sábado, 14 de noviembre de 2015

IV JORNADAS GEFREMA

Portada del nº28 de la revista Frente de Madrid que se presenta en estas IV Jornadas. Contiene un extenso artículo central monográfico dedicado a la historia de la Gran Vía durante la guerra. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).
IV JORNADAS GEFREMA

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Como viene siendo tradición en los últimos años, llega noviembre y con él las Jornadas de Gefrema, un ciclo de actividades relacionadas con la Guerra Civil que año tras año están cosechando un gran éxito de crítica y público. Las IV Jornadas se celebraran los días 26, 27, 28 y 29 de noviembre, e incluyen ocho interesantes conferencias, así como dos excepcionales rutas guiadas. Todas las actividades, incluidas las rutas, están abiertas a toda persona interesada en el tema con asistencia libre y gratuita. Para asistir a las rutas será necesario inscribirse presencialmente durante los dos primeros días de las Jornadas (jueves y viernes).

JUEVES 26 DE NOVIEMBRE 2015

EL EXPOLIO DEL
MUSEO DEL EJÉRCITO
Por la Asociación de Amigos del Museo del Ejército
Jueves 26 de noviembre a las 17 horas.


Imagen del madrileño Real Palacio del Buen Retiro donde se ubicaba el Museo del Ejército hasta su traslado al Alcázar de Toledo. (Foto Wikipedia). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Se abren estas esperadas Jornadas con una interesantísima conferencia sobre el polémico traslado, o expolio para ser más exactos, del Museo del Ejército de Madrid al Alcázar de Toledo.

El Museo del Ejército de Madrid era tras el Museo de Ciencias el museo más antiguo de España, y el tercero más veterano entre los museos militares, y uno (por no decir el mejor) de los mejores y más completos de todo el mundo. Entre sus fondos se encontraban algunas piezas únicas de incalculable valor patrimonial e histórico, así como excepcionales colecciones, como la de armas de fuego portátiles. Un general francés, director del Museo del Ejército de París, dijo hace unos años que quien quisiera estudiar la Artillería primitiva tendría que venir a Madrid, a ver la magnífica colección de la misma que tenía nuestro Museo del Ejército. Era la mejor colección de Artillería existente.

El día 24 de julio de 1996 el recientemente nombrado Presidente de Gobierno D. José María Aznar, acompañado de los miembros del Patronato del Museo del Prado, del JEME y de los hispanistas ingleses Brown y Elliot, decide, aconsejado por estos últimos, la restauración del Salón de Reinos y el traslado al Alcázar de Toledo del Museo del Ejército, después de cerca de 200 años de presencia en Madrid. Se alegó que el Palacio del Buen Retiro necesitaba una rehabilitación cuyo coste se estimaba excesivo, así como la necesidad de dotar al Museo de un nuevo plan museográfico y la incorporación de nuevas técnicas audiovisuales.

Diferentes informes cuestionaban este traslado y fueron muchas las voces que se opusieron al mismo. El Ayuntamiento de Madrid ofreció como nueva sede el Cuartel de Conde Duque o el Matadero, pero todas las iniciativas serían en vano y Madrid acabaría perdiendo uno de sus más emblemáticos y queridos museos. El traslado se llevaría a cabo sin que existiera una disposición legal escrita que lo apoyara, vulnerando la ley de Patrimonio, la carta de Toledo-Washington, las opiniones de la UNESCO, ICOMOS y la Real Academia de la Historia ya que, de acuerdo con las disposiciones de estos organismos, no se puede alterar el entorno ni las estructura de los bienes de interés cultural. De todo ello se hizo caso omiso.
Portada del libro editado por la Asociación de Amigos del Museo del Ejército en el que recogen la historia del mismo y el desastre que ha supuesto su traslado. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Finalmente se consumó el traslado y se confirmaron los peores pronósticos. El coste de la operación multiplicó notablemente el presupuesto inicial, superando, y con mucho, el coste estimado para la rehabilitación del Palacio. Cerca del ochenta por ciento de los fondos del Museo se encuentran almacenados o han sido dispersados en otros museos y entidades. Entre otra serie de despropósitos, dignos de asombro e indignación, que se detallarán en la conferencia.

La Asociación de Amigos del Museo del Ejército de Madrid lleva años realizando una encomiable y desinteresada labor tratando de revertir la situación y reconducirla de manera que se puedan minimizar los daños producidos hasta el momento, Entre sus objetivos se encuentra el recuperar parte de los fondos almacenados en los sótanos de Alcázar y exponerlos nuevamente en el Palacio del Buen Retiro.

En la conferencia intervendrán:

Juan Antonio Sánchez García. General de Brigada de Infantería Diplomado de Estado Mayor. Graduado por el Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos, Representante Militar Nacional de España ante en Mando Supremo Aliado para Europa de la OTAN. Licenciado en psicología, ha sido director del Museo del Ejército de Madrid y en la actualidad, preside la Asociación de Amigos del Museo del Ejército de Madrid.

José María Manrique. Coronel de Artillería. Diplomado de Estado Mayor. Destinado en distintas unidades del arma de Artillería y en estados mayores de grandes unidades. Estado Mayor del Ejército y Capitanía General. Historiador y autor de varios libros y numerosos artículos sobre historia militar española contemporánea en revistas como Memorial de Artillería, Boletín de Difusión de Artillería y en las revistas Defensa, Ejército, Armas y Municiones, War Heat Internacional e Historia Militar.

Gabriel Rodríguez Pérez. Coronel de Infantería. Diplomado Estado Mayor y Estado Mayor Conjunto de la Defensa. Licenciado en Derecho, ha impartido conferencias y es autor de distintos artículos en revistas y ha participado en el Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia.

Pedro Rey Arcas. Coronel de Infantería de la XXIII promoción de Academia General Militar. Licenciado en Derecho por la UNED, realizó estudios de prácticas Jurídicas. Actualmente es Abogado en Ejercicio


LOS REFUGIOS ANTIAÉREOS
DE BARCELONA.

Y su apertura al público.
El refugio de la Plaza del Diamante, un modelo de Gestión.
Por Josep María Contel i Ruiz
Jueves 26 de noviembre a las 18 horas.


Fotografía de una de las galerías del refugio barcelonés de la Plaza del Diamante. (Fotografía Josep María Contel i Ruiz). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

En el barcelonés barrio de Gracia se encuentra la Plaza del Diamante, muy conocida por la novela homónima de Merce Rodoreda, allí se construiría durante la Guerra Civil, con una importante participación vecinal, un refugio antiaéreo que ha llegado hasta nuestros días en unas excelentes condiciones de conservación.

Barcelona sería una de las ciudades más castigadas por los bombardeos aéreos durante la guerra, sufriendo innumerables ataques que causarían millares de muertos entre la población civil, como el que tuvo lugar ininterrumpidamente entre el 16 y el 18 de marzo de 1938, durante el cual caerían sobre la ciudad más de 44 toneladas de bombas en las 41 horas que transcurrieron entre el primero y el último de los 12 ataques masivos que realizaron aparatos italianos y alemanes con base en Mallorca.
Imagen de las escaleras de acceso al refugio. (Fotografía Josep María Contel i Ruiz). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

La persistencia de los bombardeos y el elevado número de víctimas que estos ocasionaban, hizo que se construyeran un gran número de refugios antiaéreos en todos los barrios de la ciudad, con la destacada participación de la población civil que colaboró intensamente en la construcción de los mismos. Una vez terminada la guerra muchos de ellos desaparecerían y otros quedarían en el olvido.

