soldado. Según la leyenda que acompaña a esta imagen en el fondo del Archivo Rojo del Ministerio de Cultura se trata de “el primer soldado que salió antes de la rendición”. (Hagan clic en cualquiera de las imágenes de la crónica para verlas ampliadas).

UN PERIODISTA EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA

Estimados lectores, nuevamente la intervención de algunos aficionados en inigualables quites nos colocan el morlaco en suerte para poder ligar otra tanda de lances con los que completar una nueva crónica. Algo posible gracias al dinamismo y la gran cantidad de posibilidades que ofrece este medio en el que publicamos, tan denostado por muchos, pero que bien utilizado es una vía de comunicación e intercambio incomparable, sobre todo para los que la Historia, y en concreto la guerracivilmaquia, es solo y simplemente una afición.

Fotografía publicada en el diario AHORA del día 21 de julio de 1936 que recoge un fragmento, en el que no aparece González Olmedilla, de la foto que encabeza esta crónica, en el pié de foto podemos leer: “...He aquí el primero de los reclutas que salió del cuartel mostrando su carnet de afiliado a una organización sindical”.

En nuestra anterior crónica de título “un torero en el Cuartel de la Montaña” publicábamos una fotografía, que a su vez había sido publicada en las páginas del diario “Ahora” del 21 de Julio de 1936, es decir al día siguiente del asalto al cuartel. En aquella imagen, un soldado con casco y fusil, muestra con su mano en alto lo que parece ser una cartilla o documento. El soldado va acompañado por dos personas, una de ellas, que viste con traje y pajarita y sostiene una pipa en su mano, le sujeta por el brazo, dando la sensación de querer desviarlo de la dirección por la que camina, tal vez para conversar con él en un lugar alejado del barullo al que parece dirigirse.

Fue uno de nuestros lectores, Bremaneur (que es la persona que desde hace años dirige con incomparable maestría el blog “la Biblioteca Fantasma”, uno de los santuarios de la guerracivilmaquia en la red), el que nos descubrió este detalle, haciéndonos ver que muy posiblemente el personaje de la pajarita fuera un periodista. Por otro lado, otro de nuestros estimados lectores que firma con el apodo de “Terceraespaña” nos confirmó que se trataba efectivamente de un periodista, además de revelarnos su identidad. Se trataba del periodista del El Heraldo de Madrid Juan González Olmedilla. También nuestro lector y colaborador, nos remitía al blog ”Germans Busquets”, en el que se podía encontrar una pequeña semblanza de este periodista.

viernes, 6 de enero de 2012

UN TORERO EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA

Portada del diario “Ahora” del 21 de Julio de 1936. La persona que aparece en esta fotografía ha sido identificada en un artículo de Raúl Cesar Cancio “Supremo” publicado en el Nº 20 de la revista Frente de Madrid. (Clic en cualquiera de las imágenes de la crónica para ampliarla).

UN TORERO EN EL CUARTEL DE LA MONTAÑA

En Julio del pasado año, coincidiendo con el 75 aniversario del golpe militar que desencadenó la Guerra Civil Española, publicamos una serie de crónicas relacionadas con los acontecimientos que en aquellas fechas tuvieron lugar en Madrid. Por un lado seguimos la monumental obra del maestro Luís Romero “Tres días de julio” para publicar tres crónicas basadas en aquel inigualable trabajo, una para el día 18 de julio (Ir a la crónica), otra para el 19 de Julio (Ir a la crónica) y finalmente una para el día 20 de julio (Ir a la crónica) siendo esta última la que recogía el episodio del asalto al Cuartel de la Montaña.

A raiz de esta fotografía publicamos una crónica dedicada a la figura del comandante de la Guardia Civil José Bretaño que aparece en ella. Esta fotografía también sería publicada por “Ahora”.

