viernes, 26 de febrero de 2016

ESPOLON DE RIVAS

El pasado domingo 14 de febrero más de un centenar de personas de diversas asociaciones se concentraron desafiando al intenso frío y a la lluvia para protestar por la destrucción que ha sufrido el Espolón de Rivas tras las tareas de tala de los árboles que se quemaron en el incendio del pasado verano. La utilización de maquinaria pesada y la falta de supervisión han provocado importantes pérdidas en el patrimonio arqueológico y ecológico de este singular enclave. (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)
EL ESPOLÓN DE RIVAS
Crónica de un desastre

En estos días en los que la polémica sobre el cambio de nombres de calles, retirada de placas y monumentos, aperturas de fosas y otros temas colaterales acompañan a la actividad política y constituyen tema de debate entre los ciudadanos, poco se habla de los vestigios históricos de los campos de batalla de la Guerra Civil, una parte importante de nuestro patrimonio arqueológico e histórico, que año tras año vamos viendo cómo se va perdiendo de manera irreversible ante la apatía de la gran mayoría de administraciones, y el desconocimiento de la gran mayoría de la población.

Desde puntos lejanos como la carretera de Valencia, son visibles las cicatrices que ha provocado en el monte la maquinaria pesada utilizada. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

La Comunidad de Madrid es una de las que mayor número de vestigios arqueológicos relacionados con la Guerra Civil conserva todavía. Al poco de producirse el golpe militar de julio de 1936 que provocaría la Guerra Civil, ya se combatía en la sierra madrileña, después vendrían las grandes batallas que tuvieron lugar a lo largo de toda la geografía madrileña y sus alrededores: Madrid, Batalla de la Niebla, Jarama, Guadalajara, Operación Garabitas, Batalla de La Granja, Brunete… Madrid se convertiría en el principal objetivo de los golpistas desde el inicio de la guerra, convirtiéndose su toma en una obsesión que continuaría a lo largo de toda la contienda. Esta situación provocaría que se crearan frentes activos durante los casi 1000 días que duró la guerra, fortificándose todos ellos. En esos frentes se construirían centenares de kilómetros de trincheras, innumerables fortines, nidos de ametralladora, puestos de escuadra, parapetos y otras construcciones similares, refugios antiaéreos, habitáculos para la tropa, y un largo etcétera de estructuras por todo el territorio de la Comunidad de Madrid y de las vecinas. El paso del tiempo ha hecho desaparecer muchas de aquellas construcciones, pero muchas más han desaparecido a causa del imparable y muchas veces incontrolado desarrollo urbanístico, o por la construcción de infraestructuras, siempre ante la desidia de las diferentes administraciones y el escaso o nulo interés, cuando no el interés en hacerlos desaparecer, de los propietarios de los terrenos. En la prestigiosa revista Frente de Madrid editada por GEFREMA, podemos encontrar una sección fija de título “Si te dicen de caí”, donde a lo largo de los últimos años han ido recogiendo y denunciando las diferentes agresiones que este rico patrimonio ha ido sufriendo.

La abundante presencia de ramas verdes cortadas nos hace preguntarno si era necesario talar todos los árboles. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Pero afortunadamente parece que en los últimos años la situación comienza a mejorar y se empieza percibir un cambio de actitud en las diferentes administraciones en el reconocimiento de la importancia de este patrimonio y en la necesidad de su conservación. Muchas administraciones, con el inestimable apoyo de numerosas asociaciones y particulares que llevan tiempo luchando por la conservación de este irremplazable patrimonio, han promovido iniciativas de las que ya empiezan a recoger sus frutos. No hay que olvidar que además de su valor histórico, patrimonial y pedagógico, estas construcciones y estructuras despiertan un gran interés en muchas personas, lo que las convierte en un importante foco de atracción turística.

Son numerosos los ejemplos que podemos encontrar a lo largo de la geografía nacional. Los impresionantes refugios antiaéreos de Almería, se han convertido en un atractivo más para el turismo de la ciudad, y el éxito es tal que en verano hay que reservar con antelación para poder visitarlo. Algo similar ocurre con los refugios de Cartagena, no menos espectaculares que los almerienses, o los recientemente abiertos de Alicante, o los de la Plaza del Diamante en Barcelona, con unas impresionantes cifras de visitantes que crecen año tras año como pudimos comprobar en la conferencia de Josep María Contel en las últimas Jornadas de Gefrema. También en Madrid parece que ya está próxima la apertura del refugio del general Miaja en el Parque del Capricho. Sería muy largo enumerar todas y cada una de estas iniciativas, pero no quiero dejar de mencionar algunos ejemplos más, como el caso del Museo del Cinturón de Hierro de Bilbao, que dirige con gran acierto Aitor Miñambres, el conjunto de fortificaciones del Coll de Balaguer en L’Hospitalet de L’Infant, las ruinas del pueblo de Belchite, el Museo de la Batalla del Ebro en Fayón, o aquí mismo en Madrid, el Museo de la Batalla del Jarama que podemos visitar en el Mesón el Cid de Morata de Tajuña. Entre otros muchos lugares que sería largo de enumerar. Pero pese a todas estas felices iniciativas, queda mucho por proteger y todavía tenemos que contemplar como parte de ese patrimonio desaparece de manera irremediable ante la pasividad de las autoridades.

