viernes, 14 de agosto de 2015

EL RIO DEL OLVIDO (I)

Uno de los fortines que se pueden visitar en el Puerto de Vegarada, lugar donde nace el río Curueño. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).
CURUEÑO:
EL RÍO DEL OLVIDO

(PRIMERA PARTE)

El Curueño es un río humilde, apenas 45 kilómetros de longitud, con un cauce sosegado en verano, pero impetuoso y bravo tras el deshielo. Su continuo devenir a lo largo del tiempo ha creado uno de los valles más singulares y bellos de la provincia de León. Recorriendo su cauce desde su nacimiento en el Puerto de Vegarada, en la linde con Asturias, hasta que desemboca en el río Porma en la localidad de Ambasaguas o Barrios, depende, podemos encontrar lugares sorprendentes, como la cascada de Nocedo, las Hoces de Valdeteja o la Ermita de San Froilán, encaramada en una imponente peña a la que se llega tras ascender los 365 escalones que según la tradición el propio santo creo con sus manos. También encontraremos paisajes espectaculares, pueblos llenos de encanto, sugerente gastronomía y tradiciones ancestrales, como los corros de aluches o lucha leonesa, que se siguen celebrando en muchas localidades de la comarca, o las partidas de los singulares bolos leoneses, como la que cada tarde, cuando baja el sol, organizan los vecinos en el pequeño pueblo de Otero de Curueño. Tampoco podemos olvidar que esta es una tierra de cuentos, leyendas y romances, como el de la dama de Arintero, la historia de una doncella que fue a la guerra haciéndose pasar por hombre para sustituir a su anciano padre, una bella historia que según muchas personas utilizarían los estudios Walt Disney para hacer la película Mulan, o la leyenda que cuenta de como un gran lobo mató y se comió al burro de San Froilán, y de como el santo con una mirada milagrosa hizo arrodillarse al fiero animal y conseguir su arrepentimiento, y desde aquel momento le ayudó a construir la ermita en un remoto saliente, cargando las piedras en su lomo, como antes hiciera el borriquillo.

La presencia humana en el valle se pierde en la noche de los tiempos, como atestiguan los diferentes yacimientos prehistóricos localizados en la zona. Posteriormente la zona estaría habitada por tribus celtas, astures y cántabros, que también dejaron su huella. Son incontables los castros localizados por la zona y muchos lugares todavía conservan denominaciones con raíces celtas, como el majestuoso pico Bodón, cuyo nombre hace referencia al dios de la guerra, o de la victoria, de los celtas, y en cuya cumbre, en una gran cueva natural, le tenían dedicado un altar. La belicosidad de estos pueblos llegó a ser legendaria en la antigüedad, son numerosas las referencias a estos pueblos y a su carácter indómito en las crónicas de los historiadores romanos. Sin duda ello contribuyó a que esta fuera la última zona de la península en ser conquistada por los romanos.

El pueblo de Nocedo en el valle del río Curueño visto desde la subida a Valdorria. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pero los romanos no acostumbraban a permitir estas muestras de insubordinación, sobre todo si en el territorio de los díscolos había grandes riquezas minerales, como el yacimiento de oro de Las Médulas, entre otros. Y fue el propio emperador César Augusto quien viniera a la península para ponerse al frente de las operaciones. La táctica de cántabros y astures se basaba en la guerra de guerrillas, apoyándose en su conocimiento del terreno (algo que se repetiría 20 siglos después como veremos), una táctica que se atragantó a las todopoderosas legiones romanas acostumbradas a desenvolverse en terreno abierto. Las hostilidades comenzaron aproximadamente hacia al 29 A.C. y la lucha continuaría hasta el 19 A.C. La contienda duraría más de 10 años, y los romanos, además de su emperador, tuvieron que traer a Hispania a cerca de 80.000 hombres, algo nunca visto en una campaña de conquista hasta entonces. Pese a la derrota de estos belicosos pueblos y la brutal represión posterior, los romanos tuvieron que dejar sobre el terreno a varias legiones durante muchos años para evitar que se reiniciaran las hostilidades, y de uno de aquellos asentamientos nacería la ciudad de León.

De aquella época se conserva todavía una singular calzada romana que discurre siguiendo el curso del río Curueño para llegar a Asturias atravesando el puerto de Vegarada, de la que todavía podemos recorrer muchos tramos en un excelente estado de conservación, algunos de ellos pegados a espectaculares paredes verticales, así como algunos excepcionales puentes originales, y otros reconstruidos en época medieval sobre los restos romanos, entre ellos el conocido como el puente de los "Ahorcados" o de los "Verdugos", llamado así por ser el lugar donde se ajusticiaba a los penados, dejando visible su cadáver durante un tiempo para ejemplo de viandantes. No tengo muchos datos sobre la construcción y utilidad de esta vía, sobre todo teniendo en cuenta que en principio no parece enlazar localidades de importancia de la época, y que a poca distancia al este y al oeste existían otras dos vías de importancia que comunicaban la meseta con el Cantábrico atravesando los puertos de Pajares y San Isidro. Tal vez se trate de una vía ancestral y milenaria anterior a los romanos y mejorada por estos, la curiosidad es grande y seguiré recopilando datos, cualquier información que nos quieran facilitar nuestros lectores será bien recibida. Por si quieren conocer más de esta singular y calzada, les recomiendo esta guía del Municipio de Lugeros, que aunque solo nos ofrece una ruta por la calzada en este municipio, les permitirá hacerse una idea de la belleza del lugar y de la propia calzada. (clic aquí para ir a la guía-ruta).

El puente medieval de Valdepiélagos sobre el río Curueño, construido muy probablemente sobre otro anterior de época romana. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Tras los romanos llegarían godos y visigodos, aunque apenas se conservan referencias de ellos en esta zona. Y tampoco queda recuerdo arqueológico del paso de los musulmanes por estas tierras, aunque bien es cierto que son numerosas las referencias a fabulosos tesoros que fueron escondidos por los moros de las expediciones del temido Almanzor en su regreso al sur y que allí permanecen ocultos esperando a que alguien los descubra. Tampoco puedo dejar de contar la historia de aquel rey moro de nombre Mon, al que le faltaba un ojo perdido en combate y era conocido como "el Tuerto", que desde su castillo acudía día tras día a intentar conquistar la primera localidad cristiana situada aguas arriba. A recibirle salía el rey cristiano, y el árabe le decía "¿Te rindes?" y el cristiano le contestaba "no cedo", y así un día tras otro. De aquellas trifulcas vecinales nacerían los nombres de los pueblos de Montuerto, por "Mon el Tuerto", que todavía conserva las ruinas de su castillo a la orilla del Curueño, y el de Nocedo, por la obstinación de su legendario defensor.

En realidad todo el valle debió quedar en una especie de zona de nadie entre los nacientes reinos cristianos de Asturias y los musulmanes establecidos en las orillas del Duero, y con la expansión cristiana la comarca se iría repoblando poco a poco, siendo cuna de familias hidalgas de rancio abolengo, como atestiguan la infinidad de escudos heráldicos que encontramos en muchas de las casas de los pueblos de la zona, destacando entre todos el castillo de los Álvarez de Acevedo en Otero de Curueño con su fachada ricamente ornamentada. Posteriormente a esta época nos encontramos con un largo periodo de "calma" histórica, sin grandes hechos que destacar, hasta la llegada del Siglo XX y la Guerra Civil, el episodio histórico al que dedicamos este blog.

Tras el golpe militar de julio de 1936 que desencadenaría la Guerra Civil, la zona quedaría dividida en dos por una linea que trazaba más o menos la vía del ferrocarril minero que unía León con Bilbao (en la actualidad el tren de vía estrecha hace el recorrido entre León y Guardo en Palencia, y atraviesa unos parajes de gran belleza, un viaje de ida y vuelta muy agradable y recomendable). Al norte de la vía del ferrocarril, en la zona más montañosa, se situarían las fuerzas republicanas, y al sur de la vía sería territorio ocupado por las fuerzas franquistas. Sería un frente tranquilo hasta pasada la primavera de 1937, con pequeñas ofensivas y algún que otro duelo artillero. La obsesión de Franco por tomar Madrid había concentrado los esfuerzos bélicos de ambos contendientes en la zona centro, quedando todo el Frente del Cantábrico en un segundo plano. Tras los sucesivos fracasos de las fuerzas franquistas por tomar Madrid, y tras la sonrojante derrota de las divisiones italianas que había enviado Mussolini en la Batalla de Guadalajara en marzo de 1937, los golpistas deciden cambiar de estrategia. Ante la imposibilidad de tomar Madrid, Franco y sus generales deciden cambiar el escenario de operaciones y concentrase en la ocupación de la franja cantábrica, todavía en poder de la República pero aislada del resto de territorio republicano.

