sábado, 14 de agosto de 2010

EL MERCADO DE ARGÜELLES, NERUDA, LOS BOMBARDEOS DEL 36 Y LA VIRGEN DE LA PALOMA.

La Casa de las Flores, obra del arquitecto Secundino Suazo y residencia del poeta Pablo Neruda al comienzo de la guerra, fotografiada tras sufrir los bombardeos durante la guerra civil. (Haga click en cualquiera de las imágenes para ampliarlas)

EL MERCADO DE ARGÜELLES, NERUDA, LOS BOMBARDEOS Y LA VIRGEN DE LA PALOMA.
Estimados lectores, de nuevo y para no perder esa aureola de prestigio que tanto nos ha costado conseguir a lo largo de todo este tiempo, volvemos a faltar nuevamente a nuestra palabra y no vamos a publicar la prometida crónica sobre los Sanfermines de Julio de1936, que pensábamos publicar el mes pasado coincidiendo con la celebración de tan tradicional festejo, para que luego alguien diga que se están perdiendo las tradiciones en España. Crónica que ya esta prácticamente terminada a falta de atar algunos flecos sobre los textos de Félix Maíz, secretario del principal protagonista de aquellas jornadas, el general Emilio Mola, que organizó la conspiración utilizando el sobrenombre de “El Director”. En especial los flecos referidos a la muerte del general golpista en un misterioso accidente aéreo que todavía según algunos autores no ha sido aclarado suficientemente. Una crónica en la que se mezclan toros y guerra civil, tan del agrado de nuestros lectores. Confiemos en que para antes de julio de 2011 cuando se cumpla el 75 aniversario de aquellos acontecimientos, la anunciada y esperada crónica haya visto la luz.

Si el mes pasado tuvimos que suspender la publicación de tan esperada crónica por los aconteceres de ese ya legendario Mundial Sudafricano, en esta ocasión es debido a la aparición en la prensa de un tema de especial interés para mi y en concreto para ese sin par y joven diestro, retirado de los ruedos en plena apoteosis triunfal, que responde al nombre de “Moncloveño”. Desde hace unos meses he estado siguiendo un foro sobre asuntos madrileños, autentico Sanedrín de sabiduría enciclopédica, ágora de inagotable debate sobre la historia de Madrid, donde vierten sus conocimientos un nutrido grupo de eruditos capitaneados, y sin querer desmerecer a ninguno, por la sin par María Isabel Gea, autora de un buen número de trabajos, alguno de los cuales ya se ha convertido en indispensable para cualquiera que quiera saber de la historia madrileña. Parafraseando al gran José Luis López Vázquez en la no me nos grandiosa “atraco a las tres”, si tengo el honor de que esté usted leyendo estas líneas estimada María Isabel permítame que me presente: “Florentino Areneros. Su esclavo, su siervo, su rendido admirador”.

¿Por donde iba?..., bien, como les comentaba, yo era un asiduo seguidor de ese sin par foro aunque sin atreverme a participar debido a mis notables carencias, hasta que un día tras la final del Mundial, se publicó una entrada sobre el triunfal desfile de la Selección por la calle de La Princesa, en concreto a su paso por la calle de Altamirano. Impulsado como por un resorte me registré y realicé mi primera intervención en el albero de tan afamado foro, y dicho y hecho, registrarme y desparecer el foro de la red fue todo uno, incluso llegue a pensar que asustados, habían huido de mi. Pasaron los días y en este blog apareció un mensaje de un lector llamado Illán, que los dioses guarden muchos años, en el cual me indicaba que el foro no había desaparecido, si no que se había mudado de dirección. Lo que me produjo, como pueden ustedes imaginar, una gran alegría.

Documento diplomático que acredita la residencia de Pablo Neruda en la Casa de Las Flores, concretamente en el 19 de la calle Gaztambide.
Hace unos días apareció la noticia de que el Mercado de Argüelles, inaugurado en 1949, iba a ser remodelado, y el periodista que escribía el artículo terminaba relacionando el mercado con los versos que escribió Pablo Neruda en los primeros meses de la guerra civil donde mencionaba el mercado de Argüelles. Yo manifesté que seguramente el periodista estuviera equivocado, pero sin embargo, uno de los participantes habituales en ese foro, auténtico faro de sabiduría en todo lo referente al barrio de Argüelles, comentó que según testimonios de antiguos vecinos, en el solar del mercado, y antes de la guerra, se ponían puestos habitualmente, componiendo un singular mercado al aire libre. Según algunos testimonios que yo había recogido anteriormente, durante la guerra existía un mercado estable en la calle Marques de Urquijo, o Paseo de Areneros como se conocía entonces. Sin duda era un tema interesante para lidiar, y sin pensarlo dos veces comenzamos una ardua investigación en los extensos archivos de la redacción de Sol y Moscas de la que a continuación les mostramos los extraordinarios resultados obtenidos.

Todo empieza con la poesía de Pablo Neruda, titulada: “EXPLICO ALGUNAS COSAS” . Veamos alguno de sus versos:

Yo vivía en un barrio/ de Madrid, con campanas,/ con relojes, con árboles.
Desde allí se veía/ el rostro seco de Castilla/ como un océano de cuero. Mi casa era llamada/ la casa de las flores, porque por todas partes/ estallaban geranios: era/ una bella casa/ con perros y chiquillos./ Raúl, ¿te acuerdas?/ Te acuerdas, Rafael?/ Federico, ¿te acuerdas?/ debajo de la tierra,/ te acuerdas de mi casa con balcones en donde / la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano, hermano!/ Todo/ eran grandes voces, sal de mercaderías,/ aglomeraciones de pan palpitante,/ mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua/ como un tintero pálido entre las merluzas:/ el aceite llegaba a las cucharas,/ un profundo latido/ de pies y manos llenaba las calles,/ metros, litros, esencia/ aguda de la vida,/ pescados hacinados,/ contextura de techos con sol frío en el cual/ la flecha se fatiga,/ delirante marfil fino de las patatas,/ tomates repetidos hasta el mar./ Y una mañana todo estaba ardiendo,/ y una mañana las hogueras/ salían de la tierra/ devorando seres,/ y desde entonces fuego,/ pólvora desde entonces,/ y desde entonces sangre./ Bandidos con aviones y con moros,/ bandidos con sortijas y duquesas,/ bandidos con frailes negros bendiciendo/ venían por el cielo a matar niños,/ y por las calles la sangre de los niños/ corría simplemente, como sangre de niños.


Y termina:

Venid a ver la sangre por las calles,/ venid a ver/ la sangre por las calles,/ venid a ver la sangre/ por las calles!

viernes, 23 de julio de 2010

EL OTRO DESFILE DE LA VICTORIA

La diosa Cibeles engalanada como en todas las grandes ocasiones la mañana del pasado domingo 11 de Julio. (Doble click en cualquiera de las imágenes para ampliarla).

EL OTRO DESFILE DE LA VICTORIA
El 28 de Marzo de 1939, tras casi dos años y medio de asedio y resistencia, la ciudad de Madrid iba a ser entregada a las tropas franquistas. Cumpliendo ordenes del coronel Segismundo Casado, el cual a principios de ese mes se había hecho con el control del poder en la zona republicana tras un golpe de fuerza contra el Gobierno de Negrín, el también coronel Adolfo Prada se dirige a las ruinas del hospital Clínico, para hacer entrega de la ciudad al Coronel Losas, que mandaba la 16 División de las fuerzas de Franco que ocupaban parte de la Casa de Campo y de la Ciudad Universitaria. Con este acto simbólico se ponían fin a casi mil días de combates que habían costado la vida a miles de personas, aunque posteriormente morirían muchos mas.

El Ejército de Franco que rodea casi totalmente la ciudad se prepara por fin para entrar en la ciudad tras no haberlo podido conseguir tras varios intentos con las armas. El honor de hacerlo en primer lugar esta reservado a las tropas que han permanecido en la Ciudad Universitaria, sin duda la zona más dura de todo el frente, donde las posiciones de ambos bandos han estado separadas por escasos metros, ocupando unos algunas facultades y el resto el bando contrario. En esta situación, que se ha mantenido prácticamente inamovible desde noviembre de 1936, las bajas han sido muy elevadas en ambos bandos, y también han sido enormes las penalidades que han tenido que experimentar, de ahí que sean los elegidos para entrar en primer lugar en la ciudad.

La entrada se haría por la principal avenida que desemboca en la Ciudad Universitaria, es decir por la actual calle de La Princesa que durante la República se había llamado Vicente Blasco Ibáñez. Al frente de ese singular desfile se encuentra un joven teniente de Ingenieros del Regimiento Valladolid nº 7, José María de Yturriaga, que sería filmado y retratado por diferentes medios de prensa, convirtiéndose en imagen de aquel momento. Sin embargo aquel improvisado “desfile de la victoria” escenificaba un tremendo drama, era la puesta en escena de la irremediable división entre las dos Españas a las que se refiriera Machado, era el documento gráfico que mostraba como se abrían unas terribles heridas que tardarían décadas en cerrarse, para gran parte de la nación comenzaban un largo periodo de dificultad, represión, violencia y penurias. El momento de la entrada nos lo narra el protagonista, José María de Yturriaga, de la siguiente forma:

“Primero tuvimos que volar un muro construido por el ejército republicano que nos impedía el paso a la altura de la perfumería Gal (actual edificio Galaxia) y luego entramos. Nos tumbamos en el suelo para evitar que los cascotes nos cayeran en la cabeza. Luego, a pie, marchamos por la calle de la Princesa y en Leganitos y un poco después, ya en la Gran Vía, fuimos retratados y filmados” (publicado en El País 28-3-2009).