Una desoladora imagen de una de las laderas calcinadas del monte tras las labores de tala. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

En la Comunidad de Madrid encontramos un lugar singular, tanto desde el punto geográfico como histórico: el Espolón de Rivas, también conocido como los Cortados de Casa Eulogio. Se trata de un promontorio sobre el tramo final del río Manzanares, prolongación y final de la alturas de la Marañosa y el vértice Coberteras, justo al lado de su desembocadura de este río con el Jarama, que el propio río ha ido modelando durante miles de años formando una meseta que desciende sobre el río en verticales y abruptos acantilados, dibujando una especie de ciclópea proa de barco que se asoma y domina la fértil vega de los valles del Manzanares y del Jarama. El conjunto forma una excepcional fortaleza natural, lo que ha hecho que el espolón haya estado habitado ininterrumpidamente desde la prehistoria hasta nuestros días dadas las ventajas tanto defensivas como de recursos (caza y posteriormente agricultura, así como la abundancia de agua) que presentaba el lugar. De todo ello ha quedado abundante constancia material que convierte al Espolón en un yacimiento arqueológico de primer orden donde se han constatado restos de diferentes periodos: paleolítico, calcolítico, bronce, hierro, época tardorromana... hasta la actualidad.

Sobre el terreno podemos comprobar el tamaño de las marcas de las orugas visibles desde kilómetros de distancia. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Durante la Guerra Civil el Espolón cobraría un especial protagonismo durante la Batalla del Jarama, convirtiéndose en uno de los lugares más disputados de toda la batalla, una situación que se prolongaría hasta el final de la guerra. El 8 de febrero de 1937 fuerzas franquistas del coronel Rada conquistan el vértice Coberteras, defendido por la 19 Brigada republicana al mando de Márquez. A las 14:30 el Espolón es tomado por efectivos del II Tabor de Regulares de Melilla comandados por el capitán Ángel Martín. Los republicanos se retiran, unos por la presa del Rey mientras una cabeza de puente de la 19 Brigada permanece en Casa Eulogio, de donde ya no se moverán en toda la guerra. La conquista de la posición ha costado 77 bajas a los atacantes, desde el lugar se puede batir con ametralladora la carretera de Valencia.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Del 17 al 21 de febrero los republicanos pasan al ataque en el flanco izquierdo de los nacionalistas, defendido por la brigada de Rada. El encargado de asestar este golpe, que trataría de capturar la fábrica de la Marañosa y el vértice Coberteras, sería Juan Modesto, quien instalara su puesto de mando en Cerro Gordo. Para ello utilizaría sus brigadas 10ª (El Campesino) y 19ª, de la Agrupación Norte, más un batallón de la 1ª Brigada Mixta (Líster). La 10ª pasaría al ataque contra la Marañosa, dejando en su flanco izquierdo al batallón de la 1ª. La 19ª atacaría el espolón de Vaciamadrid. El objetivo era anular la fenomenal posición artillera que salvaba la cara a las fuerzas nacionalistas en la bolsa del Jarama.

Tras cinco días de durísimos combates la 19 Brigada asaltó y tomó una parte del Espolón de Vaciamadrid, donde se mantendrían hasta finalizar la contienda. La situación de estas tropas sería dramática, teniendo que defenderse con los acantilados a sus espaldas y con el enemigo prácticamente a tiro de piedra. Todavía hoy se pueden contemplar las trincheras excavadas en el borde mismo del acantilado, con el vacío a sus espaldas, lo que hizo que este lugar fuera conocido como “posición con el culo al aire”.

Una imagen tomada antes del incendio y posterior tala, que nos permite hacernos una idea del excepcional valor paisajístico de este lugar. Al fondo, el paraje donde el Manzanares desemboca en el Jarama. Podemos apreciar también la trinchera republicana construida en el borde mismo del acantilado, lo que valió para denominar a este lugar como “posición con el culo al aire”. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

El pasado 29 de julio un devastador incendio arrasaría la zona, quemando gran parte de los árboles con que el lugar se había repoblado a mediados del siglo pasado. Pero pese a la tragedia que siempre supone un siniestro de estas características, el patrimonio arqueológico no sufrió mayores daños dadas sus características, es más, las llamas que acabaron con el monte bajo permitían contemplar con mayor detalle muchas de las estructuras, especialmente los sistemas de trincheras y otras fortificaciones que habitualmente estaban ocultas total o parcialmente por hierbas y arbustos. Pero el verdadero desastre estaba todavía por llegar. Por una parte la pérdida de la cubierta vegetal podía acelerar la erosión causada por las lluvias, pero el principal problema llegaría con las labores de tala de los árboles quemados.