El “Gomerú”, un ingenio capaz de lanzar granadas y cartuchos de dinamita a distancia. Con artilugios como este las fuerzas gubernamentales tenían que suplir la falta de medios y armamento frente a los rebeldes. (Foto Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y creadores: www.sbhac.net). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Pese al entusiasmo, esfuerzo y entrega y de los defensores de esta franja de territorio, la defensa del mismo era prácticamente imposible, solamente una resistencia heroica o un cambio de radical en otros frentes, podía impedir la anunciada debacle. Aislados del resto del territorio republicano, sin posibilidad de abastecimiento y con una diferencia notable en armamento, poco se podía hacer. A ello habría que sumar las tradicionales diferencias políticas entre los republicanos, que en esta zona hicieron que existieran tres fuerzas diferentes (Milicias del País Vasco, Milicias de Santander y Milicias de Asturias y León) cada una con sus propios mandos y que actuaban de manera independiente y sin coordinación.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

La ofensiva de las fuerzas franquistas al mando del general Mola se iniciaría por el este, en la provincia de Vizcaya, que junto con pequeñas zonas de Álava y Guipuzcoa, constituía la parte del País Vasco todavía en zona republicana. Las hostilidades comenzarían con un episodio no muy conocido, como fue el terrible bombardeo el 31 de marzo de 1937 de la localidad de Durango por aviones de la Legión Condor y de la aviación italiana, que aun siendo menos conocido que el de Guernica que se produciría semanas después, fue cuando menos igual de intenso y catastrófico que aquel. A partir de entonces se desató una ofensiva de gran intensidad, con violentos combates que dejaron muchas victimas en ambos contendientes, pero el avance de las unidades hacia Bilbao parecía imparable. Los defensores habían confiado su suerte a la eficacia de una imponente linea de fortificación conocida como el Cinturón de Hierro, del que todavía se conservan gran parte de sus estructuras. La traición de uno de los ingenieros que participaron en su diseño, Alejandro Goicoechea, quien huyó con los planos pasándose a la zona franquista, supuso un duro golpe a las esperanzas de los defensores. Gracias a esta documentación 12 de junio las fuerzas franquistas lograban romper la linea de defensa del Cinturón de Hierro por su zona más vulnerable, con lo que el camino a Bilbao quedaba prácticamente despejado. La ciudad acabaría cayendo el 19 de ese mismo mes, y con ella toda la infraestructura industrial de la zona, que pese a la opinión de algunos dirigentes republicanos quienes pedían su destrucción, quedaría prácticamente intacta en manos de las fuerzas franquistas. Las fuerzas defensoras se retiran hacia Cantabria. Con la caída de Vizcaya y Bilbao, la situación de Santander y Asturias era crítica.

Las fuerzas franquistas entran en Bilbao en junio de 1937. Al fondo aparece la estación de Achuri. (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

El gobierno republicano trató de evitar la caída del norte, lanzando una gran ofensiva en el Frente del Centro que obligara a los atacantes a desplazar sus fuerzas del norte. El 6 de julio comenzaba la Batalla de Brunete, la mayor operación del Ejército Republicano hasta ese momento de la guerra. Pese al éxito inicial en el que los republicanos logran un importante avance produciendo la ruptura del frente en varios puntos, la falta de preparación de las fuerzas republicanas no les permiten explotar este éxito inicial, que finalmente se detiene a los pocos días. El inminente peligro que suponía este ataque, sobre todo para las fuerzas que asediaban la capital que podían acabar embolsadas por los republicanos, obliga a Franco a desplazar muchas de sus unidades desde el Frente Norte para intentar recuperar el terreno perdido. Tras intensos y violentos combates bajo un calor infernal las fuerzas franquistas consiguen neutralizar el ataque infringiendo un duro castigo a los republicanos. El día 25 de julio finalizan las hostilidades en una de las batallas más sangrientas de toda la guerra, los republicanos han conseguido conservar parte del terreno conquistado y frenar la ofensiva sobre Santander, todo ello a costa de enormes pérdidas tanto materiales como humanas, la operación costaría cerca de 20.000 bajas entre muertos y heridos a los republicanos, y cerca de 15.000 a los franquistas.

El esfuerzo de Brunete había resultado estéril, y en agosto se reinicia la ofensiva sobre Santander. La superioridad en todos los ámbitos de las fuerzas atacantes, sobre todo en armamento y especialmente en aviación, va inclinando poco a poco la balanza, el avance es imparable. El 24 de agosto la situación era ya desesperada, y el gobierno de la República realiza otro desesperado intento de detener el avance de los franquistas en Cantabria iniciando una gran ofensiva en Belchite y Zaragoza. Ese mismo día tiene lugar el vergonzoso episodio de la rendición de varios batallones vascos ligados a la disciplina del PNV a las fuerzas franquistas en la localidad de Santoña, lo que abriría una tremenda brecha en la ya de por si debilitada linea de defensa republicana. La suerte de la provincia de Santander estaba echada.

Un grupo de combatientes republicanos junto a una pieza de artillería de montaña en algún lugar de Asturias. Una imagen que bien podía haberse reproducido en algún lugar cercano al Curueño. (Fotografía de Constantino Suárez de la página www.sbhac.net). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

La lucha continuaría en Asturias, el 25 de agosto se crea el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el socialista Belarmino Tomás, al mando de las tropas que todavía resisten en aquel territorio se sitúa al coronel Adolfo Prada Vaquero. Pese a la enorme diferencia de medios, la resistencia es tenaz, como quedaría de manifiesto en la Batalla del Mazuco, en las proximidades de LLanes, donde unos 5.000 defensores, escasamente armados, consiguen frenar durante dos semanas a más de 30.000 atacantes perfectamente pertrechados, que cuentan además con el apoyo de numerosas piezas de artillería, así como el de la Legión Condor. Pese a las muestras de valor y heroísmo de los defensores, que apenas cuentan ya con municiones en los últimos días, los últimos bastiones de Gijón y Avilés acaban cayendo el día 21 de Octubre. Tras dos meses de tenaz resistencia Asturias acaba cayendo, la represión será feroz e implacable.

Tras la caída del Frente Norte, la guerra continuaría en toda la cordillera durante muchos años. Pese a que algunos combatientes consiguieron ser evacuados y la mayoría de ellos hechos prisioneros, otros acabarían refugiándose en el monte, los legendarios maquis, y desde allí continuarían su particular lucha durante cerca de 20 años. la mayoría acabaría compartiendo un mismo destino: la muerte. Las partidas de maquis practicando una guerra de guerrillas como ya hicieran dos mil años atrás los habitantes cántabros y astures de estas montañas, mantendrían en jaque a los cuerpos de seguridad del régimen franquista, que se verían obligados a tomar importantes medidas de defensa y protección como veremos más adelante.

Dos miembros del grupo de maquis denominado “los Caixigales” que continuaba la lucha en Asturias tras la guerra. (Fotografía de Constantino Suárez de la página www.sbhac.net). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

La singular situación en el Frente Norte que permaneció prácticamente inactivo en muchos lugares desde el golpe en el verano de 1936 hasta la primavera de 1937, a lo que habría que sumar la amenaza de un ataque muy probable debido a su aislamiento geográfico del resto de la zona republicana, iba a favorecer la construcción de estructuras defensivas, algunas de la importancia y dimensión del Cinturón de Hierro como ya hemos comentado anteriormente. En la zona del Curueño y alrededores también podemos encontrar algunas fortificaciones de gran interés y otras curiosidades relacionadas con la guerra y la época posterior. Más adelante en este artículo nos detendremos en detalle en algunas de ellas.