El teniente José María Yturriaga al frente del improvisado desfile del 29 de Marzo de 1939 por la calle de La Princesa a la altura de la Plaza de España.

Han tenido que pasar setenta y un años y algunos días desde aquel momento para que otro “desfile de la victoria” atraviese de nuevo la calle de La Princesa, pero esta vez, al contrario que aquel, no ha significado ninguna ruptura ni desunión, al contrario, se ha constituido en un motivo de encuentro para la inmensa mayoría de los españoles, que por primera vez en muchos años, y quizá en una de las muy escasas ocasiones a lo largo de la historia de este país, han estado de acuerdo en una causa común. En nuestra crónica anterior ya hablamos de este momento comparando a España con una paella, y han sido innumerables las lineas que se han escrito en los diferentes medios de comunicación dejando constancia de este fenómeno social y de su trascendencia. Por eso en esta crónica vamos a limitarnos a dejar constancia gráfica de este momento, comparando alguna de ellas con imágenes de aquel mes de Marzo de 1939, de tan contrario signo a las vividas ese 11 de Julio de 2010. ¿Se imaginan amigos lectores a alguien gritando en la calle Princesa en Marzo de 1939 “Viva La Roja”?.

LOS PROLEGÓMENOS
Ya desde primeras horas de la mañana se presentía en la ciudad que iba a ocurrir algo especial, se respiraba un aire festivo y en el ambiente flotaba una sensación especial. Para pulsar el momento desde nuestra redacción enviamos a cubrir la información al más experimentado de todos nuestros reporteros gráficos, al laureado FOTO JAZ, que eligió el punto neurálgico de La Cibeles para disparar su cámara e inmortalizar el histórico momento. He aquí alguna de aquellas instantáneas de este amplio reportaje.

Imagen del reportero francés Albert Louis Deschamps tomada en los últimos día de Marzo del 39 en la que vemos la Plaza de la Cibeles, con la estatua protegida para evitar lo daños de los bombardeos.


La Cibeles el pasado 11 de Julio momento antes de la gran final.

Los repartidores de Telepizza se suman a la fiesta animando desde primeras horas de la mañana , aqui les vemos por el Paseo de Recoletos.

miércoles, 14 de julio de 2010

LA ROJA (CON PERDÓN), EL DUQUE DE ALBA Y EL DUQUE DE FUENTEALBILLA.

LA ROJA (CON PERDÓN), EL DUQUE DE ALBA Y EL DUQUE DE FUENTEALBILLA.


Los jugadores de La Roja reciben el trofeo de la Copa del Mundo. (Doble Click en cualquiera de las imágenes para ampliar).

"Maldito pulpo, me sepultó en el ridículo. Destruyo la obra de toda mi vida". David Spiegelhalter, profesor de Estadística y Probabilidades de la Universidad de Cambrigde, en referencia al pulpo Paul.

Si hacen ustedes memoria amigos lectores en una crónica anterior publicada en este semanario titulada "De los Austrias a Mourinho" recordábamos la llegada de esta dinastía al trono de España y como el primer monarca de la misma, Carlos I, se iba a convertir por diferentes rebotes hereditarios en el monarca más poderoso de todo el orbe, quedando bajo su autoridad gran parte de los territorios europeos entre ellos los Países Bajos, parte de los cuales conforman la actual Holanda. Tener que gobernar tantos territorios y tan diversos no es tarea fácil, sobre todo si enciman te lo complican británicos, franceses y hasta los mismos Papas de Roma, sin olvidar al taimado Turco. Con un panorama así y teniendo en cuenta que en aquellos tiempos todavía no existía la ONU, la solución a los diferentes conflictos que se pudieran producir ya se la imaginaran ustedes, se aplica por decreto la ley del más fuerte.

Además de que en aquellos tiempos no existía la ONU, tenían también el serio handicap de que tampoco existiera el avión, lo más rápido y fiable que se conocía era el caballo al galope, solo superado por el lanzamiento de emisario a la catapulta, aunque bien es cierto que el caballo ofrecía una menor siniestralidad y mayor eficacia. Por lo tanto era prácticamente imposible que un soberano si sus dominios eran muy extensos, pudiera estar todos los lugares donde había jaleo, lo que solucionaba delegando, algo tan en boga en la empresa privada actual. Y para ello elegían a personas de su total confianza y que hubieran demostrado su inquebrantable lealtad a la corona, aunque en muchas ocasiones les saliese el tiro por la culata con la elección. Sería interminable el recordar a los innumerables virreyes, validos y otros cargos de designación directa, entre los que podríamos encontrar individuos de las más diversas cataduras, desde grandes hombres hasta auténticos canallas, así como un elevado número de inútiles, seguramente el grupo más numeroso, si no que se lo pregunten a los Borbones. Hoy nos vamos a centrar en uno de esos hombres en los que los reyes ponían su confianza, en Don Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el Gran Duque de Alba (ya lo ven amigos lectores, otro noble con nombre de Brandy).


Un retrato del Duque de Alba en su etapa en Flandes.

El Duque de Alba, ilustre antepasado de la actual Duquesa de Alba sin lugar a dudas más conocida que su tatarabuelo, fue un militar y diplomático español que desde muy pequeño dio muestras de su indudable talento para ambos cometidos, ya que con solo seis años se marchó acompañando a su abuelo a tomar Navarra, como el que no quiere la cosa. Su primer encargo serio se lo encomendó Carlos I en 1532, los otomanos habían llegado hasta Viena y tenían cercada la ciudad, el Duque al mando de 200.000 hombres se dirigió para allí a poner orden, aunque no le hizo falta ni desenvainar, ya que los turcos viendo lo que se les venía encima tomaron las de Villadiego, o las de Estambul que viene a ser lo mismo. Posteriormente estuvo de campaña por el norte de África, tomando la ciudad de Túnez al malísimo Barbarroja. Más tarde participaría al mando de los temibles Tercios en la batalla de Muhlberg, que contribuirían notablemente a la victoria final. El Duque que comenzaría sirviendo a Carlos I lo continuaría haciendo con su hijo Felipe II, que le nombraría Virrey de Nápoles, donde tendría que dar cuenta del mismísimo Papa de Roma Pablo IV, si amigos lectores como lo oyen, que había osado desafiar a Felipe II aliándose con el Rey de Francia, que tras el descalabro en SanQuintin, que se armó una buena, dejó abandonado al Papa que tendría que rendirse tras conquistar el Duque de Alba la ciudad de Roma.


La actual Duquesa de Alba en los años 50. Para que vean hasta donde podemos llegar con el terrible paso del tiempo.

A estas alturas del relato habrán comprendido que el Duque era un valor en alza, una persona a la que se le podían encomendar grandes tareas. Pues bien, en 1566 se producen en los Países Bajos una serie de revueltas en diferentes ciudades instigadas por los calvinistas. Felipe II no podía consentir un hecho similar en un territorio de esa importancia económica, estratégica y política, y para solucionarlo envió a uno de sus mejores hombres que como ustedes habrán podido suponer se trataba del Duque de Alba. Al igual que la ONU, o los aviones, en aquella época tampoco existía el cine, pero el Duque aplicó el principio básico e inamovible en que se basan todas las películas de John Wayne, a saber: “algo ha pasado, alguien va a cobrar”. Y dicho y hecho, para allá que se fue el Duque acompañado de un gran ejército, que si no vas en ese plan la gente no te hace caso, y lo primero que hizo fue establecer el “Tribunal de los Tumultos”, que también sería conocido como “Tribunal de la Sangre”, ustedes ya se imaginaran la razón de esta doble denominación. Pero además de ejercer una severa represión, el Duque emprendió una rigurosa política recaudatoria para poder financiar el ejército que le acompañaba, lo que terminó de encender la chispa de un ya caldeado ambiente y provocando que varias ciudades se declararan en rebeldía. Al final Felipe II decidió mandar al Duque al banquillo en 1573, pero en ese tiempo el de Alba había conseguido crearse una imagen bien definida, imagínense como sería que aun en la actualidad cuando los niños holandeses no quieren terminarse la comida sus mamas les amenazan con un contundente “como no te lo comas va a venir el Duque de Alba” que suele tener efectos fulminantes. Un tío con carisma, si señor.


Caricatura de época del "terrible y sanguinario" Duque de Alba.

jueves, 8 de julio de 2010

EL SUSTO DEL ALCALDE Y LA BATALLA DE BRUNETE

EL SUSTO DEL ALCALDE Y LA BATALLA DE BRUNETE
La "sorpresa" del ex-alcalde José María Álvares del Manzano en Las Ventas. (Doble click sobre cualquier imagen para ampliarla).
Uno de los principales atractivos del toreo es su plasticidad, a cualquier aficionado o persona que sin serlo haya contemplado una corrida de toros que se le pregunte coincidirá en ello. Esa combinación de luz, color y movimiento ha atraído desde los orígenes de la Fiesta a innumerables artistas que han plasmado en sus lienzos lo contemplado en el ruedo.


Grabado de Goya donde vemos como un toro alcanza los tendidos de una plaza tras saltar la barrera y embiste a los espectadores.

La lista sería interminable, podríamos comenzar con Francisco de Goya y su Tauromaquia, una serie de soberbios grabados realizados por el genial pintor aragonés y llegar hasta artistas contemporáneos como el no menos genial Miquel Barceló, gran aficionado que ha tratado el tema taurino en muchas de sus obras, incluyendo un buen número de carteles taurinos, destacando por su valor simbólico el que realizó para la reaparición de José Tomás en Barcelona.