Tras más de cincuenta años de olvido, en 1992 durante la realización de una obras se descubrió este refugio. Gracias a la actuación del Taller d´Història de Gràcia en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, y tras una importante intervención arqueológica y de restauración del conjunto, se pudo abrir al público.

En esta conferencia de Josep María Contel i Ruiz podremos conocer detalles de la historia del refugio y de su recuperación, así como del exitoso modelo de gestión que ha convertido a este importante vestigio histórico en un foco de atracción turística y cultural de la Ciudad Condal. La exitosa gestión de este espacio (al igual que la de otros refugios similares como los de Almería, Cartagena o más recientemente Alicante) demuestra el potencial que ofrece la recuperación de estos testigos arqueológicos de nuestra historia, y bien puede servir de ejemplo para futuras actuaciones en otros lugares, sin ir más lejos, y por poner un claro ejemplo, el refugio del general Miaja en el madrileño Parque de el Capricho.


GRAN VÍA
LA AVENIDA DEL "QUINCE Y MEDIO"
Por la Agrupación de Comandos Modesto
Jueves 26 de noviembre a las 19 horas.


Unos madrileños huyen de las bombas en la red de San Luis. (Foto AGA). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

La Gran Vía es una de las calles más emblemáticas de Madrid. Durante la guerra se convertiría en uno de los objetivos preferidos de las baterías de artillería franquistas ubicadas en la Casa de Campo, por lo que los madrileños empezarían a conocerla como “la avenida del Quince y Medio”. Pese a los dramáticos momentos que se vivían y al peligro constante que suponía pasear por sus aceras o vivir en sus inmediaciones, la Gran Vía continuaría siendo uno de los principales indicadores de la vida de la ciudad.

En esta conferencia, desarrollo del artículo central que se publica en la prestigiosa revista Frente de Madrid, conoceremos muchos aspectos, datos y anécdotas, así como testimonios de lo que ocurrió en esta singular calle de Madrid durante los casi mil días de la guerra. Descubriremos algo más de lugares que forman parte de la iconografía de la guerra en la capital como el Chicote, el hotel Florida, el cine Capitol o la Telefónica entre otros, así como de personajes convertidos casi en leyenda como Ernest Hemingway, Marta Gellhorn, Arturo Barea o Mijail Koltsov entre otros muchos. También conoceremos otros lugares ya desaparecidos, como los bares americanos Miami, Nautic y el Pidoux, o los hoteles Roma, New York o Avenida, el teatro Fontalba, cines hoy convertidos en tiendas de ropa, o comercios como el que aparece en la legendaria foto de una señora saliendo entre sacos terreros de una farmacia bajo un cartel en el que se indica que “continúa la venta”.
Pese a la situación, la vida continuaba en la Gran Vía durante la guerra. En la imagen una señorita sale de un comercio protegido con sacos terreros tras realizar sus compras. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

También se hablará de los terribles bombardeos que sufrió la ciudad y la Gran Vía durante aquellos días, que causarían numerosas victimas civiles. Así como de la actividad militar en una parte de la Gran Vía, convertida en Zona Militar de Retaguardia vedada a la población, con sus parapetos y trincheras, donde establecerían su puesto de mando algunas de las unidades más destacadas en la defensa de Madrid, como la 6ª División del II Cuerpo del Ejército Popular de la República, que fue dirigida por el mítico teniente coronel Romero, el héroe del Puente de los Franceses durante la Batalla de Madrid en noviembre de 1936. Y también descubriremos en que conocido cine de la Gran Vía se encontraba el polvorín de la 4º Brigada Mixta.

Todo ello acompañado de una espectacular selección fotográfica y con los comentarios de alguno de los miembros de ese cuerpo de élite de Gefrema que es la Agrupación de Comandos Modesto, en esta ocasión reforzados por la presencia del investigador norteamericano residente en Japón Ken O´Keefe, un experto en las Brigadas Internacionales y en los corresponsales de guerra norteamericanos, quien nos visitará para participar en estas IV Jornadas.


GARAPULLOS POR MAUSERES
La fiesta de los toros durante la Guerra Civil
Por Antonio Fernández Casado
Jueves 26 de noviembre a las 20 horas.


El popular diestro Domingo Ortega es sacado a hombros por milicianos, puño en alto, al finalizar una corrida. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

En 1936 el principal espectáculo de masas que levantaba pasiones, muy por encima todavía del fútbol, eran los toros. Las principales figuras gozaban de una consideración y atención social similar a la que hoy gozan las estrellas del fútbol. Los toros despertaban acalorados debates y estaban muy presentes en la vida social española, de alguna forma era el reflejo de la sociedad española del momento.

La Guerra Civil que dividiría en dos a la sociedad española, también dividiría al mundo de los toros. Durante la guerra podemos encontrar toreros de derechas, los más, y de izquierdas, así como subalternos de izquierdas y de derechas, también los menos. Unos apoyarían a un bando, y otros al contrario. Muchos participarían en los combates, destacando entre todos ellos la 96 Brigada Mixta que fue conocida como “Brigada de los Toreros”, una unidad del Ejército de la República creada en Madrid al principio de la guerra, formada principalmente por subalternos pertenecientes al sindicato Unión Española de Picadores y Banderilleros de Toros, que lucharía en varios frentes hasta el final de la guerra, y que era comandada por el novillero Luis Prados "Litri II", con el matador de toros Juan Mazquiarán “Fortuna Chico” al mando de uno de los batallones.

Contraportada del semanario Estampa de agosto de 1936 en la que vemos a Luis Prados Fernández “Litri II” tras ser nombrado teniente miliciano por su actuación en el frente de Somosierra. “Litri II” llegaría a comandar la 96 Brigada Mixta del Ejército Popular de la República. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Durante la guerra pese a las dificultades continuarían los festejos, y podemos ver imágenes de plazas abarrotadas de público puño en alto cantando la Internacional, como otras fotografías de tendidos llenos de un público saludando a la romana, también corridas presididas por Queipo de Llano, o por La Pasionaria, o incluso el mismo Lluis Companys. Así como otros muchos aspectos desconocidos e inéditos hasta la presentación de este trabajo.

El libro de Antonio Fernández Casado, que se presenta en esta apasionante conferencia, es un monumental trabajo historiográfico donde trata en profundidad la relación entre la guerra y el mundo de los toros, y como el tremendo drama que dividió a España repercutiría en la familia taurina y acabaría afectando de manera notable a lo que conocemos como “La Fiesta” en los años posteriores. Una conferencia muy recomendable que estamos seguros que por su singularidad y novedad temática, será del interés tanto de los aficionados a la tauromaquia como de los que no lo son, incluso me atrevería decir que interesará a los que son contrarios a este espectáculo.