Para conocer en detalle la mayoría de estas construcciones en la zona limítrofe entre Asturias y León, es muy recomendable visitar la página de la asociación Arama (clic aquí para ir a su página) que lleva años desarrollando una intensa labor de divulgación, catalogación y conservación de todo el patrimonio arqueológico relacionado con la guerra que todavía se conserva en lo que fue zona de frente en Asturias. Pero en esta ocasión voy a tomar como referencia los artículos publicados por Jacinto Arévalo Molina, seguramente el mayor experto de España en fortificación de la Guerra Civil, que publicó en los números 17 y 18 de la prestigiosa revista Frente de Madrid que publica la asociación Gefrema, y que les recomiendo lleven consigo si se deciden a visitar estos interesantes lugares.

Portada del número 17 de la revista Frente de Madrid donde aparece el primero de los dos artículos de Jacinto Arévalo Molina sobre los restos arqueológicos de la Guerra Civil que se conservan en León y Asturias. (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

También son muy recomendables, incluso imprescindibles si toman ustedes la acertada decisión de visitar esta privilegiada zona, la lectura de dos interesantes libros de Julio LLamazares, paisano del lugar, de título "El río del olvido", del que nos hemos apropiado del título para esta crónica, y "Luna de Lobos". En el primero el autor nos narra el viaje que realizó a pie hace cosa de treinta años siguiendo el curso del río desde su desembocadura hasta su nacimiento, y que pese al tiempo transcurrido continúa siendo un excelente guía para conocer la comarca, los pueblos, sus parajes y sus gentes. En el segundo libro el autor nos narra las vivencias de una partida de maquis que quedan aislados en la zona tras la debacle republicana en el norte.

PUERTO DE VEGARADA

En lo alto del montículo podemos contemplar uno de los fortines republicanos del Puerto de Vegarada que protegían este paso entre León y Asturias. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Comenzamos nuestro recorrido siguiendo las indicaciones del artículo de Jacinto Arévalo en el Puerto de Vegarada, lugar donde nace el río Curueño. Para llegar hasta allí hay que seguir aguas arriba la carretera que recorre todo el valle del río, es posible que si vamos en verano nos veamos obligados a detenernos al encontrarnos con alguno de los rebaños trashumantes que suben hasta aquí en busca de pastos. La carretera termina aproximadamente donde nos encontramos a la derecha con un edificio, antigua fonda que ha sido restaurado o reconstruido pero que ahora se encuentra cerrado, y a partir de ahí se convierte en una pista de tierra pero en buenas condiciones para transitar. Continuamos unos 200 o 300 metros por la izquierda vemos un pequeño promontorio y en lo alto distinguimos el fortín. Estacionamos el vehículo y nos dirigimos hacia allí.

En la base del pequeño cerro hay una cueva que seguramente fue utilizada como refugio o quizá para almacenar munición. Según ascendemos nos encontramos una trinchera o camino cubierto excavado en la roca y que nos conduce al fortín al que se accede por una galería. El interior está muy bien conservado, tiene dos troneras y un par de huecos a los lados de estas. El fortín tiene bajo él y un su parte frontal un parapeto semicircular aspillerado, con una especie de pequeña garita en el centro con tres troneras.

En la base del risco donde se encuentra el fortín y junto al camino de acceso que conduce al mismo, encontramos una cueva que seguramente fue utilizada como polvorín o como refugio. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Desde el fortín, si miramos hacia la carretera y nos fijamos en la ladera del monte que está sobre ella, a media ladera y un poco a mayor altura de la que nos encontramos, distinguiremos el otro fortín que cruzaba fuegos con este. Se trata de otro nido de ametralladoras de similares características al anterior, con diferentes estructuras, como trincheras, en los alrededores del mismo. Pero en honor a la verdad he de reconocer que este fortín no pude visitarlo por falta de tiempo y otras circunstancias inherentes a este deporte de la localización y visita de fortines. Si ustedes están interesados pueden encontrar con detalle todas las características y referencias a este fortín en el citado artículo de Frente de Madrid.

Desde el fortín podemos contemplar al otro lado de la carretera y a media ladera otro fortin de similares características. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

GALERÍA FOTOGRÁFICA

Imagen del fortín desde el parapeto que rodea la parte delantera. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Dos imágenes del parapeto que encontramos a los pies del fortín rodeando a este y de la garita aspillerada que tiene en su parte central. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Vista de la venta del Puerto de Vegarada desde una de las troneras del fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Galería de acceso al interior del fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Entrada al parapeto y detalle de una de las troneras del mismo. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Dos instantáneas de la trinchera o camino cubierto que conduce hasta el fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Tres imágenes del interior del fortín. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Dos imágenes de la singular estructura del encofrado del techo, realizada sobre un polígono de nueve lados, construido con nueve triángulos de tablones, como se aprecia en la fotografía. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

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LUGEROS

Uno de los fortines-garita que encontramos adosados a la estructura del antiguo cuartel de la Guardia Civil de Lugeros ho reconvertido en hotel rural. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Si ahora seguimos el curso del río descendiendo por la misma carretera por la que hemos llegado al puerto, llegamos al pueblo de Lugueros, donde encontramos otra construcción que no aparece en los artículos citados, ya que se trata de una construcción posterior a la Guerra Civil, pero que por su singularidad e interés vamos a hacer una parada. Se trata del antiguo cuartel de la Guardia Civil, ahora reconvertido en el hotel rural Los Argüellos.

Como ya hemos comentado anteriormente esta fue zona de maquis, los legendarios guerrilleros que continuaron la lucha una vez terminada la guerra (insisto en la lectura de Luna de Lobos), y en estas montañas en ocasiones el cazador podía ser cazado, y los guardias civiles podían ser atacados en cualquier momento. Además, como la mayoría de poblaciones del valle del Curueño, especialmente las del norte, Lugueros es un pueblo que puede quedar aislado con facilidad, tanto por un corte en la carretera que en algunas zonas discurre encajonada entre paredes verticales, como por las extremas condiciones meteorológicas del invierno. Una nevada de importancia podía dejar incomunicada a la localidad durante varios días, lo que en caso de ataque podía colocar en una situación de vulnerabilidad al destacamento al no poder recibir refuerzos. Todas estas circunstancias influirían sin duda en el diseño del cuartel de la localidad, convertido en una especie de fortaleza desde la que poder repeler un ataque o resistir con ciertas garantías un asedio.

La entrada principal junto a uno de los fortines. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Estuve hace algo más de 10 años en el lugar, era una tarde desapacible en la que nevaba intermitentemente, el cuartel en aquella época estaba abandonado y cerrado a cal y canto, lo que le daba un aspecto todavía más siniestro. Lo recuerdo como un edificio gris de planta cuadrangular con gruesos muros, seguramente con mucho granito, con un fortín en cada una de sus esquinas además de con troneras en los muros, y con el escudo del águila franquista presidiendo la entrada principal. Seguramente mi memoria me engañe, o quizá con el tiempo haya ido idealizando aquellos recuerdos mezclándolos con los inevitables tópicos, y adornándolos con alguna que otra exageración al contarlos. Lo cierto es que el edificio que vi nuevamente este año, se diferenciaba notablemente al que yo recordaba, a lo que también ha contribuido la restauración y nueva imagen que tiene en la actualidad, tanto que para mucha gente seguramente pase desapercibido que este hotel en su momento fue un cuartel de la Guardia Civil. Lástima que no conserve ninguna fotografía de aquella visita, si alguno de nuestros lectores tiene fotos antiguas de este edificio agradeceríamos enormemente que las compartieran.