Cartel de una exposición de temática taurina del pintor mallorquín Miquel Barceló.
Destacar también a otro de los pintores españoles más universales, el malagueño Pablo Ruiz Picasso, un apasionado de la Fiesta como queda reflejado en su extensa producción artística, así como la presencia de ese símbolo totémico por excelencia de la cultura ibérica que es el toro, que podemos contemplar en muchos cuadros de este autor como por ejemplo el Guernica, pintado por Picasso para el pabellón de España en la Exposición Universal de Paris, celebrada en 1937 en plena guerra civil. Tras finalizar esta, Picasso tendría que exiliarse en Francia por sus ideas políticas y compromiso republicano, y las corridas que se celebran en el país vecino, como vimos en una entrada anterior dedicada a Sebastián Castella y a las Brigadas Internacionales, se convertirían en un vínculo con su añorada patria. Al igual que Goya, Picasso crearía una Tauromaquia compuesta por 26 aguatintas.

Un toro picasiano.

miércoles, 30 de junio de 2010

EL MUNDIAL, EL GOL DE LAMPARD Y EL VILLARATO INTERNACIONAL

EL MUNDIAL, EL GOL DE LAMPARD Y EL VILLARATO INTERNACIONAL

Por Florentino Areneros.


Una imagen del excepcional ambiente de deportividad que se vivió entre esas dos selecciones hermanas durante ese partido memorable que pasara a los anales de los mundiales como uno de los más vistosos y entretenidos que se recuerdan. (Haga doble click para ampliar cualquier fotografía).

Estimados amigos lectores permítanme tomarme la licencia de dedicar esta crónica semanal a unos temas ajenos al estudio de la guerracivilmaquia habituales en nuestras crónicas. Pero de nuevo la rabiosa actualidad nos empuja a tratar un tema que espero sea también de su interés. En nuestra crónica de la pasada semana recogíamos la triste noticia del fallecimiento del ilustre escritor luso José Saramago, un hombre de profundos ideales iberistas, que siempre defendió la unión de Portugal y España, que siempre abogó por la creación de una Federación Ibérica que uniera a ambos paises, y que si ayer hubiera podido ver el partido que disputaron las selecciones de ambos paises, sin duda habría sufrido al contemplar ese duelo fraticida. El partido fue épico, de los mejores que se recuerdan en las fases finales de un campeonato del mundo, con preciosas jugadas por ambos bandos y con una total entrega de todos los jugadores entre los que destacó el que es sin duda el mejor jugador del mundo con diferencia, que no es otro que Cristiano Ronaldo, el cual cuajaría una de las mejores actuaciones de su carrera, solamente empañada por la no menos meritoria actuación del portero de la selección nacional Iker Casillas, conocido como “el Santo”, que realizó numerosas paradas de gran merito que evitaron que el balón jabulani que tantos quebraderos de cabeza esta dando a otros cancerberos acabara alojado en la red. No puedo sustraerme a la imagen de ver a jugadores de ambos combinados compartiendo camiseta en una común selección ibérica, un combinado que sería invencible, y ya para completar el sueño, ver a ese equipo entrenado por Mourinho, uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos. Ni “jogo bonito”, ni “naranja mecánica”, ni “azzurri”, ni leches, la “Ibérica”.

Pero el partido jugado anoche, merecía otro desenlace, ese ritmo vertiginoso, esa sucesión de preciosistas jugadas, esa deportividad y respeto entre los jugadores, ese espectáculo sublime que pudimos contemplar, se debió resolver por méritos deportivos. Sin embargo, otra polémica decisión arbitral (y ya van muchas y sonadas en este campeonato) concedió la victoria a España, de lo cual nos alegramos sinceramente, aunque nos hubiera gustado que sucediera de otra forma, ya que queridos amigos lectores el gol que dio la victoria a España fue conseguido en claro fuera de juego que ni el juez de línea, ni el colegiado del encuentro vieron. No sabemos que esta pasando en este mundial con los árbitros que tal vez actúen aturdidos por el zumbido de las vuvuzelas, pero el nivel de errores es tremendo, algo que empieza a parecerse sospechosamente al Villarato que llevamos padeciendo en este país desde hace ya unas temporadas. Pero los errores arbitrales en los mundiales no son nada nuevo, vamos a viajar en el tiempo a un día tal como hoy 30 de junio pero de hace 44 años, al mundial de 1966. Déjense llevar amigos lectores, déjense llevar…

Londres, 30 de Junio de 1966. Estadio de Wembley, tarde soleada, Alemania e Inglaterra se enfrentan en la final del Campeonato de Mundo. Preside el partido la Reina Isabel II y junto a ella el presidente de la FIFA Sir Stanley Rous, antiguo colegiado y uno de los autores del nuevo reglamento del fútbol aprobado en 1938, en plena guerra civil española. Desde que comenzó, el Mundial, el campeonato se ha visto envuelto en la polémica arbitral, con algunas actuaciones muy dudosas que levantarían muchas sospechas. Años más tarde el que también fuera presidente de la FIFA, el brasileño Joao Havelange (que no se de que se quejaba este hombre de arbitrajes), manifestaría que el deseo de Sir Stanley era que Alemania e Inglaterra jugaran la final, y por supuesto que el ganador fuera el país anfitrión.

Los equipos que se sintieron más perjudicados, fueron los sudamericanos, principalmente Brasil, que quedarían eliminados tras polémicos arbitrajes. Al equipo carioca le arbitraron tres partidos y por “casualidades” del destino de los tres árbitros y de los seis jueces de línea que le tocaron en suerte, siete eran ingleses y los otros dos alemanes, hay que ver amigos lectores de SOL Y MOSCAS que cosas tiene la diosa fortuna. Hubo de todo en este mundial, si Inglaterra utilizó las malas artes para hacerse con el dominio del mar, también los haría para hacerse con el dominio del fútbol mundial. Sería largo de enumerar todas las pifias arbitrales que se sucedieron en este campeonato, pero permítanme relatarles alguna de ellas que hemos rescatado de la hemeroteca de este semanario taurino-guerracivilero, que hoy de manera extraordinaria les habla de fútbol.


El capitán argentino Rattin es expulsado en el Inglaterra-Argentina del mundial de 1966.

Uno de los más sonados se produjo en el encuentro Inglaterra-Argentina, arbitrado casualmente por un alemán Rudolf Kreitlein, este expulsaría incomprensiblemente al capitán argentino Antonio Rattín tras que este le protestara una falta (algunos atribuyen la decisión a que el argentino le miró mal). En aquella época no se habían inventado las tarjetas (se crearían a partir de este incidente) y mientras el trencilla le decía “außerhalb des Spielfelds” el argentino le contestaba “pero que decís boludo”. Así transcurrió casi un cuarto de hora, entre las gesticulaciones del pequeño árbitro y la indignación de los albicelestes que reclamaban la presencia de un intérprete. Al final el bueno de Rattín abandonó el campo, y no se le ocurrió otra cosa que irse a sentar en la alfombra regia a contemplar el resto del encuentro, junto al palco de su graciosa majestad a la que no debió hacer mucha gracia por muy graciosa que sea. Tras descansar sus plebeyas posaderas, se marchó a los vestuarios, no sin antes haber hecho trizas un banderín con la bandera británica, y tras encararse a los aficionados al grito de “animals, animals”, vocablo que un avispado espectador aprovecharía para fundar un grupo de rock que se haría famoso posteriormente. Y cuando las cosas se tuercen ya es difícil que se enderecen, y más si paso lo que tenía que pasar, es decir que Inglaterra ganara, además de un gol de chiripa, tengan en cuenta que chiripa no era un defensa argentino, me refiero a que fue un gol de suerte, buena para los británicos y mala para los argentinos. Al final, aficionados y componentes del banquillo albiceleste, se fueron a por el menudo colegiado (menudo de tamaño, ya que era tan chiquitín que fue conocido como “el satrecillo”) propiciándole alguna que otra colleja a lo Beny Hill en su lustrosa calva, hasta que fue llevado a los vestuarios bajo protección policial.


El colegiado del Argentina-Inglaterra de 1966 sale escoltado por la policia tras ser saludado efusivamente por los jugadores y miembros del banquillo argentinos.

miércoles, 23 de junio de 2010

SARAMAGO, EL BAILONGO, LA LEGIÓN CONDOR Y LAS TRECE ROSAS.

SARAMAGO, EL BAILONGO, LA LEGIÓN CONDOR Y LAS TRECE ROSAS.




De nuevo la rabiosa actualidad nos obliga a cambiar nuestros planes editoriales para hacerles llegar las últimas noticias. Como recordarán en números anteriores de SOL Y MOSCAS publicábamos una crónica titulada “De los Austrias a Mourinho” en la que entre otros temas relacionados hablábamos del Iberismo, o lo que es lo mismo, de la unificación de Portugal y España, y citábamos a uno de sus más fervientes defensores, el genial escritor portugués José Saramago, que como todos ustedes sabrán, falleció la pasada semana ( "Pulse AQUÍ para ir a la crónica DE LOS AUSTRIAS A MOURINHO").