Otra imagen que nos permite hacernos una idea de la dimensión del desastre. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

El terreno es de propiedad particular, pero dado que se encuentra dentro del Parque Regional del Sureste de la Comunidad de Madrid goza de máxima protección, siendo reconocida como «reserva integral», lo que hace que la responsabilidad del entorno, según el PORN y el PRUG del Parque del Sureste, recaiga sobre una comisión gestora las concejalías competentes de cada consistorio y un representante de la Consejería competente en materia de patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid. Por si esto no fuera suficiente, la zona también está considerada yacimiento por la Comnidad de Madrid y se encuentra debidamente documentado e incluido denro del Catálogo de Bienes Inmuebles de la Comunidad de Madrid, con la nomenclatura CM/0123/073 y CM/123/118. Pero además según la Ley 3/2013 de patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid en su disposición transitoria primera sobre Catálogos de bienes y espacios protegidos dice:

Los Ayuntamientos deberán completar o formar sus catálogos de bienes y espacios protegidos en los términos establecidos en el artículo 16 en el plazo máximo de un año a contar desde la entrada en vigor de la presente ley.
Hasta que se produzca la aprobación de dichos catálogos, quedarán sujetos al régimen de protección previsto para los Bienes de Interés Patrimonial los siguientes bienes inmuebles integrantes del patrimonio histórico radicados en su término municipal:
• a) Palacios, casas señoriales, torreones y jardines construidos antes de 1900.
• b) Inmuebles singulares construidos antes de 1936 que pertenezcan a alguna de las siguientes tipologías: iglesias, ermitas, cementerios, conventos, molinos, norias, silos, fraguas, lavaderos, bodegas, teatros, cinematógrafos, mercados, plazas de toros, fuentes, estaciones de ferrocarril, puentes, canales y «viajes» de agua.
• c) Fortificaciones de la Guerra Civil española.


Toda esta ladera estaba arbolada. Sobran las palabras. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Sin embargo mucho nos tememos que toda esta normativa no se ha tenido en cuenta en este caso, es posible que haya sido por desconocimiento, pero el desconocimiento no exime del cumplimiento de la ley ni de las responsabilidades que de ello se deriven. Y también nos tememos que todo este proceso no ha contado con la necesaria supervisión de las autoridades, tanto autonómicas como municipales, lo que de confirmarse constituiría un evidente caso de negligencia administrativa por el que habría que exigir responsabilidades.

Tres instantáneas donde podemos apreciar algunos de los daños visibles causados a las fortificaciones de la Guerra Civil. Otras muchas no han corrido la misma suerte y han sido sepultadas o destruidas completamente. En la superior vemos como se ha abierto un camino por encima de una trinchera. En la central podemos contemplar los restos de un parapeto lineal completamente arrasado. Y en la inferior otra trinchera machacada por la maquinaria pesada. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Las labores de tala se han realizado con la utilización de maquinaria pesada, lo que ha provocado daños irreversibles sobre gran parte de los restos que todavía se conservaban. El paso de la maquinaria se ha llevado por delante trincheras, fortines, puestos de escuadra, centros defensivos y otras muchas estructuras como cuevas, habitáculos conocidos como “chabolos” o refugios. Al tratarse de terrenos yesíferos, de gran fragilidad, la utilización desproporcionada de estos medios ha sido devastadora. La magnitud del desastre es visible desde la propia Nacional III desde donde se aprecian las enormes cicatrices que las orugas de la maquinaria han dejado grabadas en el monte.

Dos imágenes del mismo lugar tomadas antes y después del incendio y de las labores de tala del arbolado. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Pero no solamente han sido los restos de la Guerra Civil los que han desaparecido, seguramente hayan corrido la misma suerte los yacimientos arqueológicos de otras épocas históricas. Sin olvidar tampoco los daños al ecosistema, no creo equivocarme al afirmar que muchos de los árboles talados habían conseguido superar los efectos del incendio, en una visita posterior pude comprobar que muchos de ellos no se habían secado, incluso algunos comenzaban a rebrotar, como prueban fotografías tomadas en el lugar. A parte de los inadecuados medios utilizados para realizar este trabajo, y de la voracidad a la hora de tirar de sierra, llama poderosamente la atención la rapidez con la que se han talado todos estos árboles, según algunos testigos los trabajos continuaban incluso por la noche. De ser ciertos estos testimonios, ¿cuál era la razón de tanta prisa para finalizar la tarea?, ¿era necesaria la nocturnidad?, ¿ha existido alguna supervisión sobre los árboles que debían ser talados?.

Dos imágenes del mismo lugar tomadas antes y después del incendio y de las labores de tala del arbolado. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

El desastre del Espolón ya no tiene arreglo, independientemente de las responsabilidades que se puedan derivar de lo que ha ocurrido, pero debe servir de reflexión para el futuro y esperemos que suponga un punto de inflexión en las políticas y actuaciones relacionadas con las fortificaciones de la Guerra Civil en la Comunidad de Madrid. Es necesaria una investigación por parte de las diferentes administraciones para aclarar lo sucedido, establecer responsabilidades si las hubiere y tomar medidas para que no se repita en el futuro. No estaría de más establecer un protocolo de actuación para casos como este, en donde se indiquen los pasos a seguir y las medidas a adoptar.