Posteriormente publicamos dos crónicas centradas en la figura de dos protagonistas de aquellos momentos, que muchos estudiosos podrían considerar como “menores”, aunque para esta redacción a la que me honra pertenecer, estos personajes tangenciales olvidados de las grandes crónicas, tienen una importancia capital a la hora de conocer la verdadera historia de la Guerra Civil española. Esas dos crónicas nacieron a raíz de identificar a dos de esas personas en una de las numerosas fotografías que de aquel episodio se conservan, concretamente en la de un parapeto el la esquina de la Plaza de España con la calle de Ferraz, justo en el portal del edificio que se conoce como Casa Gallardo. La primera crónica se tituló “Vida y muerte del teniente Máximo Moreno” (Ir a la crónica), un teniente de la Guardia de Asalto implicado en el asesinato de Calvo Sotelo, que finalizaría sus días pocas semanas después en circunstancias singulares tras tener que realizar el avión donde ejercía como artillero un aterrizaje de emergencia. La segunda crónica tenía por título “Vida y muerte del comandante José Bretaño” (Ir a la crónica y los comentarios), un comandante de la Guardia Civil que tuvo un papel destacado en el asalto al cuartel al mando de sus hombres, pero que sin embargo sería posteriormente detenido, siendo asesinado a las pocas semanas junto a las tapias del Cementerio del Este. A partir de estas dos crónicas, y gracias a los comentarios y aportaciones de nuestros lectores en las mismas, el análisis de las fotografías, y alguna filmación, continuaron aportando una tremenda cantidad de información que permitió entre otras cosas identificar a otras personajes en el ya famoso parapeto, como el que fuera comandante del 5º Regimiento Enrique Castro Delgado o el anarquista Benigno Mancebo. Si son ustedes buenos aficionados les recomiendo encarecidamente visitar esas crónicas, pero sobre todo los comentarios que encontrarán a continuación de las mismas.

Otra imagen de los momentos previos al asalto del Cuartel de la Montaña que sería publicada por “Ahora” en la que distinguimos entre otros al teniente de la Guardia de Asalto Máximo Moreno, al que dedicaríamos otra crónica en estas páginas.

martes, 27 de diciembre de 2011

LA APOTEOSIS

El monumental edificio de La Telefónica en la Gran Vía madrileña en una foto de los años treinta.(Clic en cualquier imagen para ampliar)

LA APOTEOSIS

Al bajar por la escalinata del Círculo de Bellas Artes, todavía absorto en el recuerdo de la apoteósica faena que acababa de contemplar, las ideas se amontonaban en mi cabeza. El edificio en sí, su monumental escalera, sus esculturas y esa música de piano que parecía no salir de ningún sitio, me hicieron comprender lo que el arquitecto Antonio Palacios debió sentir al diseñar este monumento: construir un templo sagrado donde albergar las Bellas Artes para que pudieran ser reverenciadas por los mortales. También me vino a la cabeza un libro de un escritor británico atormentado por el opio de nombre Thomas de Quincey, que publicó allá por el primer tercio del Siglo XIX con el título de “Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes”. Y yo me pregunto amigos lectores: ¿y por qué la guerracivilmaquia no puede considerarse también como una de la Bellas Artes?. Según de Quincey: “se empieza por un asesinato, se sigue por el robo y se acaba bebiendo excesivamente y faltando a la buena educación”, con la guerracivilmaquia puede pasar algo parecido, se empieza por asistir a una conferencia, se continua entrando a algún foro o blog, y al final se acaba por comprar un libro, ¿existe mayor perversión posible aunque sea para regalar?. Así es queridos lectores, después de lo visto ayer, yo elevaría una petición a las autoridades u organismos competentes para que la guerracivilmaquia sea declarada como una de las Bellas Artes, y a poder ser, con carácter retroactivo.