Muchos de ustedes se preguntarán cual es la razón de hablar del Nobel luso en una publicación dedicada al mundo taurino y a la guerra civil, pero han de saber que José Saramago era un acérrimo antitaurino, y un gran luchador por los derechos de los animales. Esta publicación que modestamente dirijo, con más entusiasmo que acierto, recoge opiniones sobre el mundo taurino, tanto a favor como en contra, hasta ahí podríamos llegar, para sectarismos ya tenemos a los políticos demócratas. Y al igual que en breve dedicaremos una prometida crónica al Nobel norteamericano Hemingway, destacado defensor y gran aficionado a la Fiesta (y a beber, y a las mujeres, y a los puros, y a la caza, y a la pesca..., menudo pájaro), hoy mostraremos algunas de las opiniones del escritor portugués, en las que curiosamente cita a Hemingway, que hemos recogido de su libro “Cuadernos de Lanzarote”:

El exacto momento en el que un toro baja la cabeza para recibir el estoque mortal. Salí inmediatamente de la plaza, gracias al poder milagroso del mando a distancia. Me acordé entonces de lo que escribí, hace unos años, acerca de estas fiestas; tres artículos que no deben de haber agradado a ningún español, y menos a los navarros. Imagino que cuando me los pidieron de "Cambio 16", estarían esperando cualquier cosa del género de un nuevo Hemingway, pero los cálculos les salieron errados: lo que tuvieron que publicar fue una honesta confesión de incapacidad para entender la fiesta. Como se demostrará con este pequeño trecho exhumado de papeles viejo.

"Va a entrar el primer toro, han resonado sordamente los timbales de la presidencia, es la hora. Todos miramos, ansiosos, la bocaza negra del toril. El toro entra en la plaza. Entra siempre, creo. Este vino con alegre correría, como si, viendo una puerta abierta hacia la luz, hacia el sol, creyese que lo devolvían a la libertad.


Animal tonto, ingenuo, ignorante también, inocencia irremediable, no sabe que no saldrá vivo de este anillo infernal que aplaudirá, gritará, silvará durante dos horas, sin descanso. El toro atraviesa corriendo la plaza, mira los tendidos sin entender lo que sucede allí, vuelve hacia atrás, interroga los aires, finalmente arranca en dirección de un bulto que le hace señas con un capote, en dos segundo se encuentra del otro lado, era una ilución, creía embestir contra algo sólido, que merecía su fuerza, y no era más que una nube. Realmente, ¿qué mundo ve el toro? Estos toreros que se visten de todos los colores, que se cubren de pasamanerías y lentejuelas, que brillan en la arena como cristales preciosos, como figuras de vitral, ¿son así a los ojos del toro, o los ve él como sombras opacas, huidizas, inestables, que surgen de la nada y se esconden en la nada? Imagino que el toro vive en un universo soñado, fantasmal, cubierto de cenizas, en el que el sabor de la hierba y el olor de los pastos serán las únicas referencias apaciguadoras de un mundo vago en el que los árboles son como cortinas oscilantes y las nubes en el cielo, grandes bloques de mármol, al mismo tiempo que la luz se va moviendo difícilmente hacia la noche". Y éste, además: "El toro va a morir. De él se espera que tenga fuerza suficiente, debilidad, suavidad, para merecer el título de noble. Que embista con lealtad, que obedezca al juego del matador, que renuncie a la brutalidad, que salga de la vida tan puro como entró en ella, tan puro como vivió, casto de espíritu como lo está de cuerpo, pues virgen va a morir. Tendré miedo por el torero cuando se exponga sin defensa ante las armas de la bestia. Sólo más tarde entenderé que el toro, a partir de un cierto momento, incluso continuando vivo, ya no existe, entró en un sueño que es sólo suyo, entre vida y muerte"


Ahí queda. Recuerdo que cuando Pilar acabó de leer los artículos sólo me dijo; "No puedes entender...". Tenía razón: no entiendo, no puedo.

miércoles, 16 de junio de 2010

CAGANCHO, HEMINGWAY, CRISTIAN HERNADEZ Y LA “ESPANTÁ”.


CAGANCHO, HEMINGWAY, CRISTIAN HERNÁNDEZ Y LA “ESPANTÁ”.

Retrato de Joaquín Rodríguez Ortega "Cagancho" (Doble click en cualquier imágen para ampliarla).
Estimados amigos lectores, de nuevo un triste suceso taurino de rabiosa actualidad ha dado pábulo para que indocumentados cronistas pertenecientes a lo más profundo de la prensa cavernaria salgan de su madriguera para atacar a gente de bien amparándose en hechos ajenos y tejiendo con ellos una ponzoñosa tela de araña destinada a enredar en ella el buen nombre de personas decentes y honradas que tanto han hecho por el mantenimiento y difusión de la Fiesta. No sabemos cual es la finalidad última que pretenden estos gacetilleros que siempre están a “la vanguardia” de la crítica, pero sospechamos que tras ello se encuentre la propia puesta en valor, es decir el carpetovetónico trinque y rebañe, algo casi tan innato, si no más, a la cultura hispana que los propios toros. No quiero dar nombres por no hacer publicidad a esta canalla mediática, pero si les daré un par de pistas, se trata de un personaje de dudoso pasado que dice ser de la barriada donde se localiza el sagrado templo de la tauromaquia madrileña, y por nombre o alias utiliza la castiza denominación para los vasos de vino, que tanto agradan a nuestro querido amigo “Lagartija” ( "Pulse AQUÍ para ir a la crónica de EL GRAN EVENTO")

Como ustedes recordaran , si son buenos aficionados seguramente con gran dolor, Moncloveño hace unos meses que se corto la coleta, en el cenit de su carrera, habiendo alcanzado la gloria tras esa monumental faena que protagonizó en un inolvidable, más que inolvidable legendario ya, mano a mano con el maestro sevillano “El Zubi”, en una de las tardes más completas y emotivas que puedan recordar hasta los más viejos aficionados, una tarde que fue una auténtica “OPERA EGIPCIA” ( "Pulse AQUÍ para ir a la crónica de la OPERA EGIPCIA").

Después de todos estos años como apoderado de Moncloveño, me hierve la sangre de ver como se ataca gratuitamente a este pedazo de figura, impedido de defenderse inmiscuido como está actualmente en sus negocios aeroportuarios. Me ebulle la sangre de contemplar como se vierten insidias apoyándose en la fama y buen nombre de este ya mítico diestro de la Cuesta de Areneros, de ver en una palabra, como se minusvalora a la Fiesta. ¿Cómo se puede poner en entredicho la labor y pundonor de este fenómeno de la tauromaquia actual?, un diestro que se ha enfrentado en solitario en más de una ocasión a las más fieras alimañas, que ha compuesto alguno de los mejores carteles y festejos que se recuerdan, que ha hecho tanto por promover la Fiesta y por preservar su espíritu autentico, desinteresado, alejado de cualquier interés material o pecuniario, que ha conseguido reunir a alguna de las primeras figuras en inolvidable tardes, y al que nunca le han temblado las piernas incluso para llamar la atención a la autoridad cuando ha sido necesario. Como dijo el “Guerra”, el torero no el otro, “tiene que haber gente pa tó”, y en el mundo de la crónica esta máxima también se cumple, como hemos podido comprobar en el escrito de ese juntaletras que aprovecha la solemne retirada de los ruedos de Moncloveño para sembrar la duda encadenándola con el suceso ocurrido el pasado domingo en un coso mejicano que pasamos a detallar a continuación. ( "Pulse AQUÍ para ir a la crónica CORTARSE LA COLETA").

viernes, 11 de junio de 2010

EL ROSELLÓN, CATALUÑA, LOS TOROS Y LAS BRIGADAS INTERNACIONALES

EL ROSELLÓN, CATALUÑA, LOS TOROS Y LAS BRIGADAS INTERNACIONALES


El torero Sebastián Castella saliendo a hombros por la Puerta Grande de las Ventas en la pasada Feria de San Isidro de 2009 (doble click en cualquiera de las imágenes para ampliar).


El pasado día del Corpus, día ibérico donde los haya, un torero de nombre Sebastián Turzack levantaba al público de la madrileña plaza de Las Ventas de sus asientos. El diestro desde el centro del redondel citaba al toro “Pudoroso”, de la ganadería de Victoriano del Río, que se arrancaba al trote desde el burladero. El diestro impasible, sin descomponer la figura aguarda con los pies juntos, mientras “Pudoroso” con la mirada fija en él se acerca con alegre galope. Cuando la cogida parece inevitable, aparece el capote del diestro por su espalda, en décimas de segundo el burel atraído por el engaño desvía su trayectoria y pasa casi rozando al torero que en un derroche de valor permanece inmóvil en el mismo lugar. “Pudoroso”, un toro bravo, noble, de incansable embestida, se revuelve una y otra vez codicioso, mientras el diestro, que permanece con los pies fijos en el mismo lugar, realiza una magistral tanda de pases, culminada con un soberbio pase de pecho. El público que abarrotaba la plaza de Las Ventas puesto en pié, prorrumpió en una clamorosa y unánime ovación.

Sin duda fue un momento excepcional, sobre todo después de todo lo visto penosamente durante la última Feria de San Isidro, que viene a demostrar que el peligro de la continuidad de la Fiesta no está tanto en las protestas de los antitaurinos, si no en la ineptitud de buena parte de las personas que gestionan el mundo taurino, autoridades incluidas, que están desnaturalizando este espectáculo convirtiéndolo en una caricatura y esperpento de lo que fue. Momento excepcional por dos razones, una por el hecho de arrancar una unánime ovación en los tendidos, ya que como ustedes sabrán y si no yo se lo cuento, los tendidos de la plaza de las Ventas por San Isidro se han convertido en una especie de mentidero público, en un escaparate de vanidades, y en algunos casos en una reunión de mercaderes que profanan ese sagrado templo en busca de la puesta en valor propia y de la oportunidad de negocio, el poseer una localidad en las Ventas, sobre todo si es de sombra, se ha convertido en un signo de estatus social. Sin olvidar los ya clásicos “enteraos” o “pregonaos”, turbios personajes, seguramente con graves problemas familiares o mentales, que encuentran desahogo y consuelo dando la matraca al respetable y toreros, cuyo principal objetivo es disfrutar tarde tras tarde de su particular momento de gloria, montando barullo en solitario independientemente de lo que ocurra en el ruedo, intentando mostrar al resto de espectadores su supuesto y sublime conocimiento taurómaco. Estos papanatas son algo intrínseco a la fiesta, como el sol, las moscas o la caló, y estoicamente hay que soportarlo.