Huellas de las orugas en la entrada de un puesto de observación y escucha avanzado en las líneas franquistas. Unos metros más allá vemos la salida del pozo donde se ubicaba el vigía. Al fondo, junto a la higuera, se encontraban las trincheras republicanas, y tras ellas el acantilado. Esta fotografía nos permite hacernos una idea de la singularidad de este lugar desde el punto de vista patrimonial, perdido ahora para siempre. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

Afortunadamente pese a la apatía institucional, la conservación de este singular patrimonio arqueológico empieza a ser tenida en consideración por un mayor número de personas y asociaciones. El pasado 14 de febrero, pese al intenso frío y lluvia, más de un centenar de personas se reunían junto al Espolón para protestar por lo sucedido. El acto había sido convocado por un numeroso grupo de asociaciones: Gefrema, Ecologistas en Acción, Madrid Ciudadanía y Patrimonio, Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, Parque Lineal del Manzanares, Espacios para la Memoria, Tajar, Arba, Grama y Jarama Vivo. Asociaciones que llevan mucho tiempo batallando por la conservación de los valores patrimoniales de la comunidad, ya sea arqueológico, cultural o ecológico. Durante la concentración hubo varias intervenciones y se leyeron diferentes comunicados, entre ellos la carta que Gefrema ha remitido al Ayuntamiento de Rivas y a la Comunidad de Madrid denunciando lo sucedido, cuyo texto reproducimos al final de esta crónica.

Un puesto de escuadra en primera línea republicana. La ladera que se ve al fondo ahora calcinada y arrasada era zona nacionalista. (FOTO JAZ). (Haga clic sobre la imagen para verla ampliada)

La concentración y las diversas iniciativas de estas asociaciones son solo un paso de un largo y complicado camino, que se hace más largo todavía si tenemos en cuenta que ninguno de los principales medios de comunicación de la Comunidad de Madrid se hicieron eco ni de esta concentración ni de lo que se reivindicaba, y ha tenido que ser, para vergüenza de la prensa madrileña, el diario catalán La Vanguardia quien recogiera en sus páginas la noticia (clic aquí para ir a la crónica de La Vanguardia). Pero pese a las dificultades la iniciativa va cobrando fuerza y cada día más personas comienzan a tomar conciencia de la importancia de la conservación de esta herencia. Esperemos que el incendio y posterior destrozo ocurrido en el Espolón de Rivas marque un punto de inflexión en la conservación de este singular patrimonio.

Florentino Areneros.

ANEXO DOCUMENTAL

Texto del escrito remitido por la asociación GEFREMA a la Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Rivas poniendo en conocimiento de estas administraciones lo ocurrido en el Espolón de Rivas:

Estimada Sra.

Durante el verano pasado, el 29 de julio de 2015, se produjo un incendio en el paraje de de los Cortados de Casa Eulogio de Rivas Vaciamadrid zona calificada como reserva integral dentro del parque Regional del Sureste. El incendio ha afectado una amplia zona que incluye el Cerro de Coberteras. La zona posee reconocidos valores medioambientales pero también históricos y entre estos hay que destacar que en este lugar se conservan importantes vestigios de la Guerra Civil de 1936, los cuales se han visto afectados por las operaciones realizadas tras el incendio.
Nuestra asociación GEFREMA (Grupo de Estudios del Frente de Madrid) que tiene como objetivo la preservación y divulgación de del patrimonio histórico relacionado con la Guerra Civil de 1936 en nuestra comunidad, ha visto con disgusto y preocupación la destrucción de elementos importantes relacionados con la batalla del Jarama a consecuencia de los sucesos mencionados.

La batalla del Jarama desarrollada durante los días 6 al 25 de febrero de 1937 por iniciativa de las fuerzas del bando nacional, tenía como objeto completar el cerco en torno a Madrid operando por la zona de la Marañosa y San Martín de la Vega. Se cruzaría el rio Jarama para ocupar las poblaciones de Morata de Tajuña, Arganda y Alcalá de Henares, Esta acción debía completarse con otra operación que se desarrollaría por la carretera de Barcelona en dirección de Guadalajara y Alcalá de Henares, completándose de esta manera el cerco de la ciudad. Estas dos ofensivas fueron contenidas por el ejército republicano. Pero el corte de la carretera Nacional III se produjo tras la toma por los nacionales del Vértice Coberteras que se realizó durante la primera jornada de la operación, lo cual dejaba bajo fuego franquista esa carretera que unía Madrid con Valencia, única vía importante de salida de la ciudad. La importancia de esta estratégica posición hizo que fuese muy disputada quedando tropas republicanas compartiendo ese promontorio del terreno con las del ejército atacante, estando las posiciones de ambos contendientes separadas en algunos lugares por escasos metros. Esta situación se mantuvo durante los años posteriores, construyéndose en todo este tiempo complejos sistemas defensivos por los dos ejércitos, que convertirían el lugar en uno de los más importantes enclaves de la geografía madrileña desde el punto de vista de la arqueología militar de la Guerra Civil.