VIERNES 27 DE NOVIEMBRE 2015

BRUNETE
Lugares de las BB.II. Volumen IV
Por Ernesto Viñas
Viernes 27 de noviembre a las 17 horas.


Miembros del Ejército republicano, probablemente de la XV Brigada Internacional, vadean el río Guadarrama durante la Batalla de Brunete. (Fotografía Gerda Taro tomada del blog Brunete en la Memoria). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

La Batalla de Brunete que tuvo lugar en julio de 1937 en las cercanías de Madrid, fue una de las más duras y sangrientas de toda la guerra. La ofensiva lanzada por el Ejercito Republicano tenía como objetivo acabar con el cerco que las fuerzas franquistas ejercían sobre la capital desde comienzo de año, y por otro lado tratar de detener el avance enemigo en la zona cantábrica tras la caída de Bilbao, obligando al general Franco a trasladar tropas a la zona centro.

Esta batalla supondría la entrada en escena del Ejército de Maniobra, en el que estaban incluidas algunas de las unidades de élite del Ejército Popular de la República, al mando de alguno de los principales comandantes republicanos, como Lister, El Campesino, el general “Walter”, Kléber, Mera o Galán, entre otros. En esta batalla jugarían un papel determinante y pagarían un alto precio, los componentes de las Brigadas Internacionales. Tras 20 días de intensos combates bajo un calor infernal, las fuerzas republicanas no habían conseguido todos sus objetivos, pese a recuperar una franja importante de territorio y de haber detenido momentáneamente la ofensiva en el norte. Las bajas en las filas de ambos contendientes fueron muy elevadas.
Soldados republicanos, seguramente brigadistas internacionales, en un momento de descanso durante la Batalla de Brunete. (Fotografía Gerda Taro tomada del blog Brunete en la Memoria). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Ernesto Viñas lleva años estudiando e investigando, tanto documentalmente como sobre el terreno, esta batalla, y muy especialmente el papel desempeñado en la misma por las unidades de las Brigadas Internacionales que participaron en la misma. Fruto de este trabajo ha sido la publicación del IV Volumen de lugares de las Brigadas Internacionales en Madrid, dedicado en esta ocasión a la Batalla de Brunete. Un concienzudo trabajo, al igual que los tres anteriores, que nos permite conocer de manera detallada, y sobre el mismo terreno, el desarrollo de esta batalla y la destacada participación de los brigadistas internacionales en la misma.

MÁS ALLÁ DEL ALCÁZAR
LA BATALLA DEL SUR DEL TAJO
Toledo y Argés, 1937
Por Luis A. Ruiz Casero
Viernes 27 de noviembre a las 18 horas.


La ciudad de Toledo vista desde una posición republicana. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Cuando se habla de la Guerra Civil en Toledo automáticamente se piensa en El Alcázar. Sin embargo gran parte de la provincia y de los alrededores de la capital manchega serían un importante frente de guerra durante toda la contienda. En mayo de 1937 tendría lugar un episodio bélico desconocido del que ahora gracias a las investigaciones de Luis A. Ruiz Casero recogidas en su libro, podemos ahora conocer.

Tomo prestadas las palabras de Pedro García Bilbao en la presentación del libro patra acercarles al interesante contenido de la conferencia:

Tras la dramática toma de Toledo en septiembre de 1936, la liberación del derruido Alcázar y la resistencia que en él ofrecieran los insurgentes se convirtieron en un mito que acabaría por ocultar no ya lo ocurrido en la sublevación y asedio, sino también todo lo ocurrido posteriormente. La ciudad se encontraba semidestruida y el baño de sangre y terror que trajo la entrada de las tropas del ejército franquistas mantendría sus secuelas largo tiempo.
Portada del libro “Más allá del Alcázar” que se presenta en estas IV Jornadas. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

La inmediata marcha hacia Madrid del foco de la lucha, convirtió a la ciudad del Tajo en un escenario secundario, aunque con un potencial estratégico innegable. La escasez de fuerzas disponibles a ambos lados del frente impedía cualquier pretensión ofensiva, pero podría bastar una acción local exitosa para provocar un derrumbe en un sentido u otro.

En mayo de 1937, el general Yagüe, sometido en Toledo a una especie de extraño exilio bélico, empleó sus tropas disponibles en la zona para intentar consolidar las cabezas de puente situadas al otro lado del río; hundida la defensa republicana, las tropas llegaron hasta Argés y por un instante pareció que toda la línea iba a ceder y la suerte de la guerra cambiar. El E.M. De la República envió a la zona a su principal fuerza de choque, la 11 División al mando del Mayor Enrique Lister Forlán. Comenzó así la Batalla del Sur del Tajo, entre Argés y Toledo, un casi desconocido episodio de la Guerra Civil Española. En esta solvente y bien escrita obra de investigación, Luís Antonio Ruíz Casero, realiza una importante aportación al conocimiento en detalle de este episodio, ofreciéndonos una reconstrucción detallada de lo sucedido en ambos lados del frente.


LA GUERRA CIVIL EN TOLEDO
Por Jorge Morín de Pablos
Viernes 27 de noviembre a las 19 horas.


Uno de los fortines que están siendo objeto de estudio en la campaña de excavaciones arqueológicas que se está realizando en el Frente de Toledo dirigidas por Jorge Morín de Pablos. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Una de principales actividades de Gefrema desde su fundación ha sido la catalogación y conservación de los restos arqueológicos relacionados con la Guerra Civil, y en estas jornadas tenemos la suerte de contar con uno de los más prestigiosos profesionales de la arqueología de toda España, quien ha trabajado en numerosas excavaciones relacionadas con este periodo de la historia, muchas de ellas en la Comunidad de Madrid, siendo un profundo conocedor de todo lo relacionado con la Guerra Civil en Madrid.

En esta conferencia se abordará la problemática de la arqueología de la Guerra Civil en
Toledo. La ingente bibliografía histórica se ha centrado prácticamente en exclusiva en el estudio del episodio del Alcázar, olvidando la constitución de un frente al Sur del río Tajo, uno de los más importantes de la contienda española. Los trabajos de prospección se han centrado en la documentación exhaustiva de este Frente Sur del Tajo como una sola unidad, incluyendo todos los sistemas de fortificación. Por otro lado, el estudio de la cultura material recogida permite asignar las posiciones a uno y otro bando, ya que no se trató de un frente estable, sino que se vivieron diferentes episodios de cambios de posiciones entre el inicio y el final de la contienda.
Fotografía de la excavación de una posición republicana en el paraje conocido como “Casas de Murcia” en Villa de Vallecas. Toda esta línea de frente, así como el Cerro de la Gavia, serían objeto de un cuidado estudio arqueológico dirigido por Jorge Morín de Pablos, con motivo de la construcción del AVE. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Esta conferencia es el complemento a la anterior de Ruiz Casero, y durante la misma podremos comprobar como el trabajo del arqueólogo y el historiador van estrechamente unidos, y como la investigación en archivos y la documentación bibliográfica encuentran su correspondencia sobre el terreno donde se desarrollaron aquellos acontecimientos históricos.