Un pase de pecho del torero francés en el madrileño coso de Las Ventas
Y la otra razón que convirtió en excepcional este momento, es la propia naturaleza y origen del protagonista, Sebastián Turzack, cuyo nombre taurino es Sebastián Castella. Un joven torero francés, si señoras y señores lectores un torero gabacho, un torero de Merimeé. Ay si Pedro Romero levantara la cabeza...

Efectivamente amigos lectores, Castella es natural de Béziers una ciudad perteneciente a la comarca de Languedoc-Rosellón, muy unida a la historia de España por medio del Reino de Aragón y de Cataluña. Esta comarca que desde los Pirineos se asoma al Mediterráneo como continuación natural de las costas catalanas, es una zona con una gran tradición taurina. Pero hagamos un poco de memoria para conocer un poco más de esta bella tierra que antaño fue conocida por el Rosellón.

martes, 1 de junio de 2010

DE LOS AUSTRIAS A MOURINHO

DE LOS AUSTRIAS A MOURINHO

Retrato ecuestre del Emperador Carlos I en la batalla de Muhlberg pintado por Tiziano. (Haga doble click en cualquiera de la imágenes para ampliarlas)

Por nuestro enviado especial Florentino Areneros.

En los comienzos del Siglo XVI la dinastía de los Austrias llegaría al trono de España. Un joven Carlos I de España hijo de Juana la Loca, hija a su vez de los Reyes Católicos, sería proclamado Rey por las Cortes de Castilla en 1518 y posteriormente por las de Aragón. En 1519 heredaría el Sacro Imperio Romano Germánico tras la muerte de su abuelo Maximiliano I, convirtiéndose en el monarca más poderoso de todo el orbe.

Como su propio nombre indica, los Austrias no eran de aquí, y el bisoño Carlos tardaría mucho en adaptarse a las costumbres y usos de estas tierras, lo que le acarrearía no pocos problemas en la Península, entre ellos las revueltas de los Comuneros en Castilla, o las Germanías en Levante. Pero con el tiempo este monarca al igual que los numerosos guiris que pueblan nuestra piel de toro, se fue haciendo al modo de vida español, a sus costumbres y tradiciones, y elegiría nuestras tierras para pasar su jubilación, como hacen actualmente otros muchos europeos que dan color, rosado tirando a bermellón, a nuestras costas, urbanizaciones e innumerables campos de golf, atraídos por el buen clima, el amable trato de los nativos, el tapeo y el buen precio de los gin-tonic. El cansado y enfermo monarca se retiraría a pasar sus últimos días al Monasterio de Yuste en la bella comarca de La Vera en Cáceres de la que ya habláramos en la crónica Cáceres II, en la sección “Otras Plazas”.

En 1555 tras un intenso y ajetreado reinado Carlos I renunciaba al trono y cedía gran parte de su Imperio a su hijo Felipe II tras un emotivo discurso pronunciado en Bruselas. El heredero era fruto del matrimonio del Emperador con su prima Isabel de Portugal, hermana del monarca luso Juan III. Felipe II se desposaría también con otra portuguesa, María de Portugal.

Al contrario que su padre, Felipe había nacido y se había criado en España, y siempre sintió apego por las costumbres españolas, entre ellas los toros como no podía ser de otra forma. Durante el reinado de este rey era habitual la celebración de festejos taurinos, aunque por esta época el toreo se realizaba a caballo y eran miembros de la nobleza los encargados de lidiar a los morlacos, ayudados por algunos sirvientes a pie que eran los responsables de asistir a los jinetes y ayudar a controlar al toro, y es de aquí de donde nacería con posterioridad el toreo a pie que hoy conocemos. Estos espectáculos se solían celebrar en las plazas mayores de las localidades donde tenían lugar, entre ellas la Plaza Mayor de Madrid corazón del Madrid de Los Austrias, que se preparaban al efecto para los festejos, ya que la aparición de las plazas fijas sería muy posterior. Normalmente para dar mayor realce al evento se solía acompañar de otros espectáculos de gran predicamento popular como bien podía ser alguna que otra ejecución (las múltiples tenían más taquilla) o incluso algún auto de fe, con la incineración de algún hereje incluida. Ya sé que esto puede chocar en los tiempos que corren pero piensen ustedes que esta gente carecía de televisión y no podía disfrutar de realitis chous, o con la vida y obras de personajes como Belén Esteban. Por algún lado tenían que desahogarse los pobres.

Un festejo taurino en la Plaza Mayor de Madrid.
Fíjense ustedes cual sería la afición de los Austrias a la Fiesta Nacional, que cuando Felipe II nació, su padre no se conformó con invitar a unas rondas a los amigos y al tradicional y generoso reparto de habanos, si no que decidió lancear personalmente un toro, a lo grande como tiene que ser, que para eso uno es emperador. Se cuenta también que incluso Carlos I de Inglaterra y su hombre de confianza Lord Buckingham (el del palas) participaron personalmente en alguno de estos festejos durante una visita a España, con tanto éxito que luego trataron de repetirlo en su tierra, pero claro, nada que ver las ganaderías británicas carentes de cualquier encaste bravo con las patrias, donde va a parar por favor, y ya se sabe, sin toro no hay fiesta como hemos podido comprobar día si y día también en la Feria de San Isidro, de ahí el hecho de que este espectáculo no cuajara en las islas. Tal vez sea esta la explicación a la aparición de los juligans, que carentes de un espectáculo de estas características se dedican a lidiar a cualquier cosa que se mueva y que no comparta sus divisas, y luego dicen que los brutos somos los hispanos.

martes, 25 de mayo de 2010

UNA PAVOROSA CORNADA


UNA PAVOROSA CORNADA
Para esta semana tenía pensado tratar otro tema, pero amigos lectores seguidores de Sol y Moscas la actualidad manda y no podemos dejar de lado un tremendo suceso ocurrido la pasada semana en la Monumental de Madrid, que de nuevo enlaza nuestra afición a la tauromaquia con nuestra no menos profunda afición guerracivilera. Por esta semana vamos a dejar de lado ese tono irónico y satírico que de vez en cuando nos permitimos en nuestras crónicas. Muchos de ustedes pensarán que es algo motivado por la enorme e insuperable tristeza producida por la retirada de los ruedos de Moncloveño tal y como recogíamos en nuestra última crónica titulada “cortarse la coleta”, pero no es este el motivo. Es más, tras la retirada del diestro, un servidor como apoderado suyo, me desplacé hasta su finca de La Rosaleda situada en los Altos de La Moncloa, con el fin de zanjar los pequeños flecos económicos pendientes por la realización de mi labor durante este periodo, encontrándome con la desagradable noticia que me comunicó el propio diestro, en la que me informaba que todas sus últimas actuaciones habían sido festivales benéficos, si señoras y señores, había toreado por la patilla y ya se pueden imaginar la expresión de este plumilla. De nuevo el cuento de la lechera, mi coche nuevo, mis cajas de habanos, mis tertulias radiofónicas, mis apariciones en La Noria y Mira Quien Baila, todo echado a perder por el altruismo de este sujeto. Que engañados nos tenía a todos, pero ahora que la venda ha caído de mis ojos les puedo decir que este diestro abusaba del pico en los pases, toreaba fuera de cacho y no eran ronaldeos abdominales lo que lucía, era una prominente barriga cervecera.

Pero volvamos a la terrible actualidad, que como ustedes habrán podido adivinar se refiere a la terrorífica cogida que sufrió el diestro Julio Aparicio el pasado viernes en el coso de Las Ventas. Se lidiaba el primer toro de la corrida, de nombre Opíparo, jabonero de capa, de 530 kilos de peso y marcado con el número 181, que pertenecía a la ganadería de Juan Pedro Domecq, un toro de preciosa lámina. El hierro de Juan Pedro Domecq es uno de las preferidos de los que denominan figuras, un ganado cómodo de lidiar que no presenta las dificultades de otros encastes más “duros”, pero aún así un toro es un toro, y cualquier descuido puede resultar fatal.

Había comenzado Aparicio su faena de muleta con dos tandas de derechazos. Situado en los medios comenzó una tanda al natural y al salir del primer pase tropezó con los cuartos traseros del animal cayendo al suelo. El diestro intentó incorporarse con la mala fortuna de que el toro le empitonó a la altura de la cara, atravesándole la barbilla de un golpe seco, letal, como una cuchillada certera. Por fortuna el toro soltó rápidamente al torero y en la plaza no se pudo apreciar el dramatismo de la cogida, ni el alcance de la misma. Sin embargo las imágenes gráficas si que nos mostrarían posteriormente la verdadera dimensión de la pavorosa cogida, Opíparo había atravesado la barbilla del torero y la punta de su pitón asomaba por la boca del diestro. La terrorífica imagen había congelado esa décima de segundo, ese terrible momento que nos muestra la verdadera dimensión trágica de la Fiesta: el juego entre la vida y la muerte.