Desafortunadamente gran parte de ese singular patrimonio se ha perdido de forma irremediable tras las tareas de tala y acondicionamiento del lugar. El incendio acaecido en esos parajes llevo consigo una operación de limpieza de la zona que fue efectuada con maquinaria pesada, lo que ha causado grandes daños en las fortificaciones que se habían conservado hasta la fecha. Su destrucción nos priva de un elemento importante de evocación y de interpretación de los hechos históricos mencionados.

Los restos históricos destruidos están protegidos por la ley 3/2013 de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid que en su “Disposición transitoria primera sobre Catálogos de bienes y espacios protegidos” dice lo siguiente:
Los ayuntamientos deberán completar y formar sus catálogos de bienes y espacios protegidos en los términos establecidos en el artículo 16 en el plazo máximo de un año a contar desde la entrada en vigor de la presente ley.

Hasta que se produzca la aprobación de dichos catálogos, quedarán sujetos al régimen de protección previsto para los Bienes de Interés Patrimonial los siguientes bienes inmuebles integrantes del patrimonio histórico radicados en su término municipal:

a) Palacios, casas señoriales, torreones, jardines construidos antes de 1900.
b) Inmuebles singulares construidos antes de 1936 que pertenezcan a algunas de las siguientes tipologías: iglesias, ermitas, cementerios, conventos, molinos, norias, silos, fraguas, lavaderos, bodegas, teatros, cinematógrafos, mercados, plazas de toros, fuentes, estaciones de ferrocarril, puentes, canales y “viajes” de aguas.
c) Fortificaciones de la Guerra Civil

Además de esta protección genérica los restos aludidos se encuentran recogidos en el catálogo de depositado en la dirección General realizado por el Grupo de Estudios del Frente de Madrid GEFREMA en colaboración del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid en el año 2007, donde en el capítulo dedicado al sector suroeste del término municipal, quedan reflejados en las fichas RV, SO 01 hasta la RV, SO 18

Queremos expresar nuestro disgusto por la destrucción de esos restos históricos y manifestar preocupación sobre las futuras operaciones de reforestación de la zona que pudieran añadir nuevos daños al conjunto de fortificaciones. También queremos llamar la atención sobre la conservación del patrimonio histórico relacionado con la Guerra Civil, en el resto de nuestra comunidad donde han tenido lugar importantes acontecimientos bélicos relacionados con esa guerra, al ser Madrid considerado como objetivo militar y político decisorio de la contienda. El ataque frontal a la Madrid, la batalla de la Carretera de la Coruña, la Batalla del Jarama y la Batalla de Brunete figuran en cualquier antología o tratado de la Guerra Civil.

Solicitamos que desde la administración se tomen las medidas necesarias para asegurar la preservación de este patrimonio histórico de la comunidad. Por parte de nuestra asociación pueden contar con nuestra colaboración en cuanto esté en nuestra mano


Esperando su contestación
Le saluda atentamente


Página de la asociación Madrid Ciudadanía y patrimonio donde se denuncian las actuaciones llevada a cabo en este lugar:

http://madridciudadaniaypatrimonio.org/node/1179

Desde Sol y Moscas agradeceríamos a todos nuestros lectores que compartieran y enlazasen esta crónica para dar entre todos la mayor difusión posible a este atentado contra el patrimonio de todos.

La Redacción.


sábado, 9 de enero de 2016

1937: LA OTRA CABALGATA

En enero de 1937, en plena Guerra Civil, tendría lugar en la capital de la República una singular cabalgata infantil en la que se mezclarían los elementos tradicionales de las cabalgatas navideñas con motivos relativos a la guerra y a la situación del país. En la imagen vemos una carroza que representa a la República. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).
1937: LA OTRA CABALGATA
(No te lo perdonaré jamás Carmena)