Una gran oportunidad para todos los aficionados al estudio de los restos de la Guerra Civil para conocer de primera mano el trabajo de los arqueólogos, la metodología utilizada, los métodos de datación y catalogación, así como otras muchas facetas del trabajo del arqueólogo, que sin duda serán de gran ayuda para el aficionado que desee iniciarse en esta apasionante faceta del estudio del patrimonio arqueológico de la Guerra Civil. Una afición al alcance de toda persona interesada. En Madrid y alrededores son muy numerosos los restos bélicos que se conservan, y esta afición es a la vez un complemento ideal de otras actividades como bien pueden ser el senderismo o el cicloturismo.


LA POBLACIÓN EN
EL FRENTE DE MADRID
Por Pedro Montoliú
Viernes 27 de noviembre a las 20 horas.


Dos carros cargados de enseres cruzan la calle de Alcalá a la altura del comienzo de la Gran Vía. Muchos madrileños, sobre todo de los barrios del oeste como Argüelles, se verían obligados a abandonar sus hogares durante la contienda.(Foto AGA). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Gran parte de los que nos interesarnos por la Historia de la Guerra Civil en Madrid, de alguna manera estamos en deuda con Pedro Montoliú y sus trabajos e investigaciones sobre el tema. Montoliú es autor de dos de los libro imprescindibles para conocer el desarrollo de la guerra en Madrid: "Madrid en la Guerra Civil: la Historia" y "Madrid en la Guerra Civil: los protagonistas". También ha publicado otros interesantes trabajos que enlazan y complementan históricamente a los anteriores como “Madrid en la posguerra. 1936-1946. Los años de la represión” y “Madrid bajo la dictadura. 1947-1959”.

Pedro Montoliú es Cronista de la Villa desde 1999. Durante 41 años ha sido periodista especializado en temas locales. Ha sido redactor fundacional y cronista municipal de El País, director de la revista La Esfera, director del departamento de Comunicación de la Consejería de Política Territorial de la Comunidad de Madrid, responsable del suplemento Vivir en Madrid en el diario La Vanguardia y director de madridiario.es. Entre las distinciones que ha recibido figura el Premio Francos Rodríguez de la Asociación de la Prensa de Madrid a toda su trayectoria profesional. Es miembro numerario del instituto de Estudios Madrileños. Una impresionante trayectoria que nos permite afirmar que estamos ante uno de los mayores expertos en la Historia de Madrid, y muy especialmente en lo referente al Siglo XX.
Un grupo de niños juegan a ser milicianos en las calles de Madrid ajenos al drama que vivía la ciudad. (Fotos Juan Pando). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

En su conferencia Pedro Montoliú nos hablará sobre la población de Madrid, verdaderos protagonistas habitualmente olvidados de los grandes estudios historiográficos de la guerra que focalizan su atención en los aspectos político y militares de la contienda. Los madrileños se serían los actores principales del drama que se vivió en la capital, participando como combatientes y como victimas de una lucha que tenía lugar a escasa distancia de sus domicilios. Montoliú nos hablará de los bombardeos y sus terribles consecuencias, del hambre y las penalidades de una población asediada, de los distintos grados de ánimo que sintieron los madrileños a medida que avanzaba el conflicto, entre otras muchas facetas de cómo era la vida y la muerte en una ciudad asediada como Madrid. Una interesantísima conferencia con un ponente de lujo, un auténtico broche de oro para cerrar estas jornadas.
LAS RUTAS

Como complemento a los dos días de conferencias, la organización de las jornadas ha programado dos interesantes rutas guiadas en Madrid, en las que pueden participar todas las personas que así lo deseen hasta completar el número de plazas disponibles, siendo necesario realizar la inscripción para asistir a las mismas durante las Jornadas (jueves y viernes) en un espacio dedicado al efecto.


VISITA A LA MAQUETA DE LA
CIUDAD UNIVERSITARIA EN GUERRA

Guía Antonio Morcillo López
Presidente de Gefrema
Sábado 28 de noviembre de 2015


Vista de la maqueta que se exhibe en la exposición “Paisajes de una Guerra”. Construida tras finalizar la guerra, en ella se aprecia con excepcional detalle como quedó el Frente de la Ciudad Universitaria, con sus trincheras, fortificaciones, edificios, etc… Un marco incomparable para conocer gracias a las explicaciones del guía como se desarrolló la batalla de Madrid. (Foto Universidad Politécnica-Flickr). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

El 12 de octubre de 1943 el general Franco reinauguraría la Ciudad Universitaria de Madrid, para aquel acontecimiento se crearon dos maquetas de grandes dimensiones que serían presentadas en el Pabellón de la Junta de Gobierno de la propia universidad. Una de las maquetas mostraba el nuevo proyecto de Ciudad Universitaria concebido en 1943, donde aparecían los edificios ya reconstruidos, así como los nuevos que el régimen quería desarrollar. La otra, mostraba con gran detalle el estado en el que quedó la Ciudad Universitaria tras casi tres años de guerra, en los que el campus se convirtió en primera línea de frente, registrándose en este lugar algunos de los más violentos enfrentamientos de toda la contienda.

La maqueta de la Ciudad Universitaria en guerra sería exhibida más tarde en el Arco del Triunfo y trasladada posteriormente al Museo del Ejército, donde se encontraba expuesta hasta el traslado del mismo al Alcázar de Toledo, quedando almacenada. Más tarde sería entregada en depósito a la Universidad Politécnica, siendo exhibida durante la exposición que se celebro en el Conde Duque con motivo del 75 aniversario de la Facultad de Filosofía y letras en 2008, y no se había vuelto a mostrar en público hasta la inauguración de la exposición “Paisajes de una Guerra” en la primavera pasada, después de haber sido restaurada cuidadosamente por un equipo de especialistas de la Facultad de Bellas Artes. Esta exposición se clausura el 29 de noviembre, por lo que estamos ante una oportunidad única de poder contemplar este excepcional documento histórico.

Fotografía que muestra el excepcional detalle con el que fue construida esta maqueta. (Foto Universidad Politécnica-Flickr). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Esta visita estará guiada por el Presidente de Gefrema Antonio Morcillo, uno de los mayores expertos en la Batalla de Madrid. Gracias a sus explicaciones los asistentes podrán conocer con todo detalle el desarrollo de las operaciones que tuvieron como escenario la Ciudad Universitaria, teniendo como base el inigualable marco que ofrece la maqueta. Conoceremos como se desarrolló la ofensiva, el cruce del río Manzanares, los combates en los diferentes edificios, la situación de las fuerzas, la terrible guerra de minas y otros muchos aspectos de este apasionante episodio de nuestra historia reciente.

La normativa de la exposición no permite que los grupos superen las 30 personas, aunque para tratar de paliar en lo posible este inconveniente, Antonio Morcillo se ha ofrecido a guiar dos turnos para que puedan asistir el mayor número de personas posibles. Los interesados en asistir a estas visitas guiadas podrán inscribirse durante la celebración de las Jornadas (jueves y viernes) hasta completar el cupo máximo de asistentes. Una vez inscritos se les indicará el lugar de encuentro y el horario que les corresponde. La visita guiada, previa inscripción, es de libre asistencia y gratuita.