Antes de narrarles las memorables faenas de esta incomparable terna de artistas, me detendré en tratar de referirles como fueron los momentos previos al festejo y el ambiente que se vivía en los tendidos. Desde horas antes del comienzo del paseillo una incontenible muchedumbre burbujeaba alrededor de las taquillas del coso, donde los reventas pudieron hacer su agosto. Ante la avalancha de publico las puertas del monumental coso se abrieron con inusitada antelación, y en breves momentos se podían contemplar los tendidos ya completamente abarrotados, en la plaza no cabía un alfiler, y muchos de los aficionados que no habían conseguido una localidad de asiento se colocaban buenamente donde mejor podían, ante la desesperación de acomodadores y alguacilillos que trataban de mantener diáfanos los pasillos.

El Círculo de Bellas Artes donde tuvo lugar el apoteósico festejo con el que Gefrema cerro sus actividades en 2011, el año del 75 aniversario.

El éxito de la convocatoria era incontestable, no cabía la menor duda del acierto de Gefrema al elegir este monumental e incomparable coso, así como al componer el cartel con tres indiscutibles figuras y seleccionar para la lidia a esta atrayente ganadería, con estos mimbres no era difícil tejer un gran cesto con el que cerrar de manera apoteósica este año de 2011 que se acaba, el año del 75 aniversario. Pero permítanme que antes de ir a la crónica propiamente dicha les hable brevemente de la figura de un socio de Gefrema que tiene mucha responsabilidad en este clamoroso éxito. Se trata de una persona de una modestia infinita, benemérita abnegación y enorme capacidad de sacrificio y entrega, un hombre que trabaja en la sombra, al cual le produce una singular alergia el hecho de salir en los papeles, al contrario de otros muchos dispuestos incluso a pagar (o dar tormento a los periodidstas con la ya conocida retranca de “sácame, pon algo de mi,…” a la que ya estamos acostumbrados) por recibir una buena crítica o ver ensalzada su obra. Una vez finalizado el festejo me dirigí a el para felicitarle por su labor y comunicarle que “tamaña hazaña habría de ser conocida por el entero mundo”, a lo que él, en su infinita modestia me pidió, casi me suplicó, que por favor no mencionara su nombre, en su humildad sostenía que el éxito se debía a la labor de todos y cada uno de los socios de Gefrema, de los que él era solamente uno más. Sin embargo para los que como yo todavía creemos en la Justicia, es de ley citar a esta persona, aunque no me vuelva a hablar en la vida por ello, me refiero al benemérito, abnegado Carlos Díaz Hernando “Secretario”, cuya labor y gestiones han sido fundamentales para el éxito de esta singular empresa. Desde aquí nuestro perpetuo y sincero agradecimiento.

sábado, 17 de diciembre de 2011

25 MILITARES DE LA REPUBLICA

El libro “25 Militares de la República”presentado el pasado miércoles en Madrid.

25 MILITARES DE LA REPÚBLICA
 
(ULTIMA HORA: AL FINAL DE ESTA CRÓNICA PODRÁN ENCONTRAR UNA IMPORTANTE NOTICIA)

En este mundo de la guarracivilmaquia en muchas ocasiones la información sobre los festejos y otros acontecimientos se trasmite de aficionado a aficionado, lo que provoca en alguna que otra ocasión esta información no se corresponda con la realidad, algo que sucedió con la presentación del libro “25 Militares de la República” publicado por el Ministerio de Defensa. Un aficionado amigo (del que no mencionaremos el nombre) comunicó que el pasado día 14 a las 19:00 horas harían el paseillo en el monumental e histórico santuario de la librería Marcial Pons los afamados diestros Ángel Viñas, Jesús Núñez y el gran historiador, y mejor madridista, Ángel Bahamonde Magro. Ante tamaña oportunidad a las 18:00 horas ya se encontraba el diestro de la Cuesta de Areneros en la primera fila de las taquillas el inigualable Moncloveño, con un ejemplar del libro “El Real Madrid en la Historia de España” para que se lo firmara el maestro Bahamonde. Al igual que Moncloveño, atraidos por el reclamo, allí estaban otros beneméritos aficionados como son Inés Tremis, Capa y Orwell, Sandoval finalmente no pudo asistir ya que estaba “con el griego”(sic). La decepción fue grande cuando se confirmó que ninguno de esos tres consagrados diestros lidiarían esa tarde, pero tras un momentáneo enfado los ánimos se calmaron al constatar que los diestros que iban a lidiar y principalmente la categoría de la ganadería, prometían una tarde memorable.