Pero a pesar de lo impactante de la imagen y de la gravedad de las heridas, el diestro sevillano lo podrá contar. Han sido muchos los toreros que han muerto de una cornada fulminante durante la lidia, en este mismo semanario ya mencionamos al torero cartagenero Gavira, muerto en la plaza de Madrid, o las muertes más recientes del Yiyo en Colmenar, o del subalterno Montoliú en Castellón, todos ellos fallecerían de manera fulminante tras la mortal cogida. Pero si hay un torero cuya muerte nos ha recordado la terrible imagen de la cogida de Julio Aparicio ese es el desafortunado diestro valenciano Manuel Granero, que fallecería en la plaza de Madrid, en la antigua que se ubicaba en el solar del actual Palacio de los Deportes, el siete de mayo de 1922, tras ser corneado contra las tablas por el toro “Pocapena” de la ganadería del Duque de Veragua, una de las cornadas, la que le produciría la muerte instantánea, se la propinó el astado en el ojo derecho, atravesándole el cerebro. Como curiosidad mencionar que esa misma tarde y en esa misma plaza, tomaría la alternativa el diestro de Rivas Marcial Lalanda, y que también años después, en el verano de 1936 poco después de comenzar la guerra, sería fusilado el ganadero, el Duque de Veragua. Otro torero que al igual que Julio Aparicio conseguiría salvar milagrosamente su vida tras una terrible cogida en el rostro fue el diestro Manuel Domínguez “Desperdicios”, que seria corneado por el toro “Barrabás” en la plaza del Puerto de Santa María el 1 de Junio de 1857, sufriendo también una terrible cornada en la boca y otra en el rostro, que le vació un ojo que le quedaría colgando, el diestro se arrancó el colgajo mientras exclamaba: “fuera desperdicios”, de donde le vendría el apodo.

El torero valenciano Granero frente a un toro de Domecq, al igual que el que corneo a Julio Aparicio, en la Maestranza de Sevilla en el año de 1921. Observen el tamaño de toro y torero.
Estos ejemplos nos muestran claramente como lo que subyace tras ese decorado alegre y festivo del mundo de los toros, no es otra cosa que la muerte que aguarda paciente su momento. Al igual que con los toros, los aficionados a la historia, y en concreto al periodo de la guerra civil, gustan de estudiar los sucesos que acaecieron en ese periodo y de contemplar los restos que todavía se conservan de aquel trágico episodio, pero de la misma forma que en el mundo taurino, detrás la guerra se encuentra la muerte.

Afortunadamente en el caso de Julio Aparicio se consiguió esquivar a la muerte, pero la cogida del diestro sevillano me ha traído a la cabeza la figura de uno de los muchos anónimos protagonistas que dejaron su vida en la contienda. Me refiero en concreto a la figura del vitoriano Jesús Martínez de Aragón muerto en el Frente de Madrid en el mes de Abril de 1937, mientras tomaba parte en la ofensiva lanzada por el Ejército Popular de la República y que se conocería como Operación Garabitas.

Una imagen de Jesús Martínez de Aragón en la portada del semanario Crónica del 18 de Abril de 1937, donde se recoge la noticia de su muerte.

martes, 18 de mayo de 2010

CORTARSE LA COLETA

CORTARSE LA COLETA


El gran torero cordobés Rafael Molina Sánchez "Lagartijo", también conocido como "Lagartijo el Grande" (1841-1900) en el solemne momento de cortarse la coleta. (Haga Click en cualquiera de las imágenes para ampliarlas).

Por Florentino areneros

En diferentes crónicas hemos visto como lo taurino y su mundo se hunden en lo más profundo de la historia, no solo española si no europea. Y también como algunos de esos ritos y costumbres han perdurado hasta nuestros días. Cuando nos acercábamos hace unos meses hasta Cartagena a visitar su histórica y más que centenaria plaza, descubríamos que se encontraba ubicada nada más y nada menos que sobre el antiguo anfiteatro romano de Cartago Nova, menuda herencia y menuda continuidad, quien les iba a decir a aquellos canteros romanos que construyeron el anfiteatro, que dos mil años mas tarde allí mismo donde se cortaban brazos, piernas y cabezas, se cortarían orejas y rabos( "Pulse AQUÍ para ir a la crónica de CARTAGENA I"). Aunque no debemos olvidar que en los circos romanos ya se practicaba el noble arte de la tauromaquia, que en griego viene a decir algo así como lucha de toros, y era habitual ver a nobles romanos dándoles muerte en la arena, o bien como sacrificio a los dioses. También fueron los romanos los precursores de lo que hoy conocemos como suelta de vaquillas, cuando tras llenar el ruedo de cristianos soltaban unos cuantos enfurecidos uros, para jolgorio y disfrute de los graderios, hay que ver como las gastaban estos romanos, que chispa. Lo malo es que alguno empezó soltando vaquillas y acabó pegándole fuego a la ciudad. Claro, se les consiente desde pequeñitos y luego de mayores ya no hay quien haga carrera de ellos, un cachete a tiempo por muy imperial que sea el trasero a veces no viene mal. Recuerdo una escena de una película de romanos, creo recordar que era Quo Vadis ("¿Ande vas?" en versión subtitulada), en la que un fornido cristiano se enfrenta solo con sus manos, cual luso forçado, a un "fiero" toro. Escena que no dudamos causaría gran impacto en Hollywood pero que no transmitió en los tendidos de las salas cinematográficas españolas, donde hasta los niños de pecho ya sabían que aquello era una vaquilla, que además estaba afeitada, y lo que es peor, era de encaste Domecq.

Pero hoy quiero hablarles de los que sin duda eran las estrellas de los espectáculos del circo romano, de los gladiadores, que a veces debían de enfrentarse a fieros morlacos, antecedente indiscutible del actual matador. Pues bien amigos lectores, las similitudes entre gladiador y torero van mucho más allá llegando incluso a señas de identidad características que inexplicablemente han perdurado durante milenios manteniendo su simbología. Dentro de los gladiadores, encontrábamos diferentes tipos, dependiendo de las armas y atuendos que utilizaran. La figura del gladiador ha sido un referente iconográfico prácticamente desde su aparición, es extensa toda la literatura y bibliografía que podemos encontrar, asi como un buen número de películas. ¿Quien no conoce a Espartaco?, al de Roma no al diestro de Espartinas, seguramente todos ustedes hayan oído hablar de él, al igual que habrán visto la película protagonizada por Kirk Douglas, o la reciente "Gladiator" protagonizada por Russell Crowe, que tanto gusta a Pep Guardiola, la película por supuesto. Tanto, que utilizaba su banda sonora para motivar a sus bravos jugadores antes de los partidos. Aunque por rumores llegados a nuestra redacción parece ser que esto terminó cuando Joan Laporta se enteró de que el protagonista, "El Hispano", era de Mérida, y montó en cólera. ¿Como era posible que se utilizara como símbolo a un extremeño, a un charnego?, hasta ahí podríamos llegar en Camp Barça, ya era suficiente con que sus estrellas fueran de Rosario, de Fuentealbilla o de Canarias, para ahora encima tener que idolatrar a un bizarro emeritense. Sea cierto o no esta historia, lo que si es cierto es que esta temporada Guardiola ha tenido que cambiar el CD y ahora les pone una tierna melodía descafeinada del grupo británico Coldplay, en concreto "viva la vida", con la que parece que la ternura y buen rollito han entrado en el vestuario( "Pulse AQUÍ para ver el buen rollito en el vestuario azulgrana"), pero sin alcanzar los resultados deportivos que alcanzaron con la música del bravo gladiador de la bella ciudad de Mérida, donde casualmente siglos después nacería otro culé de pro, el ínclito Rodríguez Ibarra, para mayor tormento de Don Joan que seguramente hubiera preferido que este político hubiera elegido otros colores, o mejor otro color.

miércoles, 12 de mayo de 2010

ÓPERA EGIPCIA



.ÓPERA EGIPCIA.



Haga doble click sobre cualquiera de las imágenes para ampliarlas.

Por nuestro enviado especial Florentino Areneros.

Me decido a escribir estas líneas sin haber descendido todavía de la nube en la que quedamos suspendidos, o levitando, los que tuvimos el privilegio de contemplar en el inmarcesible coso de Blanquerna la faena que protagonizaron esas dos figuras de la moderna tauromaquia, “El Zubi” y “Moncloveño”. Llevo horas buscando palabras en el Diccionario de la Real Academia que puedan definir lo que vieron nuestros ojos y escucharon nuestros oídos, palabras que puedan expresar la emoción que sintieron nuestros corazones, que puedan reflejar nuestros sentimientos, y aun siendo mucha la riqueza del castellano, no encuentro esos vocablos. Afortunadamente me vino a la cabeza un acontecimiento que ocurrió en nuestra ciudad de Madrid hace muchos años, poco más de un siglo hace ahora, y que tuvo por protagonista al que sería con posterioridad famoso torero gitano Raimundo Montoya de La Cruz, “Tronchacapas”. Raimundo era hijo de Don Manuel Montoya, “Tio Lolo”, de los Montoya de toda la vida. Un tratante de ganado afincado en la zona de los Carabancheles, muy conocido entre los militares de los cuarteles cercanos, con los que acostumbraba a realizar buenos tratos, la mayoría de las veces bajo mano.

Corría el año de1906 y Raimundo contaba con 12 años. A finales de Mayo se celebraría la boda del Rey Alfonso XIII. Era tal la cantidad de invitados que se esperaban, así como el de caballerías y carruajes que se desplazarían por la ciudad, que hubo que buscar a un montón de personal de servicio que pudiera atender a tan extraordinaria demanda. Por medio de un brigada de la Guardia Real, conocido de antiguo por su padre, y por el hecho de estar acostumbrado a tratar con animales (de tiro y monta, que nadie piense mal), Raimundo pasó al servicio de la Casa Real durante los días del evento. Lo que para el muchacho sería toda una experiencia al poder contemplar la majestuosidad y grandeza del acontecimiento, algo que no se recordaba en la ciudad desde hacía mucho tiempo.

Cuando regresó a su casa, con unos reales en el bolsillo y un poco más gordo, fue preguntado por sus padres:
- “Raimundo hijo, cuéntanos como ha sío la boa”.A lo que el chaval contestó:
- “Aaayy, paaápa, la boa ha sío una ópera egisia”.