GRAN VÍA
LA AVENIDA DEL “QUINCE Y MEDIO”

Guías Agrupación de Comandos Modesto
Domingo 29 de noviembre de 2015


Unos obreros construyen un gran parapeto de sacos terreros en la entrada del edificio de la Telefónica en la Gran Vía, mientras parecen observar un combate aéreo. (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

En esta ruta guiada, desarrollo del artículo central de la revista Frente de Madrid nº28 que se presenta en estas jornadas, los asistentes podrán conocer el ayer y el hoy de esta emblemática calle madrileña, se realizará un recorrido por toda la Gran Vía apoyado en una cuidada selección fotográfica gracias a la cual los asistentes podrán conocer como era la Gran Vía durante la guerra y compararlo con como es en la actualidad.

Gracias a las explicaciones de los guías también podrán conocer la historia que esconde alguno de los lugares que se visitaran como el Chicote donde conoceremos la vida nocturna de la Gran Vía en guerra, la Telefónica donde trabajó Arturo Barea, el edificio donde se encontraba la emisora de Unión Radio y los almacenes Sepu hoy Cadena Ser y sede de los almacenes Primark, el legendario y hoy desaparecido hotel Florida en donde se hospedaron durante la contienda personajes como Hemingway, Dos Passos, Saint Exupery o el enigmático Koltsov entre otros muchos corresponsales y escritores. Se hablará de los cines de la Gran Vía, muchos de ellos hoy desaparecidos o cerrados, de bares legendarios como el Pidoux, el Nautic, o el Miami que hoy ya no existen, así como de otros muchos episodios y anécdotas que se vivieron en esta singular avenida madrileña, sin olvidar su faceta militar y por supuesto los bombardeos que hicieron que fuera conocida como la “Avenida del Quince y Medio”.

Los peatones cruzan apresudaramente la Gran Vía frente al edificio Madrid-París donde se encontraban los almacenes SEPU y hoy se ubican los populares almacenes Primark. (Foto AGA). (Haga Clic en la imagen para verla ampliada).

Debido a las características del recorrido en el que habrá que compartir espacio con el gran número de viandantes que habitualmente colapsan las aceras, sin olvidar el intenso tráfico rodado, a los asistentes se les dividirá en varios grupos (uno de ellos podría ser bilingüe español-inglés), cada uno de ellos guiados por uno de los autores del artículo. Por estos motivos los grupos tendrán un número de personas limitado, para permitir escuchar las explicaciones de los guías, evitando también en lo posible interrumpir el tránsito de las personas que caminen a esas horas por la Gran Vía. Por este motivo para esta ruta también será necesaria la inscripción previa (hasta completar el cupo de asistentes), que se realizará presencialmente durante la celebración de las Jornadas (jueves y viernes) en un espacio destinado a este efecto.

Para todos aquellos que no puedan asistir a esta ruta, o bien si se supera el cupo de asistentes establecido, recordarles que a partir de diciembre se podrá realizar este mismo recorrido en Rutas Sol y Moscas (clic aquí para ir a la página de Rutas Sol y Moscas).

Dado el interés que estas Jornadas de Gefrema vienen despertando año tras año, agradeceríamos a todos nuestros lectores que les dieran la mayor difusión posible a las mismas rennviando el programa de las mismas o el enlace de esta página a todas las personas que piensen puedan estar interesadas en asistir a algunas de las actividades que se organizan. Muchas gracias de antemano.

¿CÓMO LLEGAR?:

A LAS CONFERENCIAS

Escuela Superior de Hostelería y Turismo.
Paseo Puerta del Ángel, 5
28011 Madrid



Clic aquí para ver mapa más grande

METRO:
Estación del Lago, Línea 10
Estación Puerta del Ángel, Línea 6

AUTOBUSES:
Parada en Puerta del Ángel
Líneas 31,36,39 y 65

martes, 15 de septiembre de 2015

EL RIO DEL OLVIDO (II)

Interior de una de las galerías de tiro del impresionante fortín de Alboleya, uno de los más singulares y de mayores dimensiones de toda la Cordillera. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
CURUEÑO:
EL RÍO DEL OLVIDO

(SEGUNDA PARTE)

(HAGA CLIC AQUÍ SI NO LEYÓ LA PRIMERA PARTE)

BALNEARIO DE NOCEDO

Desde Lugueros seguimos descendiendo por la carretera que discurre paralela al Curueño. Tras atravesar las espectaculares Hoces de Valdeteja nos encontraremos con un edificio abandonado sobre el río, se trata del antiguo balneario de Nocedo, también conocido como las Caldas de Nocedo. Para acceder al mismo deberemos cruzar el río por un puente de traviesas de ferrocarril que cruje a nuestro paso, produciendo cierta inquietud en los viajeros.

El abandonado balneario de Nocedo junto al Curueño, visto desde la carretera. Podemos observar el puente de traviesas de madera que hemos de cruzar. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Los manantiales medicinales de probadas cualidades curativas que manan en este lugar eran conocidos desde épocas romanas, la propia calzada romana discurre por este lugar, y su fama milagrosa perduró hasta casi nuestros días, ya que el establecimiento cerró sus puertas en los años 80 del pasado siglo. El balneario se encuentra encajonado entre las laderas de dos moles pétreas: Peña Valdorria de 1927 metros y Peña Cernadera de 1574 metros, y entre ellas se ha abierto paso trabajosamente el Curueño. Fue construido aproximadamente en el año 1900 por los hermanos Emilio y Laureano Díez Ordoñez, y posteriormente se fueron añadiendo más instalaciones como el hotel así como una pequeña ermita. Durante la guerra resultaría gravemente dañado, como comentaremos más adelante, siendo reconstruido tras esta, alcanzando cierto esplendor en la posguerra, "cuando sólo veraneaban los que tenían que veranear" como decía con sorna el padre de Julio Llamazares, según recoge el autor en su libro. Finalizando el pasado siglo comenzaría su decadencia y llegaría su cierre mediados los ochenta.

Dos imágenes del balneario a comienzos del siglo pasado. (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Tras el golpe de julio de 1936 la zona del balneario quedaría en poder de los sublevados, pero a finales de 1936 y principios de 1937 se producirían algunas ofensivas por parte republicana que les permitirían avanzar sus lineas hacia el sur. Así el 9 de enero de 1937, las tropas republicanas del Batallón Asturias nº50, que era la nueva denominación del antiguo Batallón Iskra, ocuparon Nocedo y el balneario, que utilizarían como cuartel. El Batallón Iskra (chispa en ruso) era uno de los más renombrados de la zona ya que fue de los primeros en formarse con gran presencia de mineros y campesinos de los pueblos de la comarca, contando también entre sus miembros con muchos evadidos desde la zona sublevada que habían conseguido llegar a zona republicana, este batallón compartía nombre con el periódico de las JSU de León. Tras la toma de Nocedo, a mediados de enero de 1937 conseguirían cortar el ferrocarril de La Robla a La Vecilla y también tomaron Orzonaga llegando hasta las inmediaciones de Matallana, el 22 de ese mes atacarían Valdepiélago.