De izquierda a derecha contemplamos a Capa, Moncloveño, Inés Tremis, Orwell y a Cuatro Vientos charlando amigablemente con una elegante señorita.

Como era de prever se produjo un lleno hasta la bandera, en la librería Marcial Pons no cabía un alfiler, la expectación era máxima. En los abarrotados tendidos, además de los ya mencionados aficionados, se encontraban algunas de las primeras figuras de la guerracivilmaquia y del mundo de la cultura, así como algún que otro representante del estamento militar, entre todos ellos destacar la presencia del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general José Julio Rodríguez. Y por supuesto, como en cualquier festejo de categoría, allí se encontraba ese magistral torero Juan Manuel Riesgo “Cuatro Vientos”, uno de los ilustres historiadores que han colaborado en la redacción del libro escribiendo dos de las 25 biografías que recoge el volumen, el cual no paró de firmar autógrafos y de hacerse fotos con los aficionados antes del comienzo del festejo.

Con la puntualidad de un toque de diana comenzaron el paseillo los tres diestros que habrían de lidiar con el morlaco, un soberbio ejemplar de 900 páginas, marcado con el hierro del Ministerio de Defensa. En el centro se situó don Fernando Flóres Gímenez, Director General de Relaciones Institucionales del Ministerio de Defensa, a su derecha Javier García Fernández “El Panfle”, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Alicante y Director general de Reclutamiento del Ministerio de Defensa, así como coordinador del libro que allí se presentaba. En el otro extremo de la mesa se ubicaba el popular diestro Jorge Martínez Reverte, autor de libros tan conocidos como “La Batalla de Madrid”, o “La Batalla del Ebro”, o el editado recientemente sobre la División Azul, entre otros trabajos. Un diestro muy conocido del gran público, gracias a sus periódicas apariciones televisivas.

jueves, 1 de diciembre de 2011

¿BRIGADISTAS INTERNACIONALES EN EL PAIS VASCO?

Fotografía perteneciente a los fondos del International Brigades Memorial Archives, en la que (según el texto que la acompaña) se ve a un grupo de brigadistas desembarcando de un tren.

¿BRIGADISTAS INTERNACIONALES EN EL PAIS VASCO?

En ocasiones una simple fotografía, aparentemente sin ninguna característica especial, puede convertirse en un extraordinario documento historiográfico. Tal y como explicó el maestro Carlos García-Alix “Rufian” en una conferencia, que tuvo su correspondiente crónica en esta publicación, las fotografías te hablan, solamente es necesario hacerles las preguntas adecuadas. A partir de una fotografía y de las pistas que esta nos ofrece, podemos llegar a conclusiones contrastadas y establecer diferentes hipótesis para trabajar posteriormente con ellas. Podemos encontrar múltiples ejemplos, sin ir más lejos en este mismo medio podemos encontrar la crónica dedicada al comandante Bretaño, donde a partir de la foto de uno de los parapetos y gracias a los comentarios de nuestros lectores, se consiguió identificar a alguno de los personajes que aparecían en ella y recuperar diferentes testimonios y trabajos relacionados con el asalto al Cuartel de la Montaña en Julio de 1936 (IR A LA CRÓNICA Y LOS COMENTARIOS). Otro ejemplo más reciente lo tenemos en el foro de Gefrema, un lugar ejemplar de intercambio y debate caracterizado por el rigor y objetividad de las intervenciones de los participantes. En este foro, y dentro de un hilo que comenzó con una ruta por las calles de Madrid con motivo de la conmemoración del 75 aniversario de la llegada de la Brigadas Internacionales a Madrid, aparecieron dos fotos, prácticamente idénticas, de un grupo de brigadistas caminando. Lo que parecían dos fotos sin mayor trascendencia han dado lugar a un interesantísimo debate que ha conseguido arrojar mucha luz sobre la fecha en la que los brigadistas llegaron a Madrid, confirmando algunas teorías y estudios, y cuestionando o matizando otros, como es el caso del testimonio de Vicente Rojo.