Tras el paréntesis navideño retomamos la actividad en Sol y Moscas haciéndonos eco de uno de los asuntos que más polémica ha desatado durante estas fiestas. Nos referimos a la cabalgata de Reyes celebrada en Madrid el pasado 5 de enero, así como las celebradas en algunos barrios, que ha provocado un aluvión de desgarradas y encendidas críticas, para algunos justificadas, mientras que otros opinan que se trata simplemente de una polémica artificial generada con una clara intencionalidad política con el objetivo de socavar la imagen del nuevo Ayuntamiento, y en particular la de la Alcaldesa Manuela Carmena. Las críticas han sido implacables, abrió fuego Esperanza Aguirre con un ingenioso juego de palabras, digno del mismo Gerard Piqué, entre “paridad” y “paridas”, y ha culminado con un tweet de la diputada e historiadora Cayetana Álvarez de Toledo que ha revolucionado las redes sociales: «Mi hija de 6 años: "Mamá, el traje de Gaspar no es de verdad." No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás». Las respuestas no se han hecho esperar, y son muchos los que se sorprenden de que se esté criticando más a Carmena por el tema de la Cabalgata, que a su predecesora Ana Botella por los sucesos del Madrid Arena. El tema ha encendido las redes sociales, llegando incluso a protagonizar la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La primera de las carrozas del desfile tirada por caballos primorosamente enjaezados, portaba un gran escudo de la República. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero esto es un blog de la Guerra Civil y nos debemos a nuestros lectores. Dejaremos de lado la polémica y nos centraremos en otra singular cabalgata que tuvo lugar en plena guerra en la ciudad de Valencia en enero de 1937. En aquellas fechas la ciudad levantina era la capital de la España republicana debido al sitio que sufría Madrid desde noviembre de 1936. Valencia, al igual que otras muchas localidades del levante español, se había convertido en el refugio de muchos niños que habían tenido que ser evacuados de Madrid a causa de los continuos bombardeos que estaban causando estragos entre la población civil. En esta cabalgata de 1937 se encuentra el origen de la celebrada este año también en Valencia, en la que han sido protagonistas tres mujeres denominadas como las Magas de Enero que representaban a la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. La cabalgata valenciana había sido organizada por un colectivo ajeno al Ayuntamiento que dirige Joan Ribó, aunque el alcalde recibió a las tres Magas en el consistorio y salió con ellas al balcón donde leyó un pequeño discurso. La polémica estaba servida, y aunque el ayuntamiento no había organizado el evento, ni puesto un solo euro para el mismo, las críticas no se hicieron esperar, entre ellas la del elegante periodista Alfonso Rojo quien dijo sobre las tres mujeres que «parecen prostitutas sacadas de un 'western’». Ante el aluvión de críticas, y el tono de algunas de estas, en especial contra las tres Magas, el alcalde salió en su defensa afirmando: "Practican una hipocresía vergonzosa aquellos que se lamentan cuando hay un crimen machista y después ensucian las redes sociales con comentarios que atentan contra la dignidad de la mujeres".

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

En honor a la verdad hemos de reconocer que en las escasas referencias que hemos encontrado de aquella cabalgata de 1937 no se menciona en ninguna de ellas la presencia de estas tres Magas de Enero, por lo que no nos atrevemos a confirmar que lo organizado en Valencia tengo algo que ver con la cabalgata de enero de 1937, más allá de su carácter laico, lúdico y festivo.

En la cabalgata no faltarían alusiones a la guerra y al enemigo, como esta representación caricaturesca del general golpista Queipo de Llano donde se le ridiculiza durante una alocución radiofónica en la que aparece con una botella en la mano, en alusión a la desmedida afición que se le supone tenía al alcohol. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero abandonemos las polémicas del presente y regresemos a la cabalgata celebrada en Valencia en 1937. El acontecimiento era el colofón a la Semana de la Infancia organizada por el Ministerio de Instrucción Pública, al frente del cual se encontraba el comunista Jesús Hernández. La idea de la cabalgata partió del Ateneo Popular, contando con la colaboración de la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. Era evidente que el desfile era un sucedáneo de las tradicionales cabalgatas de reyes, la puesta en escena con carrozas, disfraces, bandas de música y el tradicional reparto de juguetes y dulces a los más pequeños, respondía al mismo modelo, aunque con algunos “pequeños” matices. En un acontecimiento de carácter republicano sobraban los reyes, aunque estos fueran magos y de oriente, así como cualquier simbología que pudiera recordar a la religión o a la Iglesia, como corresponde a un gobierno que había hecho de la laicidad una de sus señas de identidad.

En una cabalgata cuyos principales protagonistas eran los niños no podían faltar las carrozas con motivos infantiles, como esta en la que vemos a Betty Boop, popular personaje de los dibujos animados de la época, así como otros personajes de "Pipo y Pipa" del dibujante Salvador Bartolozzi (el caballo sobre el que monta Betty y las dos perritas de la otra carroza) . Bartolozzi partiría al exilio y fallecería en México en 1950. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La cabalgata estaba previsto que reuniera a una gran cantidad de personas, lo que la convertía en un magnífico escaparate para los fines propagandísticos de las autoridades republicanas. No hay que olvidar la importancia que en cualquier guerra tiene la cohesión y compromiso de la población en la retaguardia, y su colaboración en el esfuerzo de guerra. Ambos contendientes eran conscientes de ello, y los actos de exaltación y propaganda serían una constante en las dos retaguardias durante toda la guerra. Ello motivaría la presencia de simbología republicana a lo largo de todo el desfile, así como mensajes de apoyo a la causa republicana. Sin olvidar las críticas y mofas al bando contrario, ni las alusiones a la Unión Soviética y sus líderes, principales valedores de la causa republicana en el exterior.

En la fotografía vemos a un jinete portando un estandarte donde se anuncia la Semana del Niño, que culminaba con esta multitudinaria cabalgata. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Aunque hemos encontrado un buen número de interesantes imágenes de aquel acontecimiento, son pocas las referencias escritas que hemos localizado. De entre todas ellas la más extensa y descriptiva sea el artículo publicado en el madrileño semanario Crónica el 17 de enero de 1937. El artículo estaba firmado por J. Fernández Caireles, que era el seudónimo del abogado, periodista y crítico taurino valenciano José Fernández Serrano (1889-1963). Por su interés reproducimos el artículo en su totalidad (en verde).