La situación se mantendría estable hasta la ofensiva final de las fuerzas franquistas. El 17 de septiembre de 1937 se rompería el frente en la linea La Vecilla-Matallana, pese a la resistencia desesperada de las fuerzas republicanas no se pudo detener el avance. El 29 de septiembre los atacantes ya habían llegado hasta Tolibia, aguas arriba del balneario, y el 10 de octubre la carretera desde Redipuertas hasta el Puerto de Vegarada era controlada ya por los franquistas. La mayoría de los efectivos republicanos de esta zona se replegarían hacía Gijón y Avilés, los últimos bastiones republicanos en el Cantábrico. Algunos de los componentes de aquel legendario batallón Iskra acabarían incorporándose al maquis.

Vista del balneario en la fachada de acceso al mismo. En una de las ventanas cegadas alguien ha realizado una pintada donde podemos leer “Batallón ISKRA 1937”. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pero volvamos al artículo de Jacinto Arévalo en Frente de Madrid. Como comentábamos anteriormente el balneario se encuentra en un lugar angosto entre dos paredes casi verticales formando una especie de embudo por donde discurre encajonada la carretera y el río. Esta singular ubicación facilita enormemente la defensa del paso, de forma que desde las alturas laterales a la carretera se controla el acceso con relativa facilidad. Esta circunstancia fue aprovechada por las tropas republicanas aquí establecidas que excavaron dos posiciones en la misma roca de la pared, una en cada orilla del río, donde ubicar el armamento necesario para neutralizar cualquier intento de avance hacia el balneario. Vamos a intentar ascender hasta uno de ellos siguiendo las indicaciones del artículo, concretamente la posición que se encuentra en la orilla del balneario, es decir la izquierda.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Antes de continuar con el relato de la ascensión, me gustaría hacer algunas puntualizaciones importantes en un tono más distendido sobre el noble y abnegado deporte del "ojeo y localización de fortines", desconocidos del gran público. Contrariamente a lo que muchos pudieran pensar, se trata de un deporte de alto riesgo comparable a otros como el "puenting", el descenso de cañones, el "rafting" sin chichonera, el montar en moto o el propio mus, entre otros. Son muchos los peligros a los que uno se arriesga practicando este deporte, es común torcerse un tobillo o padecer otras lesiones óseas provocadas por un mal paso o por un despeñe fortuito, sufrir un calambre (ya sea muscular o debido al contacto con una torre de alta tensión), ser picado por insectos varios o plantas urticantes, golpes de calor y lipotimias en verano y principios de congelación y neumonías en invierno, sin olvidar los encuentros fortuitos con pintorescos animalillos como los jabalíes o esos simpáticos ofidios que a veces deciden convertir el interior de un fortín en una suite de lujo que no quieren abandonar. Por ello es muy recomendable practicar este deporte acompañado de otras personas por lo que pueda ocurrir, y en lo acertado de la elección de la compañía puede radicar el éxito o el fracaso de una jornada en la que nos decidamos a practicar este noble deporte.

La carretera discurre encajonada entre dos grandes montañas justo a la altura del balneario. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Un momento crítico de cualquier expedición es cuando se decide detenerse para "picar algo" o "reponer fuerzas". Lo acertado sería detenerse y tomar algo frugal, o si me apuran hacerlo sobre la marcha como los ciclistas, continuando la marcha inmediatamente, sin embargo son contadas las ocasiones en las que esto ocurre. Por regla general es difícil distinguir entre los que vienen al campo, y los que parece que vienen del "Alcampo". Al sentarse los expedicionarios y abrir sus mochilas, estás se transforman en una especie de chistera de mago de la que empiezan a salir sin fin todo tipo de viandas: ristras de chorizo, picante y dulce, barras de lomo,de fuet y otras chacinas varias, latas de foie-gras de un tamaño que no sabes si hay que untarlo con espátula o recibirlo con llana, quesos de todas las procedencias, tortillas de patatas que parecen recién hechas, boquerones en vinagre, aceitunas de todo tipo, berenjenas de Almagro y otros encurtidos variados, latas de conservas varias, destacando la tradicional lata de sardinas redonda de "a un palmo" de diámetro, o incluso una paletilla de ibérico con su jamonero y todo. Pueden pensar que estoy exagerando, pero les puedo asegurar que es todo cierto, y que todos estos manjares, y otros muchos, los he visto yo sacar de una mochila, en alguna salida al campo, o en alguna ruta o actividad campestre organizada por Gefrema, y tengo numerosos testigos que así lo pueden corroborar. Algo similar ocurre con la bebida, es increíble la cantidad de latas de cervezas y de refrescos que pueden entrar en algunas mochilas, y además fresquitas, no me extrañaría que cualquier día apareciera alguien con un grifo de cerveza en medio del monte. A veces piensas que alguno se levanta a aliviarse detrás de un peñasco, pero le ves regresar con varias latas y piensas que en vez de tener la mochila a la sombra, lo que hay detrás del peñasco es un "chino" con sus neveras y vitrinas: "las de aliba estal más flesquitas, siiiiii...cuatlo tleinta, siiiii....."

Este "pequeño" ágape de media mañana, conocido como "Agapito" en honor del mítico puntillero Agapito Rodriguez, natural de El Pardo, con más de treinta años de servicio en la plaza de Las Ventas. Es denominado también así debido a que acaba por dar la puntilla a los expedicionarios que experimentan un rotundo decaimiento colectivo tras el lance, entrando en un estado de sopor y letargo. Después del "agapito" se produce un solemne silencio que tras unos minutos habitualmente termina con un "bueno, ¿seguimos?", pero en otras muchas ocasiones, y he aquí la importancia de elegir la compañía adecuada, se pronuncian las palabras que tanto daño han hecho a este noble deporte: "Con la hora que es ya, podemos volver hacia los coches y así nos da tiempo a tomar el vermú". Así es estimados lectores, no se imaginan ustedes la de expediciones finalizadas anticipadamente por culpa de esas dos sílabas malditas de contundente y nocivo efecto: "ver-mú".

La abandonada ermita del balneario se encuentra en un avanzado estado de ruina. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Volvamos ahora a León. Dejamos el vehículo junto al balneario y la ermita y avanzamos unos metros por el camino de tierra. Sobre nosotros a nuestra derecha se distingue un muro construido con piedras, es una referencia hasta la que tendremos que llegar. De frente vemos una torre de un tendido eléctrico, junto a ella se distingue el camino que conduce hasta la posición que queremos visitar. Con un poco de atención podemos seguir el camino, que sube zigzagueando por la empinada ladera, pasamos el parapeto que habíamos visto desde abajo y seguimos ascendiendo. Escribe Jacinto Arévalo en su artículo que el camino no es apto para "melindrosos" ni para gente con "miedo a las alturas". He de reconocer que debo de ser algo melindroso, y que tampoco me encuentro cómodo en las alturas (aunque en peores plazas hemos toreao), pero esos no fueron los motivos para que no llegara hasta la posición republicana, el verdadero motivo fueron esas dos sílabas que tanto daño hacen a este deporte. El día era muy caluroso y habíamos comenzado la ascensión en muy mala hora (para estas cosas lo mejor es hacerse acompañar de alguien que madrugue). No debían quedarnos más de 150 metros para coronar, cuando alguien (no daré nombre públicamente por temor a las represalias) pronunció las terribles palabras: «con el calor que hace y la hora que es, podemos venir otro día con más tiempo y ahora nos vamos a las piscinas de Montuerto a tomar el "ver-mú"». Estas fatídicas frases tuvieron un efecto fulminante sobre el resto de la expedición, los escasos cien metros de empinada ladera que quedaban de ascensión se convirtieron como por obra maligna del mago Frestón en el mismísimo Naranco de Bulnes. El intento de ascensión había fracasado.