A partir de la fotografía de este grupo de brigadistas tomada en Madrid en noviembre de 1936 publicada por varios periódicos de la época, se inició un interesante debate en el Foro de Gefrema sobre la fechas de llegada y de entrada en combate, así como sobre otros aspectos relacionados con los voluntarios internacionales en la Batalla de Madrid.

En la ruta de Moncloveño citada anteriormente, el diestro de la Cuesta de Areneros obsequió a los aficionados con una cuidada documentación, que incluía una extensa selección gráfica de fotografías relacionadas con el evento. Entre las fotos que el diestro estuvo recopilando se encontraba una fotografía que de confirmarse alguna de las trazas que de un analisis inicial se podían obtener, supondría localizar un excepcional documento gráfico sobre el momento de la llegada de los brigadistas a Madrid. Sin embargo un torero de la categoría de Moncloveño, que ha lidiado ya en muchas plazas con morlacos de las más variopintas ganaderías de carretes, no permite que salte cualquier ejemplar al albero sin haberlo estudiado atentamente antes de su lidia.

La foto en cuestión apareció publicada en el libro “International brigades in Spain 1936-39” de Ken Bradley y Mike Chappell, publicado por Osprey en 1984. La mayoría de las fotografías de este trabajo pertenecen al “International Brigades Memorial Archive” que a su vez se incluye en los fondos de “The Marx Memorial Library”, ubicada en Londres. Este importante archivo es una de las fuentes básicas para el estudio de las Brigadas Internacionales por el número e importancia de los documentos que en el se pueden encontrar, durante años estos fondos han sido estudiados y catalogados por personal cualificado, lo que les otorga un valor añadido.

Portada del libro en el que aparece publicada la fotografía de nuestra cabecera.

La fotografía a la que nos referimos la pueden contemplar ustedes en la cabecera de esta crónica, y como podrán apreciar se trata de una fotografía sin ninguna trascendencia ni significado aparentes. En ellas aparece un grupo de soldados que caminan por el anden de una estación de ferrocarril, junto a un tren del que muy posiblemente hayan descendido momentos antes, a su derecha un niño sobre las vías contempla la escena. En el pie de foto de la publicación encontramos el siguiente texto: “unidentified international brigade unit disembarking from a train; dark berets are worn by most but a few wear the pasamontaña”, cuya traducción más o menos podría ser: “unidad no identificada de las Brigadas Internacionales desembarca de un tren; la mayoría de los soldados usan boinas oscuras, aunque algunos visten pasamontaña”. Como pueden comprobar una foto más, sin embargo si observamos con más detenimiento la imagen podemos llegar a plantearnos alguna pregunta.

Una locomotora eléctrica Brown Boveri fabricada en Suiza, también conocida como cocodrilo, idéntica a la que aparece en la fotografía de los brigadistas.