Detalle del escudo franquista que presidia la entrada del que se ha eliminado el escudo. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

De los cuatro fortines en las esquinas que yo recordaba, en realidad solo hay dos, y seguramente mi memoria me falle y siempre haya sido así. De las troneras o aspilleras, solo se conservan dos en la fachada principal, la que da a la carretera, con tres aberturas verticales similares a saeteras, sobre ellas en el primer piso. Las paredes han sido pintadas, nada que ver con el edificio gris que tenía en mi memoria. También hay más ventanas de las que yo pensaba, solamente parte de la fachada principal, donde están las dos troneras y saeteras,coincide más con mi recuerdo de muros sin apenas aberturas, es posible que las ventanas estuvieran tapadas con contraventanas, lo que daba sensación de más heremetismo al edificio. El águila si que se conserva sobre la puerta principal, aunque ha sido borrado, o tapado, el escudo central. Tampoco recuerdo si existía algún que otro símbolo, como el tradicional "todo por la Patria", que en cualquier caso también habría desaparecido. Me hubiera gustado entrar y charlar con los actuales inquilinos, pero la escasez de tiempo me lo impidió. Es posible que en el interior todavía se conserve algún resto que evidencie el uso anterior del edificio, habrá que dejarlo para un próximo viaje. Si las paredes del interior hablasen, seguramente nos podrían contar terribles y dramáticas historias que se vivieron entre estos muros, he charlado con varios paisanos de la zona, que vivían en el valle en aquella época (todos con los que hablé emigrarían posteriormente y ahora regresan los veranos) y que cuentan historias sobrecogedoras de personas, tanto hombres como mujeres, que eran detenidas en aquella época y llevadas a los cuartelillos. Afortunadamente aquellos tiempos pasaron, y ahora la Guardia Civil, que nada tiene que ver con la de los años cuarenta, tiene mucho prestigio entre los pocos habitantes fijos que quedan en el valle, gran parte de ellos personas de edad avanzada, que en algún momento de apuro han tenido que recurrir a la ayuda de los agentes. También me lo han hecho saber así y es de justicia que cuente tanto una cosa, como la otra.

Vista de la fachada principal y meridional del edifico, y detalle de lo que pudieron ser dos troneras para armas automáticas y dos saeteras para fusil. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Lo cierto es que el hotel rural tiene muy buena pinta, y puede ser un buen punto de partida si se animan a visitar la zona, y más con el aliciente de conocer ahora su funcionalidad original. O por lo menos para pasar por allí a tomar una cerveza y poder contemplar el peculiar edificio, su interior y charlar con los actuales dueños. Algo que tengo pendiente para una próxima visita, espero que esta vez con más tiempo.

GALERÍA FOTOGRÁFICA

Otra imagen del edifico. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Entrada principal al establecimiento. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).


Fachada posterior donde encontramos otro de los fortines. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

Vista de la fachada meridional con la imponente mole del Pico Bodón al fondo. Esta montaña toma su nombre del dios celta de la guerra. (FOTO JAZ). (Clic sobre la imagen para verla ampliada).

En breve publicaremos la segunda parte de esta crónica donde visitaremos más restos de gran interés y singularidad, que de la Guerra Civil se conservan en esta comarca.

Florentino Areneros.


lunes, 11 de mayo de 2015

CON LAS OREJAS PUESTAS


El Valle de los caidos, uno de los restos del franquismo que más polémica levanta. (FOTO JAZ). (Haga clic en la imagen para verla ampliada)
CON LAS OREJAS PUESTAS

El pasado jueves 7 de mayo en el monumental coso del Instituto Francés de Madrid estaba anunciado un festejo que había despertado una inusitada expectación entre los aficionados a la guerracivilmaquia tanto de la capital, como de los de allende nuestras fronteras. El indudable encanto del festejo residía en la ganadería a lidiar: “¿Qué hacer con las huellas de la Guerra Civil en Madrid?”, un hierro que por sus singulares características suele ser rechazado por las principales figuras de este noble arte, sobre todo si hablamos de políticos, que prefieren lidiar otros ejemplares menos complicados y peligrosos con los que no se tienen que exponer y arriesgar tanto.

A todo ello había que añadir un cartel de campanillas compuesto por algunos de los diestros que los aficionados más deseaban ver enfrentándose de tú a tú con los morlacos de este hierro. En el cartel estaban anunciados los diestros foráneos Annette Becker, de la Universidad Paris-Ouest Nanterre La Défense y Richard Jezierski del Centro de la Memoria de Oradour-sur-Glane, y los consagrados maestros patrios José Carrillo, Rector de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Conde, Rector de la Universidad Politécnica de Madrid, Luis Lafuente, Subdirector General de Protección y Conservación en la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid y José Francisco García, Director General de Patrimonio Cultural y Calidad del Paisaje Urbano del Ayuntamiento de Madrid. El festejo era presidido por Fernando Vela Cossio de la Escuela de Arquitectura de Madrid.

Con estos mimbres todo hacía presagiar una tarde apoteósica, con los diestros siendo sacados a hombros por la puerta grande, y quizá con alguno siendo atendido en la enfermería por los revolcones que se habría llevado durante la lidia de estos encastados morlacos. Pero al final todo quedó reducido a un petardazo de dimensiones superlativas, una inconmensurable “bacalá” que no se recordaba en la Villa y Corte desde que el maestro Rafael de Paula se negó a lidiar un toro en la Feria de San Isidro de 1990 (clic aquí para leer la inigualable crónica del maestro Joaquín Vidal sobre aquel festejo). En esta ocasión los aficionados no acabaron a almohadillazos como en aquella ocasión con el maestro jerezano, pero si que manifestaban su tremenda indignación y profundo malestar tras lo visto en el monumental escenario del Instituto Francés. Los aficionados, alguno muy cabreado, tenían una cosa clara: el toro había vuelto a los corrales con las orejas puestas.

Un diestro acompañado de su cuadrilla abandona el ruedo bajo una lluvia de almohadillas. (Haga clic en la imagen para verla ampliada)

Antes de empezar a repartir almohadillazos dialécticos a diestro y siniestro, quisiera destacar el trabajo y esfuerzo realizado por la Casa de Velázquez y el Instituto Francés en la organización y puesta en marcha del coloquio internacional “Paisajes de Guerra”, en el que se incluía este festejo. No deja de ser paradójico que sean organismos de otros países los que tengan que patrocinar y promover este tipo de actos, abriendo un necesario debate, para sonrojo y escarnio de autóctonos. Desde aquí mi sincero agradecimiento.

Pero volvamos al festejo, como se pueden imaginar la plaza presentaba un lleno de “no hay billetes”, con unas gradas abarrotadas hasta la bandera. En los tendidos se encontraban muchos de los participantes en este coloquio internacional: Carolina Rodríguez-López, Rafael Tranche, Monsieur Stéphane Michonneau, Javier Ortega Vidal... entre otros muchos de un largo etcétera de personalidades, confundidos entre la multitud de aficionados que ocupaban la totalidad de las localidades. Destacar así mismo la grata presencia de bellas señoritas y elegantes damas, que sin duda habrían inspirado al mismísimo Manolo Escobar, una presencia poco habitual en estos festejos donde predomina el corte cuartelario entre los asistentes.

La tarde empezó mal, esa es la verdad, se cambió el anunciado teatro por la biblioteca del Instituto, un escenario más modesto y que no permitía ver a los diestros, sobre todos los que como yo ocupábamos las andanadas de sol. El “caloret” también causaba sus estragos entre los asistentes, en una auténtica tarde de sol y moscas, metafóricamente hablando por supuesto, porque calor si que hacía, pero moscas ni una, que estos franceses son muy miraos y muy limpios. También causó una profunda decepción entre los aficionados el anuncio de que José Carrillo se había caído del cartel, según alguno de los compañeros de localidad, su ausencia era debida a la tremenda cornada que había recibido esta misma semana al perder la primera vuelta de las elecciones a Rector de la Complutense. No sabemos si por una cuestión de solidaridad entre Magníficos, tampoco hizo el paseíllo el rector de la Politécnica, Carlos Conde. Pese a todo el cartel seguía ofreciendo suficientes alicientes para mantener intacto el interés de los acalorados aficionados.


Saltaron al albero en primer lugar los diestros foráneos, pero he de reconocer para vergüenza propia que desconozco la lengua de Moliere, así como la de Shakespeare, y tampoco poseo el don de hablar catalán en la intimidad, tan solo conozco un poco la lengua de Cervantes, eso si, arreando de vez en cuando alguna que otra patada al diccionario, emulando a Sergio Ramos jugando de medio centro. Pero he de reconocer en honor a la verdad que ambos diestros realizaron dos grandes actuaciones si hacemos caso a las clamorosas ovaciones que recibieron de los aficionados francoparlantes, así como de los afortunados que trincaron máquinas de traducción, y de espabilados como mi compañero de localidad, el inigualable “Merengón”, que aplaudía como dando a entender que se había enterado de todo, seguramente queriendo impresionar a la escotada señorita que se sentaba a su diestra.