El motivo de este fracaso era el mismo que me impidió visitar el segundo fortín del Puerto de Vegarada, y por el que no pude dedicar más tiempo al antiguo cuartel de la Guardia Civil en Lugueros, y por el que tendría que aplazar la visita a otra posición como veremos más adelante.

Vista de los últimos metros de ascensión a la posición republicana que no llegamos a completar. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

He de reconocer que se me ha quedado una espinita clavada con este lugar, y en cuanto vuelva prometo completar la frustrada ascensión, y como penitencia ascenderé también la posición republicana de la margen derecha. Lo que podemos contemplar si ascendemos a alguna de las posiciones de ambas orillas, son dos galerías excavadas en la roca. Desde estas dos atalayas naturales se dominaba el paso, que como hemos dicho se angosta en este punto. No hemos conseguido hacer fotos de esta posición, pero si las hemos encontrado en la excelente página del Grupo de Investigación Frente Norte (clic aquí para ir a su página), que tiene documentada fotográficamente la ascensión a la posición de la margen derecha.

También he de decir en honor a la verdad que en las piscinas naturales de Montuerto en el río Curueño, a la sombra de los chopos, tomando un vermú en una calurosa mañana se está de lujo, si visitan la zona en verano no dejen de pasar por aquí y darse un reconstituyente chapuzón, deben de ser ya pocos los lugares en España donde uno pueda bañarse con garantías en un río recordando aquellas salidas domingueras de los fines de semana en la infancia, y menos con la infraestructura que proporciona el chiringuito de Montuerto. Todo un lujo y por muy poco dinero.

Antes de abandonar el balneario quiero plantear una curiosidad que me asaltó contemplando el abandonado edificio. En su libro, un picarón Llamazares nos narra como estando hospedado en el establecimiento, se cuela en la habitación contigua a la suya, donde dormían dos camareras con las que había estado tonteando durante la cena, según el autor lo habría hecho pasando de su ventana a la de las chicas. He de reconocer que estuve intentando introducirme en el establecimiento para verlo por dentro, pero las entradas y ventanas están selladas, solo permanecen diáfana las que se asoman al río, y por allí es imposible acceder. Me vino entonces a la memoria la figura de Llamazares saltando de una ventana a otra, y o bien este hombre tenía algún parentesco con Spiderman, o bien había trabajado para el Cirque du Soleil, pasar de una ventana a otra es prácticamente imposible. Dándole vueltas al asunto solo quedaban dos alternativas, que el autor hubiera estado hospedado en las habitaciones de la planta baja que dan a la entrada, con lo que el apasionado relato pierde parte de su épica narrativa. La otra alternativa podría ser que LLamazares "se haya marcado un triple", como dicen ahora los jóvenes, y todo sea fábula o exageración. La incógnita sigue ahí.

Y aquí abandonamos el Curueño para visitar el cercano valle del Porma. Seguramente queden más vestigios de la Guerra Civil en sus orillas que tal vez acabemos descubriendo con el tiempo. Unos paisanos de la zona me hablaron de unas lineas de trincheras muy bien conservadas en la Mata de la Bérbula (el pueblo donde veraneaba Llamazares en su infancia), y también de la existencia en las cercanías de este lugar, de una cueva inaccesible donde permanecieron ocultos tres hermanos tras la guerra, y que podría haber inspirado al autor en su obra "Luna de Lobos". Pero como les digo son datos que no puedo todavía confirmar.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

Imagen del balneario al comenzar la subida. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Uno de los parapetos de piedra que encontraremos en nuestro camino. Visible desde el balneario lo hemos de tomar como referencia para realizar la ascensión. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Todavía se distingue en algunos tramos la trinchera o camino cubierto que conducía hasta la posición. También podemos apreciar otro de los parapetos del camino. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

La espectacular mole de Peña Valdorria de casi 2000 metros de altura vista en su ladera este. Podemos observar como las paredes caen verticalmente sobre la carretera. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Tres instantáneas de la galería de la margen derecha, donde podemos ver el acceso, interior de la galería y su salida a la ladera. Fotografías de la página del Grupo de Investigación Frente Norte (clic aquí para ir a su página). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Vista del pueblo de Nocedo desde la salida de la posición. Fotografía de la página del Grupo de Investigación Frente Norte (clic aquí para ir a su página). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

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FORTIN DE ALBOLEYA

Vista exterior del espectacular fortín de Alboleya. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

El río Curueño desemboca en el río Porma, en Barrios o en Ambasaguas, depende. Si desde aquí ascendemos por el valle del Porma acabaremos llegando a uno de los más singulares y espectaculares fortines, tanto por su ubicación como por sus características constructivas, que podemos encontrar en León y en la vecina Asturias, se trata del fortín de Alboleya. Nuevamente tomaremos como referencia los artículos de Jacinto Arévalo Molina publicados en la revista Frente de Madrid. Al fortín podemos llegar atravesando el Puerto de San Isidro, bien yendo de Asturias a León o viceversa. Nosotros partiremos desde Boñar y seguiremos el curso del Porma aguas arriba dirigiéndonos al puerto y estación de esquí de San Isidro.

La carretera discurre por el amplio valle hasta encontrarse con el muro de la presa del embalse del Porma, que como curiosidad diremos que fue diseñada por el escritor madrileño, y evidentemente también ingeniero, Juan Benet. Tras la muerte del escritor en 1994 el embalse pasó a llamarse oficialmente Juan Benet en honor a su constructor. Benet era un activo antifranquista que había sido detenido en varias ocasiones en su juventud, al igual que su hermano Paco, que fue quien organizó desde París la legendaria fuga de dos estudiantes de Cuelgamuros, de la que ya hablamos ampliamente en una crónica de título "La Pintada" (clic aquí para ir a la crónica). No nos imaginamos la cara de Benet estrechando la mano a Franco el día de la inauguración del pantano con las cámaras del NO-DO delante. La obra de Benet anegaría un amplio y suponemos que bello valle, dejando bajo sus aguas a varios pueblos, entre ellos Vegamián de donde era natural Julio Llamazares, ya omnipresente en esta crónica. A cambio de la pérdida del valle se ha ganado un bonito lago encajonado entre altas y verdes montañas, que recuerda mucho a los lagos alpinos de Suiza. Es obligatoria una parada en algunos de los miradores al lado de la carretera si ustedes pasan por aquí.

Continuamos ascendiendo por la carretera hasta llegar a Puebla de Lillo donde dejamos el Porma a nuestra derecha y continuamos hacia San Isidro. A unos cinco kilómetros aproximadamente vemos que la carretera comienza a subir zigzagueando por una ladera. Conviene detener el coche en la cuneta si es posible y observar la ladera sobre la que se adivina el trazado de la carretera, en la parte alta, muy bien camuflado, podremos distinguir la silueta del fortín con sus troneras. Conviene memorizar el lugar donde se encuentra para orientarnos posteriormente cuando estemos arriba y tengamos que llegar andando hasta allí desde la parte posterior.