Cuando esta foto llegó a las manos de Moncloveño mientras preparaba su ruta, lo primero que pensó es si esta fotografía podría corresponder a la madrileña estación de Atocha, si fuera así, se podría tratar del instante en el que llegaban a Madrid los primeros brigadistas, dado que según diversas fuentes sería este el medio de transporte utilizado para su traslado, sin duda un momento histórico. Ahora la tarea consistía en ver si a partir de la información de la foto se podría obtener algún dato que confirmara esa hipótesis. Una de las pistas que encontramos en la imagen es la locomotora, aunque no se ve la totalidad de la misma si que se distinguen diferentes elementos que pueden ayudar en su identificación. Pero entre todos ellos, destaca uno que llama poderosamente la atención: la locomotora tiene pantógrafo (mecanismo articulado por el que la locomotora toma la corriente de la catenaria), es decir se trata de una línea electrificada.

La Compañía de Ferrocarriles Vascongados adquirió 10 locomotoras eléctricas Brown Boveri en 1928, que prestaron servicio hasta bien entrado el último cuarto del pasado siglo. (Foto Railwaymania).

En los temas relacionados con el ferrocarril, en Gefrema tenemos la suerte de contar con un especialista en la materia: el maestro José Antonio Grandell, un apasionado de todo lo relacionado con este medio de transporte. le enviamos la fotografía para conocer su opinión, y a su vez Grandell se la remitió a José Manuel García un auténtico maestro en estas lides, un Cossio andante del mundo del ferrocarril. Tras estudiar la imagen detenidamente, las conclusiones a las que llegaron este par de expertos, ofrecerían mucha luz sobre los secretos que esta fotografía encerraba, pero a su vez también levantaba muchas sombras.

Dos locomotoras del mismo modelo que la que aparece en las fotografías e los brigadistas en la estación de Durango. (Foto Railwaymania).

La locomotora que aparece en la imagen es una Brown Boveri (fabricada en Suiza por la compañía Brown, Boveri & cie que se encargaría de la parte eléctrica, mientras que la compañía belga Haivie St Pierre se encargaría de la fabricación de la parte mecánica). Una de las diez locomotoras que adquirieron en la Compañía de Ferrocarriles Vascongados en 1928 (alguna de las cuales continuarían dando servicio hasta el último cuarto del pasado siglo) para operar en sus líneas electrificadas. Como curiosidad comentar que estas diez locomotoras serían bautizadas con los nombres de 10 montes del País Vasco y en la actualidad se conservan tres, Ulía, Bizkargi y Arrate, que se pueden contemplar en el Museo Vasco del Ferrocarril, y otras cuatro locomotoras de aquellas diez (Kalamua, Andux, Irukurutzeta y Galdaramiño) se conservan en otros puntos de España y Europa. Estas 10 máquinas eléctricas se desplazaban sobre vías métricas, es decir lo que se conoce por vía estrecha.

La bilbaína estación de Achuri, un lugar donde bien podría haberse tomado la fotografía.

Si comparamos la imagen de los brigadistas con alguna de las que acompañan esta crónica podremos comprobar las coincidencias (puertas y ventanas, rejillas de ventilación, foco delantero, pantógrafo, etc.) y si nos fijamos en el ancho entre los raíles donde se encuentra el niño de la fotografía, comprobamos que es menor al habitual de los ferrocarriles en España, es decir se trata de una vía de ancho métrico (1.000 mm) en vez del ancho más común en la mayoría de lineas del país, conocido como ancho ibérico por utilizarse principalmente en Portugal y España (1.668 mm)

Estas locomotoras solamente funcionaban en aquella época en el Pais Vasco, por lo tanto la fotografía tuvo que ser tomada en algún punto de la red de la Compañía de Ferrocarriles Vascongados. Nuestros expertos consideran que posiblemente se trate de la bilbaína estación de Achuri, aunque bien podía tratarse de cualquier otra de aquella línea electrificada.

El correo Bilbao-San Sebastián, con su locomotora Brown Boveri, preparado para partir en la estación de Achuri de Bilbao. (Foto Railwaymania).