Efectivamente, amigas y amigos lectores, esa es la expresión que lo resume y que yo no lograba encontrar. Cuando los gitanos en su ancestral sabiduría se refieren a algo sublime, superlativo, de origen sobrenatural, para lo que no existen palabras que lo defina, utilizan la expresión “ÓPERA EGIPCIA”. Este término se acuñaría en 1871, cuando con motivo de la inauguración en ese año del Canal de Suez y del Teatro de la Ópera del Cairo, por encargo del Sultán Ismail Pachá se estrenó la ópera Aida de Verdi, una gran producción con un derroche de medios técnicos para la época, espectaculares y bellos decorados, tremendos efectos especiales, coronas de oro, espadas de plata, primeras figuras, señoritas ligeras de ropa y todo aquello que ustedes le quieran añadir. En fin, lo que desde este momento todos entendemos por una OPERA EGIPCIA.

Y así fue queridos lectores, ayer presenciamos una OPERA EGIPCIA como Dios manda, o como mandan los faraones, como ustedes prefieran. Ya desde hacía tiempo se presentía que iba a ocurrir algo grande, tal era la expectación despertada, una euforia que contagió incluso a la Bolsa, y al índice Tom Jones en su apertura con las mayores subidas de la historia. Desde primera hora comenzaron a llegar los aficionados al inigualable coso del Centro Cultural Blanquerna y fueron ocupando sus localidades. El ruedo estaba imponente, no faltaba un detalle, incluso la empresa había montado una interesante exposición para distraer a los aficionados mientras comenzaba el evento. Sería innumerable el mencionar a todas las personas y personalidades que abarrotaban los tendidos, incluido el palco presidencial, esta vez abarrotao. Por allí estaban los habituales Capa, Camorra, Espoleta, Bazan, Morateño, Sandoval y su elegante y bella señora, Chato de Ventas, Pirata Roberts, Manzanares, Fatigoso, Verderón, Cubanito, Secretario, y muchos otros, la columna vertebral de la afición geferemera. También destacadas personalidades del mundo de la cultura , la política y el espectáculo, y también una nutrida representación de todos los medios de comunicación. Y por supuesto la presencia de las bellas aficionadas que poblaban los tendidos, entre ellas la ya citada pareja de Sandoval y las bellas y encantadora mujeres de ambos diestros que ocupaban una barrera preferente muy cerquita del albero.


Los dos diestros en el patio de cuadrillas pocos momentos antes de comenzar el paseillo junto a la aguacilillo, todo un lujo de autoridad. Se palpa la tensión en la expresión de los diestros con la puerta de la capilla a sus espaldas.

martes, 27 de abril de 2010

EL GRAN EVENTO

"EL GRAN EVENTO"

El fenomenal cartel anunciador del gran evento realizado por ese pedazo de artista en todas las ramas de las artes que es el maestro "Espoleta". (Haga doble clic sobre la imagen para ver ampliado).


Huérfana estaba la afición cada día más numerosa a la gefremaquia desde aquel ya mítico domingo en el que “Moncloveño” fuera sacado a hombros por la Puerta del Río (pocas jornadas después de que esta fuera gallardonada), tras consumar una de las faenas más completas, monumental y artísticas que se recuerdan. Todavía retumban los ecos de las ovaciones y atronadores oles, que premiaban aquellos soberbios pases y esos taurinos momentos que pudimos contemplar en aquella memorable ruta de los Escudos de la República cuyas imágenes permanecen inalterables en nuestras retinas y corazones.

Pero queridos lectores, esta larga y dura travesía del desierto ha llegado a su fin, ya los buenos aficionados cuentan con ansiedad los segundos que faltan para que “Moncloveño” vuelva a pisar el albero. Desde que se filtró la noticia (todas las sospechas fehacientes apuntan a la Peña Casado) un run-run imparable recorre la Villa y Corte. Las largas filas de aficionados tratando de conseguir entradas tras pasar varias noches al raso, algo que no recuerdan ni los más viejos del lugar, las referencias al ansiado evento copan las portadas de la prensa y abren los informativos de radio y televisión. Todo hace presentir que estamos ante un gran evento.

El diestro de la Cuesta de Areneros, un torero que siempre se ha entregado dándolo todo en el ruedo, conocedor de esta gran responsabilidad, se esta preparando física y mentalmente para no defraudar a esta afición a la que tanto ha dado y a la que tanto debe. Como apoderado suyo que soy puedo dar fe de ello. Bien es cierto que este jovencísimo diestro ha pasado momentos muy malos, y a punto ha estado de cortarse la coleta en más de una ocasión debido a la ingratitud y a las puñaladas recibidas fuera de los ruedos, pero este émulo de José Tomás de la moderna gefremaquia no descargará la suerte en ningún pase aun a riesgo de una grave cogida. “Moncloveño” ha pasado muy malos momentos, como apoderado suyo que soy lo puedo afirmar con rotundidad, pero con el apoyo de los amigos lo esta superando, aunque bien es cierto que episodios como el de su aparición no deseada en la prensa del corazón le ha hecho mucho daño, “Moncloveño” es un joven con un físico excepcional, con una figura estilizada que parece sacada de un molde de una escultura de Miguel Angel, facciones perfectas y radiante sonrisa, abundante cabellera, a lo que une su simpatía y cordialidad inigualable, un adonis del siglo XXI vaya. Pero también una víctima perfecta para los carroñeros de la prensa rosa, que malintencionadamente han inventado falsos romances de este torero con distintas artistas del candelabro que están empezando y quieren aprovechar el tirón mediático de este valiente para promocionarse. Quizá el caso más sonado haya sido el que le atribuía un apasionado romance con Elsa Pataky. Y les puedo confirmar que esto último ha hecho mucho, pero que muchísimo daño a “Moncloveño”, sobre todo cuando le tuvimos que confirmar que era mentira.

Pero “Moncloveño” es joven y fuerte, y sabrá superarlo. Se esta preparando mentalmente leyendo los tratados de psiquiatría de Vallejo Nájera, realiza largas sesiones diarias de toreo de salón y por lo menos una vez a la semana se desplaza a la dehesa a tantear alguna vaquilla. Aunque donde destaca es en la excepcional preparación física que esta realizando, con sesiones de tres hora de gimnasio diarias mínimo, lo que le permite lucir unas chocolatinas abdominales que sería la envidia del fofo vientre de Ronaldo y que podrían competir sin ningún complejo con las del mismo José María Aznar. Cualquier tarde que nos desplacemos a su finca del Parque del Oeste le podemos ver subir en fulgurante esprint desde el Puente de los Franceses hasta el Intercambiador de Moncloa, operación que repite seis o siete veces cada tarde sin dar muestras de resuello. Ya lo ven señores lectores el diestro que hizo famosa la afirmación de que “correr es de cobardes” nos da una lección de humildad, abnegación y sacrificio desinteresado, ¡¡todo por Gefrema!!.

miércoles, 14 de abril de 2010

OTRAS PLAZAS: CARTAGENA I

Imagen de la Plaza de Toros de Cartagena en la actualidad. En la misma se están realizando trabajos arqueológicos ya que se encuentra ubicada sobre los restos del antiguo anfiteatro romano, toreros sobre gladiadores. (Haga doble click en cualquier imagen para ampliarla)
Comenzamos temprano la jornada para encaminarnos hacia la más que bimilenaria ciudad de Cartagena. A primera hora de la mañana partimos el equipo de la redacción al completo: la responsable de administración y finanzas, los jóvenes becarios, la suegra de redacción y el modesto plumilla que suscribe. No han pasado muchos minutos cuando nos encontramos con ese fenómeno que ya glosara con gran maestría Julio Cortázar, tan ancestral, tan nuestro, tan español y tan entrañable, del atasco, que no dudamos será declarado también en breve bien de interés cultural al igual que nuestra querida fiesta. Que alegría produce ver a todas esas familias ibéricas dirigiéndose alegres, impasibles a la quietud del paisaje, hacia sus destinos vacacionales. Contemplando este soberbio espectáculo equiparable a las migraciones del Seregenti (donde los cocodrilos de los cruces de los ríos, son reemplazados por otros seres verdes en los cruces de las carreteras), uno no puede menos que pensar cuanta razón tenía Supertramp al decir aquello de: CRISIS?, WHAT CRISIS?. También quiero llamar la atención a las autoridades eclesiásticas, a nuestro querido obispo Rouco, para que tenga a bien considerar la posibilidad de otorgar una bula Papal o una indulgencia plenaria, o incluso un dos por tres en pecadillos beniales si se me apura, a los sufridos pecadores que experimentan esta penitencia pascual equiparable a otras no menos tortuosas que se producen por estas fechas. No quisiera terminar esta breve introducción sin mencionar un fenómeno paranormal que no dudo ya habrá llamado la atención al mismísimo Iker Jiménez, un fenómeno inexplicable equiparable al del sacamantecas, o al del chotacabras entre otros insondables misterios, que no es otro que la misteriosa razón que hace que el carril adicional permanezca suspendido en una conjunción espacio-temporal, manteniendo abducidos a los impávidos que han caído en su campo gravitatorio, mientras el resto de carriles se espanden, lenta pero constantemente, hacia los confines del universo.