Tres instantáneas del fortín visto desde la carretera que asciende camino de Isoba y la Estación de Esquí de San Isidro. Es conveniente localizar y situar el fortín en la ascensión para orientarse posteriormente al tratar de llegar al mismo por su parte posterior. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Al terminar de subir la ladera la carretera dibuja una curva a la izquierda y comienza a descender, a los pocos metros a la derecha encontramos un pequeño aparcamiento que en realidad debe de ser el antiguo trazado de la carretera, donde estacionaremos el coche. Si queremos, o se nos pasa, unos metros más abajo tenemos otra gran entrada que conduce a la laguna de Isoba, desde donde podremos retroceder caminando por un sendero que va paralelo a la carretera hasta el primer aparcamiento que hemos mencionado, que ya puestos podemos usar como mirador para contemplar la espectacular laguna de Isoba, un lago natural situado en un entorno de gran belleza (y si les gusta caminar y tienen tiempo, los naturales de la zona aconsejan visitar el lago del Ausente, de mayor tamaño y de mayor belleza, si hago caso a las personas que me lo comentaron). Cruzamos la carretera y seguimos un camino que luego abandonamos para subir un pequeño terraplén, giramos a la izquierda hasta una torre de alta tensión, y desde allí continuamos hacia la ladera que desciende sobre la carretera donde se encuentra el fortín, el terreno es bastante llano y según avanzamos veremos la silueta del fortín para orientarnos visualmente y dirigirnos hacia el mismo. Como una imagen vale más que mil palabras les dejo una imagen del inicio del camino, el tiempo que se tarda no llega a la media hora, caminando tranquilo y por terreno sin mucha dificultad.

Al terminar la ascensión de la ladera donde se encuentra el fortín, encontramos a la derecha un tramo de la antigua carretera donde podemos estacionar el vehículo. Al otro lado de la carretera podemos ver el inicio del camino que nos conducirá hasta el fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
En la imagen podemos ver el camino que nace en la carretera y el recorrido inicial que hemos de seguir para llegar al fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

El fortín es espectacular por su ubicación desde donde se domina el trazado de la carretera y se tiene una impresionante panorámica del valle a sus pies. Pero también es espectacular por sus dimensiones y características constructivas. Se compone de dos galerías de tiradores, con catorce troneras cada una, unidas entre si por una galería excavada en la propia roca. La construcción es bastante singular, he visto bastantes construcciones pero no recuerdo ninguna con las características de esta, y la verdad es que me intriga su diseño, seguramente dos ametralladoras tuvieran más potencia de fuego que 28 tiradores y el ahorro en materiales y esfuerzo habría sido notable, pero es solo una opinión, seguramente tenga alguna explicación esta singular estructura. También el estado de conservación es excepcional, y podemos ver todavía las inscripciones que se realizaron por sus constructores cuando todavía no había fraguado el cemento, desgraciadamente también encontramos la obra de los inevitables ignorantes indocumentados (por no decir algo más fuerte) que han dejado su vergonzosa huella en las paredes de este irreemplazable vestigio histórico. También se conservan en excelente estado algunos de los apoyos para el fusil hechos con troncos que todavía podemos ver en las troneras.

Vista de una de las troneras del fortín que todavía conserva un apoyo de madera para colocar el fusil. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Merece la pena una visita con tranquilidad a este espectacular vestigio histórico y disfrutar de las excepcionales vistas que se disfrutan de este privilegiado lugar. En las inmediaciones, según podemos leer en el artículo de Frente de Madrid, se encuentra otra original posición junto a lo que hasta poco fue una mina de talco, se trataría de una singular posición para ametralladora con dos troneras excavada en la propia roca a golpe de pico casi con total seguridad por mineros asturianos. Desgraciadamente no pude visitarla, nuevamente el tiempo se nos echó encima y ya se imaginaran ustedes la razón de ello.

Y hasta aquí el pequeño recorrido por algunos de los restos arqueológicos que de la Guerra Civil se conservan en la franja de terreno que separa León de Asturias y que hemos realizado de la mano de los artículos de Jacinto Arévalo Molina publicados en los números 17 y 18 de la revista Frente de Madrid, donde podrán encontrar referencias e indicaciones para visitar más de una veintena de construcciones que todavía se conservan en esta zona de la Cordillera Cantábrica, así como sus coordenadas para GPS. Solamente recordar a nuestros lectores, aunque sabemos que no es necesario, la importancia de respetar estos vestigios históricos y el entorno al visitarlos, de nosotros depende que otras personas lo encuentren tal y como lo encontramos nosotros.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

La laguna de Isoba vista desde el lugar donde estacionamos el vehículo. Según nos comentaron personas del lugar, a no mucha distancia en dirección oeste, es decir más allá del fortín, se encuentra la laguna del Ausente, de mayor tamaño y más espectacularidad según nos confirmaron. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Tras completar el camino, un recorrido que se hace con comodidad, llegamos al fortín que domina el valle. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
Vistas laterales de la construcción. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
Interior de la primera galería de tiradores. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
Vista de la carretera desde una de las troneras. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
Dos imágenes de la galería cavada a pico que comunica las dos galerías de tiradores del fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
Vista de la segunda galería de tiradores. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
Detalle del techo donde encontramos la salida del tubo de una estufa. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

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EL RÍO DEL OLVIDO

Hacía más de diez años que no regresaba al valle del Curueño, siempre lo he hecho o en verano o en Semana Santa, lo que sin duda distorsiona la visión real del conjunto, pero lo cierto es que lo he visto cambiado para bien. Los pueblos están mucho más arreglados y cuidados, va desapareciendo esa sensación de inevitable abandono, se han rehabilitado y restaurado muchas casas, el turismo rural dinamiza la zona y muchas personas eligen estos parajes para disfrutar de sus vacaciones. A ello hay que sumar voluntariosas iniciativas culturales y sociales que intentan preservar la identidad y costumbres de esta comarca.

Vista de una casa señorial blasonada en Otero de Curueño, un ejemplo de otras similares que podemos encontrar en el valle. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pero en estos diez años algunas de las personas que conocí y que me acompañaron ya no están, y con ellos se han marchado historias y vivencias que se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Cuando Julio Llamazares escribió “el río del olvido” nos mostraba un mundo que agonizaba consumido por el olvido. Cada vez queda menos de aquel mundo que nos describió Llamazares, un mundo que se va perdiendo a la vez que sus gentes.

La Guerra Civil y sus trágicas consecuencias pasaron por aquí. Cada vez quedan menos testigos de aquellos acontecimientos que puedan contarnos sus vivencias y narrarnos los estremecedores relatos de aquellos días. Cuando ellos ya no estén solo quedarán en estos valles esos trozos de cemento desperdigados por las montañas, testigos mudos de aquella tragedia, conservarlos es evitar el olvido. No permitamos que se pierdan.

Florentino Areneros.