Llegaba el turno de los diestros patrios, y un run-run de expectación comenzó a sentirse desde los tendidos. Saltó al albero en primer lugar el representante de la Comunidad de Madrid. Pero entiéndanme, lo de saltar al albero es una licencia poética, ya que el diestro se pasó la práctica totalidad de su actuación sin salir del burladero, colocándose la chaquetilla, la taleguilla, la montera, el corbatín... que si un “buchito” de agua... Algo increíble para los aficionados que no daban crédito a lo que estaban viendo. Tanto es así que el incombustible “Cuatro Vientos”, sentado a mi siniestra, en un momento de la faena me dijo: “pellízcame Florentino que no sé si estoy soñando”, Merengón intento también lo del pellizco con su compañera de localidad pero no tuvo éxito. Los aficionados se miraban asombrados, algunos se echaban las manos a la cabeza, incluso se escuchó algún “Qu’est-ce que c’est?, ce n’est pas possible”. He presenciado festejos en lugares que desmentirían el dicho de aquel diestro que afirmó “en peores plazas he toreao”, pero les puedo asegurar que lo de ayer no lo había visto nunca.

El representante de la Comunidad de Madrid, tras una breve mención a las diferentes categorías de protección del patrimonio que recoge la legislación española, y aprovechó la coyuntura para dar la “espantá” y liarse a hablar de las batallitas a lo largo del espacio-tiempo. Que si en Baecula se habían enfrentado Asdrúbal y Escipión, o la que se había liado con Carlos V al traer a sus consejeros de Flandes, lo que sentó muy mal a los castellanos, a los que además estaba torturando a impuestos, y que por ello se montó la de los Comuneros, y la cosa terminó a tortas en Villalar. También habló sobre la batalla de Arapiles, donde estuvo Wellington enfrentándose al Mariscal Marmot. Y así discurrió prácticamente toda su intervención, contándonos batallitas wikipédicas, pero de arrimarse al morlaco que había venido a lidiar nada de nada. Su única aproximación fue cuando mencionó que en la Comunidad han musealizado un bunker en Colmenar de Arroyo y una ruta cerca de Buitrago, la ruta del Frente del Agua.

El blockhaus de Colmenar de Arroyo "musealizado" por la Comunidad de Madrid. (Haga clic en la imagen para verla ampliada)

La conmoción fue tremenda entre los presentes que no daban crédito a lo que estaban contemplando, imagínense como sería que al terminar su intervención no se escuchó ni un solo aplauso, ni uno solo, no es una metáfora, es un dato real. Durante su intervención los comentarios entre el público fueron aumentando en cantidad y en intensidad, acompañados de gestos de incredulidad mientras se miraban unos a otros con los ojos abiertos como búhos asustados: “¿pero que dice este hombre?, D’où cela lui vient?, “esto es increíble”, “ye sui Merengon, e tua”, “¿pero que está pasando aquí”... y también algún que otro improperio.

Pero el tormento no había terminado aún para los sufridos espectadores, todavía quedaba la intervención del representante del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid. Sus primeras palabras fueron para pedir perdón por lidiar sin la chaquetilla, pero lo hacía por miedo a la deshidratación, los asistentes se miraban con temor pensando que pudiera continuar quitándose la taleguilla. Sus primeras palabras, a punto estuvieron de hacer caer del asiento a más de uno de los presentes: “La verdad es que después de lo expuesto tan brillantemente por mi compañero, poco más puedo añadir...”. Un caballero de la fila delantera se dio la vuelta y me comentó “seguro que es un programa de cámara oculta, voy a ver si localizo desde donde están grabando”, y se pasó el resto de la conferencia escudriñando el techo y las estantería repletas de libros por si asomara un objetivo por algún lado. Pero la siguiente tanda del ponente fue todavía más insuperable: “La verdad es que no he traído ninguna presentación de Power Point, como estamos en Madrid lo mejor es que se acerquen a ver los fortines. En el Parque del Oeste hay tres, y otros cinco en el de la Cuña Verde, además tenemos el Bunker del general Miaja que vamos a abrir al público en cuanto podamos... Pero por si acaso no se pueden acercar les he traído unos folios con las fotos impresas, se las van ustedes pasando y si luego alguien se las quiere quedar...”. Parece para este hombre citando solo esos escasos ejemplos de lo que se conserva en Madrid ya estaba el expediente cumplido. Ya no era caras de asombro, era lo siguiente. La verdad es que poco más puedo contar de su intervención, ya dejé de atender, como la mayoría de la gente, que se dedicó a comentar la jugada, muchos de ellos con indisimulada sorna, creando un run-run constante en los tendidos: “¿pero de donde han sacado a este hombre?”, “Est-ce le fameux Carromero?”, “Ya me gustaría saber quien le ha dado la alternativa a este pollo...”, “¿Me-guen-gon?”, “seguro que tiene algún padrino o madrina, si no ¿de qué?”... Y otros similares.

Hubo otra breve ronda de intervenciones de los ponentes, pero por lo poco que presté atención fue más de lo mismo, la mayoría estábamos ya a otros temas, esperando a ver si algún meritorio quite en forma de pregunta del respetable animaba la tarde. Pero ni eso, por motivos horarios el turno de preguntas quedó reducido al mínimo y en las respuestas quedó patente que esta gente (siempre hablo de los españoles por supuesto, nada que criticar a los dos ponentes extranjeros) habían venido aquí a cubrir el expediente, o quizá a la opípara cena que tendría lugar después para agasajar a los participantes en el coloquio internacional. Ya eran más de las diez de la noche y el personal estaba más por marcharse a sus casas que por montar un guirigay (sin segundas), y aquello no terminó mal de milagro. Los comentarios seguían entre los corrillos que se montaron a la salida: “ha sido verdaderamente lamentable...”, “un verdadero paripé...”, “je ne suis pas rien compris”, “madmuasel ecuté..., isi ma telefón: me-ren-gón”, “¿Me-guen-gon?”, “si lo sé no vengo, que pérdida de tiempo...”, “a estos dos les quedan cuatro días en el cargo...”, y otros muchos comentarios cortados con el mismo patrón.

Uno de los fortines de la Dehesa de la Villa que con el paso del tiempo cada vez están más enterrados. (Haga clic en la imagen para verla ampliada)

A los aficionados nos hubiera interesado saber cual es la política de las administraciones madrileñas sobre que hacer con las huellas de la guerra civil en Madrid, conocer por qué no se aplica la Ley de Memoria Histórica en la Comunidad y municipio de Madrid, independiente de si se está de acuerdo o no con dicha ley, si no es válida se modifica o se deroga, pero mientras tanto hay que cumplirla. También nos hubiera gustado conocer que plan tienen para conservar y preservar los restos arqueológicos de la guerra, si hay en marcha alguna catalogación, o alternativa similar, de esos restos más allá del ámbito municipal, o qué piensan por ejemplo del Valle de los Caídos, independientemente de que pertenezca a Patrimonio Nacional, o del Arco Del triunfo. Y otras muchas dudas que quedaron en el aire.

Sinceramente yo pienso que si no dijeron nada es porque no tienen nada que decir, ni ellos, ni las administraciones a las que representan. No saben que hacer con la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, no tienen ningún plan conjunto y global relativo al patrimonio de la guerra, e ideológicamente es un tema que a algunos miembros del partido todavía les levanta sabañones. Desde el Ayuntamiento y la Comunidad, y desde el Partido Popular a nivel nacional, este es un tema que les quema, un tema muy espinoso para ellos, del que prefieren mantenerse al margen en el más puro catecismo marianista, esperando a que el temporal amaine o el tiempo todo lo borre. Pero puestos a repartir almohadillazos a diestro, también lo haremos a siniestro para destacar que el PSOE tampoco es que haya hecho mucho más, pese a haber estado más de veinte años gobernando este país desde la muerte del dictador. Se han lavado las manos con una ley insuficiente, que no contenta a nadie, salvo a los que se han aprovechado de ella para hacer caja. Sin olvidar el colofón de la comisión de “expertos” sobre el Valle de los Caídos, que presentó sus conclusiones y recomendaciones una vez cerrada la segunda legislatura de Zapatero (no habrían tenido tiempo en ocho años para hacerlo) y que hasta ahora todas las administraciones se las han pasado por el arco del triunfo, y no hablamos del de Moncloa.