Si estas deducciones son correctas podemos afirmar que la fotografía se tomo en algún lugar del País Vasco, aunque sin poder concretarlo en un punto exacto con absoluta certeza. Ahora la duda es saber si en algún momento, alguna unidad de las Brigadas Internacionales estuvo en el Pais Vasco. Después de indagar en por diversos medios, consultar diferentes fuentes, así como consultar a varias personas que han trabajado sobre las Brigadas Internacionales, la respuesta es que ninguna unidad de las BI participó en los combates en el Pais Vasco, ni en ningún frente del norte, es decir ni de Santander ni de Asturias. Solamente hemos constatado la participación de voluntarios extranjeros durante los combates de Irun, en el verano de 1936. En aquella ocasión, finales de agosto de 1936, desde Francia cruzarían la frontera grupos de combatientes que se unirían a las fuerzas leales para la defensa de la localidad guipuzcoana. En aquella ocasión un total de sesenta extranjeros combaten junto a los republicanos vascos.

— Un grupo de ocho hombres (tres alemanes, un polaco, un francés, un belga). Jefe: un checo, veterano de la Legión Extranjera Francesa. Ayudante: Leib Jampolski, llamado Jean Paul, comunista de Besarabia.
— Grupo de una docena de hombres, italianos. Jefe: Maurovitch Remigio, llamado Gorizia (italiano, comunista).
— Grupo Edgar André: 4 hombres, después diez. Alemanes. Jefe: «Papá», alemán, veterano del 14, social-demócrata.
— Una unidad de unos 200 hombres, en su mayoría vascos, mandada por el capitán francés Jacques Menachem, incluyendo a algunos extranjeras: franceses, húngaros, polacos. El grupo Edgar André, de Papá, se integra en ella.
— Grupo Walery Wroblewski: 9 hombres, polacos, comunistas. Jefe: Francis Palka. (fuente: www.sbhac.net)

Un grupo de milicianos vascos, muchos de los cuales utilizan la tradicional boina, observen que en algunas se aprecia que tienen cosidos o prendidos diferentes emblemas, lo que coincide con lo que podemos observar las boinas de los soldados que aparecen en la fotografía del tren.

Irun caería ese mes, y la comunicación con Francia de la zona republicana del norte quedaría cortada. Ahora la pregunta sería si los combatiente de la fotografía, pertenecen a aquel grupo de voluntarios que combatieron en Irun; a nuestro entender sería una teoría con poco fundamento ya que muy posiblemente de haber existido esa unidad de extranjeros seguramente nos hubiera llegado alguna referencia o testimonio. Otra hipótesis que podríamos manejar es la de que los soldados que se ven en la foto, no sean extranjeros, si no que se trata de una unidad de la zona, lo que justificaría de alguna manera la utilización generalizada de boinas, en algunas de las cuales podemos distinguir un emblema o escudo prendido a las mismas. De ser esta teoría la correcta, entonces nos quedaría la duda de saber como esta fotografía pudo llegar hasta los fondos del International Brigades Memorial Archives. Seguramente el motivo pudiera ser la similitud en la indumentaria con algunos brigadistas, especialmente con los brigadistas de nacionalidad francesa, muchos de los cuales utilizaban también boina de manera habitual.


Dos fotografías de milicianos vascos tomadas por David Seymour “Chim”, compañero de Robert Capa y Gerda Taro, en las que podemos apreciar con detalle los escudos y emblemas prendidos en las boinas. Ambas fotografías pertenecen a la “Maleta Mexicana”.

Llegados a este punto hemos podido comprobar como la fotografía se tuvo que tomar en alguna localidad del País Vasco por donde pasara alguna de las líneas de la Compañía de Ferrocarriles Vascongados, preparada para la circulación de locomotoras Brown Boveri como las de la fotografía, que circularían sobre vía métrica , pero quedaría por identificar a los soldados que aparecen en la fotografía, ¿brigadistas o soldados vascos?. El debate queda abierto, y esperamos que cualquier aportación de nuestros lectores nos ayuden a desvelar esta apasionante incógnita.

Florentino Areneros.