Página del semanario madrileño Crónica informando de la cabalgata, en la que vemos distintas fotografías del proceso de fabricación de las carrozas, seguramente en algún taller fallero, entre las que se encontraba una dedicada a la Unión Soviética en la que aparecía un retrato de Stalin. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

CRÓNICA EN VALENCIA
Una magnífica cabalgata ha cerrado los festejos de la Semana Infantil

La semana infantil – feliz iniciativa del ministro de Instrucción Pública, aceptada con efusión por todo el Gobierno de la República Española – ha tenido en Valencia, como magnífico colofón de arte, la organización de una gran cabalgata dedicada a los niños.

Logró el Gobierno que esa Semana Infantil haya obrado en el ánimo de los pequeñuelos como un sedante que los ha abstraído en instantes de alegría, haciéndoles olvidar el triste ambiente de la guerra.


La cabalgata sería utilizada también como plataforma propagandística del Gobierno y de su gestión. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Durante unos días los niños han sido obsequiados con millares de juguetes y libros de cuentos; se les ha llevado a las salas de espectáculos de cine y teatro, en donde, además, se les han leído poesías, se les han dado charlas explicativas y se ha interpretado, para ellos, música adaptada a la sensibilidad infantil.

El bullicio y la estrepitosa algarabía de los niños han cundido en las ciudades y pueblos del territorio dominado por el Gobierno republicano. Toda la opinión antifascista (condensada en los partidos del Frente Popular y en los grandes Sindicatos obreros de la C.N.T. y la U.G.T.) ha contribuido con férvido entusiasmo a la iniciativa del ministro de Instrucción Pública, Jesús Hernández.


Otra instantánea de la cabalgata con alegorías a España y Valencia. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La cabalgata, que ha recorrido las calles de Valencia en la mañana del domingo, día 10 del corriente, fue ideada por el Ateneo Popular, con la cooperación de la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura y aceptada con todo cariño por el Gobierno. Durante diez días anteriores a la celebración del festejo, todos los artistas de la Alianza Antifascista han laborado activamente en la confección de carrozas y carros destinados a esta cabalgata artística, que ha tenido la siguiente composición en el brillante desfile.

PRIMER GRUPO

Abrió la marcha una sección de motoristas.

Una banda de clarines y trompetas formada por milicianos abría la marcha. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

A continuación, sesenta milicianos con bandas de música y cornetas.

Una miliciana a caballo.

En la cabalgata también participaron habitantes de las localidades cercanas que desfilaron ataviados con sus trajes populares. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Todas las banderas de las organizaciones políticas y sindicales.

Figura simbólica de España, representada por una joven amazona, que hacía ondear la bandera de la República e iba escoltada por otros sesenta milicianos, con otra banda de música.

Una joven amazona portando la bandera de la República simbolizaba a España. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Seguía la primera de las tres grandes carrozas destinadas a esta fiesta. Esta carroza era la expresión plástica de España sostenida por el trabajo. El escudo de la República aparecía sobre un colosal yunque, orlado con banderas de todos los partidos políticos del Frente Popular y los Sindicatos proletarios. A un lado y a otro, dos tapices con las iniciales U.G.T y C.N.T.

Otras dos fotografías de la primera gran carroza del desfile en la que se podía contemplar un gran escudo policromado de la República. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

SEGUNDO GRUPO

La segunda parte del desfile estaba protagonizada por las carrozas con motivos infantiles, como estas que representan a los tres cerditos sobre los que va montada la popular Minnie, la compañera del no menos popular Mickey, dos creaciones de Walt Disney que por aquella época triunfaban en las pantallas de los cines de todo el mundo. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Desfile de diez y ocho carros, que simulaban juguetes de gran tamaño, algunos de estos con jocosas alusiones a los generales sublevados y a las entidades fascistas, representadas con ironías hilarantes.

Varios monigotes representaban a los pilares en los que se apoyaba el enemigo: la Iglesia, los banqueros, generales, falangistas y alemanes. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Otra carroza de inspiración infantil que representa un camión de bomberos, con imágenes de Mickie disfrazado de bombero y de la popular Betty Boop. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

A continuación iban sesenta milicianos. Tras ellos, un cartel, en cuyo texto se expresaba la gratitud de los niños hacia la nación rusa, que los ha protegido con víveres y ropas.

Un grupo de niñas portan ramos de flores seguramente para realizar alguna ofrenda. Tras ellas una pancarta o bandera, donde se adivina que se trata del emblema de algún Radio del Partido Comunista. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Después desfiló la segunda carroza monumental, inspirada en agradecimiento a la República Soviética. Destacaba la figura gigantesca de un soldado ruso, ante el que descendía una escalinata repleta de niños. Los adornos que formaban la barandilla de esta escalinata eran grandes letras que decían U.R.S.S.