La del jueves, pese a la buena voluntad de los organizadores, ha sido otra oportunidad perdida. El morlaco nuevamente se ha vuelto a los corrales con las orejas puestas, alguien debería recoger el testigo que ceden nuestros amigos franceses y organizar otro festejo continuación de este. Tal vez sea una oportunidad para una asociación como Gefrema, que lleva tanto tiempo peleando por la conservación de los restos arqueológicos de la Guerra Civil, para tomar el relevo y organizar otro encuentro en el que el título vuelve a ser: ¿Qué hacer con las huellas de la Guerra Civil en Madrid?. Un buen marco sería en las Jornadas que esta benemérita asociación organiza en noviembre, sobre todo teniendo en cuenta que en unos pocos días es posible que la composición de las administraciones, tanto locales como regionales, cambien.

El tiempo juega en contra, y ya es hora de que alguien de el salto y lidie con el tema, antes de que el toro se vuelva a marchar nuevamente con las orejas puestas.

Florentino Areneros.

viernes, 24 de abril de 2015

DE PATRIOTISMOS Y PATRIOTAS

El Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, declaraba hace unos días que la política de recortes “no es austeridad, sino patriotismo”. En la imagen Luis María Linde junto al ministro Montoro el día de su toma de posesión. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

DE PATRIOTISMOS Y PATRIOTAS

Hace unos pocos días el Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, realizaba unas polémicas declaraciones refiriéndose a la situación económica de España en las que afirmaba respecto a las medidas que viene tomando el Gobierno desde que comenzó la legislatura "no es austeridad, sino patriotismo", una polémica frase que ha encendido las redes sociales y desatado la controversia en los medios de comunicación. Otra frase atribuida al jerarca nazi Hermann Goering, y que también creo recordar se ponía en labios de algún gerifalte del franquismo, decía algo como "cuando me hablan de cultura, echo mano de la pistola", en la misma línea muchos defendemos otra frase que dice algo así: "cuando me hablan de patriotismo, echo mano de la Historia".

El recurso a la patria y al patriotismo es algo casi tan antiguo como la humanidad, un recurso fácil y de efectos inmediatos, que ha sido utilizado generalmente cuando las cosas iban mal o muy mal. La efectividad de invocar al sentimiento común de la patria, ha sido utilizado a lo largo de la historia como medio para aunar voluntades ante una amenaza común. El ejemplo más claro en la Historia de España seguramente sea el de la Guerra de Independencia, donde españoles de todas las clases sociales mataban y se dejaban matar para defender su patria, independientemente de que con ello contribuyeran a dejar la nación en manos de uno de los más nefastos monarcas, por no decir el más nefasto, que ha tenido que padecer España, un galardón muy disputado debido a la muy larga lista de monarcas penosos que han pasado por el trono de España.

El Dos de Mayo de 1808 se produciría una exaltación de patriotismo que dejaría un reguero de muertos por las calles de Madrid. En una crónica anterior de título “el Dos de Mayo” ya tratamos aquellos sucesos y algunos paralelismos con la Guerra Civil. (clic aquí para ir a la crónica) .(Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La efectividad del recurso al patriotismo y a la patria, ha hecho que muchos personajes a lo largo de la historia lo hayan utilizado de capote para cubrir sus propios errores, o bien para conseguir sus intereses. La contundencia del argumento “los que no están conmigo no son patriotas”, se repite a lo largo del tiempo y en la práctica totalidad de las naciones. Estos personajes que utilizan la patria para sus propios fines e intereses, y que casi siempre desembocan en catástrofe para el resto de compatriotas, son los denominados “salvapatrias”, de los que desgraciadamente también hemos tenido un buen número de ellos en la Historia de España. También lo abstracto de los conceptos de patria y patriotismo, más allá de las definiciones del diccionario, ha llevado a que en muchas ocasiones en una misma nación dos grupos se enfrenten con las armas, dándose la paradoja de que ambos dicen defender la misma patria del otro, al que consideran antipatriota. Son las terribles guerras civiles, algo en lo que los españoles también somos campeones del mundo.

Haga clic en la imagen para ir a la página de Madrid en Guerra.

Pero si hay una cosa que la historia nos ha enseñado sin dejar ningún lugar a la duda, es el hecho de que cuando se invoca al patriotismo para resolver un problema, las clases más humildes se pueden ir preparando para pagar un alto precio por ello, mientras que las clases más poderosas seguramente salgan favorecidas tras el ataque de patriotismo, o en el peor de los casos se mantengan más o menos como antes. Podríamos poner diversos ejemplos a lo largo de la historia de España, pero para no aburrir vamos a citar solamente un ejemplo bastante gráfico. En el último tercio del Siglo XIX y en el primero del Siglo XX España se jugaba los último vestigios de lo que fue su imperio. Las guerras de Cuba, Filipinas y Marruecos minaban económica y socialmente a la metrópoli. Políticos, aristócratas, hombres de negocios, incluso la Iglesia, apelaban al patriotismo para que España no perdiera esos territorios. Miles de hombres se veían obligados a partir a luchar a unos lugares de los que muchos no habían oído hablar en su vida, un buen número de ellos jamás regresarían. Los combates y las enfermedades diezmaban a los quintos, la trituradora de carne en que se habían convertido las colonias necesitaba el envío de nuevas remesas de jóvenes para seguir funcionando. Sin embargo había jóvenes afortunados que no tenían que pasar por este dramático trance, se trataba de los que podían acogerse a lo que se conocía como “redención a metálico y sustitución”, que no era otra cosa que pagar una elevada cantidad en metálico al estado para evitar hacer el servicio militar, o bien buscar a un pobre hombre que estuviera dispuesto a sustituirte en filas por una cierta cantidad económica. Como se pueden imaginar quienes se podía permitir esto eran las clases más acomodadas, curiosamente las clases que siempre han presumido de ser los paladines de la defensa de la patria, pero que cuando se trata de defender a la patria con las armas prefieren que vayan otros, a poder ser los hijos de los pobres, que hay muchos y se reproducen con facilidad.

Soldados españoles en el puerto de Alicante preparados para embarcar hacia Cuba. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Otra característica del patriotismo es su intrínseca relación con las dictaduras y los totalitarismos. Cualquier dictador que se precie siempre unirá su figura y su régimen a la patria, las evocaciones a la nación, al pueblo y a la patria son comunes a todas las dictaduras, la exaltación nacionalista es una constante a cualquier dictadura, y de ello también sabemos mucho en España. Durante la Guerra Civil ambos contendientes apelaron a la defensa de la patria. Para los republicanos España estaba siendo atacada por las potencias fascistas europeas, padecíamos una invasión de alemanes, italianos y de moros mercenarios, ante lo que cualquier español debería oponerse y luchar, como ya hiciera el pueblo español tras el Dos de Mayo. Por su parte el bando franquista, acusaba a sus enemigos de entregar la patria al comunismo, a Rusia, tanto es así que se auto denominaron como los “nacionales”, los de la nación, dando a entender que los del otro bando eran los no nacionales, es decir ajenos a España, a la patria.

En la Guerra Civil ambos contendientes acusaron al adversario de servir a intereses extranjeros y de falta de patriotismo. En la imagen un cartel republicano de propaganda en el que se evoca al espíritu de 1808 para expulsar al invasor. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Dicen que la historia la escriben los vencedores, y tras la Guerra Civil el bando franquista se encargo de crear un relato que justificara su actuación tras el golpe militar de julio de 1936 que provocaría la Guerra Civil y el posterior desastre en que se vio sumida España. Para ello había que trasladar la responsabilidad de aquella tremenda tragedia que ellos mismos habían provocado a otros, y nadie mejor para ello que la taimada Rusia. La campaña tuvo como base un mensaje contundente, una frase que se convertiría en un referente en la propaganda política del Siglo XX: “RUSIA ES CULPABLE”. El autor era Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco y uno de los principales ideólogos del nuevo régimen. Este mensaje también sería utilizado como reclamo para conseguir voluntarios para la División Azul, un ejército que lucharía a las órdenes de Hitler.