Uno de los impresionantes cañones (cerca de 12 metros de longitud) que defendían el puerto de Cartagena desde las alturas de los acantilados de Cabo Tiñoso. Cartagena conserva un buen número de baterías de costa ya en desuso que pueden ser visitadas con total libertad por los buenos aficionados.

miércoles, 31 de marzo de 2010

OTRAS PLAZAS: CÁCERES (2ª PARTE)


La Concatedral cacereña ubicada en la Plaza de Santa María, donde todavía se pueden apreciar en su fachada las marcas del bombardeo de julio de 1937.
En la primera entrega sobre la plaza de Cáceres vimos como se desarrolló el golpe de julio del 36 en la ciudad, también conocimos como Franco estableció su cuartel general en la ciudad, donde sería proclamado generalísimo. Si todavía no ha leído la entrega puede hacerlo en:

http://florentinoareneros.blogspot.com/2010/03/otras-plazas-caceres-1-parte.html

El 23 de julio de 1937, apunto de finalizar la Batalla de Brunete, una escuadrilla formada por cinco bimotores SB-2 “Katiuska” de la Fuerzas Aéreas de la República Española (FARE), bombardearía el centro histórico de la ciudad de Cáceres, arrojando un total de 18 proyectiles que provocarían 35 muertos y numerosos heridos y daños materiales, las bombas caerían en diferentes lugares de la ciudad entre ellos el Mercado de Abastos, el Gobierno Civil o la Plaza de Santa María entre otros. Según testimonios recogidos posteriormente el ataque se habría producido entra las nueve y nueve y media de la mañana.

Un bombardero Katiuska sobrevuela a un grupo de soldados.
La prensa de Madrid, en concreto La Voz y El Sol, recogerían la noticia al día siguiente, citando también un buen número de objetivos que habrían sido atacados en esa jornada: "SERVICIOS PRESTADOS POR LA AVIACIÓN REPUBLICANA DURANTE EL DIA DE AYER: A primera hora de la mañana, la estación de Calzada de Oropesa-A las ocho cincuenta un aeródromo establecido en la margen derecha del río Alberche, donde había seis aviones que fueron destruidos.-A las nueve diez el aeródromo de Ávila del que despegaron tres cazas, que no pudieron evitar el bombardeo.- A las nueve cuarenta y cinco, fuerzas enemigas en las inmediaciones de Fuenlabrada.- A las dies la estación de Mérida, en la cual, así como en las instalaciones próximas se produjeron grandes destrozos.- A las diez y diecisiete diversos objetivos militares en las cercanías de Cáceres.- A las siete diez de la tarde, la estación y almacenes de Talavera.- Y por último el aeródromo de Almorox , donde había seis aparatos grandes, parte de los cuales fueron incendiados.- Todos nuestros aviones regresaron sin novedad a sus respectivas bases.". Como vemos fue un día intenso para la Aviación Republicana si nos hacemos caso de la noticia.

Noticia aparecida en la prensa de Madrid que recoge las acciones de la Aviación Republicana.

Por su parte en el bando atacado se recogía en el parte de operaciones de la jornada de la siguiente forma el episodio ocurrido en Cáceres: "La aviación enemiga, siguiendo su criminal costumbre de bombardear poblaciones indefensas de la retaguardia, sin finalidad militar alguna, ha bombardeado hoy la capital de Cáceres con cinco aviones causando muertos y heridos en la población civil, la mayor parte mujeres y niños. Este criminal proceder obliga a llevar a cabo las naturales y prontas represalias que ya hemos tenido que ejercer en otras ocasiones iguales".

Estado en que quedo el Palacio del Mayoralgo tras el bombardeo.

lunes, 29 de marzo de 2010

OTRAS PLAZAS: CÁCERES (1ª PARTE)





Una vista de la cacereña plaza de la Era de los Martires construida en 1846
Comenzamos esta sección de OTRAS PLAZAS visitando la monumental ciudad de Cáceres, declarada con todo merecimiento Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1986, donde encontramos la histórica plaza de toros de la Era de los Mártires, una de las más antiguas y bellas que se conservan en España, erigida en 1846. La plaza es una obra del ingeniero Secundino Velilla, y consta de tres pisos que componen un edificio de trazado clásico construido con arcos de granito visto. Tiene un ruedo de 50 metros y un aforo para más de 7000 espectadores. La plaza fue inaugurada un 6 de agosto de 1846, actuando los diestros fueron José Redondo "El Chiclanero" y Gaspar Díaz "El Lavi" que lidiaron reses de la ganadería de Gaspar Muñoz y Pereiro. De aquella corrida nacerían unos populares versos que todavía se recuerdan en la localidad: "Cuando vino El Chiclanero / y reconoció la plaza / le dijo a su compañero / ésta es la mejor de España". Contrariamente a lo que muchos hayan podido pensar el nombre de Era de los Mártires no tiene ninguna relación con nuestra guerra civil. El nombre le viene desde el momento de su construcción, al asentarse sobre el lugar del mismo nombre, llamado así por encontrarse junto a una ermita dedicada a la advocación de los mártires San Sebastián y San Fabián.

Emprendemos camino hacia la bella ciudad extremeña aprovechando la festividad de San José desde Madrid por la Nacional V, donde poco a poco nos vamos encontrando con nombres que nos traen muchas resonancias a la tauromaquia gefremera como Brunete, Navalcarnero, Maqueda o Talavera. Al llegar a esta última localidad podemos contemplar junto a la carretera un monumento en recuerdo a la Batalla de Talavera, pero no a la del año de 1936 de tan nefasto recuerdo para los intereses de la República, sino de la que tuvo lugar en 1809 que enfrentaría a las tropas de Napoleón al mando de su hermano José Bonaparte, contra las Españolas mandadas por el Capitán General de Extremadura Gregorio de la Cuesta y sus aliados Británicos comandados por Arthur Wellessey, más tarde conocido como Duque de Wellington. El monumento consta de tres monolitos triangulares de piedra que sostienen en su vértice más alto una esfera formada por ramas de olivo, perfectamente visibles desde la carretera. Cada uno de los pilares representa a una de las naciones que participaron en la batalla, estando grabados en cada uno de ellos los nombres de los regimientos que tomaron parte en la misma. Ahora que con la Ley de Memoria vemos la dificultad que existe en ponerse de acuerdo sobre ciertos monumentos y símbolos, tal vez este monumento de Talavera pueda servir de ejemplo sobre como recordar hechos históricos y a las personas que ellos intervinieron sin herir sensibilidades ni levantar heridas.


Monumento construido para conmemorar elsegundo centenario de la Batalla de Talavera.
Continuamos el viaje entre las dehesas y la campiña extremeña, en todo su esplendor esta primavera, con unos verdes que nos recuerdan campos mucho más al norte. Todo un espectáculo para la vista, acompañado por la presencia de un buen número de aves de todo tipo y de las flores que sobre los prados y en algunos árboles comienzan a aparecer. Si esta zona es ya de por si un lugar privilegiado, en esta época y en estas circunstancias todavía mucho más.

Llegamos a la ciudad de Cáceres, donde podemos disfrutar de sus monumentos, de su variada gastronomía, de su oferta de ocio y también de una intensa actividad cultural que nos ha sorprendido gratamente, con un buen número de museos, salas de exposiciones y convocatorias variadas. Pero nosotros vamos a centrarnos en el tema que nos interesa, la guerra civil en Cáceres. Aunque bien es cierto, que no entraremos en mucha profundidad, si no que lo trataremos de forma resumida señalando lo más notable y significativo que podemos encontrar recorriendo la ciudad.

En Cáceres al igual que en toda Extremadura, el Frente Popular había ganado en las elecciones de febrero de 1936, al producirse el golpe de julio el gobernador civil de la provincia Miguel Canales González tras entrevistarse con el coronel del Regimiento de Argel, Álvarez Díaz, el cual desconocía los preparativos que algunos de su subordinados llevaban realizando desde hace tiempo, decide no tomar ninguna iniciativa, sin hacer caso a las peticiones de las fuerzas políticas republicanas de la ciudad y al propio alcalde, Antonio Canales, entre ellas las de entregar armas a diferentes organizaciones políticas y sindicatos. A su vez permite que una compañía de la Guardia de Asalto parta hacia Madrid. Lo cual resultaría fatal para el posterior desenlace de los acontecimientos.

A última hora de la tarde del día 19 el coronel Álvarez Díaz como Comandante Militar de la provincia, no se sabe si por decisión propia o forzado por la sublevación de sus subordinados (entre ellos el comandante González Marín y los capitanes Visedo y Pérez Viñeta que llevaban tiempo preparándolo), declara el estado de guerra. Las fuerzas del Regimiento de Argel, apoyadas por efectivos de la Guardia Civil, se hacen con la cuidad sin disparar un solo tiro. La represión, que sería muy dura en la provincia, comenzaría a continuación.

Desde este momento la ciudad de Cáceres tendría un papel pasivo durante la contienda (aun teniendo en cuenta la importancia estratégica de caer en manos franquistas la provincia, lo que aceleraría la conexión física entre las dos zonas rebeldes), hasta el 26 de agosto de 1936, cuando Franco establecería en el Palacio de los Golfines de la ciudad, propiedad de Gonzalo López Montenegro Carvajal antiguo alcalde de la ciudad, su cuartel general. El 28 de Septiembre de 1936 se reunirían en la finca del ganadero de toros bravos Antonio Pérez Tabernero de la vecina provincia de Salamanca alguno de los principales impulsores de la sublevación, entre ellos los generales Cabanellas, Queipo de Llano, Saliquet, Dávila, Mola, Orgaz, Gil Yusta, Kindelán y Franco, para tratar de unificar el mando de las fuerzas rebeldes. Por una parte algunos generales monárquicos querían limitar el mandato de quien fuera elegido como Generalísimo a la duración de la guerra. Sin embargo Franco, convencido de que sería el elegido, tenía otros planes de futuro.


El general Franco tras ser proclamado generalísimo en el balcón del Palacio de los Golfines.