TERCER GRUPO

Un grupo de policías a caballo, suponemos que municipales, con su uniforme de gala participaron en la cabalgata. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Una valenciana, en representación de la ciudad, elevaba la «senyera», gloriosa bandera del País Valenciano. Iba seguida de los clarines de la ciudad y la Banda Municipal de música.

Otra banda de música de milicianos, al fondo el retrato de Largo Caballero. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Cerraba la cabalgata la tercera carroza. En ella, unos milicianos daban guardia a la figura de la República, y ante esta aparecían muchos niños con atributos de trabajo. En la parte posterior de la carroza se veía un motivo alegórico – magnífico grupo escultórico – en el que un miliciano salvaba unos libros de entre las ruinas de un edificio bombardeado por los aviones del fascio.

En la parte posterior de la carroza que representaba a la República, un grupo escultórico representaba a un miliciano rescatando objetos de un edificio bombardeado por los fascistas, a su espalda una gran estrella de cinco puntas donde se puede leer: “Mientras la barbarie fascista destruye la cultura, el heroico pueblo en armas rescata de la destrucción las obras más valiosas de nuestra historia”. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La cabalgata ha sido un éxito indescriptible. Miles y miles de niños – se ha procurado que asistieran también todos los refugiados de las poblaciones del frente – presenciaron el festejo con alborotada alegría, entre aplausos y aclamaciones, que han puesto un estrépito de optimismo y de gozo en el ánimo de esas criaturas.

Muchos niños serían desplazados desde las zonas de frente de guerra a las colonias establecidas en la costa levantina para protegerlos de los combates y bombardeos. En la imagen un grupo de niños madrileños y de El Escorial de la colonia de Liria asisten a la cabalgata con una pancarta. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

¡Bien hayan el Gobierno de la República y todos cuantos han sido sus colaboradores en esta hermosa fiesta, que tanto bien, material y moral, ha llevado a los niños.


Hasta aquí el artículo de José Fernández Serrano “Caireles”, cuya narración hemos acompañado con diferentes fotografías de aquel momento que nos permiten validar sus palabras. Quien les iba a decir a los organizadores de aquella cabalgata, que casi ochenta años después aquel festivo desfile sería el origen de una encendida polémica social y política.

Muchos habitantes de las comarcas de los alrededores participarían en la cabalgata ataviados con sus trajes típicos. En la imagen vemos a unos jinetes que portan unos estandartes con los nombres de las localidades de donde proceden. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Seguramente todavía vivan muchos de aquellos niños que asistieron a aquella singular cabalgata. Sería muy interesante recoger su testimonio y, por qué no, también su opinión sobre la polémica desatada en la actualidad. Hay mucho que aprender de los mayores que en su día también fueron niños.

Florentino Areneros.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

Todas las fotos de este artículo, excepto la página del semanario Crónica, son del fotógrafo Atienza, y forman parte de los fondos del Archivo General de la Administración, Archivo Fotográfico de la Delegación de Propaganda de Madrid durante la Guerra Civil, del Ministerio de Cultura Educación y Deporte. Haga clic sobre cualquiera de las fotografías para verlas ampliadas.

CARROZAS DE JUGUETES

Un buen número de carrozas del desfile representaban diversos juguetes, así como personajes de los dibujos animados del cine como Betty Boop o los ratones Mickey y Minnie creados por Walt Disney. En todas las carrozas del desfile quedaba `patente la maestría e imaginación de sus constructores, seguramente profesionales del mundo fallero.


MOTIVOS POPULARES

La cabalgata contó con la presencia de numerosas personas vestidas con trajes típicos, gran parte de ellos montando caballos enjaezados primorosamente para la ocasión. Por los estandartes que portan alguno de ellos, podemos comprobar que se trata de habitantes de localidades cercanas (Manises, Fuente Encarroz,...), lo que nos hace pensar que se tratara de los trajes regionales, así como la ornamentación de las monturas, que se utilizaban en las fiestas locales y que fueron utilizados también en esta esta singular ocasión.



LA CARROZA DE QUEIPO DE LLANO

Una de las carrozas estaba dedicada a ridiculizar al general golpista Gonzalo Queipo de Llano. Se le representa deforme, grandes bigotes y enorme gorra de plato. Va vestido con una piel de borrego, grandes manos, con una de ellas sujeta una botella haciendo alusión a sus supuestos problemas con el alcohol, en la otra tiene un micrófono de radio Sevilla de la que sale un puño para golpearle donde se puede leer "pueblo español". Sin duda Queipo de Llano era uno de los generales sublevados que más odio despertaba en la zona republicana, debido a sus alocuciones radiofónicas que realizaba desde Sevilla.


MISCELANEA

Nos han sobrado tres fotos y aquí las tienen. Lamentamos no poder ubicar las fotos en los lugares donde fueron sacadas para poder ubicarlas correctamente y poder hacernos una idea del recorrido, pero lamentablemente nuestro conocimiento de la bella ciudad de Valencia es muy limitado. Si alguno de nuestros lectores puede ayudarnos para ubicar las fotografías le estaríamos muy agradecidos. Aún así, esperamos que esta crónica haya sido de su agrado.