El eslogan “Rusia es culpable” fue utilizado por el bando vencedor para cargar la responsabilidad y consecuencias de la guerra en el país de los soviets. En la imagen un cartel para que los voluntarios se alistaran a la División Azul. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

La dictadura franquista, como toda dictadura que se precie, buscó desde sus orígenes ligar el nombre del dictador al de España, Franco era la patria, Franco era España, cualquiera que dudase de Franco dudaba de España, cualquiera que cuestionara a Franco no era patriota. La propaganda del régimen se encargaba de inculcar este mensaje en todos los ámbitos, la palabra “nacional” lo impregnaba todo, incluso las nuevas empresas y organismos que se creaban: RENFE (Red Nacional de Ferrocaliles Españoles), ENDESA (Empresa Nacional de Electricidad), Radio Nacional y un largo etcétera. El concepto “Nacional” quedaría tan unido a la figura de Franco y su régimen en el subconsciente social de España, que todavía hoy términos como patria o nación referidos a España se consideran equivocadamente como restos del franquismo. Llama poderosamente la atención que el término “nacional” sea todavía utilizado para referirse al bando sublevado durante la Guerra Civil, cuando lo que caracteriza a cualquier guerra civil, como su propio nombre indica, es el hecho de que ambos contendientes son de la misma nación, es decir ambos son “nacionales”. Sin duda la incorrecta utilización de este término, incluso por muchos historiadores y estudiosos del tema, en la actualidad, es un efecto de la machacona propaganda franquista ejercida en España durante 40 años a la que nos referimos. Una prueba de ello la tenemos en que este término no es utilizado por autores de fuera de España, es decir, que no han estado influidos por esa propaganda. Por ejemplo, la amplia nómina de hispanistas en lengua inglesa que han escrito sobre la Guerra Civil utilizan generalmente el término “nationalist” (nacionalista) que a mi entender tiene mucho más rigor que el patrio “nacional”, curiosamente tienen que ser gentes de fuera los que a veces nos hagan conocer nuestra Historia. Personalmente prefiero utilizar términos como “franquistas”, “sublevados” o “golpistas”.

Tras la guerra la propaganda franquista trataría de unir la figura del general Franco a los valores y virtudes patrios, de los que sería depositario. De tal forma que cuestionar al “Caudillo” equivalía a cuestionar a España. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Seguramente este hecho de negar la patria al enemigo esté detrás de que todavía hoy, casi ochenta años después de producirse el golpe militar que desencadenaría la Guerra Civil, decenas de miles de personas continúen enterradas en fosas comunes o cunetas a lo largo de toda la geografía nacional, algo en lo que si no somos campeones del mundo, si que somos subcampeones solamente superados por Camboya. La semana pasada se presentó en Madrid el último libro del siempre sorprendente y brillante Raúl Cancio, de título 'España y la Guerra Civil Americana o la globalización del contrarrevolucionismo', un excepcional trabajo en el que nos descubre la presencia de españoles en la Guerra de Secesión (pueden encontrar referencias a esta presentación haciendo clic aquí
y sobre el libro haciendo clic aquí). En la presentación se habló de cómo fue el final de la Guerra Civil norteamericana en contraposición a la de España. Allí no hubo represalias tras la finalización de la misma, los vencidos gozaron de reconocimiento y se contó con ellos para reconstruir la nación, destrozada tras una guerra devastadora.


Cuesta entender que a punto de cumplirse 40 años de la muerte del general Franco, este problema de las fosas todavía no esté resuelto pese a los requerimientos de organismos como la ONU o de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Estos compatriotas, no lo olvidemos, continúan enterrados de manera indigna, y muchos el mayor delito que cometieron para ser asesinados fue el pertenecer a un sindicato, simpatizar o haber votado al Frente Popular o incluso por enseñar a leer y escribir a los niños, o ser poeta, entre otras graves acusaciones. Sería un gesto de patriotismo el reconocer y honrar a todas estas personas, como se hizo en Estados Unidos, sin embargo nuestros políticos prefieren mirar para otro lado, incluyendo los de los partidos con militantes enterrados en esas fosas, sin olvidar a otros como el portavoz del Partido Popular en el parlamento, Rafael Hernando, o del diputado del mismo partido Pablo Casado, que directamente se mofan y ridiculizan públicamente a aquellas víctimas y a sus familiares.

Una imagen de la apertura de la fosa donde fue enterrado el Padre Revilla tras ser fusilado por falangistas al comienzo de la guerra. A la figura de este sacerdote y a su muerte ya dedicamos una crónica en este blog. (Clic aquí para ir a la crónica).(Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero volvamos a la crisis actual y al patriota de Linde. Como decíamos anteriormente se recurre a las invocaciones a la patria y al patriotismo cuando la situación es preocupante, igualmente comentábamos que en estas situaciones son las clases populares las que han de pagar un mayor precio. Cuando se habla de crisis y de patria, se puede pensar que la crisis afectará por igual a todos los compatriotas, pero al igual que en aras del patriotismo eran enviados a luchar a Cuba o a Marruecos solamente los hijos de los más humildes, en la actualidad, como si existiera todavía la “redención a metálico y sustitución” pero en términos económicos, vemos que los que tienen que ir a enfrentarse a la crisis son nuevamente los pertenecientes a las clases menos favorecidas.

Tampoco debemos olvidar que tras la guerra España se vio sumida en una tremenda crisis económica, y nuevamente, como en la actualidad, fue el momento en el que muchas personas lograron amasar grandes fortunas bajo el paraguas protector del franquismo, y aun hoy continúan formando parte de la oligarquía financiera nacional. Como ven no hay nada nuevo bajo el sol.

Tras la guerra la pobreza llegaría a muchos hogares españoles. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Hay datos muy contundentes que deberían ser tenidos en cuenta por una persona que ocupa un cargo de responsabilidad pública como es el caso del señor Linde, antes de recurrir al patriotismo si no quiere protagonizar un clamoroso ridículo. Tomemos por ejemplo el número de millonarios (personas que tienen más de 740.000 euros, el equivalente a un millón de dólares) en España, que milagrosamente ha aumentado en plena crisis y con porcentajes asombrosos, por ejemplo en 2013 el número de millonarios se incrementó en un 13%, pasando de 355.000 a 402.000. Pero en 2014 se disparó ni más ni menos que en un 24%, creciendo en 89.000 personas, según los datos del Informe de Riqueza Mundial de 2014 del prestigioso Credit Suisse. Este mismo informe señala que el nivel de desigualdad (el porcentaje de riqueza que acumula el 10% más rico respecto al resto) ha aumentado en España de 2007 a 2014, es decir durante los años de la crisis. En el último año el número de millonarios crece en España el doble de rápido que en el resto del mundo. ¿Cómo es esto posible Sr. Linde?, ¿es que los millonarios no son patriotas?.

Otro indicador claro es el de las ventas de automóviles. Mientras desde el comienzo de la crisis las ventas de coches se hunden en España, las ventas de autos de lujo y de alta gama no deja de incrementarse en ese mismo periodo. Según un informe de la Agencia Tributaria publicado este año, en 2014 las ventas de vehículos de un precio superior a 60.000 euros se incrementaron ni más ni menos que en un 50%. Las ventas de este segmento de autos se han incrementado año tras año desde el comienzo de la crisis. Para que ustedes los distingan, normalmente estos coches llevan un tirita de tela con los colores de la bandera de España anudada del retrovisor (no sabemos si es un extra que ya viene de serie en este tipo de vehículos) con lo que queda constatado el patriotismo de sus dueños, aunque no les afecte la crisis.

Las ventas de coches de lujo, como el Ferrari de la imagen, han aumentado año tras año desde el comienzo de la crisis. En la fotografía vemos a Francisco Camps conduciendo y a Rita Barbera de copiloto durante la promoción del Gran Premio de Fórmula Uno de Valencia de 2009. La crisis acababa de comenzar. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Ustedes podrían consolarse pensando que por lo menos todos estos ricos incrementarán lo que se recauda vía impuestos, pues están equivocados. Otra de las cosas que han aumentado en España durante la crisis es el número de SICAV (sociedad de inversión de capital variable). Tanto el número de sociedades, como el de participantes y el total de dinero acumulado en estos subterfugios financieros, han aumentado notablemente a lo largo de la crisis. Las SICAVS son un mecanismo, perfectamente legal eso si, no de “evasión fiscal” sino de “elusión fiscal”, una forma suponemos que patriótica de denominar dos cosas prácticamente iguales. El principal atractivo de las SICAV es que sus plusvalías tributan solamente al 1%, y la innegable constatación de que se debe considerar como algo patriótico es el hecho de que un gran numero de europarlamentarios tiene parte de su dinero en una SICAV promovida por el propio parlamento europeo.

También tenemos que hablar, tan de moda ahora con el asunto de Rodrigo Rato, de la amnistía fiscal. En lo más duro de la crisis, cuando se piden enormes sacrificios al pueblo español, resulta que el Gobierno decide favorecer a determinadas personas y les permite regularizar una cantidad importante de dinero (sobre 40.000 millones de euros, el equivalente al 4% del PIB), del que no tendrán que justificar su origen, y todo ello en el más absoluto anonimato que preserve el buen nombre y reputación de muchos de ellos. Esta operación ha reportado al estado unos 1.400 millones de euros en impuestos, es decir los que se han acogido a esta amnistía solo han tenido que cotizar el 3% (por una barra de pan usted paga el 4%), mucho menos que cualquier españolito medio. Se han acogido a esta medida de gracia cerca de 30.000 personas, lo que da una media de más de un millón de euros por barba. Ahora se están conociendo algunos nombres de estos prohombres, gracias a que se los relaciona con algún tipo de delito, como en el caso de Rato. A muchos nos gustaría conocer el nombre y la cantidad regularizada de todos ellos, ya que se benefician de este chollo impositivo, por lo menos que se les pueda señalar y que se les caiga la cara de vergüenza, pero parece que no va a haber suerte y muchos de ellos podrán seguir manteniendo su categoría de “auténticos patriotas”, sin explicar de donde han sacado el dinero, ni por qué lo tenían oculto, y donde.

Rodrigo Rato fue el ministro de economía al que se atribuye el “milagro español”, posteriormente presidiría el FMI, y a su regreso a España se haría cargo de Bankia. Rato fue uno de los beneficiarios de la amnistía fiscal y actualmente se encuentra imputado por varios delitos. En la imagen le vemos acompañado por José maría Aznar y Mariano Rajoy. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero las palabras del Gobernador del Banco de España no estaban dirigidas a estos españoles privilegiados de contrastado patriotismo, sino al resto de la población que son los que tienen que padecer los efectos de la crisis y no se dan cuenta de que los recortes se hacen por el bien de España.

Al igual que hace años los jóvenes de las clases más desfavorecidas tenían que marchar a la guerra si no tenían dinero para la “redención en metálico o sustitución”, hoy muchos se ven obligados a emigrar y desde el inicio de la crisis han salido de España cerca de 250.000 españoles (250.000 parados menos), la mayoría jóvenes. Curiosamente los jóvenes españoles mejor formados de la historia, una formación que hemos pagado aquí, pero de la que ahora obtienen beneficios otros países que disfrutan a coste cero de la inversión en educación y talento que hemos hecho en España durante años. Esto es lo que la brillante ministra Fátima Báñez denomina “movilidad exterior”, un importante logro seguramente conseguido gracias a la intercesión de la Virgen del Rocío a la que la ministra invocó para que disminuyera el paro.

Las largas colas son una constante en las oficinas de empleo desde el comienzo de la crisis. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Pero mientras a algunos españoles la crisis les sienta muy bien, otros no consiguen ver la salida del túnel. Se anuncia el final de la crisis, pero los españoles no sienten los datos macroeconómicos, el paro sigue siendo un cáncer social en el que los números se empeñan en desmentir a los políticos. Se nos trata de vender que se está creando empleo, pero según los datos del propio Instituto Nacional de Estadística esto no es así ( clic aquí para ver los datos de la EPA), en el último trimestre de 2011, cuando el PP llegó al poder, trabajaban en España 18.153.000 personas y había 5.287.300 parados, un 22,56%. Esta semana se han publicado los datos del primer trimestre de 2015 y sabemos que en España trabajan 17.454.800 personas (cerca de 700.000 menos) y que hay todavía más parados que entonces 5.444.600, con un porcentaje del 23,78%. Y lo más grave de todo es que la mayoría de los nuevos empleos que se están creando son de baja calidad, temporales o por horas y con salarios ridículos, a día de hoy tener un contrato indefinido y ser mileurista comienza a ser cosa de privilegiados. También en esto somos campeones de Europa, como en el fútbol, y cinco de nuestras regiones ocupan los cinco primeros puestos continentales en porcentaje de parados.

Pero no es solamente el número total de parados, el número de estos que no recibe ningún tipo de prestación supera los dos millones de personas, con el porcentaje más alto desde que comenzó la crisis. El número de parados de larga duración sigue aumentando año tras año. El paro se ceba en los jóvenes y en los mayores de 45 años, muchos de los cuales han perdido toda esperanza de volver a encontrar un empleo digno, lo que obliga a muchos a prejubilarse con una pensión ridícula al no tener otra alternativa para poder llegar a los 67 años. Según los datos de la EPA del primer trimestre de 2015 el número de hogares con todos sus miembros en paro ha aumentado en 27.300, que hacen un total de 1.793.600 hogares con todos sus miembros en paro. Podríamos seguir dando preocupantes datos, como el número de desahucios o el dato que ha mencionado hoy en su discurso Juan Goytisolo ( clic aquí para leer el discurso íntegro ) al recoger el Premio Cervantes de Literatura de que el 20% de los niños de nuestra “Marca España”(sic) vive hoy bajo el umbral de la pobreza.

La precaria situación en la que se encuentran muchos hogares españoles hace que la imagen de personas buscando en los cubos de basura sea algo habitual en las ciudades españolas. (Haga clic en la imagen para verla ampliada).

Ya no vamos a dar más datos, no sea que nos acusen de antipatriotas, pero no puedo terminar sin citar una paradoja de la economía que a los legos en esta materia no deja de asombrarnos. Pese a los brutales recortes que se están produciendo en sanidad, educación, sueldos de funcionarios, pensiones (aunque nos vendan el eufemismo de que las suben un 0,25%), cobertura a desempleados, dependencia, etc... resulta que nuestra deuda sigue aumentando de manera desbocada. Si al llegar Rajoy al gobierno debíamos 743.531 millones de euros que suponía el 69,20% del PIB, al finalizar 2014 debíamos 1.033.857 millones de euros, el equivalente al 97,70% del PIB, cerca de 300.000 millones de euros más y esto sigue subiendo. ( clic aquí para ver los datos de la evolución de la deuda ) Es decir si a finales de 2011 a cada español le correspondía pagar 15.919 euros, ahora esa cifra ascendido a 22.256 euros, y cuando decimos a cada español nos referimos a todos, o lo que es lo mismo, si antes se decía que un niño venía al mundo con un pan debajo del brazo, ahora podemos decir que vienen con una deuda de 22.000 euros, por lo que a una familia de cuatro miembros le corresponde una deuda de cerca de 90.000 euros. Y la pregunta es, si no hacemos más que recortar y cada vez debemos más, ¿en qué nos lo estamos gastando?, ¿nos hemos comprado un apartamento en la playa, o un coche de alta gama?,¿llevamos a nuestros niños a colegios privados, o nos hemos apuntado a Sanitas?. Seguramente esto del aumento incontrolado de la deuda a la par que se producen brutales recortes en el gasto público, tenga su explicación, pero por favor que alguien me lo explique que mi patriotismo comienza a hacer aguas.

Como han podido comprobar amigos lectores, en esta crisis en la que se invoca al patriotismo, nuevamente aumenta el número de ricos y también el de pobres, se produce un reparto de la riqueza y también de la pobreza, para que nadie diga que no le toca nada en el reparto. Por lo tanto cuando les hablen de recortes y de apretarse el cinturón no se quejen, que la austeridad que se ven forzados a imponernos nuestros políticos a su pesar es por nuestro propio bien y por el de la Patria, por el bien de España. Y tampoco se equivoquen en su voto, sean patriotas y vuelvan a votar a los de siempre, el Gobernador del Banco de España, y muchos de sus amigos, les estarán muy agradecidos.

Florentino Areneros.